Diabetes mellitus

23 mayo 2018

Plan de la OMS para eliminar las grasas trans industriales

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 11:31

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó hoy REPLACE, una guía paso a paso para eliminar las grasas trans producidas industrialmente del suministro mundial de alimentos
La eliminación de las grasas trans es fundamental para proteger la salud y salvar vidas: la OMS estima que, cada año, la ingesta de grasas trans causa más de 500.000 muertes por enfermedades cardiovasculares.
Las grasas trans producidas industrialmente se encuentran en grasas vegetales endurecidas, como la margarina y la mantequilla clarificada, y suelen estar presentes en bocadillos o snacks, productos horneados y productos fritos.
Los fabricantes a menudo las usan porque tienen un período de almacenamiento más largo que otras grasas. No obstante, se pueden usar opciones más saludables que no afectan el sabor ni el costo de los alimentos.
La OMS insta a los gobiernos a usar el conjunto de medidas REPLACE paraeliminar las grasas trans producidas industrialmente del suministro mundial de alimentos, dijo el Director General de la OMS, doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus. “La ejecución del conjunto de medidas REPLACE en las seis áreas de acción estratégica ayudará a eliminar las grasas trans y representa una gran victoria en la lucha mundial contra las enfermedades cardiovasculares”.
REPLACE abarca seis áreas de acción estratégica para asegurar la eliminación pronta, completa y sostenida de las grasas trans producidas industrialmente del suministro de alimentos. La palabra REPLACE es un acrónimo de esas seis acciones, expresadas en inglés:
-RE (REVIEW): Examen de las fuentes dietéticas de grasas trans producidas industrialmente en la alimentación y de los cambios de política necesarios.

-P (PROMOTE): Fomento de la sustitución de las grasas trans producidas industrialmente por grasas y aceites más saludables.

-L (LEGISLATE): Legislación o aprobación de medidas regulatorias para eliminar las grasas trans producidas industrialmente.

-A (ASSESS): Evaluación y seguimiento del contenido de grasas trans en los alimentos y de los cambios de su consumo por la población.

-C (CREATE AWARNESS): Concienciación de los encargados de formular políticas, los productores, los proveedores y la población sobre los efectos negativos de las grasas trans en la salud.
-E (ENFORCE): Obligación de cumplimiento de las políticas y regulaciones.

Varios países de ingresos altos prácticamente han eliminado las grasas trans producidas industrialmente mediante límites impuestos por ley a la cantidad que pueden contener los productos envasados. Algunos gobiernos han prohibido en todo el país los aceites parcialmente hidrogenados, la fuente principal de grasas trans producidas industrialmente.En Dinamarca, el primer país en establecer restricciones para las grasas trans producidas industrialmente, el contenido de grasas trans de los productos alimenticios bajó drásticamente y las muertes por enfermedades cardiovasculares disminuyeron con mayor rapidez que en países comparables de la OCDE.
“Las grasas trans son un producto químico tóxico innecesario y mortífero, y no hay ninguna razón por la cual las personas en todo el mundo deban seguir expuestas”.
“La ciudad de Nueva York eliminó las grasas trans producidas industrialmente hace diez años, siguiendo el ejemplo de Dinamarca”, dijo el doctor Tom Frieden, presidente y gerente general de Resolve to Save Lives, una iniciativa de Vital Strategies. “Las grasas trans son un producto químico tóxico innecesario y mortífero, y no hay ninguna razón por la cual las personas en todo el mundo deban seguir expuestas”.
Es necesario actuar en los países de ingresos bajos y medianos, donde los controles del uso de grasas trans producidas industrialmente suelen ser más débiles, a fin de que los beneficios se sientan igualmente en todo el mundo.

Situación en las Américas
Para fines de 2018, tanto Canadá como Estados Unidos habrán implementado prohibiciones a nivel nacional de aceites parcialmente hidrogenados, la principal fuente de grasas trans producidas industrialmente.
Tanto Canadá como Estados Unidos requieren que las grasas trans se etiqueten en alimentos envasados. Argentina, Chile, Colombia y Ecuador han establecido límites de mejores prácticas para las grasas trans producidas industrialmente en grasas/aceites (2%), que en Chile y Ecuador se aplican a todos los alimentos. Argentina y Colombia tienen límites más flexibles para las grasas trans en los alimentos (5% de grasas/aceites).
Desde la declaración de 2009 de una “América Libre de Grasas Trans”, 8 países en América del Sur han promulgado el etiquetado obligatorio. Esto incluye a los países del bloque comercial del MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay) que aprobaron el etiquetado obligatorio como grupo en 2006. Por su parte, Brasil aprobó en 2018 una ley que prohíbe el uso de aceites vegetales parcialmente hidrogenados, que entrará en vigor en 2021.
El caso de Nueva York
El Embajador Mundial de la OMS para Enfermedades no Transmisibles, Michael Bloomberg, que sirvió tres mandatos como alcalde de la ciudad de Nueva York y fundó Bloomberg Philanthropies, dijo: “La prohibición de las grasas trans en la ciudad de Nueva York ayudó a reducir el número de infartos sin cambiar el sabor o el costo de los alimentos, y la eliminación de su uso en todo el mundo puede salvar millones de vidas.
Un enfoque integral del control del tabaco nos permitió avanzar más a nivel mundial durante el último decenio que lo que casi cualquiera consideraría posible; ahora, un enfoque similar de las grasas trans puede ayudarnos a progresar de la misma forma contra las enfermedades cardiovasculares, otra de las causas de muerte evitables más importantes del mundo”.
La eliminación de las grasas trans producidas industrialmente del suministro mundial de alimentos es una de las metas prioritarias del plan estratégico de la OMS: el proyecto de 13.o Programa General de Trabajo que guiará el trabajo de la OMS en el período 2019-2023.
Este programa está en el temario de la 71.a Asamblea Mundial de la Salud, que se celebrará en Ginebra del 21 al 26 de mayo del 2018. Como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de las Naciones Unidas, la comunidad mundial se ha comprometido a reducir las muertes prematuras por enfermedades no transmisibles en un tercio para el 2030. La eliminación mundial de las grasas trans producidas industrialmente puede ayudar a alcanzar esta meta.
“¿Por qué deben tener nuestros hijos un ingrediente tan dañino en los alimentos?”, pregunta el doctor Tedros. “El mundo está iniciando el Decenio de Acción sobre la Nutrición, de las Naciones Unidas, que impulsará la mejora del acceso a los alimentos y la nutrición saludables.
La OMS también está usando este hito para colaborar con los gobiernos, la industria alimentaria, la comunidad académica y la sociedad civil a fin de que los sistemas alimentarios sean más saludables para las generaciones futuras, incluso con la eliminación de las grasas trans producidas industrialmente”.
Fuentes de grasas Trans
Hay dos fuentes principales de grasas trans: fuentes naturales (productos lácteos y carne de rumiantes, como bovinos y ovinos) y fuentes de producción industrial (aceites parcialmente hidrogenados).
Los aceites parcialmente hidrogenados fueron introducidos por primera vez en el suministro alimentario a principios de siglo XX en reemplazo de la mantequilla, y se volvieron más populares entre los años cincuenta y setenta con el descubrimiento de los efectos perjudiciales para la salud de las grasas saturadas. Los aceites parcialmente hidrogenados se usan principalmente para freír en abundante aceite y como ingrediente en productos horneados; sin embargo, pueden reemplazarse en ambos casos.
La OMS recomienda que la ingesta total de grasas trans se limite a menos de 1% del aporte energético total, que representa menos de 2,2 g al día con una dieta de 2.000 calorías.
Las grasas trans aumentan el nivel de colesterol LDL, marcador biológico bien aceptado del riesgo de enfermedades cardiovasculares, y disminuye el nivel de colesterol HDL, es decir, las lipoproteínas de alta densidad que sacan el colesterol de las arterias y lo transportan al hígado, donde se secreta en la bilis.
La alimentación con alto contenido de grasas trans aumenta el riesgo de cardiopatías en un 21% y el riesgo de muerte en un 28%. El reemplazo de las grasas trans con grasas insaturadas reduce el riesgo de cardiopatías, en parte al mejorar los efectos dañinos de las grasas trans en los lípidos sanguíneos. Además, hay indicaciones de que las grasas trans pueden aumentar la inflamación y la disfunción endotelial.
Del 4 de mayo al 1 de junio del 2018, la OMS está realizando una consulta pública en línea para revisar el proyecto de directrices actualizadas sobre la ingesta de grasas saturadas y grasas trans para adultos y niños.
Fecha: 18/05/2018
Fuente:http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=92514&uid=445164&fuente=inews

Reclaman que el envejecimiento sea una enfermedad

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 11:23

Anciana comiendoEl concepto de envejecimiento ha evolucionado tanto socialmente como en la mente de los científicos, que han pasado de considerarlo inevitable a plantearse su modificación para prolongar la longevidad. Algunos dan un paso más y creen que debería calificarse como enfermedad. Uno de los defensores más destacados de esta nueva concepción es David Sinclair, en cuyo laboratorio de la Universidad de Harvard, en Boston (Estados Unidos), se han gestado algunas de las investigaciones más prometedoras sobre los mecanismos que subyacen al envejecimiento y cómo modularlos. “Muchos científicos están trabajando con los gobiernos de sus países para lograr que el envejecimiento se convierta en una enfermedad y se puedan prescribir fármacos para frenarlo”, ha afirmado en declaraciones a Diario Médico.
Entre esas naciones se encuentran Estados Unidos, Australia, Reino Unido y Singapur. Aunque los cambios normativos son siempre lentos, Sinclair percibe una actitud favorable por parte de la agencia estadounidense de medicamentos (FDA) y cree que la primera molécula indicada para tratar el envejecimiento podría ser la metformina. “Buena parte de los científicos que trabajan en este ámbito ya están tomando metformina”, calcula. “Yo lo hago y no tengo diabetes. ¿Por qué debería esperar a estar enfermo?”.
Basándose en los futuros logros que se divisan en el horizonte de las terapias antienvejecimiento, Sinclair plantea la siguiente pregunta a quienes dudan de la viabilidad o utilidad de la propuesta : “Si todo el mundo llegase a viejo a los 200 años pero usted empezase a envejecer a los 70, ¿no sería eso una enfermedad?”.
-El laboratorio de Sinclair ha desarrollado el compuesto MIB-626, que ya está en fase I y muestra una potencia muy superior al resveratrol
No todos los investigadores opinan como él. María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), y Alejo Efeyan, coordinador del Grupo de Metabolismo y Señalización Celular del mismo centro, piensan que “el envejecimiento no es una enfermedad, sino que está en el origen de múltiples enfermedades”. Blasco reconoce que algunos fármacos, como metformina, se están empezando a ensayar para diversas condiciones asociadas a la edad avanzada, pero no estima prioritario modificar la actual concepción. “La prioridad es aprender del envejecimiento para desarrollar estrategias terapéuticas que ayuden a frenar una progresión que ahora mismo no sabemos cómo parar”.
Más allá del resveratrol
Blasco y Efeyan son dos de los organizadores de la reunión Marcadores del envejecimiento a escala molecular, celular y de todo el organismo, del CNIO y La Caixa, que se ha celebrado en Madrid y ha contado con la participación de David Sinclair y Cynthia Kenyon, de la Universidad de California en San Francisco y vicepresidenta de la compañía Calico (respaldada por Google), entre otros investigadores de primera línea.
Sinclair es conocido por sus estudios sobre los efectos del resveratrol en distintos modelos animales de envejecimiento, pero sus hallazgos van mucho más allá. “Hay fármacos que se están probando en humanos que son 1.000 veces más potentes que el resveratrol”, ha precisado. El compuesto MIB-626 ya se está evaluando en un ensayo de fase I.
Los inicios de este investigador están ligados al descubrimiento de las sirtuinas, unas enzimas asociadas al envejecimiento. “Sabemos que la dieta y el ejercicio son saludables. Los genes de las sirtuinas son los responsables de esos beneficios”, indica Sinclair.

Mecanismos naturales
“Cuando tenemos hambre o hacemos ejercicio se activan esos genes. Por eso, las sirtuinas pueden constituir dianas terapéuticas para activar las defensas naturales del organismo frente a las enfermedades”. De momento, solo se ha demostrado en animales que actuar sobre ellas prolonga la vida. “Queremos conseguir lo mismo en personas”. En el laboratorio de este científico también se indagan los posibles efectos terapéuticos de otros genes y moléculas pequeñas. “Hemos encontrado en humanos miles de nuevos genes desconocidos”. Son muy pequeños, se conocen con el acrónimo Smorf (pequeño marco de lectura abierta) y codifican péptidos denominados SEP (péptido codificado por Smorf). Aún no se conoce su función, pero algunos de ellos parecen estar relacionados con variantes que promueven la longevidad.
-Las terapias dirigidas a los genes DAF, la vía mTOR y las células senescentes han abierto grandes perspectivas en modelos animales
Asimismo, el equipo está intentando entender las causas del proceso de envejecimiento: “Creemos que lo que sucede es que cambia la identidad de las células, de modo que, por ejemplo, el cerebro se olvida de que es un cerebro”. Ese deterioro estaría provocado por daño en el ADN.
La investigación de Kenyon se basa en unos genes distintos, DAF-2 y DAF-16, pero sus conclusiones van en la misma línea de las obtenidas por Sinclair. En este caso, el organismo modelo ha sido el gusano más famoso en el mundo científico, el diminuto Caenorhabditis elegans. Una de las principales ventajas de trabajar con él, según la científica, es que vive muy poco, en torno a tres semanas. La observación del envejecimiento en este animal y la manipulación de su ADN mostró que “modificando el gen DAF-2 se podía duplicar su longevidad”.
Respuesta al estrés
Posteriormente se descubrió la relevancia de DAF-16 y se constató que ambos forman parte de una red de genes presente en todos los animales. “No hay pruebas definitivas, pero sí evidencias muy sólidas de que estos genes también controlan el envejecimiento en las personas”. Los equivalentes humanos de DAF-2 serían los receptores de IGF-1 y de la insulina, y de DAF-16, el gen FOXO.
Son genes que se activan cuando los animales están expuestos a condiciones ambientales adversas, como la escasez de comida, el calor o el estrés oxidativo. Por lo tanto, “los mismos genes que protegen del estrés ambiental son los que pueden prolongar la duración de la vida”.
Kenyon cita otras estrategias con buenas perspectivas por las que están apostando varios centros de investigación y compañías biotecnológicas, como el potencial de la vía mTOR y los tratamientos dirigidos a las células senescentes. En esta última está trabajando la compañía Unity, que ha desarrollado moléculas que eliminan de forma selectiva las células senescentes, denominadas fármacos senolíticos. Inicialmente, sus esfuerzos se dirigen a terapias para pacientes con artrosis, así como para enfermedades oftalmológicas y pulmonares.
Respecto a la vía mTOR (diana de la rapamicina), uno de los científicos que la investigan, Efeyan, señala que “es una de las rutas más implicadas en envejecimiento y la rapamicina es un fármaco que fomenta la longevidad”. Este efecto se ha apreciado “en prácticamente todos los organismos en los que se ha probado, desde levaduras hasta ratones”. No obstante, advierte de que aún es pronto para establecer sus efectos rejuvenecedores en humanos, ya que no se conocen sus mecanismos exactos de acción. “Hay evidencias de que el control de la síntesis de proteínas es uno de los mecanismos que pueden estar implicados”.

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Sirtuinas, NAD+ y sus agentes aliados
Las sirtuinas necesitan la molécula NAD+ para actuar. El equipo de David Sinclair ha probado en ratones un precursor de NAD+, llamado NMN, que eleva sus niveles y tiene un efecto rejuvenecedor, ya que propicia que los animales “sean capaces de recorrer distancias mayores”.
Un estudio publicado el mes pasado en Cell muestra que este potenciador de NAD+ mejora el flujo sanguíneo de esos animales modelo. A medida que los niveles del metabolito NAD + disminuyen con la edad, la capacidad del organismo para hacer ejercicio disminuye debido a la disminución de los vasos sanguíneos y la reducción del flujo sanguíneo. Al tratar a los ratones con NMN y subir los niveles de sulfuro de hidrógeno, la resistencia física aumentó en del 60 por ciento, tanto en los animales viejos como en los jóvenes.
Los investigadores creen que esta línea de investigación podría tener ramificaciones muy diversas, en aspectos relacionados tanto con la mejora del rendimiento deportivo y de la movilidad de las personas mayores como con la prevención de enfermedades asociadas al envejecimiento, como el infarto, el ictus, la insuficiencia hepática o la demencia.
El objetivo es que NMN, MIB-626 y otros compuestos en desarrollo prolonguen tanto la esperanza de vida como el periodo de vida sin enfermedad (en inglés, healthspan). En la introducción de una revisión publicada a finales de 2016 en Nature Reviews Molecular Cell Biology, Sinclair apuntaba que, “a pesar de que los habitantes de la mayoría de las naciones viven cada vez más, el tiempo vivido con salud no está aumentando”.

María Sánchez-Monge
Fecha:16/05/2018
Fuente:http://biotecnologia.diariomedico.com/2018/05/16/area-cientifica/especialidades/biotecnologia/investigacion/reclaman-que-el-envejecimiento-sea-una-enfermedad

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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