Diabetes mellitus

12 marzo 2019

Las células de grasa trabajan diferentes “turnos” a lo largo del día

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:58

Adipocitos
La desalineación de los “relojes humanos” entre sí y el medio ambiente se cree que es un importante contribuyente a la obesidad y la mala salud
Las nuevas células de grasa en el cuerpo humano tienen sus propios relojes internos y exhiben ritmos circadianos que afectan las funciones metabólicas críticas, según una nueva investigación en la revista Scientific Reports.
Los investigadores dirigidos por el Dr. Jonathan Johnston de la Universidad de Surrey realizaron el primer análisis de los ritmos circadianos en la grasa humana extraída de personas aisladas de los cambios ambientales diarios.
Los ritmos circadianos son cambios de aproximadamente 24 horas gobernados por los relojes internos del cuerpo.
La desalineación de los ‘relojes humanos’ entre sí y el medio ambiente se cree que es un importante contribuyente a la obesidad y la mala salud.
Durante este estudio único, siete participantes se sometieron a ciclos regulados de sueño y vigilia antes de ingresar al laboratorio, donde mantuvieron esta rutina durante tres días más.
Luego, los participantes experimentaron una “rutina constante” de 37 horas durante las cuales no experimentaron cambios diarios en los ciclos de luz-oscuridad, alimentación rápida y sueño-vigilia. Se tomaron biopsias de tejido graso a intervalos de seis horas y luego se realizó un análisis de la expresión génica.
Los investigadores identificaron 727 genes en el tejido graso que expresan su propio ritmo circadiano, muchos de los cuales realizan funciones metabólicas clave. Se identificó una clara separación en los ritmos genéticos con aproximadamente un tercio en la mañana y dos tercios en la noche.
Las transcripciones de horas pico se asociaron con la regulación de la expresión génica y la biología del ácido nucleico (vital para el funcionamiento celular), mientras que las transcripciones de horas pico asociadas con la actividad redox y el metabolismo de los ácidos orgánicos.
Estos ritmos, que son independientes de factores externos como la luz y la alimentación, demuestran que los genes dentro de las células de grasa completan naturalmente sus funciones en diferentes momentos del día, lo que podría afectar los procesos metabólicos.
Las células grasas desempeñan un papel importante en nuestro cuerpo, ya que actúan como depósitos de energía y controlan el metabolismo y el apetito a través de la secreción de hormonas.
El autor principal, el Dr. Jonathan Johnston, lector de Cronobiología y Fisiología Integrativa de la Universidad de Surrey, dijo: “Los tejidos compuestos de células grasas no solo almacenan el exceso de energía, son tejidos metabólicos activos, llenos de sus propios ritmos”.
“Esta es la primera vez que hemos podido identificar dichos ritmos en la grasa humana. Esto nos brinda más información sobre cómo cambia el metabolismo humano a lo largo del día y posiblemente por qué el cuerpo procesa los alimentos de manera diferente durante el día y la noche”.
Fecha:27/2/2019
Fuente: IntraMed

https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=93856&uid=445164&fuente=inews

Eficacia y seguridad de un preparado de una insulina basal oral

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:54

Antecedentes
Una de las áreas en endocrinología que continúa en desarrollo constante es la generación de insulinas eficaces, más seguras o, en su defecto, que disminuyan las molestias al paciente. Por ello se han diseñado insulinas como la inhalada y la oral. La ventaja de la insulina oral es primordialmente fisiológica; después de su absorción intestinal, la insulina se dirige por vía porta hacia el hígado, simulando lo que sucede de manera natural en el organismo, con el potencial beneficio de una menor hiperinsulinemia y, por tanto, disminución en el riesgo de ganancia de peso y de hipoglucemias.
El principal obstáculo que ha enfrentado este tipo de preparados de insulina es la degradación proteica por las proteasas gástricas, pancreáticas e intestinales, con una absorción variable.
Análisis
En este estudio fase 2 se presenta un nuevo preparado de insulina basal oral que posee un potenciador de la absorción (caprilato de sodio) y modificaciones en la molécula de insulina que reducen su degradación proteolítica.[1]
El objetivo de este estudio fue evaluar la eficacia en el control glucémico, la seguridad y tolerabilidad de la insulina I338, además, se comparó con insulina glargina. Para ello se diseñó un estudio aleatorizado, con doble enmascaramiento, controlado, de grupos paralelos, en donde se incluyeron adultos con diabetes mellitus con control irregular (hemoglobina glucosilada: 7% – 10%) a quienes se retiró cualquier tratamiento hipoglucemiante distinto a metformina o a un inhibidor de dipeptidil peptidasa-4 dos semanas antes del comienzo.
El estudio duró 8 semanas, con los pacientes asignados a la toma de insulina I338 o a la aplicación con glargina. La dosis se fue titulando de acuerdo al control glucémico. El desenlace primario evaluado de eficacia fue la concentración de glucosa plasmática en ayuno después de las 8 semanas de tratamiento. Los desenlaces secundarios fueron hemoglobina glucosilada, fructosamina, 1,5-anhidroglucitol y péptido C. Se evaluó la seguridad por medio de eventos adversos, hipoglucemias y ganancia de peso, entre otros.
Se aleatorizaron 50 sujetos, 25 por grupo: 1 participante del grupo de insulina I338 se retiró del estudio y el resto lo completó. Las características basales mostraron que los participantes tenían una edad media de 60 años, mayor índice de masa corporal en el grupo de glargina (31,3 kg/m2) que en el de insulina I338 (29,6 kg/m2), con duración promedio de diabetes mayor en el grupo de insulina I338 (11,8 frente a 10,5 años), pero con hemoglobina glucosilada similar entre los grupos.
A las 8 semanas la glucosa en ayuno con el grupo de insulina I338 fue de 127,8 mg/dl (117 – 140,4), mientras que con glargina fue de 122,4 mg/dl (117 -127,8), una diferencia estadísticamente no significativa de 5,4 mg/dl. La hemoglobina glucosilada a las 8 semanas fue de 7,38% y 7,08% para la insulina I338 y la glargina, respectivamente. Tampoco se observaron diferencias entre los niveles de fructosamina, 1,5-anhidroglucitol y péptido C.
En cuanto a la seguridad, la incidencia de eventos adversos fue similar entre los grupos a las 8 semanas de tratamiento. La frecuencia de hipoglucemias fue baja (7 eventos en el grupo de I338 y 11 con glargina), sin reportarse eventos graves. El peso se mantuvo estable y no hubo diferencias al final del estudio.
Punto de vista
Como puede verse, este es un estudio fase 2, de ahí la cantidad limitada de participantes; sin embargo, es posible observar que la insulina oral I338 redujo las concentraciones de glucosa plasmática similar a glargina. Un aspecto a considerar es que la potencia del estudio no fue suficiente para detectar diferencias entre los otros parámetros de control glucémico, aunque los autores sugieren que es posible que en un estudio más grande se encuentren diferencias a favor de glargina.
Los autores comentan que la necesidad de una dosis alta de insulina oral hace poco viable el fármaco en el aspecto comercial, por lo que el desarrollo de insulina I338 se ha detenido hasta no mejorar las condiciones de absorción del fármaco y, con ello, menor dosis. Pero el estudio es promisorio en el contexto del desarrollo de insulinas orales que sean eficaces; por supuesto, esto tendrá que ir acompañado de la mejora en la tecnología.
Es el primer preparado de insulina oral que muestra eficacia en el control de la glucosa plasmática en ayuno. Se requiere una mejora en la tecnología para la absorción adecuada del fármaco.
Dr. José Gotés Palazuelos

Fecha: 19/2/2019
Fuente: Medscape.

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5903691?nlid=127482_4001&src=WNL_esmdpls_190225_mscpedit_gen&uac=120961CT&impid=1894793&faf=1

Cirugía bariátrica en diabéticos

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:44

A los 2 años de la cirugía bariátrica se observa la reducción significativa del peso corporal y mejoras importantes del control de la glucemia, la presión arterial y los indicadores bioquímicos y ecográficos de hígado graso
Introducción: Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde 1975 la prevalencia de obesidad se ha triplicado. En 2016, aproximadamente el 39% de los sujetos de 18 años o más tenían sobrepeso y el 13%, presentaba obesidad. En Medio Oriente, la frecuencia es similar a la de los países occidentales; según la OMS, más del 74% y 69% de las mujeres y los hombres, respectivamente, tienen sobrepeso. En particular, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) son uno de los 6 países con los índices más altos de obesidad y sobrepeso. La tendencia creciente de obesidad en los 7 emiratos de los EAU se observó en niños y adultos, en ambos sexos; en un estudio reciente, el 37.2% de los habitantes de 15 a 18 años presentó obesidad y el 22.2% tuvo obesidad mórbida. El porcentaje más elevado de adolescentes con sobrepeso (52.6%) residía en Dubái. Las opciones de terapia farmacológica para la obesidad son limitadas y aún más en los EAU, una situación que motivó un aumento sustancial de pacientes sometidos a cirugía bariátrica.

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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