Diabetes mellitus

11 agosto 2017

El nacimiento de la Aspirina

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 14:31

aspirinaPatentada en 1899 por la empresa alemana Bayer, el “analgésico de bolsillo” que conocemos como “Aspirina” está dentro del Libro Guinness de los Récords.

Desde su nacimiento, este elixir “curalotodo” se ha convertido en el fármaco más conocido y popular del planeta. Ha viajado a la Luna y fue elegido (junto al automóvil, la bombilla, la televisión y el teléfono) como uno de los cinco inventos imprescindibles legados por el siglo XX.
Es rara la casa donde no existe un envase de alguna de las formas de dicho medicamento o de alguno de sus genéricos, pero pocos saben la discutida autoría de la composición de Aspirina que hoy día consumimos.
Su principio activo, el ácido acetil salicílico (AAC), fue sintetizado dos años antes de la salida a la venta de la Aspirina por un joven químico alemán que trabajaba en la empresa farmacológica Bayer: Felix Hoffmann, que se sitúa en la fecha exacta del día 10 de agosto de 1897.
Hay versiones que dicen que estaba buscando un remedio para la artritis reumatoide que padecía su padre e incluso otras discuten que haya sido él el artífice de la sintetización del AAC.
Todo comenzó cuando en Friedich Bayer fundó en 1861, la que iba a ser la primera compañía química que realizara trabajos de investigación en Alemania: Bayer. En la década de los ochenta decidió crear laboratorios con este objetivo, en sus nuevas instalaciones de Leverkusen.
En 1891 ya disponía de una docena de químicos en su laboratorio de investigación y como jefe de la División Química se encontraba Arthur Eichengrun, que durante los doce años que permaneció en la compañía dirigió la síntesis del ácido acetilsalicílico y de la diacetilmorfina o heroína.
Durante su estancia en Bayer, Eichengrun, decidió encargar a Hoffmann, su ayudante de laboratorio, la síntesis de dos fármacos de interés, con problemas de tolerancia.
El primero fue el ácido salicílico, que con un sabor amargo intenso y con su capacidad para producir vómitos, convertía en francamente molesta la toma del medicamento por el paciente reumático.
El segundo, la morfina, con sus problemas de dependencia, siempre ha motivado la búsqueda de un opiáceo sin este efecto tóxico.
El 10 de agosto de 1897, Hoffmann preparó el AAS, consiguiendo mejorar la pureza del producto terminado hasta la calidad farmacéutica. Dos semanas más tarde, preparó la heroína.
Ambos productos fueron enviados a H. Dreser, el Jefe de Farmacología, que cuando probó ambos productos quedó tan impresionado con el segundo que rechazó el AAS, alegando que era cardiotóxico.
Profundamente disgustado por el rechazo, Eichengrun decidió ser el primero en probar el producto, por lo que comenzó a consumirlo él mismo.
Cuando comprobó que no le había afectado el corazón, repartió muestras del fármaco a varios médicos de Berlín, entre ellos varios odontólogos, que evaluaron muy positivamente el resultado clínico, a pesar de lo poco ortodoxo del ensayo. Uno de los médicos comentó directivos de Bayer la validez del medicamento, y los convenció para que se iniciase la evaluación del AAS en animal de experimentación.
El trabajo de laboratorio demostró el perfil farmacológico esperado y se realizaron ensayos clínicos en Berlín y en Halle, que demostraron que el AAS era tan eficaz como el ácido salicílico, pero mucho mejor tolerado al carecer de los efectos indeseables de éste.
A la vista de los resultados clínicos, Bayer consideró la posibilidad de comercialización del AAS.
¿El químico olvidado?
Se cree que la falta de reconocimiento del mérito de Eichengrün en el descubrimiento de la aspirina se debe a su salida de Bayer y el hecho de ser judío, por lo que los nazis, a principio de los años treinta, decidieron cambiar la historia y dar todo el crédito del hallazgo a su ayudante, el ario Hoffmann.
Eichengrün fue un hombre rico cuya empresa colaboraba -estaba casado con una mujer aria- con el régimen nazi, hasta que en 1943 cayó en desgracia y le condenaron inicialmente a cuatro meses de prisión para, finalmente, ser recluido en el campo de concentración de Theresienstadt, donde sufrió catorce meses, hasta que fue liberado por las tropas soviéticas.
En el año 1949, el propio Eichengrun publicó en la revista Pharmazie un artículo donde describió la verdadera historia del fármaco en el que explica que Hoffmann se limitó a seguir sus instrucciones, sin incluso saber el objetivo del trabajo, y que desde luego el medicamento no hubiera salido al mercado en 1899, si él no se hubiera esforzado.
La investigación de los cuadernos de laboratorio de Bayer parece que ha demostrado que la historia de Eichengrun es verdadera.
María Fernández Rei
Fecha: 10/08/2017

https://www.muyhistoria.es/contemporanea/articulo/el-nacimiento-de-la-aspirina-801502278341

El riesgo de diabetes tipo 1, relacionado con los virus intestinales

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 14:25

Una investigación llevada a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, han hallado la posibilidad de que los virus del intestino provoquen diabetes tipo 1.

Una nueva investigación desarrollada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en Saint Louis (Estados Unidos), ha encontrado que los virus intestinales pueden influir en la posibilidad de que una persona desarrolle diabetes tipo 1.
Así, los niños cuyas comunidades víricas intestinales, o viroma, son menos diversas, tienen más probabilidades de generar anticuerpos autodestructivos que pueden conducir a la diabetes tipo 1. Al mismo tiempo, aquellos que portaban un virus específico perteneciente a la familia circoviridae tenían menos probabilidades de desarrollarla que los que portaban un grupo diferente de virus.
“Hemos identificado un virus que se asocia significativamente con riesgo reducido y otro grupo de virus que asociado a un mayor riesgo de desarrollar anticuerpos contra las propias células de los niños”, explica Herbert Skip Virgin IV, jefe de Patología e Inmunología, y autor principal del estudio. “Parece que el equilibrio de estos dos grupos de virus puede controlar el riesgo de desarrollar los anticuerpos que pueden conducir a la diabetes tipo 1″, explica.
Los resultados, publicados recientemente en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), sugieren que puede tratarse de una manera de predecir, e incluso prevenir, el diagnóstico de esta enfermedad.
Los investigadores recogieron muestras de heces mensualmente de los niños desde el nacimiento hasta los tres años y analizaron el desarrollo de autoanticuerpos. En un pequeño grupo de niños que desarrollaron diabetes tipo 1, el equipo observó alteraciones significativas en la diversidad de especies bacterianas en el intestino antes del diagnóstico. Pero este estudio sólo miraba las bacterias intestinales, no los virus.
El papel de los circovirus
Un virus previamente desconocido relacionado con circovirus se encontró en cinco de los 11 niños que no desarrollaron autoanticuerpos, pero en ninguno de los niños que sí lo hicieron. Los circovirus son pequeños virus que infectan a una variedad de mamíferos, pero que rara vez están relacionados con la enfermedad viral.
“A los circovirus nunca se les había asociado con enfermedades en personas”, recuerda Guoyan Zhao, profesor asistente de Patología e Inmunología en la Universidad de Washington y primer autor del estudio. “Varias líneas de evidencia apoyan la asociación inversa entre el virus que encontramos y el desarrollo de autoanticuerpos. Esto sugiere que tener un circovirus puede ser una buena cosa para las personas con un alto riesgo de diabetes”.
Los investigadores también encontraron diferencias en un grupo de virus llamados bacteriófagos que infectan las bacterias en el intestino, pero no las células humanas. “Estudios anteriores habían encontrado que los cambios en las especies de bacteroides están asociados con el desarrollo de diabetes tipo 1, y aquí encontramos que los virus que infectan bacteroides se asocian con el desarrollo de autoanticuerpos”, explica Virgin. “Nuestros hallazgos apoyan la idea de que los bacteroides u otras bacterias, y los virus que las infectan, juegan un papel en el proceso patológico que conduce a la diabetes”.
Cuando la población viral de cada niño se analizó como un todo, los investigadores encontraron que los niños que dieron un primer paso hacia la diabetes tenían menos y un rango más estrecho de virus que los que no lo hicieron.
“Tenemos que hacer muchas verificaciones aún -avanza Virgin -. Necesitamos ver si podemos reproducir estos hallazgos en otro grupo de niños, y luego tenemos que mostrar la causalidad en un modelo animal. Pero si estos resultados se mantienen, algún día podremos ser capaces de prevenir la diabetes tipo 1 a través de tratamiento con circovirus”.
Fecha:7/08/2017

http://endocrinologia.diariomedico.com/2017/08/07/area-cientifica/especialidades/endocrinologia/el-riesgo-de-diabetes-tipo-1-relacionado-con-los-virus-intestinalescf-los-virus-intestinales-podrian-influir-en-el-desarrollo-de-diabetes-tipo-1

Descubren una bacteria que podría prevenir la diabetes tipo 1

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 14:21

Un equipo de científicos de Francia, en colaboración con otros de China y Suecia, ha encontrado que las bacterias intestinales podrían ayudar a proteger de las enfermedades autoinmunes como la diabetes tipo 1.

Investigadores del Institut national de la santé et de la recherche médicale (Inserm), la Universidad Descartes de París y el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS), en colaboración con equipos científicos de China y Suecia, han descubierto cómo la microbiota protege frente al desarrollo de la diabetes tipo 1. La investigación se ha publicado en Immunity.
El equipo coordinado por Julien Diana, becaria del Inserm en el Institut Necker-Enfant Malades, se concentra en una categoría de péptidos antimicrobianos llamados catelicidinas. Además de su función protectora, estos péptidos han exhibido también habilidades inmunoreguladoras contra varias enfermedades autoinmunes. Los científicos consideran que las catelicidinas podrían estar implicadas en el control de la diabetes tipo uno.
Lo primero que observaron fue que las células beta pancreáticas en ratones no enfermos producen catelicidinas y que están dañadas en ratones diabéticos. Para probar esta hipótesis, los científicos inyectaron catelicidinas a ratones diabéticos.
“Inyectar catelicidinas inhibe el desarrollo de inflamación pancreática y suprime el desarrollo de enfermedad autoinmune en estos ratones”, aseguró Diana.
Evidencias
Dado que la producción de catelicidinas está controlada por ácidos grasos de cadena corta producidos por bacterias intestinales, el equipo de investigadores está estudiando la posibilidad de qué puede ser la causa de la deficiencia de catelicidinas asoaciada con la diabetes. De hecho, los investigadores han observado que los ratones diabéticos tienen niveles de ácidos grasos de cadena corta más bajos que los ratones sanos y que, transferir parte de las bacterias intestinales de ratones sanos a diabéticos, restablece los niveles normales de catelicidinas, lo que significa que reduce la aparición de diabetes.
Para los autores, “esta investigación es otra evidencia del innegable papel que juega la microbiota en las enfermedades autoinmunes, particularmente en el control del desarrollo de la diabetes autoinmune”.
Datos preliminares sugieren que un mecanismo similar podría existir en humanos, lo que allana el camino a nuevas terapias contra la diabetes autoinmune.
Fecha:7/08/2017
Fuente:http://endocrinologia.diariomedico.com/2015/08/07/area-cientifica/especialidades/endocrinologia/descubren-una-bacteria-que-podria-prevenir-la-diabetes-tipo-1

5 mitos de las dietas

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 14:16

_45992767_salad¿Cuántos mitos conocemos sobre las dietas? Esas creencias sobre lo que engorda y lo que adelgaza son, en su gran mayoría, mentiras producto de la ignorancia. Y no hablamos solo de los productos milagro, las dietas inverosímiles y la dudosa infalibilidad de una alcachofa. También de afirmaciones avaladas por supuestos estudios científicos, arropadas por nuestros médicos y entidades sanitarias. Son grandes corrientes de pensamiento que nos han hecho asumir la bondad o la maldad de algunos alimentos y la conveniencia de seguir según qué regímenes sin pararnos a pensar que, muchas veces, detrás de esas investigaciones había numerosos intereses, tanto de la industria alimentaria -deseosa de justificarse- como de quienes han encontrado un filón en hacernos engordar para, después, hacernos adelgazar.

1. Lo mejor, una dieta baja en grasas Parecía imposible, pero el viejo mito de que las grasas son las principales responsables de la epidemia de sobrepeso ha comenzado a desmoronarse. Durante décadas, se ha culpado a este nutriente de ser el que más calorías aporta a la dieta. “Las grasas no se merecían el maltrato recibido en los años 80 y 90″, asegura Aitor Sánchez García, nutricionista y autor del libro Mi dieta cojea (editoria Paidós). Con contundencia, asegura que “la decisión de reducir la grasa de la dieta ha sido uno de los mayores errores de la historia médica moderna, con terribles consecuencias”. Por un lado, dejamos de consumir alimentos que no era necesario suprimir y, por otro, se fomentó de forma indirecta una colección de opciones sin grasa que no son precisamente saludables. Con los años, se han ido acumulado muchos más datos sobre los efectos de distintos tipos de dietas “y vemos que las bajas en grasas son una mala opción para perder peso. Cuando se comparan dietas equivalentes en kilocalorías, pero con distintos macronutrientes, las que obtienen peores resultados son las bajas en grasa, frente a las bajas en hidratos de carbono o la mediterránea”, señala Sánchez. Esto no quiere decir que se abra la barra libre para las grasas. Se trata de que sean de buena calidad: aguacates, frutos secos, pescado azul, aceite de oliva virgen extra, pescado… Y de desterrar aquellas que nos dan mucha energía, pero pocos nutrientes de interés fisiológico: dulces, bollería, productos procesados…

2. No cenar adelgaza No nos aclaramos: tras años oyendo que lo mejor para adelgazar era no cenar, ahora se nos dice que no cenar engorda. “En sí, no es ni malo ni bueno”, nos dice Silvia Zuluaga, médico especialista en nutrición. Si no tenemos problemas de sobrepeso y un día hacemos una comida más copiosa de lo habitual, no pasa nada, porque a la noche cenemos una fruta, un vaso de leche o nada. La cosa cambia cuando se trata de una persona que quiere adelgazar e intenta compensar los excesos de esa manera. Entonces, “sale el tiro por la culata: ni la fruta, ni el yogur, ni el jamón de York ni irse sin cenar a la cama van a lograr que desaparezca lo que ha entrado. El efecto que una cena ligera o inexistente tiene en una persona que está a régimen es… anticulpa. Le da la sensación de que ya ha expiado su falta”. El problema es que nuestro organismo no funciona a base de castigos. “Al día siguiente, la sensación de hambre puede ser mayor, y se corre el riesgo de entrar en un círculo vicioso: he comido más de lo que debía… me siento mal; me castigo comiendo menos… tengo más hambre y más ansiedad; como más… y vuelta a empezar”, apunta. Es como la afirmación de que hay que comer cinco veces al día. No hay evidencia científica que sustente que hacerlo adelgace más que comer dos, tres o cuatro. Para algunas personas puede ser una ayuda al llegar con menos ansiedad a la siguiente comida. A otras les supone solo una ingesta calórica extra.

3. Los productos light ayudan a adelgazar La guerra contra la grasa propició el boom de los productos light y desnatados. “Hoy por hoy, sabemos que los etiquetados como bajos en grasa, así como los light, predisponen a comer más durante el día”, advierte Aitor Sánchez. Es verdad que, por cómo nos los venden, parecen no solo no engordantes, sino adelgazantes, más sanos que sus versiones normales. Sin embargo, según Silvia Zuluaga, “desde el punto de vista nutricional, pueden incluso ser peores: si a un producto alimenticio se le quita o reduce un ingrediente, habrá que sustituirlo por otro. Lo malo es que el sustituto no es necesariamente mejor que el original”. Fijémonos bien en la etiqueta: muchos de los procesados que han reducido su grasa natural la han sustituido por azúcar para ganar en sabor. Jugada redonda para las azucareras.

4. Si quieres perder peso, cuenta las calorías Las calorías cuentan, pero no tiene demasiado sentido contarlas. Este juego de palabras refleja la idea de que, si bien es cierto que las que ingerimos juegan un papel en nuestra masa corporal, el mero hecho de calcularlas no nos servirá para perder peso. Tal y como explica la especialista en nutrición Silvia Zuluaga, “podemos pasarnos todo el día sumándolas, restándolas, intercambiándolas… Sobre el papel, las matemáticas cuadran. Pero en el organismo es otra historia”. Esto sucede “porque el aprovechamiento que el cuerpo hace de las comidas depende más de la composición del alimento en sí: del aporte de hidratos de carbono, de proteínas, de grasas, de vitaminas, de minerales, de fibra”. Aunque comiéramos la misma cantidad de calorías de galletas que de frutos secos, el efecto sería distinto. “Las calorías reales que aprovecha el organismo no se pueden contabilizar”, apunta. Frente al viejo concepto del balance energético, ese que nos decía que adelgazar es tan sencillo como gastar más kilocalorías de las que se consumen, se impone en la comunidad científica el centrarse en la calidad del producto. “Va siendo hora de cambiar el enfoque de la nutrición, de fijarse en qué es lo que comemos y no en la cantidad de calorías que metemos. Y no solo para adelgazar o engordar, sino en cuanto al resto de funciones que necesita seguir realizando nuestro organismo”, concluye Zuluaga.

5. Para adelgazar, reduce los hidratos de carbono Depende de si la reducción se hace con inteligencia, es decir, bajando el consumo de pan, harinas refinadas y dulces. Es cierto que la ingesta de carbohidratos refinados provoca un aumento de la insulina. Esta hormona los transforma en energía, en forma de azúcar, y a su vez se almacena el sobrante en forma de grasa, sobre todo, alrededor del abdomen. Así pues, está bien bajar la ingesta de hidratos de carbono, pero no debemos hacerlo a costa de frutas, verduras o legumbres, que son muy saludables y nutritivas. Pensemos en alimentos que nos convienen o no, en vez de echar la culpa de los kilos a los hidratos de carbono.

María Borja

Fuente:https//www.muyinteresante.es/revista-muy/noticias-muy/articulo/5-mitos-de-las-dietas-371501830230?utm_source=Cheetah&utm_medium=emailMUY&utm_campaign=170807_Newsletter

Fecha:5/08/2017

4 agosto 2017

Un análisis de sangre para predecir la enfermedad de Alzheimer

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:41

Un simple análisis de sangre puede identificar marcadores de la enfermedad de Alzheimer antes de que los pacientes comiencen a experimentar pérdida de memoria y confusión. Este descubrimiento representa un paso de gigante hacia la predicción del riesgo de enfermedad. La investigación, liderada por científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis (EE.UU.) ha sido publicada en la revista Alzheimer and Dementia.

Para las personas con enfermedad de Alzheimer, la pérdida neuronal comienza antes de que empiecen a vislumbrarse los síntomas de la enfermedad. El cerebro produce y borra una proteína pegajosa llamada beta amiloide; pero, si la proteína comienza a acumularse, comienzan a formarse placas en el cerebro y a adherirse a las neuronas causando daño neurológico, contribuyendo al desarrollo y progresión del azhéimer.

De ahí que sea tan importante predecir el riesgo a sufrir alzhéimer con suficiente tiempo de antelación. En la actualidad, los únicos métodos viables para la detección de beta amiloide son la tomografía por emisión de positrones (PET) o la punción lumbar. Sin embargo, la exploración PET es costosa y no está generalmente disponible y la punción lumbar es muy invasiva y pocos facultativos tienen disponibilidad de hacerla.

La detección a través de la sangre podría ser una forma barata y menos invasiva de detectar personas con probabilidades de desarrollar alzhéimer
Para superar estos obstáculos, los investigadores evaluaron los niveles de beta amiloide presentes en la sangre para averiguar si un análisis de sangre podría ayudar a identificar cotas alteradas de la proteína en el cerebro y el líquido cefalorraquídeo.

En concreto, contaron con la participación de 41 individuos de 60 años de edad para evaluar la concentración en sangre de beta amiloide. 23 personas dieron positivo en los análisis, lo que evidencia que tenían signos de deterioro cognitivo. Estos participantes también tenían tomografías de PET o intervenciones de punción lumbar para confirmar la presencia de placas amiloides en el cerebro o alteraciones amiloides en su líquido cefalorraquídeo.
Los científicos tomaron 20 muestras de sangre de cada individuo (incluidos los que no dieron positivo en beta amiloide) en las siguientes 24 horas. Descubrieron que aquellos que contaban con placas amiloides, los niveles de beta amiloide 42 con respecto a beta amiloide 40 eran alrededor de un 10-15% más bajos.

https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/un-analisis-de-sangre-para-predecir-el-alzheimer-381500457962?utm_source=Cheetah&utm_medium=emailMUY&utm_campaign=170721_Newsletter

Fecha: 31/07/2017

Las neuronas que controlan el envejecimiento se localizan en el hipotálamo

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:35

A nivel del Sistema Nervioso Central el hipotálamo se encarga de muchas tareas : ayuda a controlar nuestra temperatura, el hambre, el sueño, las emociones y el deseo sexual. Pero además, un estudio liderado por científicos del Colegio de Medicina Albert Einstein de Nueva York (EE. UU.) ha descubierto que el hipotálamo también es responsable de mantenernos jóvenes  gracias a un suministro de células madre neuronales que regulan nuestro envejecimiento. Esto es, las células madre en el hipotálamo del cerebro se encargan de dirigir  el  envejecimiento de nuestro cuerpo.

Este descubrimiento, en experimentos con ratones, podría conducir a nuevas estrategias para prevenir las enfermedades relacionadas con la edad y alargar la vida útil del ser humano.

Estos  expertos han identificado exactamente las neuronas que controlan el envejecimiento: una pequeña población de células madre neuronales adultas, que se sabe que son responsables de la formación de nuevas neuronas cerebrales.

“Nuestra investigación muestra que el número de células madre neurales hipotalámicas disminuye naturalmente durante la vida del animal, y esta disminución acelera el envejecimiento, pero también descubrimos que los efectos de esta pérdida no son irreversibles: al rellenar estas células madre o las moléculas que producen, es posible reducir e incluso revertir diversos aspectos del envejecimiento en todo el cuerpo”, comenta Dongsheng Cai, líder del estudio a la revista Nature.

Para estudiar si las células madre del hipotálamo eran la clave del envejecimiento, los investigadores observaron el destino de esas células en un grupo de roedores sanos. Cuando los ratones crecieron, el número de células madre hipotalámicas comenzó a disminuir a la edad de 10 meses aproximadamente, esto es, varios meses antes de que aparezcan los signos habituales de envejecimiento en estos animales. A los dos años de edad -la vejez de los ratones-, la mayoría de las células madre del hipotálamo habían desaparecido.

Decidieron entonces observar qué sucedía si se alteraban selectivamente las células madre hipotalámicas en ratones de mediana edad: “Esta interrupción aceleró en gran medida el envejecimiento en comparación con los ratones de control, y los animales con células madre alteradas murieron mucho antes de lo normal”, aclara Cai.
¿Qué pasaría si añadiéramos células madre al hipotálamo? ¿Contrarrestaría el envejecimiento?

Para responder a esta pregunta, los científicos inyectaron células madre hipotalámicas en los cerebros de ratones de mediana edad cuyas células madre habían sido destruidas, así como en los cerebros de ratones normales viejos. En ambos grupos de animales, el tratamiento retrasó o invirtió el envejecimiento.

Las células madre hipotalámicas parecen ejercer un potente efecto antienvejecimiento al liberar moléculas llamadas microRNAs (miRNAs). No están involucrados en la síntesis de proteínas, sino que desempeñan un papel clave en la regulación de la expresión génica. Los miRNAs se empaquetan en pequeñas partículas llamadas exosomas, que las células madre hipotalámicas liberan en el líquido cefalorraquídeo de los ratones.

Extrayendo exosomas que contenían miARN de células madre hipotalámicas de los ratones, los investigadores decidieron inyectarlos en el líquido cefalorraquídeo de dos grupos de ratones: ratones de mediana edad cuyas células madre hipotalámicas habían sido destruidas y ratones normales de mediana edad. El resultado fue que disminuyó significativamente el envejecimiento en ambos grupos de animales, no solo en cuestión de tejidos o resistencia muscular, sino en coordinación, comportamiento social y capacidad cognitiva.

Este hallazgo ha sido completamente nuevo e inesperado y aunque no hay garantía de que la misma función fisiológica funcione en los seres humanos, podríamos estar ante el primer paso para un efectivo enlentecimiento del proceso de envejecimiento y el tratamiento de enfermedades relacionadas con la edad.

Fuente: Hypothalamic stem cells control ageing speed partly through exosomal miRNAs. Nature (2017) doi:10.1038/nature23282
Fecha: 31/o7/2017

Efectos cardiovasculares de los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa 2

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:21

Reducen la hemoglobina glicosilada, la presión arterial y el peso. Se observó una reducción en la tasa de hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca y en los principales eventos cardiovasculares
Del Sitio IntraMed

« Página anterior

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
Actualidad sobre diabetes mellitus