Diabetes mellitus

23 junio 2018

Una píldora emula los efectos de la cirugía bariátrica en la diabetes tipo 2

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:47

pildora-bariatrica_1Una sustancia que recubre temporalmente la pared del intestino evitaría el contacto con los nutrientes, reduciendo la respuesta de glucosa en sangre después de una comida, según revela un estudio preclínico.
En la última década, los cirujanos bariátricos han constatado que la cirugía bariátrica no solo contribuye a revertir la obesidad, sino que también puede resolver la diabetes tipo 2 en pacientes con ambos cuadros clínicos. Un equipo de investigadores del Hospital Brigham and Women’s (BWH), en Boston, estudiaron si ese efecto podría alcanzarse de una forma no invasiva. Esta semana, publican en Nature Materials, los resultados de esa indagación: un agente oral que en ratas recubre temporalmente el intestino para evitar el contacto de nutrientes con la pared del intestino delgado y evitar los picos de azúcar en la sangre después de la comida.
“Partimos de la idea de una píldora que un paciente puede tomar antes de una comida que cubre transitoriamente el intestino para replicar los efectos de la cirugía”, explica el coautor principal de la investigación Jeff Karp, bioingeniero en el BWH. “En los últimos años, hemos estado trabajando con nuestros colegas cirujanos en esta idea y hemos desarrollado un material que cumpliría con una importante necesidad clínica”.
Los miembros de este equipo multidisciplinar buscaron un material que tuviera las propiedades necesarias para adherirse al intestino delgado y luego se disolviera en cuestión de horas. Seleccionaron el sucralfato, un medicamento aprobado por la agencia reguladora FDA que se usa para tratar las úlceras gastrointestinales. Además, diseñaron un material novedoso que puede recubrir el revestimiento del intestino sin requerir la activación del ácido gástrico. El compuesto, conocido como LuCI (recubrimiento luminal del intestino delgado), se puede hacer en forma de polvo seco que se puede encapsular como una píldora.
“Lo que hemos desarrollado aquí es esencialmente ciirugía en una píldora”, dice el coautor principal Yuhan Leecientífico de materiales en la División de Ingeniería en Medicina del BWH. “Hemos utilizado un enfoque de bioingeniería para formular una píldora que tiene buenas propiedades de adhesión y puede unirse muy bien al intestino en un modelo preclínico. Y después de un par de horas, sus efectos se disipan”.
El equipo descubrió que una vez en el intestino de las ratas, LuCI puede recubrir el intestino, formando una delgada barrera que altera el contacto de nutrientes y reduce la respuesta de glucosa en sangre después de una comida. Después de una comida, los niveles de azúcar en la sangre aumentan y pueden mantenerse elevados con el tiempo. Sin embargo, una hora después de que se administró LuCl a las ratas, la respuesta a la glucosa se redujo en un 47 por ciento. El equipo comprobó que la respuesta fue temporal, y pasadas tres horas, el efecto desapareció.
Estos investigadores están probando ahora el efecto del uso de LuCI a corto y largo plazo en modelos murinos de obesidad y diabetes. También planean avanzar algunos de sus estudios piloto que muestran que LuCI puede usarse para administrar medicamentos, incluidas proteínas, directamente en el tracto gastrointestinal.
“El bypass gástrico es una de las cirugías mejor estudiadas en el mundo, y sabemos que puede brindar muchos beneficios, incluidos sobre la presión arterial, apnea del sueño y ciertas formas de cáncer, y una mejora notablemente rápida e independiente del peso en la diabetes “, afirma Tavakkoli, co-autor principal del estudio. “Tener un recubrimiento transitorio que podría imitar esos efectos de la cirugía”.
Fecha:11/06/2018
Fuente: Diario Médico(España).

http://aparato-digestivo.diariomedico.com/2018/06/11/area-cientifica/especialidades/aparato-digestivo/una-pildora-emula-los-efectos-de-la-cirugia-bariatrica-en-la-diabetes-tipo-2

Hipertensión arterial: el umbral sigue en 140/90, pero con objetivos más firmes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:38

EsfigmomanometroLas nuevas guías clínicas europeas se desmarcan de Estados Unidos en las cifras que definen la existencia de hipertensión.

Había gran expectación por conocer en qué cifras situarían los especialistas europeos el umbral de la hipertensión. Sus colegas estadounidenses propusieron en noviembre con la última actualización de sus pautas de práctica clínica calificar de hipertenso a todo aquel a partir de los 130/80 mm Hg. Esa reducción de 10 mm Hg con respecto a la definición anterior ha hecho aflorar repentinamente a 32 millones de estadounidenses aquejados de la enfermedad silente. Con tal criterio, la mitad de la población occidental sería hipertensa. Las razones aducidas para ese cambio, según uno de sus impulsores, Paul K. Whelton, epidemiólogo de la Universidad Tulane, en Nueva Orleans, es que el riesgo cardiovascular en los 130-139 mm Hg ya es suficientemente alto como para merecer una llamada de atención que se concrete en estrategia terapéutica.
Sin embargo, la Sociedad Europea de Hipertensión ha decidido mantener el umbral en 140/90. “No hay evidencia científica sólida que demuestre que tratar a las personas que están en la franja anterior -lo que para nosotros es presión normal alta- si tienen riesgo cardiovascular bajo vaya a reducir la incidencia de eventos y de mortalidad”, dice uno de los artífices de las guías europeas, Antoni Coca, director de la Unidad de Hipertensión del Hospital Clínico de Barcelona. Otro de los autores, Josep Redón, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínico de Valencia, coincide en que esa variación del umbral supondría un aumento significativo de la carga asistencial relacionada con la hipertensión, sin la certeza de una mayor reducción de complicaciones cardiovasculares.
Discrepancias mínimas
Con todo, más allá de las diferencias en la definición de la enfermedad, las discrepancias entre ambas guías son mínimas, “semánticas”, comenta Whelton, “pues los mensajes claves son muy similares; por otro lado, algo lógico pues todos estamos mirando los mismos datos”.
-En caso de presión normal alta, se aconseja el comienzo inmediato de la terapia farmacológica cuando hay enfermedad cardiovascular establecida
La hipertensión arterial (HTA)es el principal factor de riesgo evitable de infartos e ictus, solo después del tabaco. Su prevalencia se sitúa, según las estimaciones más prudentes, en más del 25 por ciento de la población europea, lo que elevaría la cifra a más de 185 millones de personas. Lo que más preocupa a quienes han recibido el encargo de actualizar las guías europeas de 2013 es que el porcentaje de pacientes controlados es de solo el 50 por ciento. Eso supone que no se está atajando el riesgo cardiovascular asociado en la mitad de afectados. Por ello, aunque se mantiene el umbral de la HTA, se persiguen objetivos terapéuticos más ambiciosos, con abordajes menos conservadores en determinados grupos.
El primer paso para lograr un mejor manejo es un buen diagnóstico, que se consigue con una medida adecuada de la presión arterial. Josep Redón ha sido el encargado de exponer en el congreso anual de la Sociedad Europea de Hipertensión, celebrado en Barcelona, las novedades en este apartado. “Se recomienda la toma de tensión fuera de la consulta para certificar que un paciente es hipertenso”, resume.
MAPA de 24 horas
En el nuevo documento no se expresa preferencia por ninguna de las dos opciones principales: automedida domiciliaria o la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) de 24 horas. “La elección dependerá de la disponibilidad”, aclara el experto, quien añade que “las medidas clínicas repetidas y realizadas de forma adecuada” siguen considerándose válidas. No obstante, en casos concretos, como los pacientes con diabetes o con enfermedad renal crónica, así como ante la sospecha de hipertensión de bata blanca o enmascarada, se prefiere la medida ambulatoria.
De hecho, es habitual que en la consulta la medición no se haga de la forma correcta, según Coca. “Todos estamos de acuerdo en que hay que mejorar la medida de la presión en la consulta. Es un problema de tiempo y recursos. Entre las condiciones óptimas estarían el descanso previo; una habitación cómoda y aislada; contar con personal entrenado que realice la medición en silencio, con una posición adecuada y mediante un aparato semiautomático, que recoja cifras cada tres minutos y arroje un promedio final. Es la única forma de garantizar la reproducibilidad de la medida y de evitar el efecto bata blanca, presente en un tercio de la población”.
Algunos especialistas, como Teresa Gijón, médica de familia y vocal de la junta directiva de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-Lelha), echan en falta un pronunciamiento más firme a favor de la MAPA de 24 horas. No obstante, reconoce que no siempre existen los recursos para realizarla.
Lesión de órgano diana
Otra variación con respecto a las anteriores guías es que estimulan al clínico a buscar la lesión silente de órgano diana, que estrena nueva nomenclatura: HMOD (HTA mediated organ damage). “Por razones de coste-efectividad, siempre hay que hacer un electrocardiograma y medir la excreción urinaria de albúmina para descartar hipertrofia del ventrículo izquierdo y lesión del endotelio. También, siempre que sea posible, se invita a avanzar en ese estudio, por ejemplo, con un ecocardiograma”. De esta forma, se redefine el riesgo en un grupo importante de sujetos, según Coca.
Los expertos en la materia consideran que el nuevo documento, que ha sido elaborado junto con la Sociedad Europea de Cardiología y se publicará en las revistas de las dos sociedades el 25 de agosto, se enmarca en la tendencia generalizada en medicina de individualizar el manejo del paciente.
Esto se plasma, por ejemplo, en los objetivos de presión arterial de los mayores, a los que tradicionalmente se trataba de forma menos agresiva, considerándose aceptable una cifra de hasta 150 mm Hg de presión sistólica en ciertos casos. Según Gijón, “ahora ya no se propone un abordaje tan conservador para el anciano y se hace hincapié en la edad biológica, no la cronológica”. Por lo tanto, más que los años, se tienen en cuenta la fragilidad, la independencia y la tolerancia del tratamiento.
No obstante, Vicente Arrarte, presidente electo de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), puntualiza que las guías americanas son más agresivas en los objetivos de presión arterial de ciertos colectivos. “Aquí somos más prudentes, pensando en el paciente anciano, en los diabéticos y en la comorbilidad de bajar demasiado la tensión, sobre todo en los pacientes con enfermedad renal”, recalca.
La terapia farmacológica , junto con las recomendaciones en el estilo de vida, es un pilar fundamental frente a la hipertensión. En palabras de Gijón, las directrices renovadas “simplifican mucho las pautas de tratamiento para mejorar la adherencia”. De entrada, aconsejan comenzar la terapia con dos fármacos, salvo contadas excepciones. Ahora bien, para potenciar el cumplimiento proponen que sean administrados en un solo comprimido. El siguiente escalón, la terapia triple, se lograría con dos pastillas y, finalmente, para la hipertensión más complicada bastaría con dos.
Inicio de la medicación
En cuanto a los objetivos terapéuticos y la decisión de iniciar la terapia farmacológica, se fijan con dos premisas: las pautas de estilo de vida deben estar siempre presentes y la tolerancia debe guiar la administración de medicamentos. Con estas bases, en individuos con presión normal alta (sistólica entre 130 y 139 mm Hg) se aconseja iniciar tratamiento farmacológico de forma inmediata solo cuando se trata de pacientes de muy alto riesgo, es decir, con enfermedad cardiovascular establecida.
Ante la existencia de HTA de grado uno (sistólica entre 140 y159 mm Hg), el tratamiento inmediato se recomienda en pacientes con riesgo alto o muy alto con enfermedad cardiovascular, enfermedad renal o HMOD. En este grupo se propone comenzar con medidas dietéticas y actividad física durante 3-6 meses y, si en ese plazo no es posible controlar la HTA, iniciar el empleo de medicamentos.
Finalmente, en HTA de grados 2 y 3 se requiere tratamiento farmacológico inmediato de todos los pacientes, con el objetivo de alcanzar el control de la enfermedad en el plazo de tres meses. Si en ese periodo no se obtienen los resultados esperados, se debe cambiar la terapia y puede optarse por añadir espironolactona.
S. Moreno | María Sánchez-Monge
Fecha: 18/06/2018
Fuente: Diario Médico(España).

http://medicina-interna.diariomedico.com/2018/06/18/area-cientifica/especialidades/medicina-interna/hta-el-umbral-sigue-en-14090-pero-con-objetivos-mas-firmes#

El aceite de oliva se gana un lugar entre las recomendaciones

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:25

Aceite de olivaPor primera vez, el documento consensuado entre los especialistas en hipertensión europeos recomienda específicamente el uso de aceite de oliva, dentro del estilo de vida.

Dentro de la estrategia para alcanzar las cifras deseadas de presión arterial, no pueden faltar las recomendaciones de estilo de vida saludable. Su utilidad está respaldada por el máximo aval científico, así que las disposiciones en las nuevas guías para el manejo de la hipertensión consensuadas por los especialistas europeos se reafirman en los consejos de actividad física y alimentación sana.
Entre los matices que se introducen, Antoni Coca, director de la Unidad de Hipertensión del Hospital Clínico de Barcelona, sintetiza que “el límite en el consumo de sal es ahora taxativo: 2 gramos de sodio al día, equivalentes a 5 gramos de sal”, en línea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El especialista reconoce que es una meta “dificilísima”, porque en España, como en otros países del entorno, la ingesta habitual de la población se estima en los 10 gramos de sal. “Sin embargo, hay que intentarlo, ya que restringir la sal no solo ayuda a controlar la hipertensión, sino también ataja el riesgo de otras enfermedades, como el cáncer de estómago”.

Dieta mediterránea
Además, por primera vez, las guías hacen una mención específica a la dieta mediterránea, de la mano del estudio sobre Prevención con Dieta Mediterránea (Predimed), que demostraba cómo el aceite de oliva reduce las cifras tensionales.
Asimismo, para facilitar su comprensión, las pautas de ingesta de alcohol pasan de proponerse en gramos de alcohol puro a enumerarse en unidades (equivalentes a 125 ml de vino o 250 ml de cerveza). “Lo recomendado es una ingesta inferior a las 14 unidades semanales en el varón, y la mitad en la mujer; preferentemente, en las comidas”. Esto no debe tomarse como equivalente a concentrar todas las copas en el fin de semana, lo que se conoce como binge drinking.
Coca enfatiza que las recomendaciones son universales, pues en los normotensos “ayudarán a evitar un aumento de la presión arterial, y en los individuos con hipertensión contribuirán a reducir las dosis necesarias de fármacos”.
Las nuevas guías europeas también explicitan la recomendación de que diferentes profesionales sanitarios, como los de enfermería y los farmacéuticos, se impliquen en el control de la hipertensión arterial. “En el documento, se recoge expresamente que estén involucrados con este problema sanitario”, afirma el también catedrático de Medicina Interna de la Universidad de Barcelona.
Como enfermedad crónica, la hipertensión arterial exige años de seguimiento y, por tanto, la labor de equipos multidisciplinarios es importante a la hora de afianzar el cumplimiento de los pacientes. En ese punto, Coca también alude a la relación entre el médico y el paciente, también otro pilar en la consecución de la adherencia terapéutica
M. Sánchez-Monge/S. Moreno
Fecha: 18/06/2018
Fuente: Diario Médico(España).

http://medicina-interna.diariomedico.com/2018/06/18/area-cientifica/especialidades/medicina-interna/el-aceite-de-oliva-se-gana-un-lugar-entre-las-recomendaciones

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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