Diabetes mellitus

27 marzo 2021

Cosas importantes que aprendimos sobre el Covid-19

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 19:08

Medico con nasobuco

Hace más de un año que la Covid-19 se extendió por todo el mundo y cambió nuestras vidas. Durante este año, se realizaron muchos avances que profundizan nuestra comprensión de esta nueva amenaza invisible, pero siguen apareciendo nuevos e importantes datos sobre el tema cada semana y mes. Con nuevas variantes del virus que surgen cada mes, así como nuevas vacunas aprobadas y probadas, este mes ha sido bastante denso en términos de nueva información. Si sientes que te has perdido los últimos desarrollos, esta lectura rápida te informará.
1. Siguen apareciendo nuevas variantes del virus

Hace solo unos meses, escribimos un artículo sobre las cuatro nuevas cepas conocidas del coronavirus: la cepa del Reino Unido, la variante sudafricana, la cepa de California y la variante de Brasil. Estas nuevas mutaciones del coronavirus son más contagiosas y, por lo tanto, provocaron otra ola de cierres y restricciones en todo el mundo. Desde entonces, se descubrió que una de estas variantes, la cepa de California, está asociada con mayores riesgos de mortalidad. Sin embargo, parece que siguen apareciendo nuevas versiones de COVID-19, y hay al menos otras dos variantes conocidas en los EE. UU. La cepa de Nueva York y, más recientemente, una nueva variante de Oregón. Al igual que las mutaciones anteriores que mencionamos, la denominada cepa de Nueva York es más transmisible. En cuanto a la nueva cepa encontrada en Portland, Oregon, parece combinar las mutaciones de varias cepas. Según lo informado por USA Today, “Descubierto en un paciente en Portland, es similar a la cepa del Reino Unido pero lleva una mutación observada en variantes del virus que se propaga en Sudáfrica, Brasil y la ciudad de Nueva York”. Esta variante también se considera más fácilmente contraíble. Pero la transmisibilidad no es la única preocupación con todas estas nuevas variantes de COVID-19. A los profesionales médicos les preocupa que estas nuevas cepas puedan ser más difíciles de atacar con las vacunas existentes, lo que nos lleva al siguiente punto.
Cuando se trata de las variantes más nuevas como la cepa de Nueva York y la variante de California, se sabe poco sobre si las vacunas existentes son o no tan efectivas contra ellas, pero los científicos especulan que la variante de Nueva York específicamente puede responder menos a las vacunas existentes.

2.-También hay buenas noticias recientes. Hace solo unos días, el 8 de marzo, un estudio publicado en el New England Journal of Medicine informó que la vacuna Pfizer y BioNTech, que es una de las principales vacunas administradas a los pacientes, es muy eficaz para proteger a los pacientes de la cepa de Brasil. Esta es una gran noticia, ya que la variante brasileña de COVID-19, también conocida como P.1, es capaz de reinfectar a quienes ya han tenido COVID-19, por lo que es un alivio saber que la vacunación puede ayudar a evitar que esto suceda. Estudios de laboratorio de seguimiento anteriores también establecieron que las vacunas Moderna, Pfizer y Johnson & Johnson ofrecen protección contra la cepa del Reino Unido y Sudáfrica, pero también señalan que las vacunas actuales son menos efectivas contra la cepa sudafricana. También es importante tener en cuenta que NINGUNA variante existente de COVID-19 fue explícitamente inmune a las vacunas, ¡lo cual es una gran noticia!
3. Los anteojos ayudan a protegerte del COVID-19
En un artículo anterior, señalamos que el nuevo coronavirus puede penetrar el cuerpo a través de los ojos y también que es posible contraer COVID-19 de las lágrimas de alguien. Hay nueva evidencia científica sobre ese tema. El estudio sugiere que usar anteojos brinda protección adicional contra COVID-19. Según la investigación, los usuarios de anteojos tienen 3 veces menos probabilidades de contraer COVID-19 que los que no los usan. Esta evidencia está en línea con la recomendación del Dr. Anthony Fauci de usar un protector facial o gafas para obtener una mejor protección que usar solo un cubrebocas. Aunque no existe una regulación oficial para usar anteojos o un protector facial en público, puedes intentar usar un par para obtener una mejor protección contra el virus.

4. Las prohibiciones de viaje son casi completamente ineficaces

Un estudio reciente cuestiona seriamente las continuas prohibiciones de viaje que se imponen en todo el mundo. Según los investigadores, limitar los viajes solo fue realmente efectivo en las primeras etapas de una pandemia. Después de eso, las restricciones de viaje tienen poco efecto en limitar la propagación de la enfermedad, por lo que en este punto, las prohibiciones de viaje son bastante redundantes, según los autores del estudio y otros expertos. En cambio, los autores sugieren que las pruebas de COVID-19 generalizadas en las fronteras entre países serían un enfoque más útil y eficaz.
5. Un nuevo efecto secundario de las vacunas

Hemos cubierto los posibles efectos secundarios de las vacunas COVID-19 en un artículo anterior en detalle, y para aquellos de ustedes que ya han recibido la vacuna, el dolor muscular ocasional en el brazo, la posible fiebre y la fatiga son ocurrencias conocidas. Sin embargo, los médicos también señalan que las personas recientemente inmunizadas también pueden presentar inflamación de los ganglios linfáticos. Esto es completamente normal y no es motivo de preocupación. La razón por la que aún es importante señalar es que los ganglios linfáticos inflamados son un síntoma de otras afecciones de salud, incluido el cáncer. Por lo tanto, si termina recibiendo algún tipo de prueba de detección inmediatamente después de recibir una vacuna, este síntoma podría conducir a un resultado falso positivo. Si recientemente recibió alguna dosis de la vacuna COVID-19, es mejor esperar un mes hasta que se realice su examen de salud anual, la detección de rutina del cáncer de mama o cualquier otro diagnóstico por imágenes.
6. La mortalidad por COVID-19 es significativamente mayor en países con tasas de obesidad más altas
Un informe publicado por el Foro Mundial de la Obesidad compartió una tendencia alarmante: la mortalidad por COVID-19 es 10 veces mayor en países donde la mayoría de la población tiene sobrepeso. El estudio analizó los datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud y la Universidad Johns Hopkins, y establecieron que los países donde los niveles de obesidad son bajos también informaron niveles mucho más bajos de muertes por COVID-19, en promedio. De las 2.5 millones de muertes por COVID-19 reportadas a finales de febrero de 2021, la friolera de 2.2 millones ocurrieron en países donde al menos la mitad de la población está luchando contra el exceso de peso. Aunque es difícil dar a estos datos su debido significado, ya que se desconoce si los autores controlaron o no otros factores que se sabe que aumentan el riesgo de COVID-19, sin duda nos lleva a casa el punto de que la epidemia de obesidad es tan grave como una enfermedad mundial. problema como es la propia pandemia de coronavirus.

Fecha:17/3/2021

Fuente: https://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=21812

¿Por qué los médicos ya no tocan a los pacientes?

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 18:55

Medico toca paciente

La impersonalización del encuentro clínico ha sido un grave revés para la medicina.

Habiendo tenido el privilegio de asistir a clínicas en el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido casi todas las semanas desde marzo de este año, puedo decir honestamente que en ningún momento ningún médico, cirujano o anestesista ha completado algo que se aproxime a un examen físico. (Incluso tomar un historial médico ha sido un ejercicio asombrosamente superficial. Las enfermeras son más exhaustivas, aunque usan una lista de verificación).

Estas observaciones no pretenden ser críticas. Podría argumentar que, dado que mi ¨queja de presentación¨ no se refería al corazón, los pulmones, el abdomen o el sistema neurológico, un examen físico completo era innecesario. Pero como alguien que asistió a la escuela de medicina en la década de 1980, tenía la importancia de la inspección, la palpación, la percusión y la auscultación grabada en mi alma clínica emergente.

Las páginas y páginas de hallazgos que escribimos basados en extensas historias y exámenes físicos se conformaron a un patrón de detalles extraordinarios que se nos exhortó, de hecho se nos exigió que describiéramos. Pero no hoy. O, al menos, no en la práctica cotidiana de la medicina. El examen físico parece haberse convertido en un anacronismo, un vestigio remanente, de atención clínica.

¿Deberíamos llorar o celebrar la desaparición de la imposición de manos?

En muchos sentidos debemos alegrarnos. Me trasladaron por resonancia magnética con contraste y tomografías PET-CT, me sometieron a numerosos ECG, exámenes de ultrasonido y ecocardiogramas, me pincharon con agujas de biopsia y me senté en colas gigantes esperando que los tubos de ensayo se llenaran con mi sangre.

¿Quién necesita médicos?

La precisión de la medicina tecnológica moderna triunfa sobre cualquier cosa que nuestros sentidos humanos defectuosos puedan detectar. Los médicos que he visto han sido en su mayoría magníficos. Pero sus roles han sido extrañamente ambiguos. Uno prescinde rápidamente de las razones clínicas de nuestro encuentro, pasando a lamentaciones entretenidas y escandalosas sobre el manejo del hospital.

Otra es más fría, incluso helada, llamando (gritando) el nombre de un paciente en medio de la clínica. Se espera que el paciente siga al consultor como un estudiante malcriado de la escuela. Al entrar en la sala de la clínica, te sientas y luego ves una cara inexpresiva y bastante aterradora leer el informe de patología (o lo que sea) desde una computadora.

De una manera desarmadoramente directa, y sin una sombra de contacto visual, usted aprende si la última pieza de tejido extraída está libre o no de enfermedad. El consultor es impasible, inconmovible, ya que transmiten su destino. Y a través de todos estos intercambios, no hay contacto. De hecho, lo contrario. Separación absoluta Sin examen de manos. No hay búsqueda atenta de ganglios linfáticos agrandados. Sin sensación de pulso, radial, braquial, carotídeo u otro. No se mide la presión venosa yugular. Ninguna inspección o palpación del praecordium. No hay auscultación del corazón. Sin percusión o auscultación del tórax. Sin examen abdominal. Y el sistema nervioso puede simplemente no existir. He probado estas percepciones con amigos que todavía ven pacientes. Están sorprendidos de que yo esté sorprendido.

Evitar el contacto es una mala medicina.

Estoy tan cautivado como cualquier otro por las nuevas tecnologías médicas. Honro (de hecho, ahora dependo) el descubrimiento de nuevos medicamentos para controlar afecciones que antes no se podían tratar. Admiro los logros de los médicos en un entorno clínico cada vez más presionado. Pero un examen clínico no se trata solo de obtener evidencia para armar un diagnóstico diferencial. El examen clínico, y el lugar central de contacto en ese examen, se trata de fomentar una conexión física y mental entre el médico y el paciente.

El tacto significa la naturaleza humana de la situación en que se enfrentan el paciente y el médico. El tacto humaniza esa situación. El tacto genera confianza, tranquilidad y un sentido de comunión. El tacto se trata de fomentar un vínculo social de simpatía, compasión y ternura entre dos extraños. El tacto puede incluso transmitir la idea de supervivencia.

La impersonalización del encuentro clínico ha sido un grave revés para la medicina. La subestimación de la importancia del tacto niega la necesidad universal de conexión física en las relaciones humanas, de cualquier tipo. El tacto, expresado a través del examen físico, comunica comodidad y preocupación. El tacto fomenta la cooperación. Es hora de devolver el tacto a la medicina.

Fecha: 30/1/2020

https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=95357&fuente=inews&utm_source=inews&uid=445164

22 marzo 2021

El ejercicio aumenta en ocho veces la supervivencia en pacientes covid

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 18:11

ejercicios viejosLas personas que mantienen una actividad física regular tienen más probabilidades de sobrevivir a la covid-19 que las sedentarias.

La covid-19 es otra enfermedad que puede prevenirse con el ejercicio físico, según se desprende de un nuevo estudio que ha visto una peor supervivencia por esta enfermedad entre las personas sedentarias.

Un equipo de cardiólogos del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos ha estudiado a pacientes hospitalizados por covid-19 para concluir que mantener una actividad física regular aumenta hasta en ocho veces las posibilidades de supervivencia en estos pacientes respecto de aquellos que llevan una vida sedentaria.

La investigación ha sido publicada en la revista científica americana de enfermedades infecciosas, Infectious Diseases and Therapy.

El trabajo se ha llevado a cabo en 520 pacientes, de entre 18 y 70 años de edad, hospitalizados con diagnóstico confirmado de covid-19 en este hospital durante la primera ola de la pandemia, entre el 15 de febrero y el 15 de abril de 2020.

A los pacientes, o a sus familiares más allegados, se les realizó una encuesta telefónica para evaluar el estado de su condición física conforme a la escala RAPA (Rapid Assessment of Physical Activity Scale) de la Universidad de Washington, que mide la intensidad aeróbica del ejercicio físico así como la fortaleza muscular y la flexibilidad entre otros parámetros.

Los pacientes fueron divididos en dos grupos: el de personas que llevaba una vida sedentaria (57,1%) y el de personas que realizaba ejercicio de manera regular dos días a la semana con una duración de al menos treinta minutos cada día (42,9%). El objetivo del estudio consistió en analizar retrospectivamente la influencia que el nivel de actividad física podría tener en la evolución de la enfermedad durante la infección por covid-19.
13,8% de mortalidad frente a 1,8%

Los resultados del estudio fueron concluyentes: el grupo que mantenía una actividad física constante, ligera o moderada, presentaba un riesgo de mortalidad del 1,8% frente al 13,8% del grupo con un estilo de vida sedentario; es decir, que las personas que hacen ejercicio regularmente tienen hasta ocho veces más probabilidades de supervivencia que las sedentarias.

Hasta ahora “era conocido que mantener una actividad física de manera regular mejora los factores habituales de riesgo cardiovascular, pero ahora hemos podido comprobar en pacientes hospitalizados con covid-19 la trascendental influencia de la práctica de ejercicio físico en la supervivencia o mortalidad de estos pacientes”, afirma el cardiólogo del Hospital Clínico San Carlos, y primer firmante del artículo, Ricardo Salgado.
Se viene recomendando “controlar los factores de riesgo y realizar ejercicio físico pero sin mucha evidencia científica; sin embargo, a partir de ahora realizar ejercicio físico de forma regular se convierte en un factor primordial ya que reduce ocho veces la posibilidad de fallecer por covid-19 cuando la persona precisa ingreso hospitalario”, advierte el director del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos, Julián Pérez-Villacastín.

De los principales hallazgos de esta investigación destaca que entre el grupo de las personas con un estilo de vida sedentario, comparado con el grupo más activo, había un mayor porcentaje de fumadores (6,7% por 3,6%) y de obesos (23,6% por 16,1%) respectivamente. También se observó en las personas sedentarias una mayor tasa de insuficiencia respiratoria (53,9% por 35,9%), mayor insuficiencia renal (14,5% frente a 6,3%), de síndrome de respuesta inflamatoria y mayor estancia hospitalaria.

“Cuando se realizó un estudio estadístico para reconocer los factores realmente independientes se apreció que tanto una edad avanzada como el consumo de tabaco y la insuficiencia renal eran factores de riesgo independientes de mortalidad, como ya se había visto en estudios anteriores; pero, lo que realmente fue sorprendente y novedoso fue observar cómo el sedentarismo aparecía como un factor predictor independiente de mortalidad”, explica Salgado.

Fecha:20/3/2021

Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/medicina/cardiologia/el-ejercicio-aumenta-en-ocho-veces-la-supervivencia-en-pacientes-covid.html

El paciente con altas necesidades de insulina en la era covid

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 18:02

Además del menor riesgo de hipoglucemia, Tresiba U200 permite al paciente una mayor flexibilidad y proporciona menor variabilidad en los controles glucémicos.
Ofrecido por Novo Nordisk

Ángel Merchante es especialista en Endocrinología y Nutrición en la Agencia Valenciana de Salud. El experto comenta las ventajas de la utilización de la insulina basal en diabéticos tipo 2, en estos momentos de pandemia. Este tipo de pacientes crónicos no deben perder la adherencia al tratamiento, ya que tienen alto riesgo de hipoglucemias. La insulina basal supone una ayuda importante para el tratamiento de esta enfermedad.

¿Qué es para usted altas dosis de insulina basal?
Podemos definir como necesidades altas de insulina cuando la dosis a administrar es igual o superior a las 60 Unidades al día. En ese momento, debemos tener en cuenta que cuando la dosis es superior a 80 Unidades, el paciente requiere administrarse dos pinchazos de insulina.
¿Qué porcentaje de pacientes en su consulta pueden requerir altas dosis de insulina y cómo estamos tratando a este tipo de pacientes?
Mi consulta no difiere demasiado de la de otros compañeros, y se sitúa entre un 20 y 25% del total de las personas con diabetes que precisan insulina. En la mayoría de ocasiones, lo que se está haciendo es un fraccionamiento de la dosis de insulina basal, o aumentado los bolos de insulina rápida. En definitiva, un aumento del número de pinchazos, y un deterioro de la calidad de vida de la persona con diabetes.
¿Cuál es el perfil de este tipo de pacientes?
La mayoría son diabéticos tipo 2, con obesidad de distribución central, es decir, con un aumento del perímetro de la cintura que presentan resistencia a la acción de insulina, por lo que para conseguir que la insulina haga su efecto es necesario incrementar mucho la dosis de la misma.
¿Qué tipo de seguimiento requiere?
Habitualmente requieren un seguimiento más estricto porque estos pacientes presentan numerosos problemas. En primer lugar, falta de adherencia al tratamiento, ya que, precisamente por estas necesidades tan elevadas de insulina se desmotivan y dejan de administrarse la dosis de insulina con mayor frecuencia. Esto contribuye, por un lado, a un deterioro en el control glucémico, y por otro, a un mayor riesgo de hipoglucemias. Todos estos motivos hacen que precisen un seguimiento más estrecho y más frecuente.

Y, durante el confinamiento y en la situación en la que nos encontramos, ¿cómo se ha venido gestionando a este paciente?
El confinamiento en líneas generales ha perjudicado de forma considerable a los diabéticos tipo 2. Por un lado han tenido menos posibilidades de realizar ejercicio físico aeróbico, y por otro lado han tenido menor accesibilidad al sistema sanitario por el colapso del mismo. Hemos intentado seguir manteniendo el contacto con estos pacientes al menos de forma telefónica, para solucionar problemas, dudas y realizar ajustes de tratamientos.
Desde principios del año 2020 tenemos en el mercado Tresiba U200, ¿cuál es su experiencia con esta presentación?. ¿Cree que ha cubierto una necesidad?
Sí que tengo bastante experiencia con esta insulina, y creo que aporta ventajas al tratamiento de personas con diabetes, y no solo a los que necesitan dosis altas de insulina.
¿Cuáles son las principales ventajas que ofrece? La primera ventaja es que su perfil farmacocinético es similar al de Tresiba U100 con la que tenemos muchísima experiencia. Por tanto, al igual que Tresiba U100, que muestra menos riesgo de hipoglucemias que el resto de insulina basales, permite una mayor flexibilidad al paciente, y permite conseguir una menor variabilidad en los controles glucémicos. También aporta ventajas en pacientes que requieren dosis altas de insulina. En primer lugar, permite administrar la mitad del volumen que se administraba con Tresiba U100. Además, comparado con Glargina U300, la dosis necesaria para conseguir el mismo efecto puede ser un 20% menor en base a la dosis de insulina basal previa seguida de ajustes de dosis individuales cuando se cambia a Tresiba desde insulina basal dos veces al día o se cambia a Tresiba desde insulina glargina (300 unidades/ml).
Finalmente, la pluma permite la administración de hasta 160 Unidades de insulina en una sola dosis.
¿Cómo se maneja? ¿Presenta algún reto? Como ya he señalado su manejo es sencillo, ya que es similar a la Tresiba U100, y el principal reto es conseguir que la mayoría de las personas con diabetes que precisan dosis altas de insulina puedan beneficiarse de sus ventajas y del dispositivo de administración. La única recomendación sería la de reducir la dosis un 30% cuando se cambia de insulina glargina U300, o un 20 % si el cambio se realiza de insulina glargina U100 si esta se administraba dos veces al día. Si bien la FT recomienda una reducción de la dosis del 20% en base a la dosis de insulina basal previa seguida de ajustes de dosis individuales cuando se cambia a Tresiba desde insulina basal dos veces al día o se cambia a Tresiba desde insulina glargina (300 unidades/ml).
En las circunstancias en las que nos encontramos ¿es una opción a tener en cuenta?
Por todo lo expuesto, Tresiba U200 sería la insulina de elección en los diabéticos que precisan dosis altas de insulina.
¿Cómo podemos animar a otros profesionales sanitarios para hacer el cambio?
La inercia terapéutica es uno de los problemas asistenciales más importantes, que además ahora se ha agravado con la pandemia del SARS COV-2. Es importante que los profesionales sanitarios conozcan la existencia de esta insulina, y se pongan en la piel de sus pacientes. Deben pensar en Tresiba U200 en pacientes que requieren más de 60 Unidades de insulina.
¿Qué beneficios puede reportar tanto a médicos como pacientes?
En mi opinión son numerosos los beneficios, tanto para médicos como para pacientes. Podemos resumir en este punto las principales ventajas de Tresiba U200: permite un menor número de pinchazos, permite administrar la misma dosis de insulina, con un menor volumen, mejorando la adherencia del paciente al tratamiento, y como se ha demostrado en numerosos estudios, todo ello redunda en un mejor control glucémico y un menor número de hipoglucemias.
Recomendaciones basadas en la opinión de expertos.
Consulte siempre la Ficha Técnica completa antes de prescribir este medicamento

https://pro.novonordisk.es/content/dam/hcpexperience/es/es_es/tresiba/Tresiba-FlexTouch_precio.pdf

Este contenido ha sido desarrollado por UE Studio, firma creativa de branded content y marketing de contenidos de Unidad Editorial, para NOVO NORDISK.
Fecha:17/3/2021
Fuente: Diario Médico, España. https://www.diariomedico.com/medicina/el-paciente-con-altas-necesidades-de-insulina-en-la-era-covid.html

17 marzo 2021

El riesgo cardiovascular en la diabetes se puede minimizar

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 18:17

Corazon mas EKGSegún el estudio CAPTURE, patrocinado por Novo Nordisk, una de cada 3 personas con diabetes tipo 2 presenta enfermedad cardiovascular establecida, de las cuales, la gran mayoría (9 de cada 10) presenta enfermedad cardiovascular ateroesclerótica.

La escasez de datos sobre la prevalencia de la enfermedad cardiovascular en pacientes con diabetes tipo 2, subraya la importancia del estudio CAPTURE. Este estudio internacional observacional estimó la prevalencia de la enfermedad cardiovascular establecida en pacientes con diabetes tipo 2 de manera global, incluyendo datos de aproximadamente 10.000 pacientes de 13 países y 5 continentes.
Este estudio estimó la prevalencia de la enfermedad cardiovascular en un 34,8% y de la enfermedad cardiovascular ateroesclerótica en un 31,8%. La enfermedad cardiovascular aterosclerótica se caracteriza por la aparición de placas de ateroma que están compuestas fundamentalmente por lípidos, tejido fibroso y células inflamatorias. Estas acumulaciones reducen la luz de las arterias, y suelen ser la causa de infarto de miocardio e ictus1. Por lo tanto, es de crucial importancia tener controlados a los pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica para evitar futuras complicaciones.
El estudio CAPTURE también estableció la prevalencia de la enfermedad cardiovascular por subtipos. El subtipo más común fue la enfermedad coronaria con un 17,7%, seguido de la enfermedad de la arteria carótida (8,4%) y la enfermedad cerebrovascular (7,2%).
La Sociedad Americana de Diabetes (ADA por sus siglas en inglés) recomienda el uso de medicamentos que aportan beneficios cardiovasculares, en pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular aterosclerótica. Estos compuestos incluyen los antagonistas del receptor GLP-1(arGLP-1) y los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT-2)2. Sin embargo, a pesar del riesgo cardiovascular que supone padecer diabetes tipo 23,4, y de las recomendaciones presentes en las guías2, el estudio CAPTURE aporta un dato alarmante: menos de 1 de cada 4 pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular establecida reciben tratamiento con medicamentos para reducir los niveles de glucosa con beneficios cardiovasculares.

Es fundamental que prioricemos el factor cardiovascular como una de las claves de la gestión de la diabetes tipo 2

Además, el estudio CAPTURE reveló que sorprendentemente, el uso de medicamentos reductores de glucosa con beneficios cardiovasculares se empleaba en un porcentaje muy similar en pacientes con enfermedad cardiovascular previa y sin enfermedad cardiovascular establecida. Un análisis secundario del estudio CAPTURE determinó que, en pacientes con enfermedad cardiovascular, el 21,5% de los pacientes se trataba con iSGLT-2 o arGLP-1, un 15,1% solo con iSGLT2, un 8,3% solo con arGLP-1 y un 1,9% con ambos. Estos porcentajes, además de ser muy bajos, son similares en la población sin riesgo cardiovascular5. Indicando que estos medicamentos se están suministrando independientemente del riesgo cardiovascular.
La doctora Mosenzon subraya que “es fundamental que prioricemos el factor cardiovascular como una de las claves de la gestión de la diabetes tipo 2. Por un lado, se hace necesaria la concienciación de las personas con diabetes tipo 2 acerca de sus factores de riesgo y, por otro, la investigación activa de los profesionales sanitarios en torno a los mismos. Hoy podemos abordar dichos factores de riesgo a través de tratamientos con demostrados beneficios cardiovasculares”6.
Este estudio pone de manifiesto la necesidad de controlar adecuadamente a los pacientes con diabetes tipo 2 con riesgo cardiovascular. Y propone realizar un mayor uso de fármacos reductores de glucosa que hayan demostrados beneficios cardiovasculares ya que existe la
oportunidad de contribuir a mejorar los resultados cardiovasculares a largo plazo en pacientes con diabetes tipo 2.
El estudio CAPTURE tiene un mensaje claro: implementar las actualizaciones más recientes de las guías de tratamiento para la diabetes tipo 2 y cardiología, para de esta manera reducir el riesgo de episodios cardiovasculares.

Referencias
1. Mosenzon O, Alguwaihes A, Leon JLA, Bayram F, Darmon P, Davis T, et al. CAPTURE: a cross-sectional study of the contemporary (2019) prevalence of cardiovascular disease in adults with type 2 diabetes across 13 countries. In: 56th Annual meeting of the European Association for the Study of Diabetes (EASD). 2020. p. Abstract 158.
2. Addendum. 9. Pharmacologic Approaches to Glycemic Treatment: Standards of Medical Care in Diabetes—2020 . Diabetes Care 2020;43(Suppl. 1):S98–S110. Diabetes Care. 2020 Aug;43(8):1979–1979.
3. Saeedi P, Petersohn I, Salpea P, Malanda B, Karuranga S, Unwin N, et al. Global and regional diabetes prevalence estimates for 2019 and projections for 2030 and 2045: Results from the International Diabetes Federation Diabetes Atlas, 9th edition. Diabetes Res Clin Pract. 2019 Nov;157:107843.
4. Brożek JL, Bousquet J, Baena-Cagnani CE, Bonini S, Canonica GW, Casale TB, et al. Allergic Rhinitis and its Impact on Asthma (ARIA) guidelines: 2010 Revision. J Allergy Clin Immunol. 2010 Sep;126(3):466–76.
5. Vencio S, Alguwaihes A, Leon JLA, Bayram F, Darmon P, Dieuzeide G, et al. Contemporary use of diabetes medications with a cardiovascular indication in adults with T2D: a secondary analysis of the multinational CAPTURE study. In: 56th Annual meeting of the European Association for the Study of Diabetes (EASD). 2020.
6. 1 DE CADA 3 PERSONAS CON DIABETES TIPO 2 PRESENTA ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR [Internet]. 2020 [cited 2020 Feb 10]. Available from: https://canaldiabetes.com/1-de-cada-3-personas-con-diabetes-tipo-2-presenta-enfermedadcardiovascular/

Este contenido ha sido desarrollado por UE Studio, firma creativa de branded content y marketing de contenidos de Unidad Editorial, para NOVO NORDISK.

Fecha: 15/3/2021
Fuente: https://www.diariomedico.com/medicina/iese-concluye-su-investigacion-sobre-modelos-de-salud-y-los-retos-del-futuro.html

50 secuelas de la covid

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 18:10

dormir-humor_0Raquel Serrano

Más de cien millones de personas infectadas y cerca de tres millones de fallecidos. Son las cifras actuales de afectación que está dejando la gran pandemia del nuevo siglo. Un año después del gran ‘estallido’, el virus SARS-CoV-2, de la mano de su ‘socia’, la covid-19, no sólo ha dejado un reguero de dolor y quiebra sino que, además, sigue presente en muchos de los que han padecido la enfermedad, originando sufrimiento y merma de su calidad de vida. Son personas que siguen presentando manifestaciones o secuelas persistentes una vez pasada la infección, con síntomas graves o de forma asintomática; es lo que ya se conoce como covid persistente, una realidad cada vez más presente a medida que la pandemia avanza.
Todavía no existe un acuerdo extendido para definir con exactitud qué es covid persistente. Mientras que algunos hablan de una “nueva enfermedad”, otros consideran que son secuelas y no síntomas de una enfermedad persistente. Son frecuentes, según los datos del Grupo de Trabajo en Enfermedades Infecciosas (GTei) de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), aunque se describen de forma muy heterogénea, según las series de pacientes: desde un 2% hasta un 90%, disparidad que se explica por las diversas definiciones empleadas, si se recogen o no sistemáticamente los datos, si los análisis son retrospectivos o prospectivos.

Estudios confirmatorios
Lo cierto es que las revisiones recogen entre 50 y hasta 200 síntomas, con una media de entre 1 y 36 por paciente, según datos de la Sociedad Española de Médicos Generales y Familia (SEMG) obtenidos de 1.800 pacientes con un tiempo medio de persistencia de más de seis meses de sintomatología covid-19. El 79% eran mujeres y la mitad de los enfermos tenían entre 36 y 50 años.

Uno de los mejores metanálisis aparecidos hasta ahora, en la plataforma de prepublicación medRxiv, obra de un equipo internacional dirigido por Sonia Villapol, neurocientífica del Weill Cornell Medical College, de New York, ha recopilado entre 50.000 pacientes ese medio centenar de secuelas -detallan 55- tras cribar casi 20.000 estudios. Vieron que el 80% de los pacientes mantenían al menos una secuela, como fatiga, dolor de cabeza, disnea, pérdida de cabello, niebla cerebral y ageusia.

Otros análisis, como el dirigido por el King’s College de Londres, en Reino Unido, entre más de 4.000 pacientes usuarios de la aplicación Covid Symptom Study, indican que uno de cada siete tenía síntomas durante más de cuatro semanas; uno de cada veinte durante al menos ocho semanas, y uno de cada cincuenta seguían sintomáticos a los tres meses. También se refirieron más mujeres y un 16% de los estudiados presentaron alguna recurrencia tras un periodo de mejoría. Los porcentajes pueden llegar hasta el 50% o incluso el 90% entre hospitalizados.

En cualquier caso, la mayoría de profesionales apunta hacia un proceso multifactorial que es necesario desentrañar. Aunque ‘a priori’ no se han detectado daños graves en los órganos afectados, el seguimiento está hallando desequilibrios y descompensaciones clínicas que no se ajustan a los de las pruebas objetivas. Se ignora igualmente si su mantenimiento crónico podría ser el origen de nuevas enfermedades o, en su defecto, agravar o precipitar otras.
Las unidades de seguimiento post-covid ya están en marcha en muchos hospitales para recolectar más datos que permitan descifrar su origen, actividad y tiempo de duración y llevar a cabo ensayos clínicos que ofrezcan estrategias farmacológicas eficaces y adaptadas a esta nueva realidad.

La covid-19 no es una enfermedad conocida y, por tanto, tampoco lo son sus potenciales secuelas. Hasta cuándo pueden permanecer y cómo se pueden resolver son preguntas que deben resolverse con investigación, teniendo en cuenta que tampoco se sabe hasta cuándo el SARS-CoV-2 formará parte de nuestras vidas.

Fecha: 16/3/2021
Fuente:https://www.diariomedico.com/investigacion/50-secuelas-de-la-covid.html

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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