Diabetes mellitus

24 abril 2018

Sotagliflozina, posible tratamiento para la diabetes tipo 1

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 17:32

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha aceptado revisar la presentación del expediente de registro de sotagliflozina de Sanofi.
El tratamiento por vía oral se utilizaría, en caso de autorizarse, como un complemento al tratamiento con insulina para mejorar el control glucémico en adultos con diabetes de tipo 1. Sotagliflozina, creada en colaboración con Lexicon Pharmaceuticals, Inc. y aún en fase de investigación, es un inhibidor dual de las proteínas de transporte sodio-glucosa 1 y 2 (SGLT-1 y SGLT-2). Estas proteínas influyen en el modo en que el intestino y los riñones procesan la glucosa.
“A pesar de los recientes avances, los obstáculos que presenta el manejo de la diabetes de tipo 1 impiden que muchos pacientes alcancen los objetivos de su tratamiento. Se necesitan tratamientos que puedan utilizarse en combinación con la insulina para ayudar a las personas con diabetes de tipo 1 a controlar mejor su glucemia.
Sotagliflozina es el primer inhibidor dual de SGLT-1 y SGLT-2 cuyo expediente de registro ha sido aceptado para revisión en Europa”, afirma Jorge Insuasty, vicepresidente sénior y director general de Desarrollo de Sanofi. “Estamos deseando trabajar con la EMA mediante el proceso de revisión con el objetivo de poder llevar este posible tratamiento a los pacientes”.
La solicitud de autorización de comercialización presentada a la EMA se basa en los datos del programa de ensayos clínicos inTandem, que consiste en tres ensayos clínicos fase III que evalúan la seguridad y la eficacia de sotagliflozina en aproximadamente 3000 adultos con un control insuficiente de la diabetes de tipo 1. Su seguridad y eficacia aún no han sido íntegramente examinadas por parte de ninguna autoridad sanitaria competente.
Editores:
Lic. Heidy Ramírez Vázquez
Dra. María Elena Reyes González

Fecha: 20/04/2018
Fuente:http://www.sld.cu/?iwp_post=2018%2F04%2F21%2FSotagliflozina%2C%20posible%20tratamiento%20para%20la%20diabetes%20tipo%201%2F166161&iwp_ids=1_66161&blog=1_aldia

Los betabloqueadores pueden aumentar la mortalidad en los pacientes con diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 17:25

La utilización de betabloqueantes puede relacionarse con un incremento en el riesgo de mortalidad en pacientes con diabetes, sobre todo los que tienen enfermedad coronaria, señala nueva investigación.[1]
Los hallazgos, de datos de cohortes prospectivas de la US National Health and Nutrition Examination Survey 1999-2010, fueron publicados en el número de abril de Mayo Clinic Proceedings por el Dr. Tetsuro Tsujimoto, Ph. D., del Departamento de Diabetes, Endocrinología y Metabolismo, en el Central Hospital, en Tokio, Japón, y sus colaboradores.
Entre los casi 3.000 participantes con diabetes, la mortalidad por todas las causas en el curso de 5 a 6 años fue significativamente más alta en los que tomaban betabloqueantes que en los que no los tomaban, observándose un efecto incluso más pronunciado en los que tenían enfermedad coronaria.
En cambio, entre casi 15.000 participantes sin diabetes que tenían enfermedad coronaria, la mortalidad por todas las causas se redujo significativamente entre los que tomaban betabloqueantes en comparación con los que no los tomaban.
Se ha demostrado que los antagonistas de receptores beta-adrenérgicos mejoran la sobrevida en los pacientes que han sufrido infarto de miocardio y en los que padecen insuficiencia cardiaca congestiva a causa de disfunción sistólica del ventrículo izquierdo.
Pero además de esto, señalan el Dr. Tsujimoto y sus colaboradores, “nunca se ha visto que los betabloqueantes mejoren la sobrevida en todos los demás pacientes con enfermedad coronaria estable sin infarto de miocardio o insuficiencia cardiaca congestiva sin disfunción sistólica. Por otra parte, todavía se desconoce la eficacia de los betabloqueantes en pacientes con diabetes y enfermedad coronaria o insuficiencia cardiaca congestiva”.
Los nuevos hallazgos para los pacientes con diabetes son “aleccionadores”, dicen en un editorial adjunto, los Dres. Franz H. Messerli y Thomas Suter, del Departamento de Cardiología e Investigación Clínica, en el University Hospital Bern, en Berna, Suiza, y el Dr. Sripal Bangalore, de la División de Cardiología Leon H. Chamey, en la New York University School of Medicine, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.[2]
“Lamentablemente, bajo el amparo de la cardioprotección… la evidencia sólida obtenida en estos estudios posinfarto de miocardio se ha extrapolado sin críticas a otras indicaciones, como hipertensión, diabetes, nefropatía crónica e incluso enfermedad cerebrovascular. Pese a la falta de evidencia, la comercialización de los betabloqueantes para tal cardioprotección general resultó muy exitosa, y muchas de estas indicaciones mal documentadas para los betabloqueantes han persistido en las mentes de los médicos en la actualidad”, escriben el Dr. Messerli y sus colaboradores.
Es más, tanto los autores del estudio como los editorialistas señalan que gran parte de los datos que respaldan la utilidad del betabloqueante proviene de estudios realizados hace décadas, antes de la era de la reperfusión y los tratamientos farmacológicos actuales, como los nuevos anticoagulantes orales, los fármacos hipolipemiantes y los antagonistas del sistema renina-angiotensina.
“Como mínimo, estos fármacos potentes han reducido significativamente el riesgo general en pacientes que han sufrido un infarto de miocardio y, en consecuencia, han dificultado más documentar los posibles beneficios de los betabloqueantes,” dicen los editorialistas.
Y en los pacientes con diabetes, en particular, el aumento de la hipoglucemia y del peso relacionado con los betabloqueantes puede contribuir a desenlaces adversos, junto con la posibilidad de que los fármacos aumenten la presión arterial central, la cual posiblemente sería más acentuada en aquellos con arterias más rígidas, como en el caso de muchos de los pacientes con diabetes.
Efectos diferentes observados en pacientes con diabetes y arteriopatía coronaria
La población del estudio estuvo integrada por 2.840 participantes con diabetes, de los cuales 697 estaban tomando betabloqueantes, y 14.684 no presentaban diabetes, entre ellos 1.584 que tomaban betabloqueantes. Tanto la enfermedad coronaria como la insuficiencia cardiaca congestiva tuvieron mayor prevalencia en los que tomaban betabloqueantes que en los que no (p < 0,001).
Entre los pacientes con diabetes, las tasas de episodios de muerte por todas las causas por 1.000 años-persona fueron 40,6 para los que tomaban betabloqueantes en comparación con 17,1 para los que no los tomaban. Entre los participantes sin diabetes, estas tasas fueron de 13,8 y 5,9, respectivamente.
En un análisis multivariable, el hazard ratio (HR) ajustado para la mortalidad por todas las causas entre los pacientes con diabetes que tomaban betabloqueantes en comparación con los que no los tomaban, fue de 1,49 (p = 0,01).
Se encontraron resultados similares para los que tomaban betabloqueantes selectivos para el receptor β1 (HR ajustado: 1,60; p = 0,007) y los que tomaban betabloqueantes específicos (bisoprolol, metropolol y carvedilol) en comparación con los que no tomaban betabloqueantes (HR ajustado: 1,55; p = 0,01).
Entre los participantes sin diabetes, el hazard ratio ajustado no fue significativamente diferente entre los que tomaban y no tomaban betabloqueantes (HR ajustado: 0,99; p = 0,96).
Además, la mortalidad por todas las causas fue significativamente más alta entre los participantes con diabetes y enfermedad coronaria que tomaban betabloqueantes en comparación con los que no los tomaban (HR ajustado: 1,64; p = 0,02), mientras que el riesgo fue significativamente más bajo con los betabloqueantes entre los que tenían enfermedad coronaria pero no diabetes (HR ajustado: 0,68; p = 0,02).
Un modelo de Cox de riesgos proporcionales equiparado en cuanto a puntuación de propensión produjo resultados similares.
El Dr. Tsujimoto y sus colaboradores concluyen: “El uso de betabloqueantes puede relacionarse con un incremento en el riesgo de mortalidad para los pacientes con diabetes y del subgrupo que tiene enfermedad coronaria. Se necesitan más estudios para evaluar si los betabloqueantes son eficaces para reducir los eventos de mortalidad y coronarios en pacientes con diabetes que reciben tratamiento médico óptimo”.
El Dr. Messerli y sus colaboradores comentaron: “Estamos plenamente de acuerdo”.
El estudio fue respaldado por apoyos económicos de la Japan Society for the Promotion of Science (KAKENHI) y el National Center for Global Health and Medicine. El Dr. Messerli es un consultor o tiene relaciones de asesoría con Daiichi-Sankyo, Pfizer, Abbott, Servier, Medtronic, WebMD, Menarini, e Ipca. El Dr. Bangalore es consultor o tiene relaciones de asesoría con Daiichi-Sankyo, Pfizer, Abbott, Amgen, Menarini, Abbott Vascular, Merck, AstraZeneca y The Medicines Company.
Referencias
1.Tsujimoto T, Kajio H, Shapiro MF, Sugiyama T, y cols. Risk of All-Cause Mortality in Diabetic Patients Taking β-Blockers. Mayo Clin Proc. Abr 2018;93(4):409-418. doi: 10.1016/j.mayocp.2017.11.019. PMID: 29545006. Resumen
2.Messerli FH, Suter T, Bangalore S, y cols. What Ever Happened to Cardioprotection With β-Blockers? Mayo Clin Proc. Abr 2018;93(4):401-403. doi: 10.1016/j.mayocp.2018.02.020. PMID: 29545007. Editorial
Miriam E. Tucker

Fecha:10/04/2018

Fuente: https://espanol.medscape.com/verarticulo/5902575?src=mkm_latmkt_180420_mscmrk_sptop5_apr_nl&uac=120961CT&impID=1611627&faf=1

La Real Academia advierte y le pone fin al ‘todos y todas’, ‘ciudadanos y ciudadanas’

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 17:15

La Real Academia y el uso correcto del idioma español

Desde hace unos años, la Real Academia Española (RAE) viene advirtiendo y corrigiendo el uso indebido de ciertas palabras que intentan marcar la diferencia en los sexos y que son con asiduidad mal empleadas, como es el caso de “Todos y todas, ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas”, entre otras.

La RAE ha explicado que este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto.

La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos.

El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto. Así, ‘los alumnos’ es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos varones, explica la Real Academia Española.

Tania Izquierdo Pamias

Fecha:19/04/2018
Fuente:http://www.rae.es/consultas/los-ciudadanos-y-las-ciudadanas-los-ninos-y-las-ninas

El virus de Epstein-Barr, vinculado a la diabetes tipo 1 y otras seis enfermedades graves

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 17:09

Un estudio de gran alcance realizado por científicos del Cincinnati Children Hospital Medical Center (EE. UU.) revela que el virus Epstein-Barr, más conocido por causar mononucleosis (popularmente conocida como “enfermedad del beso”), también aumenta el riesgo para algunas personas de desarrollar otras siete enfermedades importantes. Esas enfermedades son: lupus eritematoso sistémico, esclerosis múltiple, artritis reumatoide, artritis idiopática juvenil, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celíaca y diabetes tipo 1. Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Nature Genetics.
El estudio muestra que una proteína producida por el virus de Epstein-Barr, llamada EBNA2, se une a múltiples ubicaciones a lo largo del genoma humano que están asociadas con estas siete enfermedades.

El trabajo arroja nueva luz sobre cómo los factores ambientales, como las infecciones virales o bacterianas, la mala alimentación, la contaminación u otras exposiciones peligrosas, pueden interactuar con el plan genético humano y tener consecuencias graves que influyen en la enfermedad.

“Ahora, usando métodos genómicos que no estaban disponibles hace 10 años, parece que los componentes fabricados por el virus interactúan con el ADN humano en los lugares donde aumenta el riesgo genético de la enfermedad. Y no solo por el lupus, sino también por todas estas otras enfermedades”, explica John Harley, Director del Centro de Genómica y Etiología Autoinmune del Cincinnati Children y uno de los autores principales de la investigación.

El virus, como catalizador potencial de enfermedades

Los científicos han vinculado el virus a otras enfermedades en el pasado, incluidos ciertos tipos de cáncer del sistema linfático. Ahora, más investigaciones han conectado nuevas enfermedades que no están relacionadas entre sí. Sin embargo, “comparten un conjunto común de factores de transcripción anormales, cada uno afectado por la proteína EBNA2 del virus de Epstein-Barr”, aclaran.

Cuando estos grupos EBNA2 se adhieren a una sección del código genético de una persona, el riesgo de lupus aumenta. Cuando se conectan a otra parte del código, aumenta el riesgo de Esclerosis Múltiple, por ejemplo, y así sucesivamente.

“Este descubrimiento es probablemente lo suficientemente importante como para impulsar a muchos otros científicos de todo el mundo a reconsiderar este virus en estos trastornos”, dijo Harley. “Como consecuencia, y suponiendo que otros puedan replicar nuestros hallazgos, podría conducir a terapias, métodos de prevención y formas de anticipar enfermedades, que ahora no existen”.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, el virus de Epstein-Barr es uno de los virus humanos más comunes y se encuentra en todo el mundo. Se propaga a través de fluidos corporales, más comúnmente la saliva. Causa fatiga, fiebre, inflamación de la garganta e inflamación de los ganglios linfáticos. Una vez que alguien se infecta, el virus permanece en el sistema de por vida.

Más del 90% de las naciones desarrolladas se infectan a los 20 años. En las naciones menos desarrolladas, el 90% de las personas se infectan a los 2 años.

La mononucleosis, o mono, ocurre con mayor frecuencia en adolescentes y estudiantes universitarios y, al menos 1 de cada 4 personas infectadas con el virus de Epstein-Barr desarrollará mononucleosis. Los síntomas son similares al virus e incluyen fatiga extrema, hígado o bazo agrandados, dolores de cabeza y cuerpo y sarpullidos.

Actualmente, no hay vacuna para prevenir el virus.

Referencia: John B. Harley et al, Transcription factors operate across disease loci, with EBNA2 implicated in autoimmunity, Nature Genetics (2018). DOI: 10.1038/s41588-018-0102-3
Sara Romero

Fecha:17/04/2018
Fuente: https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/el-virus-de-epstein-barr-vinculado-a-siete-enfermedades-graves-121523952965?utm_source=Cheetah&utm_medium=emailMUY&utm_campaign=180418_Newsletter

Efectos de las gliflozinas en la salud cardiovascular

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 17:00

La empagliflozina ha demostrado ser eficaz en reducir la propensión a experimentar afecciones cardiovasculares en pacientes con diabetes tipo 2. Dicho fármaco, pertenece al grupo de los inhibidores de cotransportadores de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2, por su sigla en inglés), los cuales desempeñan un papel fundamental en el control de la glucemia, ya que reducen la reabsorción de glucosa a nivel renal, un efecto independiente de la acción de la insulina.
Asimismo, su incidencia sobre la salud cardiovascular se encuentra relacionada con la capacidad de estos fármacos de reducir la presión arterial y el peso.

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17 abril 2018

Latinoamérica registra un elevado consumo de carbohidratos

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 14:29

Roxana Tabakman

El consumo medio de azúcar (sacarosa) en Latinoamérica es de 99,4 g por día, que corresponde al 20,1% de la energía total. El azúcar agregado contribuye con 13,2% del total de la energía, según datos publicados el 22 de marzo en la revista Nutrients con datos recolectados en ocho países: Argentina, Colombia, Perú, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador y Venezuela.[1]
El primer lugar de la lista lo ocupa Argentina, con 115,2 g de consumo por día, de los cuales 91,4 g son agregados; así como en los valores de azúcar agregado, tanto a nivel absoluto como relativo (porcentaje del total y porcentaje de los carbohidratos).
En la lista, el segundo lugar lo ocupa Colombia (109,8 g/día) y el tercero, Perú (106,4 g/día), en términos absolutos de consumo de azúcar, con Brasil (86,2 g/día) y Chile (84,9 g/día) en el otro extremo.
El consumo medio de azúcar (sacarosa) en Latinoamérica es de 99,4 g por día, que corresponde al 20,1% de la energía total. El azúcar agregado contribuye con 13,2% del total de la energía, según datos publicados el 22 de marzo en la revista Nutrients con datos recolectados en ocho países: Argentina, Colombia, Perú, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador y Venezuela.[1]
El primer lugar de la lista lo ocupa Argentina, con 115,2 g de consumo por día, de los cuales 91,4 g son agregados; así como en los valores de azúcar agregado, tanto a nivel absoluto como relativo (porcentaje del total y porcentaje de los carbohidratos).
En la lista, el segundo lugar lo ocupa Colombia (109,8 g/día) y el tercero, Perú (106,4 g/día), en términos absolutos de consumo de azúcar, con Brasil (86,2 g/día) y Chile (84,9 g/día) en el otro extremo.

Dr.Mauro F“Es el primer trabajo latinoamericano con muestras representativas en cada uno de los 8 países”, dijo a Medscape en Español el primer autor del trabajo, el Dr. Mauro Fisberg, Ph. D., pediatra brasileño del Hospital Infantil Sabará y Departamento de Pediatría, en la Escola Paulista de Medicina de la Universidade Federal de São Paulo (UNIFESP), en San Pablo, Brasil.
“Ahora se incorporó México, pero todavía estamos estandarizando la metodología”. En México, la situación podría ser más marcada, ya que 64% de los hombres y mujeres mayores de 20 años superan las recomendaciones de azúcar, y esta cifra es aun superior en hombres (71%) y mujeres (85%) de 12 a 19 años.[2]
Estudio poblacional
Los datos provienen de un estudio poblacional multicéntrico en el cual se le pidió a 9.218 personas de 15 a 65 años que recordaran lo que habían consumido en las últimas 24 horas. Entrevistadores entrenados visitaron dos veces los hogares, solicitando además de los datos demográficos y la medición antropométrica, el consumo de comida y bebida de las últimas 24 horas, según métodos aceptados para ayudar a reducir el sesgo de memoria.[3] Los datos fueron analizados para definir el consumo de monosacáridos, disacáridos, y azúcar agregada durante la preparación y el procesamiento industrial.
Para la realización del trabajo internacional, más de 4.000 alimentos debieron ser previamente evaluados y estandarizadas. “Se debieron diferenciar hasta las bebidas industrializadas, porque la Coca Cola es diferente de la Inca Kola, y hay muchos productos regionales, como la Tubaína de Brasil”, ejemplificó el Dr. Fisberg, que también es Coordinador del Centro de Nutriología y Dificultades Alimentarias en el Instituto Pesquisa e Ensino em Saúde Infantil (PENSI), en San Pablo, Brasil.
La metodología empleada presenta muchos otros desafíos. De acuerdo con el Dr. Fisberg, los participantes pueden tener un sobre o sub reporte. Siendo un reto aquellos que realizan sub reporte, “porque no omiten de manera consciente, sino que para ellos ese alimento o esa bebida no es importante”.

Dr.Julio MonteroEl sesgo atribuido al autoreporte (sobre o sub reporte) de los participantes, “apela a la memoria y hay lugar para exageraciones, olvidos y errores”, agrega el Dr. Julio Montero, director de la Escuela Posgrado de Obesidad, de la Asociación Médica Argentina, presidente de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios, y quien no participó en el estudio. “Pero se supone que estos sesgos fueron minimizados. Por lo tanto, el resultado es orientador, puede ser utilizado para tener una idea de la situación y, además, los resultados obtenidos coinciden con los valores que ya registra la literatura”, agregó el Dr. Montero.
“La cifra de 91,4 g/d suma unos 33 kg/año; ese número suena como una alarma que no puede dejar de oírse”.
En todos los países, los hombres presentaron el mayor consumo de azúcar en términos absolutos (total e agregado), pero en términos relativos al consumo de hidratos de carbono y energético total, siempre eran las mujeres las que consumían más. Mujeres embarazadas y dentro de primeros 6 meses posparto fueron excluidas del estudio. En todos los países se verificó también que el consumo de azúcar es inversamente proporcional a la edad.
¿De dónde viene el azúcar que consumen los latinoamericanos?
“En este trabajo internacional publicamos el consumo de energía y azúcar adicionado, luego divulgaremos los análisis más detallados de los resultados por país, y referentes a las fuentes del azúcar, que eso lo más importante para que se pueda buscar un cambio”, adelantó el Dr. Fisberg.
“De esos estudios ya sabemos que en todos los países las fuentes de azúcar son siempre muy parecidos. Provienen de las bebidas endulzadas, de las preparaciones caseras de dulces y postres, y hay una contribución importante de golosinas.
Las golosinas y las bebidas disminuyen a medida que aumenta la edad, pero las infusiones endulzadas aumentan en los adultos y mayores”.
Los resultados, aun no publicados, de este Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS) traerían evidencias de que, de acuerdo con la clasificación de fuentes de consumo de azúcar agregada en Argentina, las infusiones (café, té, mate) serían muy importantes y empezaría en la adolescencia.
“El mate, particularmente, tiene otro problema”, advirtió el Dr. Fisberg. “Al ser compartido entre varias personas, es muy difícil registrar el volumen de consumo, y el agregado de azúcar. Pero los datos mostraron que, en Argentina, el volumen de infusiones endulzadas fue mayor que en otros países”.
En Argentina, Brasil y Chile, adelantó el médico, “se vio también bastante peso de la bebida industrializada, pero no tanto como en Estados Unidos o México, en los que la bebida es mucho más importante que la preparación de la comida”.
Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud
“Los valores registrados son altos, pero para ser sincero, esperábamos valores de azúcar agregada aun mayores”, reconoció el Dr. Fisberg. “Eso muestra que tal vez las metas de reducción a 5% (de energía total) no sean tan factibles, pero que tal vez no estamos tan lejos del objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 10%”.
Las recomendaciones de la OMS proponen reducir la ingesta de azúcares libres a menos de 10% de la energía total, tanto en adultos como en niños.[5] Lo considera una recomendación fuerte, lo que significa que los efectos deseables de la adherencia a la recomendación superan sus consecuencias indeseables, y por lo tanto puede adoptarse como política.
La OMS determina también una recomendación adicional, catalogada como condicional -es decir aún sujeta de debate- para reducir los azúcares libres a menos del 5% de la energía total
Frente a estos objetivos, el Dr. Fisberg confía en que la solución al problema del alto consumo de azúcar vendrá de la educación infantil.
La educación sobre la alimentación, sostiene, no debe ser limitada a un único producto, “no hay buenos resultados con las restricciones a un único nutriente”. Considera que disminuir el azúcar en los productos industrializados es solo parte de la ecuación, que las advertencias aun no demostraron su eficacia en las que se debe buscar el cambio y, resalta que no existe solución única; “es responsabilidad de todos, el estado, la familia, la industria, los sistemas de control”.
“Si lo que dice este estudio se comprueba, y el principal exceso de azúcar proviene de hábitos personales u hogareños, es buena noticia, porque es más manejable. Cambiar hábitos es difícil, pero mucho más difícil es manejar el azúcar oculta en los alimentos altamente procesados”, interpretó el Dr. Montero, quien también es docente en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Católica Argentina, en Buenos Aires, Argentina.
La alimentación altamente procesada se caracteriza por una densidad calórica excesiva y por ser rica en azúcares libres.[6] El azúcar se utiliza no solo para endulzar, sino también para estabilizar el contenido químico de la sal, reducir la acidez de los alimentos, retardar el endurecimiento del pan e inhibir el crecimiento bacteriano.
Datos del año 2000 dejaban en evidencia que los alimentos altamente procesados registraban altos volúmenes de ventas por persona en algunos países como Argentina (194,1 kg), México (164,3 kg) y Chile (125,5 kg), valores de 2 a 5 veces mayores que en otros países como Uruguay (60,6 kg), Bolivia (44,6 kg) y Perú (40,2 kg).[7]
Sin embargo, entre los años 2000 y 2013 las ventas anuales per cápita de productos altamente procesados aumentaron sostenidamente en todos los países latinoamericanos, excepto Argentina y Venezuela, donde hubo fluctuaciones asociadas a la crisis económica. Argentina está hoy, junto con México, entre los países con mayor consumo de alimentos altamente procesados. Un reflejo del cambio de los patrones de alimentación iniciado en países de ingresos altos, que ahora también impacta a países de ingresos medianos y bajos.
Intereses
La nutrición es un área con reconocidos problemas derivados de los intereses comerciales que en ocasiones llevaron a la desinformación e incluso publicación de trabajos científicos tendenciosos.[7]
Los autores del Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS) son parte de un conjunto de instituciones e investigadores que aceptan abiertamente los lazos con la industria, pero garantizan que eso no influye en los resultados.
“Todos los trabajos son publicados con la declaración clara de intereses en las revistas indexadas”, dice el Dr. Fisberg.
“Este estudio fue inicialmente financiado por Coca Cola, que no tiene ninguna injerencia en los resultados, la metodología ni evaluación de datos, ni tampoco tienen contacto con los datos antes de la publicación. La empresa hizo el financiamiento inicial de los encuestadores y costos de material, y después no tuvo más participación. De hecho, la compañía se ha alejado de los trabajos. Los datos son abiertos y claros, y no nos preocupa si los resultados interfieren en los resultados económicos de alguna industria”.
Al cuestionarle si considera que el azúcar es el nuevo tabaco, en términos de adicción, el Dr. Fisberg respondió: “Soy contrario a esa afirmación”.
Por otro lado, el Dr. Montero sostuvo: “Sí, la comparación es válida. El azúcar y también las sustancias edulcorantes. El dulzor tiene efecto adictivo, promueve el consumo independiente de la substancia”.
En opinión del Dr. Fisberg: “Hay que tener cuidado para poner toda la carga en un producto. Siempre hemos comido azúcar y sabemos que todo alimento comido en exceso puede ser dañoso. La combinación de alimentos, que pueden determinar un hábito más o menos sano, parece tener un efecto más importante en el estado nutricional que un único alimento”, concluyó.
El Dr. Fisberg, los autores del trabajo, y el Dr. Montero declaran no tener conflicto de intereses. Para el desarrollo de esta investigación, ELANS y sus investigadores tuvieron el apoyo de un subsidio científico de la Coca Cola Company y apoyo del Instituto Instituto PENSI/Hospital Infantil Sabará, International Life Science Institute of Argentina, Universidad de Costa Rica, Pontificia Universidad Católica de Chile, Pontificia Universidad Javeriana, Universidad Central de Venezuela (CENDES-UCV)/Fundación Bengoa, Universidad San Francisco de Quito, y el Instituto de Investigación Nutricional de Perú. Ferrero ha aportado fondos para análisis estadístico y publicación de acceso libre. Los patrocinadores no han intervenido en el diseño, obtención, análisis, interpretación de datos, escritura, ni decisión de publicar los resultados.
“Es el primer trabajo latinoamericano con muestras representativas en cada uno de los 8 países”, dijo a Medscape en Español el primer autor del trabajo, el Dr. Mauro Fisberg, Ph. D., pediatra brasileño del Hospital Infantil Sabará y Departamento de Pediatría, en la Escola Paulista de Medicina de la Universidade Federal de São Paulo (UNIFESP), en San Pablo, Brasil.
“Ahora se incorporó México, pero todavía estamos estandarizando la metodología”. En México, la situación podría ser más marcada, ya que 64% de los hombres y mujeres mayores de 20 años superan las recomendaciones de azúcar, y esta cifra es aun superior en hombres (71%) y mujeres (85%) de 12 a 19 años.[2]
Estudio poblacional
Los datos provienen de un estudio poblacional multicéntrico en el cual se le pidió a 9.218 personas de 15 a 65 años que recordaran lo que habían consumido en las últimas 24 horas. Entrevistadores entrenados visitaron dos veces los hogares, solicitando además de los datos demográficos y la medición antropométrica, el consumo de comida y bebida de las últimas 24 horas, según métodos aceptados para ayudar a reducir el sesgo de memoria.[3] Los datos fueron analizados para definir el consumo de monosacáridos, disacáridos, y azúcar agregada durante la preparación y el procesamiento industrial.
Para la realización del trabajo internacional, más de 4.000 alimentos debieron ser previamente evaluados y estandarizadas. “Se debieron diferenciar hasta las bebidas industrializadas, porque la Coca Cola es diferente de la Inca Kola, y hay muchos productos regionales, como la Tubaína de Brasil”, ejemplificó el Dr. Fisberg, que también es Coordinador del Centro de Nutriología y Dificultades Alimentarias en el Instituto Pesquisa e Ensino em Saúde Infantil (PENSI), en San Pablo, Brasil.
La metodología empleada presenta muchos otros desafíos. De acuerdo con el Dr. Fisberg, los participantes pueden tener un sobre o sub reporte. Siendo un reto aquellos que realizan sub reporte, “porque no omiten de manera consciente, sino que para ellos ese alimento o esa bebida no es importante”.El sesgo atribuido al autoreporte (sobre o sub reporte) de los participantes, “apela a la memoria y hay lugar para exageraciones, olvidos y errores”, agrega el Dr. Julio Montero, director de la Escuela Posgrado de Obesidad, de la Asociación Médica Argentina, presidente de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios, y quien no participó en el estudio. “Pero se supone que estos sesgos fueron minimizados. Por lo tanto, el resultado es orientador, puede ser utilizado para tener una idea de la situación y, además, los resultados obtenidos coinciden con los valores que ya registra la literatura”, agregó el Dr. Montero.
“La cifra de 91,4 g/d suma unos 33 kg/año; ese número suena como una alarma que no puede dejar de oírse”.
En todos los países, los hombres presentaron el mayor consumo de azúcar en términos absolutos (total e agregado), pero en términos relativos al consumo de hidratos de carbono y energético total, siempre eran las mujeres las que consumían más. Mujeres embarazadas y dentro de primeros 6 meses posparto fueron excluidas del estudio. En todos los países se verificó también que el consumo de azúcar es inversamente proporcional a la edad.
¿De dónde viene el azúcar que consumen los latinoamericanos?
“En este trabajo internacional publicamos el consumo de energía y azúcar adicionado, luego divulgaremos los análisis más detallados de los resultados por país, y referentes a las fuentes del azúcar, que eso lo más importante para que se pueda buscar un cambio”, adelantó el Dr. Fisberg.
“De esos estudios ya sabemos que en todos los países las fuentes de azúcar son siempre muy parecidos. Provienen de las bebidas endulzadas, de las preparaciones caseras de dulces y postres, y hay una contribución importante de golosinas.
Las golosinas y las bebidas disminuyen a medida que aumenta la edad, pero las infusiones endulzadas aumentan en los adultos y mayores”.
Los resultados, aun no publicados, de este Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS) traerían evidencias de que, de acuerdo con la clasificación de fuentes de consumo de azúcar agregada en Argentina, las infusiones (café, té, mate) serían muy importantes y empezaría en la adolescencia.
“El mate, particularmente, tiene otro problema”, advirtió el Dr. Fisberg. “Al ser compartido entre varias personas, es muy difícil registrar el volumen de consumo, y el agregado de azúcar. Pero los datos mostraron que, en Argentina, el volumen de infusiones endulzadas fue mayor que en otros países”.
En Argentina, Brasil y Chile, adelantó el médico, “se vio también bastante peso de la bebida industrializada, pero no tanto como en Estados Unidos o México, en los que la bebida es mucho más importante que la preparación de la comida”.
Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud
“Los valores registrados son altos, pero para ser sincero, esperábamos valores de azúcar agregada aun mayores”, reconoció el Dr. Fisberg. “Eso muestra que tal vez las metas de reducción a 5% (de energía total) no sean tan factibles, pero que tal vez no estamos tan lejos del objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 10%”.
Las recomendaciones de la OMS proponen reducir la ingesta de azúcares libres a menos de 10% de la energía total, tanto en adultos como en niños.[5] Lo considera una recomendación fuerte, lo que significa que los efectos deseables de la adherencia a la recomendación superan sus consecuencias indeseables, y por lo tanto puede adoptarse como política.
La OMS determina también una recomendación adicional, catalogada como condicional —es decir aún sujeta de debate— para reducir los azúcares libres a menos del 5% de la energía total
Frente a estos objetivos, el Dr. Fisberg confía en que la solución al problema del alto consumo de azúcar vendrá de la educación infantil.
La educación sobre la alimentación, sostiene, no debe ser limitada a un único producto, “no hay buenos resultados con las restricciones a un único nutriente”. Considera que disminuir el azúcar en los productos industrializados es solo parte de la ecuación, que las advertencias aun no demostraron su eficacia en las que se debe buscar el cambio y, resalta que no existe solución única; “es responsabilidad de todos, el estado, la familia, la industria, los sistemas de control”.
“Si lo que dice este estudio se comprueba, y el principal exceso de azúcar proviene de hábitos personales u hogareños, es buena noticia, porque es más manejable. Cambiar hábitos es difícil, pero mucho más difícil es manejar el azúcar oculta en los alimentos altamente procesados”, interpretó el Dr. Montero, quien también es docente en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Católica Argentina, en Buenos Aires, Argentina.
La alimentación altamente procesada se caracteriza por una densidad calórica excesiva y por ser rica en azúcares libres.[6] El azúcar se utiliza no solo para endulzar, sino también para estabilizar el contenido químico de la sal, reducir la acidez de los alimentos, retardar el endurecimiento del pan e inhibir el crecimiento bacteriano.
Datos del año 2000 dejaban en evidencia que los alimentos altamente procesados registraban altos volúmenes de ventas por persona en algunos países como Argentina (194,1 kg), México (164,3 kg) y Chile (125,5 kg), valores de 2 a 5 veces mayores que en otros países como Uruguay (60,6 kg), Bolivia (44,6 kg) y Perú (40,2 kg).[7]
Sin embargo, entre los años 2000 y 2013 las ventas anuales per cápita de productos altamente procesados aumentaron sostenidamente en todos los países latinoamericanos, excepto Argentina y Venezuela, donde hubo fluctuaciones asociadas a la crisis económica. Argentina está hoy, junto con México, entre los países con mayor consumo de alimentos altamente procesados. Un reflejo del cambio de los patrones de alimentación iniciado en países de ingresos altos, que ahora también impacta a países de ingresos medianos y bajos.
Intereses
La nutrición es un área con reconocidos problemas derivados de los intereses comerciales que en ocasiones llevaron a la desinformación e incluso publicación de trabajos científicos tendenciosos.[7]
Los autores del Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS) son parte de un conjunto de instituciones e investigadores que aceptan abiertamente los lazos con la industria, pero garantizan que eso no influye en los resultados.
“Todos los trabajos son publicados con la declaración clara de intereses en las revistas indexadas”, dice el Dr. Fisberg.
“Este estudio fue inicialmente financiado por Coca Cola, que no tiene ninguna injerencia en los resultados, la metodología ni evaluación de datos, ni tampoco tienen contacto con los datos antes de la publicación. La empresa hizo el financiamiento inicial de los encuestadores y costos de material, y después no tuvo más participación. De hecho, la compañía se ha alejado de los trabajos. Los datos son abiertos y claros, y no nos preocupa si los resultados interfieren en los resultados económicos de alguna industria”.
Al cuestionarle si considera que el azúcar es el nuevo tabaco, en términos de adicción, el Dr. Fisberg respondió: “Soy contrario a esa afirmación”.
Por otro lado, el Dr. Montero sostuvo: “Sí, la comparación es válida. El azúcar y también las sustancias edulcorantes. El dulzor tiene efecto adictivo, promueve el consumo independiente de la substancia”.
En opinión del Dr. Fisberg: “Hay que tener cuidado para poner toda la carga en un producto. Siempre hemos comido azúcar y sabemos que todo alimento comido en exceso puede ser dañoso. La combinación de alimentos, que pueden determinar un hábito más o menos sano, parece tener un efecto más importante en el estado nutricional que un único alimento”, concluyó.
El Dr. Fisberg, los autores del trabajo, y el Dr. Montero declaran no tener conflicto de intereses. Para el desarrollo de esta investigación, ELANS y sus investigadores tuvieron el apoyo de un subsidio científico de la Coca Cola Company y apoyo del Instituto Instituto PENSI/Hospital Infantil Sabará, International Life Science Institute of Argentina, Universidad de Costa Rica, Pontificia Universidad Católica de Chile, Pontificia Universidad Javeriana, Universidad Central de Venezuela (CENDES-UCV)/Fundación Bengoa, Universidad San Francisco de Quito, y el Instituto de Investigación Nutricional de Perú. Ferrero ha aportado fondos para análisis estadístico y publicación de acceso libre. Los patrocinadores no han intervenido en el diseño, obtención, análisis, interpretación de datos, escritura, ni decisión de publicar los resultados.

Referencias
1.Fisberg M, Kovalskys I, Gómez G, Rigotti A, y cols. Total and Added Sugar Intake: Assessment in Eight Latin American Countries. Nutrients. 22 Mar 2018;10(4). pii: E389. doi: 10.3390/nu10040389. PMID: 29565308. Artículo
2.López-Olmedo N, Carriquiry AL, Rodríguez-Ramírez S, Ramírez-Silva I, y cols. Usual Intake of Added Sugars and Saturated Fats Is High while Dietary Fiber Is Low in the Mexican Population. J Nutr. Sep 2016;146(9):1856S-65S. doi: 10.3945/jn.115.218214. PMID: 27511932. Artículo
3.Raper N, Perloff B, Ingwersen L, Steinfeldt, L, Anand J. An overview of USDA’s dietary intake data system. J Food Compos Anal. Jun-Ago 2004;17(3-4):545–555. doi: 10.1016/j.jfca.2004.02.013. Resumen
4.Silberman M, Moreno-Altamirano L, Hernández-Montoya D, Capraro S, y cols. Dietary patterns, overweight and obesity from 1961 to 2011 in the socioeconomic and political context of Argentina. Int J Food Sci Nutr. Feb 2017;68(1):104-116. doi: 10.1080/09637486.2016.1221384. PMID: 27559019. Resumen
5.Organización Mundial de la Salud. Ingesta de azúcares para adulto y niños. Directriz: Resumen. Publicado en el 2005. Disponible en: http://www.who.int/nutrition/publications/guidelines/sugars_intake/es/
6.Organización Panamericana de la Salud. Modelo de perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud. Publicado en el 2016. Disponible en: http://iris.paho.org/xmlui/handle/123456789/18622
7.Organización Panamericana de la Salud. Alimentos y bebidas ultra procesados en América Latina: tendencias, efecto sobre la obesidad e implicaciones para las políticas públicas. Publicado en el 2015. Disponible en: http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=11153%3Aultra-processed-food-and-drink-products&catid=7587%3Ageneral&Itemid=1969&lang=es
fecha:13 de abril de 2018

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5902590?nlid=121131_4001&src=WNL_esmdpls_180416_mscpedit_gen&uac=120961CT&impid=1608887&faf=1

Citar este artículo: Latinoamérica registra un elevado consumo de carbohidratos – Medscape – 13 de abr de 2018.

Descubren por que los humanos tenemos un cerebro tan grande

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 14:15

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Existen muchas conjeturas acerca de este asunto.
A lo largo de millones de años, desde que los ancestros humanos y chimpancés dividieron sus caminos, nuestros cerebros prácticamente han triplicado su tamaño, mientras que el suyo apenas se ha modificado. ¿Cómo llegó el Homo sapiens a lograr ese volumen cerebral extraordinario? Un equipo de investigadores ha desarrollado un modelo que muestra que nuestra materia gris evolucionó constantemente a lo largo del tiempo (más de 3 millones de años), de lo que se deduce que es poco probable que nuestra inteligencia haya sido seleccionada por un comportamiento en particular.

“Los primeros homínidos tenían un tamaño de cerebro similar a los chimpancés, y han aumentado dramáticamente desde entonces. Por lo tanto, es importante entender cómo llegamos aquí”, comenta Andrew Du, paleobiólogo de la Universidad de Chicago y coautor del trabajo.

Varias hipótesis se basan en cambios en la dieta, un mejor flujo sanguíneo o cambios metabólicos para impulsar neuronas adicionales.

“La sabiduría convencional se basa en que nuestros grandes cerebros habían evolucionado debido a una serie de incrementos escalonados que cada uno hacía que nuestros antepasados fueran más inteligentes”, dice Bernard Wood de la Universidad George Washington, autor principal del estudio. “No es sorprendente que la realidad sea más compleja, sin un vínculo claro entre el tamaño del cerebro y el comportamiento”.
El nuevo estudio, que ha examinado casi 100 fósiles (94 en concreto) de 13 especies humanas diferentes que datan de cuando Australopithecus afarensis, cuyo miembro más famoso “Lucy” fue desenterrado en Etiopía, vagaba por la Tierra, descubriendo que el tamaño del cerebro se triplicó en el transcurso de los últimos tres millones de años, en un proceso que probablemente fue lento y consistente, en oposición a una serie de ‘aumentos escalonados
Los expertos dicen que el cambio desde nuestro árbol genealógico ancestral fue impulsado por el aumento de la complejidad, ya que los humanos desarrollaron la cultura, el lenguaje y la capacidad de hacer herramientas. Un largo y duro entrenamiento.

Los investigadores lo comparan con el entrenamiento en rubgy: “Lo mismo ocurre con los cerebros: descubrimos que las especies existentes desarrollaron cerebros más grandes, aparecieron especies de cerebro más grande y las de cerebro más pequeño se extinguieron”, aclara Du.

Lejos de ser estudiados como una línea de descendencia que va desde el Australopithecus de 3,2 millones de años hasta nuestro primo cercano Homo erectus, que vivió hace medio millón de años, los especímenes se dividieron en sus linajes familiares. Esto permitió a los investigadores comparar los cambios en cada rama, así como a través de diferentes ramas.

Lo que vieron fue que la evolución dentro de cada grupo impulsó gradualmente el tamaño del cerebro.
A medida que las especies de homininos evolucionaban (cerebros más grandes), las poblaciones de cerebros más limitados eran reemplazabadas lentamente por cerebros de mayor tamaño.

Mientras tanto, los volúmenes cerebrales dentro de cada especie se expandieron continuamente con las generaciones siguientes.
El estudio no llega a especular sobre qué fuerzas impulsaron el cambio gradual en el volumen cerebral pero ayuda a limitar las hipótesis a aquellas que son compatibles con un aumento lento y constante en lugar de pasos repentinos y rápidos.

El tamaño del cerebro tampoco es el principio y el fin del funcionamiento cognitivo. Si bien tener más neuronas podría ofrecer más oportunidades para desarrollar habilidades adicionales, las conexiones entre ellas son vitales para determinar la funcionalidad del cerebro.
Referencia: Pattern and process in hominin brain size evolution are scale-dependent. Andrew Du, Andrew M. Zipkin, Kevin G. Hatala, Elizabeth Renner, Jennifer L. Baker, Serena Bianchi, Kallista H. Bernal, Bernard A. Wood Proceedings of the Royal Society B 2018 DOI: DOI: 10.1098/rspb.2017.2738
Por Sara Romero
Fecha: 23/02/2018

https://www.muyinteresante.es/ciencia/articulo/descubren-por-que-los-humanos-tenemos-un-cerebro-tan-grande-481519721745?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=180228_Newsletter

10 abril 2018

Nefropatía diabética

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 21:12

Bibliografía sobre nefropatía diabética

Evaluación de las comorbilidades en el paciente con diabetes

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 21:09

Serie: Diabetes en la práctica clínica
Dr. José Gotés Palazuelos

Hace varios años el manejo de la diabetes se centraba en un abordaje glucocéntrico de la enfermedad, es decir, el objetivo primario consistía en la reducción de los niveles de glucosa, con el propósito de disminuir la aparición de desenlaces macro y microvasculares asociados al padecimiento. Sin embargo, estudios como el Steno-2,[1] que han evaluado el tratamiento integral de la diabetes y sus comorbilidades, han mostrado beneficios en la reducción del riesgo de muerte y eventos cardiovasculares en pacientes con diabetes tratados con una estrategia de mejora en comorbilidades, como dislipidemia, sobrepeso e hipertensión arterial sistémica. Por tanto, el modelo actual de manejo debe involucrar una cuidadosa revisión de las características y comorbilidades del paciente con diabetes, para identificar y tratar de forma temprana los factores que incrementen el riesgo de desenlaces desfavorables.[2,3] Es conveniente que la revisión de las comorbilidades se enfoque en las que puedan afectar el seguimiento del tratamiento, y en aquellas que coloquen al paciente en riesgo, de forma directa.
Control de peso
Por supuesto, uno de los primeros aspectos a revisar es la valoración del peso del paciente. El sobrepeso y la obesidad constituyen una de las comorbilidades más comunes en el paciente con diabetes, y su incremento ha sido paralelo con el aumento de la prevalencia mundial de la enfermedad.
Dependiendo del país, se puede encontrar que desde 40% hasta 80% de pacientes con diabetes presentan sobrepeso u obesidad. El exceso de peso incrementa la resistencia a la insulina, genera hipertensión arterial, dislipidemia, limita la actividad física y reduce la calidad de vida.
Por tanto, se deben realizar las mediciones antropométricas básicas, tales como peso, talla, índice de masa corporal, y circunferencia abdominal. El índice de masa corporal y la circunferencia abdominal son parámetros que correlacionan con adiposidad, de utilidad para clasificar y determinar el riesgo de complicaciones. A su vez, es necesario evaluar las complicaciones metabólicas asociadas al exceso de peso, como apnea del sueño, neoplasias, insuficiencia venosa u osteoartritis.
Perfil de lípidos
Casi 65% de pacientes con diabetes presenta algún tipo de dislipidemia. La diabetes se asocia al desarrollo de la clásica dislipidemia aterogénica caracterizada por hipertrigliceridemia, colesterol LDL (c-LDL) elevado (en particular las partículas densas y pequeñas), y disminución del colesterol HDL (c-HDL). En consecuencia, es conveniente solicitar una evaluación lipídica en todo paciente con diabetes al diagnóstico, así como de forma periódica (cada 3 a 4 meses) al inicio del tratamiento hipolipemiante.
En este contexto, la categorización del riesgo cardiovascular a través de las calculadoras de riesgo permite identificar a individuos que se beneficiarán en mayor medida de un tratamiento intensivo. Una de las opciones para dicho cálculo en la población hispana es la herramienta Globorisk, que posee, entre otras ventajas, ser una calculadora reproducible, que se calibra con los estimados de los factores de riesgo como tabaco, diabetes, presión arterial, diabetes, y colesterol, para cada país. Generalmente, pacientes con alto riesgo cardiovascular serán susceptibles a tratamiento con estatina de alta intensidad.
Presión arterial
La hipertensión arterial es una de las comorbilidades más relevantes en las personas que viven con diabetes. Su prevalencia varía según edad, raza, índice de masa corporal, presencia de falla renal, tabaquismo, y otros. Este parámetro debe evaluarse en cada revisión médica. Su toma debe hacerse con el paciente sentado, después de reposo de 3 a 5 minutos, y con un manguito que cubra arriba de 80% de la circunferencia del brazo.
Presión arterial
La hipertensión arterial es una de las comorbilidades más relevantes en las personas que viven con diabetes. Su prevalencia varía según edad, raza, índice de masa corporal, presencia de falla renal, tabaquismo, y otros. Este parámetro debe evaluarse en cada revisión médica. Su toma debe hacerse con el paciente sentado, después de reposo de 3 a 5 minutos, y con un manguito que cubra arriba de 80% de la circunferencia del brazo.
Por otro lado, la monitorización ambulatoria de la presión arterial permite reconocer los casos de hipertensión de bata blanca, y confirmar los casos que por diversas causas se encuentren en duda. En fechas recientes, la American Heart Association realizó un ajuste de los límites de presión arterial, considerándose hipertensión grado 1 entre 130 – 139 mm Hg de presión sistólica, y 80 – 89 mm Hg para la diastólica, sin embargo, esto no ha modificado el criterio para el inicio del tratamiento en pacientes con diabetes, que sigue siendo 140 – 90 mm Hg, aunque es probable que en un futuro esto pueda cambiar.
Otras comorbilidades
Además de las comorbilidades anteriores, es conveniente evaluar la posibilidad de esteatosis hepática, osteoporosis, demencia, neoplasia, y lesiones dentales como absceso o enfermedad periodontal. Todas las anteriores se han encontrado incrementadas en pacientes con diabetes, y su evaluación debe basarse en la sospecha clínica, además de que la realización de los estudios de escrutinio debe realizarse de acuerdo con las recomendaciones de cada padecimiento.
Un aspecto que me gustaría remarcar, y que en ocasiones es poco valorado, se refiere al tamizaje de alteraciones emocionales relacionadas a diabetes. Algunos estudios sugieren que hasta 50% de los pacientes con diabetes presenta distrés, que se refiere a la carga emocional única que acarrea un paciente con diabetes, lo que incrementa el riesgo de trastornos, como ansiedad o depresión.
Por otra parte, alrededor de 20% de pacientes con diabetes presenta algún grado de trastorno de ansiedad, mientras que la prevalencia de la depresión en diabetes es de aproximadamente 15%. Las implicaciones de una afección psiquiátrica son amplias: Se reduce el apego a las medidas farmacológicas y no farmacológicas, se afecta la calidad de vida, y se aumenta el riesgo de hospitalizaciones.
En consecuencia, los pacientes con diabetes deben ser tamizados con herramientas que permitan la detección de ansiedad o depresión. Algunas de las herramientas que se han sugerido son la escala hospitalaria de depresión y ansiedad (HADS), el índice de bienestar de la OMS-5, entre otras. Se recomienda que dichas evaluaciones se lleven a cabo cada 12 meses en un paciente con diabetes, o en caso de que se observen datos clínicos que sugieran dichas alteraciones.
Como puede inferirse, la evaluación de las comorbilidades del paciente con diabetes es un proceso complejo y meticuloso, sin embargo, el manejo de las enfermedades asociadas a diabetes tendrá el objetivo de incrementar la calidad de vida del paciente.

En consecuencia, los pacientes con diabetes deben ser tamizados con herramientas que permitan la detección de ansiedad o depresión. Algunas de las herramientas que se han sugerido son la escala hospitalaria de depresión y ansiedad (HADS), el índice de bienestar de la OMS-5, entre otras. Se recomienda que dichas evaluaciones se lleven a cabo cada 12 meses en un paciente con diabetes, o en caso de que se observen datos clínicos que sugieran dichas alteraciones.
Como puede inferirse, la evaluación de las comorbilidades del paciente con diabetes es un proceso complejo y meticuloso, sin embargo, el manejo de las enfermedades asociadas a diabetes tendrá el objetivo de incrementar la calidad de vida del paciente.

Referencias
1.Gaede P, Lund-Andersen H, Parving HH, Pedersen O. Effect of a Multifactorial Intervention on Mortality in Type 2 Diabetes. N Engl J Med. 7 Feb 2008;358(6):580-91. doi: 10.1056/NEJMoa0706245. PMID: 18256393. Artículo
2.American Diabetes Association. Cardiovascular disease and risk management: Standars of Medical Care in Diabetes-2018. Diabetes Care. Ene2018; 41(S1): S86-S104. doi: 10.2337/dc18-S009. PMID: 29222380. Artículo
3.American Diabetes Association. Comprehensive Medical Evaluation and assessment of comorbidities: Standars of Medical Care in Diabetes-2018. Diabetes Care Ene 2018; 41(S1): S28-S37. doi: 10.2337/dc18-S003. PMID: 29222374. Artículo

Citar este artículo: Evaluación de las comorbilidades en el paciente con diabetes – Medscape – 5 de abr de 2018.

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5902536?nlid=121115_4001&src=WNL_esmdpls_180409_mscpedit_gen&uac=120961CT&impid=1603193&faf=1

4 abril 2018

Un nuevo órgano: el intersticio humano

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 18:27

El intersticio humano ha pasado desapercibido hasta ahora por estar formado de cavidades que no se pueden observar en el laboratorio.

IntersticioInvestigadores de la Escuela Universitaria de Medicina de Nueva York (EE UU) han identificado un componente previamente desconocido del cuerpo humano que clasifican como un órgano nuevo. El intersticio, como se llama, es una red de cavidades rellenas de líquido que yace bajo la piel y recubre muchos otros órganos. Hasta ahora se hablaba de un “espacio intersticial” entre las células, pero no de un órgano. Ha pasado desapercibido porque los conductos se vacían y allanan por completo al fijar las muestras anatómicas en láminas de microscopio, dando la impresión de un tejido denso y macizo.

Los científicos sugieren que el intersticio podría actuar como un amortiguador, para evitar que se desgarren los tejidos por el movimiento de los músculos, las vísceras y los vasos sanguíneos. Según describen en la revista Scientific Reports, las cavidades están formadas por una estructura externa de colágeno y elastina, dos proteínas que le confieren resistencia y elasticidad, respectivamente. Además, el líquido que producen las células del intersticio alimenta el sistema linfático, encargado de generar la respuesta inflamatoria y de mantener los glóbulos blancos del sistema inmune.

Este descubrimiento tiene el potencial de impulsar avances dramáticos en medicina

El intersticio se encuentra bajo la piel, entre los músculos y en el revestimiento de los pulmones, de los vasos sanguíneos, del sistema digestivo y del sistema excretor. Al conectar casi todo el cuerpo por oquedades con líquido en movimiento, los científicos creen que puede tener un papel importante en la proliferación del cáncer. Además, los autores del estudio explican que, con la edad, el deterioro de las proteínas que forman la estructura externa de las cavidades puede contribuir a la formación de arrugas en la piel, rigidez de las extremidades y la progresión de fibrosis y enfermedades esclerosas o inflamatorias.

“Este descubrimiento tiene el potencial de impulsar avances dramáticos en medicina, incluida la posibilidad de que tomar muestras del fluido intersticial se convierta en una potente herramienta de diagnóstico”, afirma el autor principal del estudio, Neil Theise, en un comunicado. Junto con la piel, el intersticio es uno de los órganos más grandes del cuerpo.

Los médicos David Carr-Locke y Petros Benias observaron las cavidades del intersticio por primera vez en 2015, mientras examinaban los conductos biliares de un paciente de cáncer, en el hospital de Mount Siani Beth Israel (EE UU). Pudieron verlas gracias a una técnica moderna conocida como endomicroscopia por láser confocal, en la que se inserta en el cuerpo un tubo flexible equipado con un láser y sensores que detectan reflejos fluorescentes de los tejidos. Así pudieron apreciar en vivo los espacios huecos que desaparecen bajo el microscopio.

Los investigadores repitieron la exploración con endomicroscopia láser durante 12 operaciones de páncreas y de conductos biliares. También tomaron biopsias de estos tejidos para aprender a identificar las cavidades aplastadas del intersticio en láminas de microscopio. Gracias a estas muestras han podido identificar la presencia del intersticio por todo el cuerpo, donde los tejidos sufren compresión o están sometidos al movimiento de órganos cercanos.

Los científicos todavía no han sido capaces de identificar las células que recubren las cavidades, aunque sugieren que podrían ser necesarias para crear y mantener las paredes de colágeno. Theise apunta que también podrían ser células madre mesenquimales, que contribuyen a la respuesta cicatrizante.
Autor: BRUNO MARTÍN, El País, Madrid
Fecha: 3/04/2018
Fuentes:http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=92345&uid=445164&fuente=inews

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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