Diabetes mellitus

22 octubre 2020

Investigaciones respecto al uso de sucralosa en alimentos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:20

Edulcorante SucralosaLa sucralosa conocida más comercialmente como Splenda es un organoclorado, que es utilizado como enducolorante en los alimentos y bebidas. Su función es actuar en los receptores del tracto gastrointestinal, generando un sabor dulce y produciendo una estimulación de la secreción hormonal. Este educolorante puede llegar a ser hasta 650 veces más potente que el azúcar común.
Debido a su bajo contenido calórico, muchas personas hemos optado por sustituir el azúcar regular por la sucralosa, pero ¿es esto realmente beneficioso para la salud? ¿tiene algunos efectos secundarios adversos? A continuación  presentamos toda la información basada en las investigaciones realizadas recientemente.
Las autoridades sanitarias han declarado que la sucralosa no representa ningún riesgo para la salud, sin embargo, algunos estudios realizados recientemente disciernen con esta información.
Un estudio realizado con personas que presentaban obesidad severa y quienes no consumían continuamente sucralosa, se sometieron a un examen de 5 horas de modificación oral de glucosa en dos grupos distintos. El primer grupo consumió sucralosa mientras que el segundo solo agua sin nada añadido. Los resultados mostraron que aquellos que habían consumido sucralosa tuvieron una elevación de los niveles de glucosa en un 14% y de la insulina en un 20% comparados con quienes solamente habían bebido agua.
En otro estudio realizado con personas sin sobrepeso u obesidad, y que no tenían ningún otro tipo de condición médica, no se encontraron efectos de la sucralosa en los niveles de glucosa ni de insulina, sin embargo, es importante destacar que estas personas eran consumidores asiduos de sucralosa.
Un estudio realizado con ratas se encontró que la sucralosa tenía efectos negativos en la flora intestinal. Las ratas que consumieron este enducolorante tuvieron 47-80% menos bacterias anaerobias en sus intestinos.
Estas bacterias son benéficas para el funcionamiento adecuado de la flora intestinal. Lo más preocupante fue que la flora intestinal no se recuperó aun después de 12 semanas de que el experimento fue completado.
Sin embargo, es importante recalcar que el estudio fue realizado en ratas y esta información aún no ha sido estudiada en humanos.
Una de las creencias populares es que la sucralosa ayudará a bajar de peso, sin embargo, las investigaciones han logrado demostrar que el empleo de endulcolorantes no tienen un impacto significativo en la reducción del peso corporal.

Conclusión: Si se está acostumbrado al uso de la sucralosa y el organismo lo tolera bien, seguramente no deben aparecer problema si se utiliza con moderación. Ya que las evidencias encontradas por las investigaciones no han sido lo suficientemente significativas como para declararla como dañina.

Fecha:24/9/2020
Fuente: https://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=18626

Embarazo y metformina

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 9:08

Feig DS, Donovan LE, Zinman B, et al. Metformin in women with type 2 diabetes in pregnancy (MiTy): a multicentre, international, randomised, placebo-controlled trial. Lancet Diabetes Endocrinol. 2020 Oct;8(10):834-844. doi: 10.1016/S2213-8587(20)30310-7. (Original study)
Abstract
BACKGROUND: Although metformin is increasingly being used in women with type 2 diabetes during pregnancy, little data exist on the benefits and harms of metformin use on pregnancy outcomes in these women. We aimed to investigate the effects of the addition of metformin to a standard regimen of insulin on neonatal morbidity and mortality in pregnant women with type 2 diabetes.
METHODS: In this prospective, multicentre, international, randomised, parallel, double-masked, placebo-controlled trial, women with type 2 diabetes during pregnancy were randomly assigned from 25 centres in Canada and four in Australia to receive either metformin 1000 mg twice daily or placebo, added to insulin. Randomisation was done via a web-based computerised randomisation service and stratified by centre and pre-pregnancy BMI (<30 kg/m2 or =30 kg/m2) in a ratio of 1:1 using random block sizes of 4 and 6. Women were eligible if they had type 2 diabetes, were on insulin, had a singleton viable pregnancy, and were between 6 and 22 weeks plus 6 days’ gestation. Participants were asked to check their fasting blood glucose level before the first meal of the day, before the last meal of the day, and 2 h after each meal. Insulin doses were adjusted aiming for identical glucose targets (fasting glucose <5•3 mmol/L [95 mg/dL], 2-h postprandial glucose <6•7 mmol/L [120 mg/dL]). Study visits were done monthly and patients were seen every 1-4 weeks as was needed for standard clinical care. At study visits blood pressure and bodyweight were measured; patients were asked about tolerance to their pills, any hospitalisations, insulin doses, and severe hypoglycaemia events; and glucometer readings were downloaded to the central coordinating centre. Participants, caregivers, and outcome assessors were masked to the intervention. The primary outcome was a composite of fetal and neonatal outcomes, for which we calculated the relative risk and 95% CI between groups, stratifying by site and BMI using a log-binomial regression model with an intention-to-treat analysis. Secondary outcomes included several relevant maternal and neonatal outcomes. The trial was registered with ClinicalTrials.gov, NCT01353391.
FINDINGS: Between May 25, 2011, and Oct 11, 2018, we randomly assigned 502 women, 253 (50%) to metformin and 249 (50%) to placebo. Complete data were available for 233 (92%) participants in the metformin group and 240 (96%) in the placebo group for the primary outcome. We found no significant difference in the primary composite neonatal outcome between the two groups (40% vs 40%; p=0•86; relative risk [RR] 1•02 [0•83 to 1•26]). Compared with women in the placebo group, metformin-treated women achieved better glycaemic control (HbA1c at 34 weeks’ gestation 41•0 mmol/mol [SD 8•5] vs 43•2 mmol/mol [-10]; 5•90% vs 6•10%; p=0•015; mean glucose 6•05 [0•93] vs 6•27 [0•90]; difference -0•2 [-0•4 to 0•0]), required less insulin (1•1 units per kg per day vs 1•5 units per kg per day; difference -0•4 [95% CI -0•5 to -0•2]; p<0•0001), gained less weight (7•2 kg vs 9•0 kg; difference -1•8 [-2•7 to -0•9]; p<0•0001) and had fewer caesarean births (125 [53%] of 234 in the metformin group vs 148 [63%] of 236 in the placebo group; relative risk [RR] 0•85 [95% CI 0•73 to 0•99]; p=0•031). We found no significant difference between the groups in hypertensive disorders (55 [23%] in the metformin group vs 56 [23%] in the placebo group; p=0•93; RR 0•99 [0•72 to 1•35]). Compared with those in the placebo group, metformin-exposed infants weighed less (mean birthweight 3156 g [SD 742] vs 3375 g [742]; difference -218 [-353 to -82]; p=0•002), fewer were above the 97th centile for birthweight (20 [9%] in the metformin group vs 34 [15%] in the placebo group; RR 0•58 [0•34 to 0•97]; p=0•041), fewer weighed 4000 g or more at birth (28 [12%] in the metformin group vs 44 [19%] in the placebo group; RR 0•65 [0•43 to 0•99]; p=0•046), and metformin-exposed infants had reduced adiposity measures (mean sum of skinfolds 16•0 mm [SD 5•0] vs 17•4 [6•2] mm; difference -1•41 [-2•6 to -0•2]; p=0•024; mean neonatal fat mass 13•2 [SD 6•2] vs 14•6 [5•0]; p=0•017). 30 (13%) infants in the metformin group and 15 (7%) in the placebo group were small for gestational age (RR 1•96 [1•10 to 3•64]; p=0•026). We found no significant difference in the cord c-peptide between groups (673 pmol/L [435] in the metformin group vs 758 pmol/L [595] in the placebo group; p=0•10; ratio of means 0•88 [0•72 to 1•02]). The most common adverse event reported was gastrointestinal (38 events in the metformin group and 38 events in the placebo group).
INTERPRETATION: We found several maternal glycaemic and neonatal adiposity benefits in the metformin group. Along with reduced maternal weight gain and insulin dosage and improved glycaemic control, the lower adiposity and infant size measurements resulted in fewer large infants but a higher proportion of small-for-gestational-age infants. Understanding the implications of these effects on infants will be important to properly advise patients who are contemplating the use of metformin during pregnancy.
FUNDING: Canadian Institutes of Health Research, Lunenfeld-Tanenbaum Research Institute, University of Toronto.
Fecha:27/9/2020

https://www.evidencealerts.com/Articles/AlertedArticle/94387

Dos estudios señalan un vínculo entre el tipo de sangre y la susceptibilidad a Covid-19

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:03

HematiesLas personas con el grupo sanguíneo O pueden tener el menor riesgo de infección; las personas con A y AB pueden tener un mayor riesgo de resultados clínicos graves
Dos estudios publicados en  “Blood Advances”sugieren que las personas del grupo sanguíneo O pueden tener un riesgo menor de infección por covid-19 y una menor probabilidad de resultados graves, incluidas complicaciones, si se enferman.
Desde el inicio de la pandemia existe una necesidad urgente para identificar los factores de riesgo del coronavirus y las posibles dianas terapéuticas. Hace unos meses se sugirió el potencial papel del grupo sanguíneo en la predicción del riesgo y las complicaciones de la infección.
Ahora, estos dos nuevos estudios añaden evidencia de que puede haber una asociación entre el tipo de sangre y la vulnerabilidad al covid-19; sin embargo, se necesita más investigación para comprender mejor por qué y qué significa para los pacientes.
Según estos dos trabajos las personas con tipo de sangre O pueden ser menos vulnerables a la infección por covid-19
El primer estudio, realizado de forma retrospcectiva afirma que el tipo de sangre O puede ofrecer cierta protección contra la infección por covid-19. Los investigadores compararon los datos del registro de salud danés de más de473.000 personas a las que se les realizó la prueba de covid-19 con los datos de un grupo de control de más de 2,2 millones de personas de la población general.
Los resultados sugieren también que las personas con los tipos de sangre A, B o AB pueden tener más probabilidades de infectarse con covid-19 que las personas con el tipo O.
Entre las personas que dieron positivo para covid-19, encontraron menos personas con el tipo de sangre O y más con los tipos A, B y AB.
Los investigadores no encontraron ninguna diferencia significativa en la tasa de infección entre A, B y los tipos AB.
Dado que las distribuciones de grupos sanguíneos varían entre subgrupos étnicos, los investigadores también controlaron el origen étnico y mantuvieron que menos personas con el tipo de sangre O dieron positivo al virus.
“Es importante considerar el grupo de control adecuado porque la prevalencia del tipo de sangre puede variar considerablemente en diferentes grupos étnicos y diferentes países”, señala el autor del estudio Torben Barington, delHospital Universitario de Odense y la Universidad del Sur de Dinamarca. “Tenemos la ventaja de contar con un grupo de control fuerte: Dinamarca es un país pequeño, étnicamente homogéneo con un sistema de salud pública y un registro central de datos de laboratorio, por lo que nuestro grupo control se basa en la población, lo que da a nuestros hallazgos una base sólida”.
El segundo trabajo, realizado en Canadá, concluye que los grupos sanguíneos A y AB se asocian con un mayor riesgo de resultados clínicos graves de covid-19. El estudio señala, asimismo, que las personas con los grupos sanguíneos A o AB parecen exhibir una mayor gravedad de la enfermedad viral que las personas con los grupos sanguíneos O o B.
Los investigadores examinaron datos de 95 pacientes con covid-19 en estado crítico hospitalizados en Vancouver y descubrieron que los pacientes con los grupos sanguíneos A o AB tenían más probabilidades de requerir ventilación mecánica, lo que sugiere que tenían mayores tasas de lesión pulmonar por covid-19. También vieron que más pacientes con grupos sanguíneos A y AB requirieron diálisis por insuficiencia renal.
En conjunto, estos hallazgos sugieren que los pacientes de estos dos grupos sanguíneos pueden tener un mayor riesgo de disfunción o insuficiencia orgánica debido a covid-19 que las personas con tipos de sangre O o B.
Los pacientes de estos dos grupos sanguíneos pueden tener un mayor riesgo de disfunción o insuficiencia orgánica debido a covid-19 que las personas con tipos de sangre O o B.
Además, mientras que las personas con tipos de sangre A y AB permanecieron en el hospital más tiempo que aquellos con tipos O o B, en la unidad de cuidados intensivos (UCI) durante un tiempo promedio más largo, lo que también puede indicar un mayor nivel de gravedad de la virosis.
“La parte única de nuestro estudio es nuestro enfoque en el efecto de gravedad del tipo de sangre en el covid-19. Observamos este daño pulmonar y renal y, en estudios futuros, querremos descubrir el efecto del grupo sanguíneo y del covid-19. en otros órganos vitales”, afirma el autor del estudio Mypinder S. Sekhon, de la Universidad de Columbia Británica.

Fecha: 15/10/2020
Fuente: https://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-estudios-senalan-vinculo-entre-tipo-sangre-y-susceptibilidad-covid-19-202010141817_noticia.html

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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