Diabetes mellitus

24 enero 2019

Identifican la relación del gen PAX8 con la diabetes gestacional

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 18:12

Embarazada sentada
Investigadores del Hospital Universitario La Paz y de la Universidad de Sevilla han identificado la relación de la diabetes gestacional con el gen PAX8, ya conocido por su impacto en el hipotiroidismo gestacional.
Científicos del Instituto de Genética Médica y Molecular del Hospital Universitario La Paz, a través del Laboratorio de Molecular de Tiroides dirigido por José Carlos Moreno, director del Laboratorio Molecular de Tiroides del Ingemm, junto a Alejandro Martin-Montalvo y Benoit R. Gauthier, del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa-Cabimer, de la Universidad de Sevilla han publicado en la revista Diabetes un estudio en el que identifican el primer gen directamente relacionado con la aparición de la diabetes gestacional, que afecta al 10 por ciento de las embarazadas.
Para realizar el estudio, titulado Transient PAX8 Expression in Islets During Pregnancy Correlates With B-Cell Survival, Revealing a Novel Candidate Gene in Gestational Diabetes Mellitus, se han investigado por secuenciación masiva, grupos familiares con alta frecuencia de diabetes gestacional en dos o tres generaciones que, además, también padecían hipotiroidismo gestacional, otra alteración frecuente en el embarazo.
“Nuestro estudio ha revelado que mutaciones en el gen PAX8 están implicadas en el riesgo de diabetes gestacional. Este gen ya lo conocíamos como implicado en el hipotiroidismo humano, pero hasta el momento, no en diabetes”, ha explicado Moreno.
Ya se conocía la implicación de las mutaciones del gen PAX8 en el hipotiroidismo pero no en diabetes gestacional
Esta investigación abre la puerta a un mejor conocimiento de los diferentes factores genéticos que pueden influir en el riesgo de aparición de esta enfermedad, lo que permitirá un diagnóstico anticipado y eficaz de la hiperglucemia del embarazo. Además podría resultar útil a la hora de prevenir la aparición de diabetes tipo 2 en edades más avanzadas, en familias que porten estas mutaciones, ya que la diabetes gestacional podría ser una manifestación precoz, un signo “centinela” de la aparición de diabetes permanente en la edad madura.
Fecha: 10/1/2019
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/ginecologia-y-obstetricia/identifican-la-relacion-del-gen-pax8-con-la-diabetes-gestacional.html

Es posible reducir la pérdida de células madre en el envejecimiento

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 18:02

La identificación de un mecanismo celular que reduce la pérdida de células madre relacionada con la edad en el cerebro abre nuevas vías de estudio en neurodegeneración. El estudio experimental se publica en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’

Investigadores del Instituto de Biomedicina de Valencia, centro de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han identificado un mecanismo celular que reduce la pérdida de células madre relacionada con la edad en el cerebro de ratones senescentes con patología neurodegenerativa. El estudio aparece publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), y podría tener aplicaciones futuras en el campo del tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer
Helena Mira, investigadora del CSIC en el Instituto de Biomedicina de Valencia, explica que “décadas de investigación han establecido que las células madre presentes en el hipocampo de los mamíferos son las responsables de la formación de nuevas neuronas y de la capacidad de regeneración neuronal de esta parte del cerebro esencial para la memoria. Pero la capacidad de neurogénesis del hipocampo se reduce con la edad, y empeora notablemente en los casos de enfermedades como el Alzheimer. Nuestro trabajo se centra en averiguar por qué ocurre esta disfunción y cómo podemos manipular las células madre del hipocampo para contrarrestar esta degeneración en los procesos de envejecimiento”.
Averiguar por qué ocurre la disfunción y cómo se pueden manipular las células madre del hipocampo es esencial para equilibrar la degeneración del envejecimiento
Los investigadores del centro del CSIC han utilizado como modelo de investigación ratones afectados por una patología conocida como senescencia o envejecimiento acelerado, centrándose en una cepa llamada SAMP8 con déficits de memoria similares a los de la enfermedad de Alzheimer.
“Hemos observado cómo los ratones SAMP8 muestran una pérdida acelerada del conjunto de células madre neurales, lo que coincide con un aumento aberrante en la proteína BMP6. También hemos comprobado, mediante ensayos in vitro, que la proteína BMP6 perjudica gravemente la expansión de las células madre neurales, y que la administración intracraneal in vivo de la proteína Noggin, antagonista de BMP, restaura el número de células madre neurales del hipocampo, la neurogénesis, la memoria y el comportamiento en los ratones SAMP8″, añade Mira.
Los resultados de este trabajo, en el que también han participado el Instituto Cajal del CSIC y el Instituto de Salud Carlos III, podrían servir para diseñar tratamientos que aprovechen la capacidad plástica del cerebro para mejorar las funciones cognitivas en el envejecimiento y para tratar enfermedades neurodegenerativas crónicas como el Alzheimer.
M. Díaz-Moreno, T. Armenteros
Raquel Serrano
26/11/2018

https://www.diariomedico.com/especialidades/neurologia/es-posible-reducir-la-perdida-de-celulas-madre-en-el-envejecimiento.html

Los ácidos grasos tienen un papel clave en la regulación del peso

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 17:48

Los individuos con mayor consumo de alimentos con omega 3 presentan mayor concentración de ácido eicosapentaenoico (EPA).
Macarelas
Los ácidos grasos en sangre y algunos microorganismos presentes en las heces y, por tanto, en el intestino, parecen desempeñar un papel importante en la regulación del peso corporal, hasta ahora desconocido, actuando de forma sinérgica en relación con el resto de factores relacionados con la dieta.
Así lo ha visto un equipo de investigación de la Universidad de Oviedo, en colaboración con el Instituto de Productos Lácteos (IPLA), organismo dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en un trabajo que acaba de ser publicado en la revista Food Research International.
Los investigadores han visto que las personas con un mayor consumo de alimentos con omega 3, como los pescados grasos, presentan mayores concentraciones en sangre de ácido eicosapentaenoico (EPA) y, a la vez, menor riesgo de obesidad, según destaca Sonia González, profesora de la Universidad de Oviedo y coordinadora del estudio.
González recuerda que la obesidad es un grave problema de salud pública cuya incidencia se ve incrementada a un ritmo vertiginoso y que “el abordaje tradicional, centrado en el impacto de uno o varios componentes dietéticos sobre el peso corporal, parece insuficiente para dar respuesta a este problema”.
Explorar nuevas vías
Ante este panorama se ha visto necesaria la búsqueda de nuevas vías que permitan explicar la relación entre la dieta y la obesidad; de ahí la línea de investigación iniciada por este equipo multidisciplinar de la Universidad de Oviedo. La determinación de los ácidos grasos libres en suero ha sido realizada por especialistas del Área de Inmunología, mientras que los investigadores del IPLA procedieron al análisis de los microorganismos presentes en heces, que son un reflejo de los microorganismos presentes en el intestino. “En el grupo Dieta, Microbiota y Salud del ISPA, realizamos la puesta a punto de todo el proceso y analizamos la implicación de la dieta, con especial atención en el papel de los ácidos grasos y de los componentes de la microbiota intestinal, en el peso y la obesidad”.
El abordaje tradicional de la obesidad, que crece a un ritmo vertiginoso, centrado en uno o dos componentes dietéticos no parece suficiente
Para la integración de todas estas variables se aplicaron procedimientos de inteligencia artificial, coordinados por Susana Díaz, del Departamento de Ingeniería Artificial de la Universidad de Oviedo. Esto ha sido clave para establecer unas ecuaciones a través de las cuales se pueden definir unos puntos de corte deseables de estos ácidos grasos en sangre y de estos microorganismos, lo que resulta de interés para futuros proyectos de intervención que verifiquen los resultados. En el estudio fueron incluidos 66 casos.
“Vimos que los individuos con una mayor ingesta de pescado graso y, por tanto, de ácidos omega 3, presentaban mayores niveles de ácido eicosapentaenoico y menos riesgo de obesidad, con cambios en la población bacteriana. Y vimos también como dato interesante diferencias entre hombres y mujeres, con poblaciones bacterianas diferentes. Por ejemplo, observamos que en el caso de las mujeres con normopeso las concentraciones de bifidobacterias eran mayores”.
Este trabajo puede tener aplicación directa en el diseño de estrategias frente a la obesidad y el sobrepeso, “evitando la restricción en el consumo de determinados alimentos, como los pescados grasos que tienden a eliminarse de las dietas hipocalóricas combinados con diferentes probióticos de manera personalizada. Quizá haya que tener en cuenta aspectos cualitativos de la dieta, no solo cuantitativos, o bien pensar en determinados suplementos”, señala Sonia González.
Y es que las grasas consumidas con la dieta procedente del pescado pueden tener un efecto beneficioso de manera independiente de las calorías que aportan, “para lo cual ha de estar supervisada médicamente y ajustada a las necesidades de cada persona, de acuerdo con su metabolismo y, como se ha señalado, acorde con su condición de hombre o de mujer”, indica esta especialista, quien explica que, además, el efecto del pescado graso puede mejorarse con el consumo de algún probiótico.
Impacto en obesidad
El papel de los ácidos omega 3 en la prevención cardiovascular, así como en el estrés oxidativo y en la inflamación, es ya bien conocido; sin embargo, en la modificación de la microbiota intestinal y en la obesidad había pasado hasta el momento más desapercibido; “de ahí el interés de seguir profundizando en su estudio para incorporarlos a las estrategias de abordaje de la obesidad”. La Universidad de Oviedo ha iniciado ya un estudio para observar el impacto de estos factores en la obesidad mórbida.
El trabajo actual, financiado por la Fundación Alimerka y las Ayudas Grupin, forma parte de la tesis doctoral de la investigadora Tania Fernández Navarro, del área de Fisiología del Departamento de Biología Funcional de la Universidad de Oviedo
Covadonga Díaz. Oviedo
Fecha:24/1/2019 .
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/endocrinologia/los-acidos-grasos-tienen-un-papel-clave-en-el-regulacion-del-peso.html

15 enero 2019

El uso combinado de dos fármacos convierte las células tumorales en grasa

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 12:06

Las células tumorales son muy voraces. Y en un proceso de metástasis, que supone más del 90 % de las muertes por cáncer, muestran un apetito desmedido para colonizar otros órganos desde su ubicación original.
Frenar esta progresión es lo que trae en jaque a científicos de todo el mundo, un reto al que ahora un grupo de investigadores de la Universidad de Basilea (Suiza) ha dado una vuelta de tuerca. Su innovador enfoque consiste en transformar las células tumorales en células grasas para impedir la formación de metástasis. Y han probado que es posible en una investigación realizada en ratones, en la que el efecto combinado de dos fármacos, la rosiglitazona -utilizada para tratar pacientes con diabetes- y trametinib -que inhibe el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas- frena la proliferación tumoral. El trabajo ha sido portada de la revista científica Cancer Cell.
En su búsqueda de una sustancia que suprima el desarrollo de metástasis, el equipo suizo, liderado por el investigador Starting Grant Nicola Aceto, probó 2486 compuestos aprobados por la FDA utilizados para una serie de indicaciones diferentes. Hasta que encontraron una fórmula que funcionó. “Pensamos en actuar de manera diferente a los enfoques estándar, y buscamos identificar medicamentos que no maten a las células cancerosas, sino que simplemente los disocien”, explica Nicola Aceto, que dirigió un equipo de biólogos moleculares, computacionales y clínicos. O, lo que es lo mismo, el mecanismo de acción descrito pasa por convertir las células malignas en grasa.
La clave está en las células tumorales circulantes (CTC, por sus siglas en inglés), que son las tumorales que abandonan un tumor primario y entran en el torrente sanguíneo, en su camino hacia la siembra de metástasis a distancia, para lo que forman clústeres o agrupaciones. El equipo suizo descubrió que la formación de estos grupos conduce a cambios epigenéticos clave que facilitan la siembra de metástasis. Estos cambios permiten a los clústeres CTC imitar algunas propiedades de las células madre embrionarias, incluida su capacidad para proliferar y retener la capacidad de formación de tejidos. Los científicos también demostraron que estos cambios epigenéticos son completamente reversibles tras la disociación de los grupos formados por las células tumorales circulantes. Lo que significa que si se convierten en grasa ya no se expanden.
“En el futuro, podría usarse este enfoque terapéutico innovador en combinación con la quimioterapia convencional para suprimir tanto el crecimiento del tumor primario como la formación de metástasis mortales”, destaca el profesor Gerhard Christofori, otro de los autores del estudio. Además, los resultados de la investigación muestran que las células cancerosas malignas, como las células madre, exhiben un alto grado de plasticidad celular, que se puede explotar con fines terapéuticos.
Fecha:15/1/2019

http://www.cubadebate.cu/noticias/2019/01/14/el-uso-combinado-de-dos-farmacos-convierte-las-celulas-tumorales-en-grasa/comment-page-1/#comment-6308059

Descubren un nuevo mecanismo por el cual la obesidad provoca resistencia a la insulina

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 11:57

La obesidad cambia el perfil de microARN en los exosomas del plasma, según desvela un experimento con modelo murino de síndrome metabólico. El trabajo demuestra que, si se transfiere a ratones sanos los exosomas aislados de ratones obesos, se provoca intolerancia a la glucosa y resistencia a la insulina.
Gordo tomandose la presion
Un equipo de investigadores del Idibaps y del CiberDEM han demostrado uno de los mecanismos por los que la obesidad modula el metabolismo de la glucosa y de los lípidos en ratones. Lo hace a través de cambios en el contenido de microARN de los exosomas, vesículas que secretan todas las células y que se encuentran en la sangre. Estos cambios en el patrón de los microARN, pequeñas moléculas con capacidad para regular la expresión de determinados genes, provocan intolerancia a la glucosa y resistencia a la insulina. El estudio desenmascara un mecanismo patológico poco explorado hasta ahora y proporciona una nueva diana terapéutica para el tratamiento del síndrome metabólico.
La investigación, que se publicó en PNAS, lo ha coordinado Anna Novials, jefa del equipo Patogenia y Prevención de la Diabetes del Idibaps y jefa de grupo del CiberDEM. El primer autor del estudio es Carlos Castaño, investigador pre-doctoral del grupo, y la última autora del trabajo es Marcelina Párrizas, investigadora del equipo del Idibaps /CiberDEM.
Los cambios en el perfil de los microARN circulantes en la sangre se asocian a varias enfermedades, incluyendo las metabólicas. Estas moléculas se pueden utilizar como biomarcadores para mejorar el diagnóstico de las enfermedades y monitorizar la respuesta a los tratamientos.
Los investigadores han estudiado el papel de los microARN contenidos dentro de los exosomas en el síndrome metabólico. Lo han hecho con un modelo de ratón diabético que simula este síndrome. Mediante una dieta rica en grasas, los animales se hacen intolerantes a la glucosa -como un estado pre-diabético-, tienen el hígado graso y trastorno en el metabolismo de los lípidos.
Los investigadores analizaron el perfil de microARN que contienen los exosomas de estos ratones y obtuvieron un panel mediante un análisis bioinformático. Los resultados demuestran que la obesidad cambia el perfil de microARN en los exosomas del plasma en ratones. Pero lo más importante es que, si se trata a ratones sanos con los exosomas aislados de ratones obesos, se provoca intolerancia a la glucosa y resistencia a la insulina. Los investigadores también reprodujeron en el laboratorio el patrón de microARN asociados a la obesidad, y vieron que la transferencia a ratones sanos también les provocaba el mismo síndrome metabólico.
“En este estudio hemos explicado el papel que juegan los exosomas y determinados microRNAs relacionados con la obesidad en la aparición y desarrollo de la resistencia a la insulina y la diabetes. Ahora, el futuro, es conseguir bloquear estas moléculas para que no aparezca la enfermedad “, explica Anna Novials, que también es presidenta de la Sociedad Española de Diabetes
Fecha:8/1/2019
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/endocrinologia/descubren-un-nuevo-mecanismo-por-el-que-la-obesidad-provoca-resistencia-a-la-insulina.html

3 enero 2019

Las investigaciones médicas llamativas en el 2018

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 10:04

El año 2018 ha sido testigo de importantes eventos deportivos (la Copa del Mundo de Futbol), desastres naturales (como el huracán Florence) y la triste pérdida de personas muy notables en todo el mundo (como Stephen Hawking).
El auge de las dietas de ayuno intermitentes

Los temas relacionados con la dieta y la nutrición han figurado entre las principales búsquedas en Internet de 2018. En particular, ha habido mucho interés en la investigación que describe los beneficios de la dieta 16:8. Se trata de un tipo de dieta de ayuno intermitente en la que una persona es libre de comer lo que elija durante 8 horas, pero luego debe ayunar durante las siguientes 16 horas.
En un estudio que apareció en la revista Nutrition and Healthy Aging, científicos de la Universidad de Illinois en Chicago confirmaron que este enfoque puede ayudar de manera efectiva a las personas con obesidad a perder peso. Los participantes, que siguieron esta dieta durante 12 semanas, habían perdido el 3% de su peso total al final del período de estudio. Además, el estilo de dieta 16:8 les ayudó a mantener una presión arterial más baja. Esto es importante, ya que la obesidad es un factor de riesgo importante para la hipertensión (presión arterial alta), que puede provocar problemas cardiovasculares más graves.

Otro estudio, esta vez publicado en la revista Obesity, sugirió que el ayuno intermitente puede traer muchos otros beneficios para la salud. Sus autores, con sede en el College of Medicine de la Universidad de Florida en Gainesville, dicen que este estilo de dieta funciona “activando el interruptor metabólico”.

Los períodos de ayuno hacen que el cuerpo comience a quemar grasas, en lugar de azúcares, para convertirlas en la energía que necesitamos. Esto es lo que hace que el ayuno intermitente sea tan efectivo para perder peso. Sin embargo, los autores también especulan que los procesos metabólicos activados por estos tipos de dietas también podrían aumentar la vida útil, proteger la función cognitiva y reducir la inflamación.

Tentaciones peligrosas a evitar
Algunas de las principales investigaciones de este año han demostrado cuán dañinas pueden ser algunas de estas tentaciones y qué tan seriamente pueden afectar a la salud. Por ejemplo, un estudio publicado en la revista Addiction descubrió que beber alcohol puede tener más efectos nocivos que usar otros estimulantes controvertidos, especialmente la marihuana.
“Aunque la marihuana también puede tener algunas consecuencias negativas, definitivamente no se acerca a las consecuencias negativas del alcohol”, advierte el autor del estudio Kent Hutchison.

Específicamente, el consumo de alcohol a largo plazo provocó una pérdida del volumen de materia gris (que constituye gran parte del cerebro) y también dañó la materia blanca (que contiene axones o las conexiones entre las células cerebrales que les permiten transmitir información).

Los cigarrillos electrónicos también han recibido mucha atención este año, en medio de debates sobre si son más perjudiciales para la salud en comparación con su utilidad. Muchos estudios han encontrado que el líquido en los cigarrillos electrónicos contiene sustancias tóxicas, lo que también conduce a la formación de vapores tóxicos.
Este año, the National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine publicaron un informe detallado que revisó cientos de artículos científicos que analizaron los beneficios y riesgos del uso de los cigarrillos electrónicos.

El informe señala que hubo pruebas sólidas de que los cigarrillos electrónicos contienen sustancias tóxicas, así como una “evidencia concluyente de que sustituir los cigarrillos electrónicos por cigarrillos de tabaco combustibles reduce la exposición de los usuarios a numerosos tóxicos y carcinógenos presentes en los cigarrillos de tabaco combustibles”.
Sin embargo, a pesar de algunos de los beneficios asociados con el uso de cigarrillos electrónicos VS cigarrillos normales, el informe también encontró que las personas que regularmente utilizan estos dispositivos electrónicos experimentan casi la misma exposición a la nicotina que las personas que fuman cigarrillos normales.

Tales consideraciones podrían tener un gran peso en contra de los fabricantes de cigarrillos electrónicos, que, según noticias recientes, acaban de cerrar un acuerdo importante y controvertido con algunas de las principales compañías de cigarrillos regulares.
¿Qué está pasando en la investigación del cáncer?
Este año, alrededor de 9,6 millones de personas murieron debido a causas relacionadas con el cáncer, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto hace que la investigación del cáncer sea una de las principales prioridades a nivel mundial.

Cuando se trata de cáncer, los obstáculos están presentes desde el principio. El diagnóstico de cualquier tipo de cáncer puede ser un proceso largo y difícil, que puede retrasar la prescripción de un tratamiento adecuado. Por lo tanto, un diagnóstico rápido y preciso podría ayudar a acelerar la administración del tratamiento y mejorar los resultados.
Cuando se trata de cáncer, los obstáculos están presentes desde el principio. El diagnóstico de cualquier tipo de cáncer puede ser un proceso largo y difícil, que puede retrasar la prescripción de un tratamiento adecuado. Por lo tanto, un diagnóstico rápido y preciso podría ayudar a acelerar la administración del tratamiento y mejorar los resultados.
Para alcanzar este objetivo, los investigadores de la Facultad de Medicina de la Johns Hopkins University en Baltimore, desarrollaron un nuevo análisis de sangre llamado CancerSEEK que publicaron en la revista Science.

Afirman que esta prueba es altamente sensible y capaz de detectar ocho tipos de cáncer: cáncer de mama, cáncer de pulmón, cáncer colorrectal, cáncer de ovario, cáncer de hígado, cáncer de estómago, cáncer de páncreas y cáncer de esófago, con un grado de moderado a alto exactitud. Es lo más preciso cuando se trata de detectar el cáncer de ovario, que puede ayudar a diagnosticar con una precisión del 98%.
Los autores explican que la nueva prueba de sangre identifica biomarcadores específicos del cáncer, como las mutaciones genéticas y la presencia de proteínas asociadas con diferentes tipos de cáncer.

Usando remedios antiguos de nuevas formas
Otra tendencia de investigación en 2018 fue reevaluar remedios antiguos o tratamientos conocidos para ver si los especialistas pueden usarlos para nuevos propósitos.
Un ejemplo es el bicarbonato de sodio, que muchos han usado tradicionalmente para aliviar la acidez estomacal.

Un estudio publicado en The Journal of Immunology de este año encontró que este elemento básico de la cocina en realidad puede ayudar a tratar la artritis.

Los investigadores, del Colegio Médico de Georgia en la Universidad de Augusta, informaron que beber una solución de bicarbonato de sodio puede proteger contra la artritis reumatoide y otras enfermedades inflamatorias.
Esto se debe a que el bicarbonato de sodio influye en las células mesoteliales, que recubren varios órganos, del bazo para que no “reaccionen de forma exagerada” a los alimentos pesados.
Sarah Romero
Fecha: 1/1/2019
Fuente: Revista Muy Interesante

https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/las-investigaciones-medicas-mas-virales-de-2018-101545994742

La insulina y las sulfonilureas aumentan el riesgo cardiovascular en pacientes con diabetes

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 9:56

El uso de insulina o sulfonilureas como tratamiento de segunda línea en adultos con diabetes de tipo 2 se asocia con un mayor riesgo cardiovascular, mientras que el uso de nuevas clases de fármacos para reducir la glucosa no se vincula al riesgo, indica una nueva investigación del mundo real, en Estados Unidos.[1]
Los hallazgos, de un análisis retrospectivo de los datos de reclamaciones administrativas nacionales, se publicaron en versión electrónica en JAMA Network Open por el Dr. Matthew J. O’Brien, de la Division of General Internal Medicine and Geriatrics, Department of Medicine, de la Northwestern University Feinberg School of Medicine, en Chicago, Estados Unidos, y sus colaboradores.
Entre los más de 130.000 adultos con diabetes de tipo 2 asegurados que requirieron un segundo agente hipoglucemiante después de metformina, el uso de insulina o sulfonilureas se asoció con daño cardiovascular constante, en comparación con los inhibidores de la dipeptidil peptidasa de tipo 4, que se ha demostrado tienen un efecto cardiovascular neutro.
Por otro lado, los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1, los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa de tipo 2 y las tiazolidinedionas no se asociaron con daño cardiovascular, en comparación con los inhibidores de la dipeptidil peptidasa de tipo 4, pero tampoco produjeron el beneficio cardiovascular significativo que se ha demostrado en los estudios clínicos aleatorizados de resultados de estos agentes en pacientes con diabetes de tipo 2 y enfermedad cardiovascular establecida.
Estas poblaciones de alto riesgo típicamente han sido necesarias para poder estadístico en los estudios de desenlaces cardiovasculares exigidos por la Food and Drug Administration de Estados Unidos. Además, los estudios de desenlaces cardiovasculares se realizan con un solo fármaco, en comparación con placebo.
Nuevo estudio se dirige al área de incertidumbre clínica significativa
“Hasta la fecha, ningún estudio ha comparado directamente los efectos cardiovasculares de todas las opciones contemporáneas de fármacos que reducen la glucosa entre los pacientes que comienzan el tratamiento de segunda línea en el mundo real; este estudio tuvo como objetivo complementar los hallazgos de los estudios de fármacos individuales e informar mejor las opciones que reducen la glucosa para la amplia población de pacientes que actualmente recibe estos fármacos”, señalan los investigadores.
En un editorial acompañante, Alison Callahan, Ph. D., y el Dr. Nigam H. Shah, Ph. D., ambos del Center for Biomedical Informatics Research, en la Stanford University, en California, Estados Unidos, elogian el estudio y señalan que “se dirige a un área de incertidumbre clínica con el potencial de informar el tratamiento de millones de personas con diabetes de tipo 2 y hace una contribución importante a esta área”.[2]
Callahan y el Dr. Shah señalan que los hallazgos coinciden con su estudio reciente que examina el impacto real de varias clases de agentes hipolipemiantes de segunda línea en el control glucémico y las tasas de complicaciones, incluido el infarto de miocardio. Este nuevo estudio hace “una contribución valiosa” al agregar agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1.
Ambos estudios “aprovechan los datos de observación que capturan los detalles de los procesos de atención médica y los resultados de los pacientes durante millones de vidas, con una cobertura longitudinal significativa”, añaden.
Insulina basal, sulfonilureas fuertemente asociadas con daño cardiovascular
El estudio actual incluyó a 132.737 adultos con diabetes de tipo 2 inscritos en planes de seguro de salud comerciales o Medicare Advantage durante 2011 – 2015. Todos habían iniciado un fármaco de segunda línea para bajar la glucosa, principalmente combinado con metformina. Los datos fueron analizados desde enero de 2017 hasta octubre de 2018.
En general, 5,5% tenía antecedentes de eventos cardiovasculares antes de comenzar el tratamiento con el agente de segunda línea.
De las prescripciones dispensadas para esos agentes, 47,6% se constituyó por sulfonilureas; 21,8% de los inhibidores de la dipeptidil peptidasa de tipo 4; 12,2% de la insulina basal; 8,6% de los agonistas del péptido similar al glucagón tipo 1; 5,6% de tiazolidinedionas, y 4,3% de los inhibidores de cotransportador de sodio-glucosa de tipo 2.
Los investigadores establecieron a los usuarios de inhibidores de la dipeptidil peptidasa de tipo 4 como el grupo de comparación, porque los datos han demostrado que esa clase tiene un efecto neutral en los resultados cardiovasculares.
El resultado primario fue el tiempo hasta el primer evento cardiovascular después de iniciar el agente de segunda línea, con eventos definidos como hospitalización por insuficiencia cardiaca congestiva, accidente cerebrovascular, enfermedad cardiaca isquémica o enfermedad arterial periférica. Hubo 3.480 eventos de este tipo durante 169.384 años-persona de seguimiento.
En relación con el inicio del tratamiento con un inhibidor de la dipeptidil peptidasa de tipo 4 y luego del ajuste para las características del paciente, el médico y el plan de salud, el riesgo de eventos cardiovasculares compuestos fue 36% mayor en el grupo de sulfonilurea (hazard ratio [HR]: 1,36), y más del doble con la insulina basal (HR: 2,03).
Esto corresponde a los números necesarios para dañar durante 2 años de tratamiento con sulfonilureas e insulina basal de 103 y 37, respectivamente.
El aumento del riesgo cardiovascular relativo asociado con el uso de sulfonilureas o insulina basal se observó en todos los resultados cardiovasculares individuales y se mantuvo “sólido” en los análisis de sensibilidad, informan el Dr. O’Brien y sus colaboradores.
Asimismo, indican: “A pesar de los daños cardiovasculares observados asociados con el inicio de las sulfonilureas y la insulina basal, 60% de los pacientes completó las recetas de estas dos clases de fármacos en nuestro análisis a nivel nacional”.
Los agentes más nuevos no muestran daños ni beneficios en la población con diabetes de tipo 2 del mundo real
Entre los agentes más nuevos, el uso de un agonista del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 se asoció con un riesgo ajustado menor de manera estadísticamente significativa de eventos cardiovasculares compuestos, en comparación con el uso de inhibidores de dipeptidil peptidasa de tipo 4 (HR: 0,78; IC 95%: 0,63 – 0,96). Sin embargo, ese beneficio perdió importancia en varios análisis de sensibilidad.
Las tasas de eventos cardiovasculares después de comenzar el tratamiento con inhibidores de cotransportador de sodio-glucosa de tipo 2 o tiazolidinedionas no fueron significativamente diferentes de las de los inhibidores de dipeptidil peptidasa de tipo 4 (HR: 0,81 y HR: 0,92, respectivamente).
El Dr. O’Brien y sus colaboradores dicen que su trabajo se complementará con los estudios aleatorizados en curso de reducción de la glucemia en la diabetes: un estudio de eficacia comparativa (GRADE), que equipara la eficacia glucémica a largo plazo de una sulfonilurea (glimepirida), un inhibidor de la dipeptidil peptidasa de tipo 4 (sitagliptina), un agonista del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (liraglutida) e insulina basal (glargina) agregada a metformina. Desafortunadamente, GRADE no incluye ningún inhibidor de cotransportador de sodio-glucosa de tipo 2.
Los investigadores concluyen que sus nuevos hallazgos “plantean inquietudes acerca de la seguridad cardiovascular de las sulfonilureas y la insulina basal”, en comparación con los fármacos más nuevos para reducir la glucosa, y sugieren que los resultados cardiovasculares a corto plazo de las nuevas clases de fármacos que reducen la glucosa pueden ser similares entre los pacientes a partir de un tratamiento de segunda línea.
“Por tanto, los médicos pueden considerar prescribir agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1, inhibidores de dipeptidil peptidasa de tipo 4 o inhibidores de cotransportador de sodio-glucosa de tipo 2, de forma más rutinaria después de metformina, en lugar de sulfonilureas o insulina basal”.
El estudio fue apoyado a través de una subvención a la Northwestern University de United Healthcare Services. El Dr. O’Brien ha declarado haber recibido honorarios no relacionados con el trabajo enviado de Novo Nordisk.

Referencias
1.-O´Brien MJ, et al.: Association of second-line antidiabetic medications with cardiovascular events among insured adults with type 2 diabetes. JAMA Netw Open 2018; 1(8): e186125. Doi:10.1001/jamanetworkopen.2018.6125
2.-Callahan A, Shah N. A second opinión from observational data on second-line diabetes drugs. JAMA Netw Open 2018; 1(8):e186119. Doi:10.1001/jamanetworkopen.2018.6119.
Miriam E. Tucker

Fecha: 28/12/2018
Fuente: Medscape. La insulina y las sulfonilureas aumentan el riesgo cardiovascular en pacientes con diabetes – Medscape – 26 de dic de 2018.

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5903511?nlid=126554_4001&src=WNL_esmdpls_181231_mscpedit_gen&uac=120961CT&impid=1849060&faf=1

El ejercicio físico sí reduce la grasa abdominal

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:40

obesidad_pabdominal¿Imposible deshacerse de la barriga? En absoluto. Un nuevo estudio nos anima a aceptar el reto saludable.
Uno de los propósitos de Año Nuevo siempre suele ser ir al gimnasio (o acudir más a menudo) para hacerle frente a esa molesta grasa abdominal que algunos llaman ‘barriguita de la felicidad’. Pero ¿alguna vez te has preguntado de qué manera la actividad física produce este efecto? Ahora, una nueva investigación confirma que el ejercicio físico sí que es capaz de reducir la grasa abdominal y la clave estaría en una molécula de señalización llamada interleucina-6 -implicada en la respuesta inflamatoria- que juega un papel crítico en este proceso, según publican los expertos en la Revista Cell Metabolism.
En el estudio, tal y como se esperaba, un régimen de 12 semanas de ejercicio con bicicleta disminuyó la grasa abdominal visceral en adultos obesos. Sin embargo, este efecto desapareció prácticamente en los participantes que también fueron tratados con tocilizumab, un medicamento que bloquea la señalización de la interleucina-6 y actualmente está aprobado para el tratamiento de la artritis reumatoide. Además, el tratamiento con tocilizumab aumentó los niveles de colesterol independientemente de la actividad física
“Todos sabemos que el ejercicio promueve una mejor salud, y ahora también sabemos que el entrenamiento regular reduce la masa abdominal y, por lo tanto, también el riesgo de desarrollar enfermedades cardio-metabólicas”, comenta Anne-Sophie Wedell-Neergaard de la Universidad de Copenhague (Dinamarca).

La grasa abdominal está asociada a un mayor riesgo no solo de enfermedad cardio-metabólica, sino también de cáncer, demencia y mortalidad por todas las causas. La actividad física reduce el tejido adiposo visceral, que rodea los órganos internos de la cavidad abdominal, pero los mecanismos subyacentes no han estado nunca del todo claros.
Algunos investigadores han propuesto que una hormona llamada epinefrina mediaba este efecto, pero este equipo de científicos de la Universidad de Copenhague sospechaba que la interleucina-6 también podría jugar un papel importante en este proceso, ya que regula el metabolismo energético, estimula la descomposición de las grasas en personas sanas y se libera del músculo esquelético durante el ejercicio.

Para probar esta idea, los investigadores llevaron a cabo un ensayo en un solo centro durante 12 semanas en el que asignaron al azar a adultos obesos abdominales a cuatro grupos. Un total de 53 participantes recibió infusiones intravenosas de tocilizumab o una solución salina como placebo cada cuatro semanas, combinadas con ningún ejercicio o una rutina de bicicleta que consistía en varias sesiones de 45 minutos cada semana. Los investigadores utilizaron imágenes de resonancia magnética para evaluar la masa de tejido graso visceral tanto al principio como al final del estudio.
En los grupos de placebo o grupos de control, el ejercicio redujo la masa de tejido graso visceral en un promedio de 225 gramos o un 8%, en comparación con el grupo que no practicó ningún ejercicio. Pero el tratamiento con tocilizumab eliminó este efecto. En los grupos que hicieron ejercicio, este fármaco también aumentó la masa de grasa abdominal en aproximadamente 278 gramos en comparación con el grupo de placebo. Además, aumentó su colesterol total y el colesterol “malo” de lipoproteínas de baja densidad (LDL) en comparación con el grupo de placebo, tanto en el grupo de ejercicio como en el grupo sin ejercicio. “Por lo que sabemos, este es el primer estudio que demuestra que la interleucina-6 tiene un papel fisiológico en la regulación de la masa grasa visceral en los humanos”, dice Wedell-Neergaard.
En estudios futuros, los investigadores profundizarán en los efectos de la interleucina-6 y si podría ser potencialmente administrada como una inyección, reduciendo la masa de grasa visceral por sí sola. “Necesitamos una comprensión más profunda de este papel de la interleucina-6 para discutir sus implicaciones”, aclara Wedell-Neergaard.

Wedell-Neergaard aconseja de cara a los propósitos de año nuevo que “además de medir el peso corporal total, sería útil, y quizás más importante, medir la circunferencia de la cintura para hacer un seguimiento de la pérdida de masa grasa visceral y mantenerse motivado”.

Sarah Romero
Fecha:2/1/2019
Referencia: Cell Metabolism, Wedell-Neergaard, Lehrskov, and Christensen, et al.: “Exercise-Induced Changes in Visceral Adipose Tissue Mass Are Regulated by IL-6 Signaling: A Randomized Controlled Trial”

Fuente: https://www.cell.com/cell-metabolism/fulltext/S1550-4131(18)30744-7 , DOI: 10.1016/j.cmet.2018.12.007

https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/confirmado-el-ejercicio-fisico-si-reduce-la-grasa-abdominal-441545987065

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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