Diabetes mellitus

3 octubre 2017

Premio Nobel de Medicina 2017

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:58

Nobel de Medicina 2017Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young, reciben el Premio Nobel de Medicina 2017 por desentrañar los mecanismos que gobiernan los ritmos circadianos.
La Academia Sueca acaba de anunciar la concesión del Premio Novel 2017 a Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young, por desentrañar los mecanismos implicados en los ritmos circadianos que permiten la adaptación de los seres vivos a su entorno.
La existencia de un reloj biológico interno que ayuda a anticiparse y adaptarse a los ritmos diarios se conoce desde hace muchos años, pero los galardonados de este año fueron quienes describieron los mecanismos moleculares que lo gobiernan. Sus descubrimientos sentaron las bases para explicar la forma en que las plantas y los animales -incluidos los humanos- sincronizan su ritmo biológico con la rotación de la Tierra.
Empleando la mosca de la fruta como modelo, los laureados aislaron un gen que controla el ritmo biológico diario normal y mostraron que codifica una proteína que se acumula en la célula durante la noche, para después ser degradada durante el día.
Posteriormente, identificaron componentes proteicos adicionales de esta maquinaria, mostrando cómo funciona en el nivel celular. Gracias a su labor ha sido posible desentrañar todas las funciones en las que están implicados esos mecanismos, que van desde el comportamiento hasta los niveles hormonales, la temperatura corporal, el sueño…
Descubrimiento del gen ‘period’
En 1984, Jeffrey Hall y Michael Rosbash, de la Universidad Brandeis, en Boston, junto a Michael Young, de la Universidad Rockefeller, en Nueva York, aislaron el gen period. A continuación, Jeffrey hall y Michael Rosbash descubrieron que PER, la proteína que codifica period, se acumula durante la noche y se degrada durante el día. De esta manera, los niveles de PER oscilan durante el ciclo de 24 horas, en sincronía con el ritmo circadiano.
El siguiente objetivo era entender la forma en la que esas oscilaciones circadianas se podían generar y mantener. Hall y Rosbash plantearon la hipótesis de que PER bloqueaba la actividad de period, y argumentaron que, mediante un mecanismo de feedback inhibitorio, PER podría prevenir su propia síntesis y regular sus propios niveles en un ritmo cíclico y continuo.
El modelo trazado hasta ese momento resultaba muy prometedor, pero aún quedaban algunas piezas del puzle por encajar. Para bloquear la actividad de period, la proteína PER, que se produce en el citoplasma, tendría que llegar al núcleo de la célula. Hall y Rosbash habían demostrado que PER se expresa en el núcleo durante la noche; la cuestión era saber cómo.
En 1994, Michael Young descubrió un segundo gen reloj, timeless, que codifica la proteína TIM, necesaria para un ritmo circadiano normal. En concreto, mostró que, cuando TIM se une a PER, las dos proteínas son capaces de entrar en el núcleo celular, donde bloquean la actividad del gen period para cerrar el bucle de feedback inhibitorio.
Ese mecanismo de retroalimentación explicaría la forma en la que emerge la necesaria oscilación de los niveles de proteínas, pero también plantea más preguntas. ¿Qué controla la frecuencia de las oscilaciones? Young identificó otro gen, doubletime, que codifica la proteína DBT, que retrasa la acumulación de PER. Esto proporcionaría un mejor ajuste al ciclo de 24 horas.
En los años subsiguientes a estos descubrimientos, diversos grupos de investigación han revelado otros componentes del reloj biológico, que explican tanto su estabilidad como su función. Los tres galardonados de este año identificaron proteínas adicionales requeridas para la activación de period, así como para el mecanismo mediante el cual la luz puede sincronizar el reloj.
Jeffrey Hall
Nacido en 1945 en Nueva York, Jeffery Hall se doctoró en 1971 en la Universidad de Washinton, en Seattle. Hizo una estancia postdoctoral en el Instituto de Tecnología de California, en Pasadena, de 1971 a 1973. Inició su andadura en la Universidad Brandeis, en Waltham, en 1974 y en 202 se asoció a la Universidad de Maine.
Michael Rosbash
Michael Rosbash nació en Kansas City en 1944. Se doctoró en 1970 en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Cambridge. Hizo una estancia postdoctoral de tres años en la Universidad de Edimburgo, en Escocia, y desde 1074 ha desarrollado su carrera en la Universidad de Brandeis, en Waltham.
Michael Young
Michael Young nació en 1949 en Miami. Se doctoró en la Universidad de Texas, en Austin, en 1975. Entre 1975 y 1977 hizo una estancia postdoctoral en la Universidad de Stanford, en Palo Alto. Desde 1978 ha desempeñado su labor investigadora en la Universidad Rockefeller, en Nueva York.
Fecha:3/10/2017
Fuente: http://neurologia.diariomedico.com/2017/10/02/area-cientifica/especialidades/neurologia/nobel-a-los-mecanismos-que-controlan-los-ritmos-circadianos#

Desarrollan nuevos avances en el tratamiento del Alzheimer

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:44

AncianosUna nueva estrategia terapéutica, descrita en Scientific Reports, podría mejorar el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. El equipo investigador, compuesto por científicos españoles y británicos, ha enfocado su trabajo a los compuestos dirigidos por una combinación de dianas terapéuticas no convencionales que supondrían un avance significativo hacia un método efectivo para combatir este trastorno.
En los últimos cinco años, un equipo internacional, formado por científicos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el Instituto de Investigación Biomédica del Hospital la Princesa, la Universidad Complutense de Madrid y el University College de Londres, ha desarrollado una estructura química para combatir la enfermedad de Alzheimer basada en que los agregados proteicos característicos de esta enfermedad son consecuencia de procesos anteriores, como el estrés oxidativo y la neuroinflamación crónica del cerebro.
El equipo asegura haber logrado desarrollar una innovadora familia de compuestos para el tratamiento del Alzheimer. Estos compuestos, descritos en la revista Scientific Reports, fueron diseñados con técnicas de modelización por computación, lo que permitió incluir varias dianas terapéuticas en una sola estructura: la inducción de la vía de autodefensa celular frente a estrés oxidativo Nrf2-ARE, y la inhibición de la quinasa responsable de la aparición de agregados proteicos intracelulares (la enzima GSK3b que además participa en la activación de la neuroinflamación). De acuerdo con los autores, esta sería la primera vez que se describe una familia de compuestos con una combinación de actividades similar.
“Las actividades propuestas en la hipótesis de diseño fueron posteriormente demostradas en estudios in vitro, en los cuales los nuevos compuestos fueron capaces de reducir el estrés oxidativo, bloquear la neuroinflamación y evitar la formación de agregados aberrantes de proteína tau. La suma de estas actividades se tradujo en un potente efecto neuroprotector”, ha destacado Rafael León, investigador principal del estudio.
Papel de la transcripción Nrf2
Una de las características más prominentes del Alzheimer tiene que ver con un aumento incontrolado del estrés oxidativo. Este consiste en una aparición de especies altamente reactivas de oxigeno ó nitrógeno como consecuencia de la respiración celular. Por tanto, el estrés oxidativo se considera inherente a la vida, además de ser responsable del envejecimiento.
Sin embargo, para contrarrestar los efectos tóxicos de estas especies, las células han desarrollado un mecanismo propio de defensa, denominado respuesta antioxidante de fase II, y regulado por el factor de transcripción Nrf2. En Alzheimer se ha demostrado que la defensa intrínseca de las neuronas es defectuosa, de forma que la célula no es capaz de regular los niveles de especies reactivas. Este fallo de regulación provoca un aumento descontrolado de estas especies que daña los componentes celulares, provocando finalmente la muerte celular.
Los compuestos desarrollados serían capaces de activar el factor de transcripción Nrf2, ayudando a la célula a regular los niveles de especies reactivas, y evitando así la muerte neuronal observada en esta enfermedad. No obstante, esta patología neuronal se compone de multitud de procesos patológicos interconectados, de forma que, aunque se detenga una de estas vías, el proceso degenerativo sigue avanzando. Por ello, los compuestos desarrollados han sido diseñados para actuar sobre distintas rutas patológicas simultáneamente, lo que se conoce como “estrategia multidiana”.
Agregados proteicos y neuroinflamación
El avance del proceso degenerativo en Alzheimer se caracteriza por un aumento de la neuroinflamación y la aparición de agregados intracelulares de la proteína tau fosforilada, denominados ovillos neurofibrilares. En ambos procesos, la cinasa GSK3b juega un papel esencial. Por un lado, interviene en las vías de activación de la neuroinflamación mediante activación de proteínas por fosforilación directa. Por otra parte, es la principal encargada de la fosforilación aberrante de la proteína tau que finalmente forma agregados tóxicos.
Teniendo en cuenta ambos procesos, el diseño de los nuevos derivados también se ha dirigido a incluir capacidad inhibitoria de esta cinasa. La inhibición de GSK3b esta dirigida a reducir tanto la neuroinflamación como la formación de agregados tóxicos para las neuronas.
29/09/2017

http://neurologia.diariomedico.com/2017/09/28/area-cientifica/especialidades/neurologia/desarrollan-nuevos-avances-en-el-tratamiento-del-alzheimer

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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