Diabetes mellitus

21 diciembre 2016

Los precios de la insulina se disparan en Norteamérica, poniendo a muchos diabéticos en aprietos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:27

La Asociación Americana de la Diabetes le pide al Congreso que investigue el asunto.
La insulina, un medicamento que salva vidas y que se utiliza para tratar la diabetes, se descubrió hace casi cien años, pero el precio del fármaco ha aumentado en un 700 por ciento en apenas dos décadas.
A principios de noviembre, el senador Bernie Sanders, el demócrata de Vermont, apuntó que ciertas insulinas habían aumentado de 21 dólares el frasco en 1996 a 255 dólares el frasco en 2016.
Algunos han asemejado los aumentos en el precio de la insulina a los aumentos recientes en el precio del EpiPen, el medicamento que salva vidas y que es necesario cuando alguien sufre una reacción alérgica grave.
Edith Prentiss, una residente de la ciudad de Nueva York de 64 años de edad, sabe muy bien lo que el creciente costo de la insulina significa para ella. Necesita la insulina para tratar la diabetes y permanecer con vida, pero vivir con unos ingresos fijos la ha obligado a tomar decisiones duras sobre cuál medicamento puede permitirse.
“He tomado otros fármacos durante años, y al hacerse genéricos su precio bajó. El precio de la insulina nunca ha bajado”, dijo.
Otros también han tomado nota de esos aumentos. El 17 de noviembre, la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association, ADA), hizo un llamado al Congreso para que investigue los precios y cree soluciones para que las personas con diabetes no se enfrenten a dificultades financieras al comprar el medicamento que les mantiene con vida.
La ADA dijo que en muchas áreas de Europa, la insulina cuesta una sexta parte de lo que cuesta en Estados Unidos.
“La insulina no es un lujo”, enfatizó el Dr. Desmond Schatz, presidente de medicina y ciencias de la ADA. “La situación actual es inaceptable. Debemos garantizar que todos tengan acceso, y por eso pedimos al Congreso que lleve a cabo audiencias para identificar el motivo de que haya habido un aumento tan dramático de los precios de la insulina”.
La insulina es una hormona que se produce naturalmente y que es necesaria para que el cuerpo use los azúcares presentes en los alimentos como combustible. Las personas con diabetes tipo 1 no crean la suficiente insulina para sobrevivir y deben inyectarse insulina para permanecer vivas, según la ADA.
En la diabetes tipo 2 (la forma más habitual de la enfermedad) las células del cuerpo se vuelven cada vez más resistentes a la insulina. Las personas con diabetes tipo 2 a veces también necesitan inyectarse insulina, dice la ADA.
La insulina fue descubierta por primera vez en 1921 por un cirujano ortopédico, el Dr. Frederick Banting, y un estudiante de medicina, Charles Best, de la Universidad de Ontario. Luego, vendieron la patente de la insulina a la universidad por 1 dólar.
Pero la universidad no podía producir suficiente insulina para la cantidad de personas que la necesitaban. Así que se asoció con compañías farmacéuticas en Estados Unidos y en el extranjero. Parte del trato fue que las farmacéuticas podían sacar patentes en EE. UU. para cualquier mejora en el proceso de fabricación.
Y desde esa época ha habido algunas mejoras en la insulina. Las compañías que fabrican insulina pasaron de insulina de vaca o de cerdo a insulina humana y a insulinas análogas sintéticas, según la ADA y Lilly Diabetes, que es una rama de Eli Lilly & Co., fabricante de insulina. Cada nueva clase de insulina funcionaba de forma ligeramente distinta de las demás, y algunas causaban menos complicaciones, como un nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia).
Pero no hay un tipo de insulina que sea adecuado para todos, según Schatz. “Cada paciente es distinto. La atención individualizada es primordial. No hay una solución universal, y las compañías de seguro no deberían dictar qué insulina podemos usar o no según unos formularios”, enfatizó.
Esto lleva a los problemas con los precios. Schatz dijo que lo más importante es que haya transparencia en el proceso, lo que actualmente falta.
El precio de lista de la insulina, y también de otros fármacos, es lo que las compañías farmacéuticas dicen que su producto cuesta. Pero las compañías de seguro y los administradores de beneficios de farmacia, que administran los programas de medicamentos recetados para aseguradoras privadas y gubernamentales, no pagan ese precio. Negocian descuentos.
Pero las personas que no tienen seguro o las que tienen planes de seguro médico con deducibles altos y todavía no han llegado a ese deducible quizá tengan que pagar el precio de lista.
Los administradores de beneficios de farmacia y los planes de seguro médico también fijan un “formulario” o lista de fármacos cubiertos. Normalmente los consumidores pagan el precio más bajo por medicamentos genéricos, más por medicamentos de marca “preferidos” e incluso más por medicamentos “no preferidos”. Por último, las farmacias de venta al detalle podrían aumentar el precio de un fármaco.
Entonces, las aseguradoras y las compañías farmacéuticas quizá no sepan con certeza quién está cobrando qué. Y ese es el motivo de que la ADA pida a todos esos responsables que se reúnan ante el Congreso para aumentar la transparencia de los precios para el paciente.
La situación actual de Prentiss ilustra lo confusos que pueden ser los precios de un fármaco.
Eligió usar una versión más antigua y barata de insulina porque es lo único que podía costearse. Prentiss comentó que tiene más episodios debilitantes de hipoglucemia con este tipo de insulina. Pero con unos ingresos fijos, cree que es la mejor, y quizá la única, opción para ella.
Cuando va a la farmacia a recoger su receta, dijo, tiene que asegurarse de que no pasen la receta por su seguro de la Parte D de Medicare. Si lo hacen, un frasco de insulina le costaría 105 dólares. Pero si no usan su seguro, un frasco le cuesta 25 dólares, señaló.
“Me encantaría comprender esa lógica”, dijo Prentiss.
Los fabricantes de insulina se dan cuenta de que hay un problema.
“Un acceso razonable a la insulina se ha convertido en un problema para algunas personas con diabetes. Esto debe cambiar, y estamos comprometidos con hacer nuestra parte para mejorar el acceso”, señalaba una declaración del 18 de noviembre de Lilly Diabetes.
La compañía dijo que está explorando distintas formas de ayudar a los pacientes que necesitan más ayuda, sobre todo los que tienen planes de salud con deducibles altos.
Sanofi, otro fabricante de insulina, describió el problema de otra forma.
La compañía dijo en una declaración escrita que el precio de lista de su insulina Lantus no ha aumentado desde noviembre de 2014. “De hecho, el precio neto de Lantus durante el periodo acumulativo de los últimos cinco años se ha reducido debido a los esfuerzos por mantenerse incluido en los formularios en una categoría favorable, lo que ayuda a reducir los gastos de desembolso de los pacientes”, señalaba la declaración de Sanofi.
La declaración añadió que “Sanofi se siente decepcionado por decisiones recientes de excluir a Lantus de la cobertura de la lista de formularios. Los profesionales de la atención de la salud y los pacientes deben poder elegir el tratamiento y el acceso a la terapia adecuada para satisfacer las necesidades de los pacientes individuales”.

FUENTES: Desmond Schatz, M.D., president, medicine and science, American Diabetes Association; Edith Prentiss, New York City; Nov. 17, 2016, news release, American Diabetes Association; Nov. 18, 2016, statement, Eli Lilly & Co.; Nov. 18, 2016, statement, Sanofi U.S.

https://medlineplus.gov/spanish/news/fullstory_162307.html

Fecha: 29/11/2016

Portazo de las sociedades médicas a la homeopatía

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:20

18 sociedades han respondido a varias preguntas de Diario Médico sobre homeopatía. Todas niegan evidencia científica y rechazan prescribirla; casi todas creen que España debería revisar y clarificar la legislación, y hay división de opiniones sobre su venta en farmacias.
Examen médico claro suspenso a la homeopatía:
1.- ¿Cree que la homeopatía ha demostrado alguna evidencia científica en cuanto a su utilidad terapéutica, más allá de un posible efecto placebo? Todas las sociedades responden NO.
2.- Como sociedad médica ¿recomendaría puntualmente el uso de la homeopatía como terapia complementaria, o considera que nunca debe ser prescrita? Todas las sociedades responden NO.

Han respondido a las preguntas de Diario Médico(DM) las siguientes sociedades médicas: Pediatría (AEP), Pediatría de Atención Primaria (Aepap), Alergología (Seaic), Cardiología (SEC), Oncología (SEOM), Farmacología Clínica (SEFC), Geriatría (SEGG), Hematología (SEHH), Medicina Interna (SEMI), Neumología (Separ), Psiquiatría, (SEPsiq) Reumatología (SER), Neurología (SEN), Patología Digestiva (SEPD), Nefrología (Senefro) y las tres de Familia: Semfyc, Semergen y SEMG. (DM)
Rechazo total y unánime a la homeopatía por parte de las sociedades médicas españolas. DM ha preguntado a más de 20 sociedades y, de las 18 que finalmente han respondido a las preguntas remitidas, todas creen que no hay ninguna evidencia científica sobre su eficacia, y todas rechazan su prescripción en cualquier tipo de enfermedad.
¿Qué sociedades han respondido?
Las sociedades médicas que han respondido la encuesta son: Pediatría (AEP), Pediatría de Atención Primaria (Aepap), Alergología (Seaic), Cardiología (SEC), Oncología (SEOM), Farmacología Clínica (SEFC), Geriatría (SEGG), Hematología (SEHH), Medicina Interna (SEMI), Neumología (Separ), Psiquiatría, (SEPsiq) Reumatología (SER), Neurología (SEN), Patología Digestiva (SEPD), Nefrología (Senefro) y las tres de Familia: Semfyc, Semergen y SEMG.
Dermatología (AEDV), Infecciosas (Seimc) y Endocrinología (SEEN) han declinado responder. Además, la federación que agrupa a la mayoría de sociedades médicas en España, Facme, ha preferido también no hacerlo, al “no tener posición oficial” que englobe la opinión de todas.
Sin respaldo científico
Más allá de la forma de las respuestas obtenidas (breves, concisas, explicativas, reflexivas, moderadas, categóricas…), estas 18 sociedades tienen claro que ningún estudio científico respalda el uso de la homeopatía, que los estudios existentes no suponen ningún aval y que, como representantes de los médicos españoles, no recomiendan en ningún caso su prescripción.
-La homeopatía suma críticas: master universitarios cancelados, colegios médicos reticentes, estudios negativos, campañas en contra…
También hay acuerdo casi unánime en que la regulación actual es poco clara y demasiado permisiva para con estos productos. Más debate hay sobre su venta en farmacias: algunas consideran que no deberían ofrecerse en un establecimiento sanitario, otras que debe primar la libertad de elección del paciente y otras no tienen una respuesta definitiva sobre esta cuestión.
Pese a su claro rechazo al uso de la homeopatía, muy pocas sociedades tienen un posicionamiento oficial y público en torno al uso de estos productos (de las preguntadas por DM, sólo lo tienen Oncología Médica y Farmacología Clínica, con un claro posicionamiento en contra).
Por otro lado, casi todas las sociedades niegan albergar actividades relacionadas con la homeopatía (presencia en congresos, pagos por parte de la industria, grupos de trabajo internos, conferencias…).
Semergen y SEMG
Aunque en sus respuestas no lo citan abiertamente, Semergen y SEMG sí dan cabida a la homeopatía en sus congresos nacionales, en forma de mesas redondas y publicidad de laboratorios.
Al respecto, Semergen, única sociedad que tiene un grupo de trabajo sobre homeopatía, dijo la semana pasada que estudia eliminarlo. La sociedad está embarcada en un proyecto “para comprobar si existe evidencia científica”. SEMG describe su congreso nacional como “un lugar de encuentro y debate científico, abierto al intercambio de experiencias, donde la controversia y el consenso son motores de entendimiento”.
-Aunque todas las sociedades niegan evidencia y critican prescripción, sólo dos de las consultadas tienen posicionamiento oficial sobre la homeopatía
La opinión unánime de las sociedades médicas en España contrasta con la realidad del ámbito colegial. Como informó este periódico hace unos meses, más la mitad de colegios médicos españoles albergan alguna actividad relacionada con la homeopatía.
Médicos prescriptores
La homeopatía convive en un entorno regulatorio poco claro, con un nada desdeñable respaldo social y con una mayoría de farmacias que venden estos productos. No hay datos oficiales sobre prescripción. El entorno profesional de la homeopatía suele decir que varios miles de médicos la prescriben; en España hay cerca de 250.000 médicos colegiados, lo que deja un porcentaje que rondaría el 5 por ciento, un dato que, en todo caso, sólo debería tomarse como aproximación.
En los últimos años, el debate en torno a la homeopatía se ha avivado. Estuvo en el candelero en 2013, cuando el Ministerio quiso regular su uso -proyecto polémico y poco claro que quedó en un cajón- y, desde entonces, la homeopatía se ha enfrentado a un aluvión de noticias contrarias a sus intereses.
Varias universidades (Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza…) han retirado en los últimos años sus máster. Varios colegios, como el de Madrid, y sociedades médicas como Semergen, se plantean darle la espalda. La Organización Médica Colegial (OMC) insiste en su rechazo, y organizaciones, Gobiernos e instituciones internacionales han puesto sobre la mesa su no a la homeopatía.
Mil formas de decir “NO”
Volviendo a las sociedades médicas, lo tienen claro. “No recomendamos remedios mágicos” (Reumatología); “no tiene sentido su uso” (Oncología); “nunca lo recomendaríamos” (Hematología); “no debería ser prescrita por ningún médico con formación rigurosa” (Alergología); “su fundamento es contrario el conocimiento científico” (Farmacología Clínica); “la calidad de sus estudios es baja” (Semfyc); “grandes revistas han demostrado que no es un tratamiento eficaz” (Nefrología; “deja de ser medicina cuando se somete al rigor científico”(Patología Digestiva)… Son algunas de las respuestas recibidas por DM, la mayoría precedidas por un rotundo no a la pregunta de si la homeopatía tiene evidencias y si recomiendan su prescripción.
La mayoría tacha la regulación de inadecuada e insuficiente
La regulación en torno a los productos homeopáticos es insuficiente, no es adecuada y debería cambiar, según consideran casi todas las sociedades médicas consultadas por este periódico (18 en total). El hecho de que los productos homeopáticos se puedan desarrollar, prescribir y vender sin seguir el mismo proceso regulatorio que un medicamento no gusta a los profesionales, que ven lagunas y una suerte de limbo legal homeopático España.

En 1994, el Real Decreto 2208 reguló los productos medicamentos homeopáticos de uso humano de fabricación industrial, y, años después, el Real Decreto 1345/2007 reguló el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente. Ambos dejaron lagunas. Bajo el paraguas de las leyes europeas, los productos homeopáticos son medicamentos, pero España se ha quedado a medio camino en una regulación que Sanidad trató de impulsar en 2013, pero que lleva años en un cajón como borrador de orden ministerial.

El caso es que las sociedades médicas piden claridad. Reumatología cree que “regular no es avalar” y Oncología reclama que la norma que los ampare “no sea asimilable a la de fármacos evaluados con criterios científicos”. Alergología solicita paliar la “falta de regulación con la obligatoriedad de aportar “pruebas científicas al mismo nivel” que los demás fármacos para ser una terapia aceptada. Cardiología también ve “insuficiente” la regulación, como Neumología, que recuerda que la homeopatía “se fabrica y distribuye sin el examen previo exigido a los medicamentos de verdad”.

Por su parte, Farmacología Clínica señala que el error de base es europeo, y solicita “revisar el marco de la UE que ampara la homeopatía como medicamento”. Mientras esto no se haga, cree imprescindible que los productos homeopáticos informen de que no tienen base científica, algo que el Gobierno estadounidense está impulsando. Tal y como informó este periódico hace unas semanas, la Comisión Federal de Comercio de EEUU ha publicado un informe en el que indica que los productos homeopáticos deberán advertir que no cuentan con evidencia científica y que se sustentan en teorías no admitidas por la inmensa mayoría de médicos.

La petición de la SEFC de mirarse en el espejo estadounidense la comparten específicamente en sus respuestas SEMI, SER, SEOM y Semergen. Pediatría es la sociedad que más duramente critica la legislación; recuerda que la homeopatía puede llevar a abandonar terapias eficaces y concluye: : “Un limbo jurídico permite que pseudomedicamentos compitan con fármacos”.
División de opiniones sobre su venta en farmacias
La pregunta que más división ha provocado entre las 18 sociedades consultadas por DM ha sido la referida a la venta de homeopatía en farmacias: ¿debe venderse libremente sin prescripción médica en un establecimiento sanitario un producto que no ha demostrado eficacia?

Cinco sociedades (Interna, Cardiología, Neumología, Pediatría, Pediatría de AP y Geriatría) creen que no debería venderse. Otras ocho (Reumatología, Oncología, Alergología, Psiquiatría, Hematología, farmacología Clínica y SEMG) apelan a la libertad del paciente para adquirir estos productos y consideran que, mientras no sea ilegal y pese a la falta de evidencia, es una decisión personal -que debe darse con una información previa de falta de eficacia-. Las cinco restantes no tienen una posición clara al respecto.

Las respuestas son claras. La SEMI considera que “no es un producto farmacéutico”, por lo que no debería venderse. Reumatología aprueba su venta, pero advierte de que “sólo se compra placebo”. Alergología habla de las farmacias como “supermercados de la salud” y cree que, como negocio privado, pueden aferrarse a la regulación legal del sector. Cardiología cree que “sin evidencia no debería venderse libremente”, y Pediatría de AP es especialmente dura: “Su venta en farmacias supone un aval inmerecido”.

Oncología Médica compara la compra de homeopatía con la de “otros productos de parafarmacia sin utilidad terapéutica alguna”, pero recuerda la necesidad de que el paciente sepa que “la evidencia científica no avala su utilidad”. Semfyc aboga por “diferenciar los productos homeopáticos de los fármacos”, aunque añade que existe “la decisión libre del consumidor”. Cabe recordar que este año, sociedades farmacéuticas como Farmacia Comunitaria y Farmacia Hospitalaria han rechazado la homeopatía; el colectivo FarmaCiencia, surgido también este año desde las bases, se ha convertido en el agente más beligerante contra su venta en farmacias.
Casi 30 colegios de médicos dan cabida a esta práctica
Tal y como informó este periódico el pasado mes de marzo, más de la mitad de colegios de médicos españoles dan cabida a la homeopatía (en forma de sección, comisión, grupo de trabajo, conferencias, etc.). Los dos que más colegiados albergan, Madrid y Barcelona, son protagonistas. El presidente del colegio madrileño, Miguel Ángel Sánchez Chillón, ha dicho que su idea es eliminar la Comisión de Homeopatía. Jaume Padrós, presidente del colegio barcelonés, ha manifestado que se eliminarán los cursos sobre homeopatía, pero no el departamento colegial “debido al arrigo” de esta práctica.
José A. Plaza
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http://www.diariomedico.com/2016/12/19/area-profesional/sanidad/portazo-de-las-sociedades-medicas-a-la-homeopatia

Fecha: 19/12/16

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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