Diabetes mellitus

28 abril 2016

Edulcorantes artificiales: ¿Un lobo disfrazado de cordero?

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 16:37

Dr. David A. Johnson
¿No tan dulce?
Hola. Soy el Dr. David Johnson, profesor de medicina y jefe de gastroenterología en la Escuela Médica de Virginia del Este en Norfolk, Virginia.
Recientemente asistí a un congreso en el Instituto Weizmann de Ciencia en Rehovot, Israel, y quise resaltar alguna información muy fascinante en torno a los edulcorantes artificiales no calóricos.
Se han utilizado ya durante más de un siglo y se comercializan seis edulcorantes artificiales en Estados Unidos. Se suelen utilizar en diversos alimentos, refrescos procesados y otros productos que por lo general vemos en los estantes y que ingerimos tal vez todos los días. Los edulcorantes artificiales a menudo se recomiendan a pacientes con prediabetes, diabetes u obesidad en virtud de que son no calóricos y no tienen un azúcar absorbible.
¿Realmente son buenos para las personas? Los datos sobre el control glucémico en pacientes con diabetes u obesidad son muy contradictorios. Lo que quiero comunicarles hoy día es por qué algunos de estos edulcorantes artificiales realmente no son buenos y, de hecho, pueden ser malos.
Una serie fascinante de experimentos
Veamos una serie fascinante de experimentos del Instituto de Ciencia Weizmann. [1]
Primeramente, dieron a ratones tres edulcorantes artificiales: sacarina, sacarosa (Splenda®) y aspartame. (Estos son los tres edulcorantes artificiales que más se utilizan pero también hay otros tres más). Compararon a los ratones que fueron alimentados con estos edulcorantes con ratones que recibieron comida habitual y glucosa o sacarosa, que son azucares absorbibles. Al final del experimento de 4 semanas, se observó un profundo efecto sobre el control glucémico de los ratones a los que se les alimentó con edulcorantes artificiales no calóricos; tuvieron una desregulación importante del control de su glucemia. La sacarina tuvo el efecto más acentuado, así que llevaron a cabo otro experimento utilizando una dosis más baja de sacarina, el cual demostró el mismo tipo de agravamiento de la glucemia en los ratones.
¿Estuvo este efecto relacionado con el microbioma? Sabemos que los glúcidos pueden ser fermentables; los glúcidos no calóricos pueden presentarse al tubo digestivo y el microbioma puede aprovecharlos. El microbioma puede convertirlos en sustancias que pueden fermentarse y luego regulan por incremento determinadas vías metabólicas por sí mismos, a través de productos de degradación, o pueden tener un efecto prebiótico. En un efecto prebiótico, la sustancia ingerida puede de hecho ser tóxica a causa de los productos de desecho metabólico que las bacterias generan y pueden suprimir a otras bacterias o pueden favorecer la proliferación de las bacterias malas, creando lo que llamamos disbiosis intestinal.
En el modelo de edulcorante artificial, los investigadores del Instituto de Ciencia Weizmann durante 4 semanas administraron antibióticos a los ratones con intolerancia glucémica provocada por el edulcorante artificial. Demostraron que los antibióticos contrarrestaban este efecto sobre la intolerancia a la glucemia. Así que los antibióticos dirigidos a las bacterias de hecho corregían el control de la glucemia y lo normalizaban. Esto parece indicar que la microflora fue parte integrante de esto, si no es que el elemento fundamental del problema
Avanzaron un paso más y analizaron algunas de las consecuencias metabólicas, incluyendo lo que llamamos metagenómica, donde las vías son reguladas por incremento por algunos de estos cambios bacterianos. Lo que observaron fue que hubo una serie de regulaciones por incremento en las vías. Una regulación por incremento de la vía, en concreto, en los ratones alimentados con sacarina, fue un aumento en la vía de degradación de glicano. Esta es la vía que se ha relacionado intensamente -no solo en los ratones sino también en seres humanos- con diabetes y obesidad. Además de la vía de degradación de glicano, otras vías en los ratones alimentados con sacarina fueron reguladas por incremento, por ejemplo, las vías que intensifican el metabolismo de almidón, sacarosa, fructuosa y manosa así como la biosíntesis de folato, glicerolípido y ácidos grasos. En cambio, los ratones que no recibieron la sacarina no tuvieron estos efectos. Estas regulaciones por incremento metagenómicas están bien reconocidas como vías que se expresan y que se intensifican en la diabetes y en la obesidad. Lo que demostraron cuando analizaron el microbioma y el perfil genómico de las bacterias fueron incrementos en las bacterias pertenecientes al género Bacteroides y la orden Clostridiales y reducciones de la especie Lactobacillus reuteri en los ratones alimentados con sacarina. De nuevo, podemos ver que no solo hay una disbiosis, sino que hay un patrón que es reproducible en estos estudios.
Hallazgos también relevantes para los seres humanos
En seguida, evaluaron estos hallazgos en seres humanos, utilizando una base de datos con caracterización nutricional en un gran número de pacientes, mediante la obtención continuada de datos.[1] Identificaron a 381 no diabéticos en su base de datos, con casi 44% varones. Analizaron las relaciones con el control de la glucemia y la ingestión de edulcorantes artificiales no calóricos. Tuvieron una forma muy dinámica de analizar el recuerdo de los alimentos ingeridos mediante un cuestionario de antecedentes alimentarios validado.
Cuando analizaron esto y lo corrigieron con respecto a la exposición a edulcorantes artificiales no calóricos, observaron incrementos en sustancias que se esperarían del modelo del ratón. Hubo incrementos en la hemoglobina A1c, más prediabetes, disminución de la tolerancia a la glucosa, alteración de la glucosa en ayunas e incremento del peso corporal y de los cocientes cintura a cadera. Así que se observó este patrón de obesidad central en el síndrome metabólico. Todos estos cambios estuvieron relacionados con esta exposición a edulcorantes artificiales no calóricos, y al parecer hubo un efecto relacionado con la dosis. En otras palabras, las personas que utilizaban más de estos edulcorantes artificiales no calóricos tenían incluso efectos más acentuados.
Esto no quedo allí, avanzaron un paso más y analizaron a siete participantes delgados sanos y les proporcionaron la ingesta diaria de sacarina aceptada por la Food and Drug Administration de Estados Unidos. Analizaron el efecto glucémico como una respuesta únicamente a la ingestión de sacarina, con comidas normalizadas. He aquí que 4 de los 7 participantes presentaron de hecho alteración de la tolerancia a la glucosa y fue notablemente anómala su respuesta glucémica en relación con las del inicio. De hecho, el valor de la p fue < 0,001 en su relación con su cambio con respecto al inicio. Así que 4 de los 7 participantes tuvieron intolerancia intensa a la glucosa.
También analizaron la respuesta en el microbioma y observaron que ocurrieron cambios intensos en estos 4 participantes. Los 3 participantes que no tuvieron la intolerancia a la glucosa también fueron objeto de un análisis del microbioma, pero al parecer no fue diferente de su análisis al inicio. Así que algo en estos 4 participantes realmente pareció modificarse. Cuando estos pacientes reanudaron su alimentación normal y suspendieron su ingesta de sacarina, volvieron a recuperar su tolerancia a la glucosa normal.
Luego analizaron las heces de estos 7 participantes y efectuaron transposición de las mismas a ratones. Los ratones sin microorganismos recibieron las heces de los 4 participantes con intolerancia a la glucosa; presentaron también intolerancia a la glucosa. Por consiguiente, este fue un fenómeno transmisible utilizando un trasplante fecal.
Un efecto profundo
Los edulcorantes artificiales a menudo se utilizan en todo el mundo para tratar de disminuir la exposición a la glucosa, incrementar el control de la glucemia y disminuir la tendencia a la obesidad. De hecho, lo que estamos observando es que estos edulcorantes artificiales en realidad tienen un profundo efecto sobre las consecuencias metabólicas relacionadas con la disbiosis, pese a que no tienen calorías. Esta disbiosis estimula una serie de vías diferentes que posiblemente aumenten el riesgo de presentación de diabetes o exacerben el descontrol de la glucemia en pacientes con diabetes, y lo mismo para la obesidad.
A medida que tratamos de mejorar estos estados patológicos, de hecho podemos estarlos agravando. Para concluir, comprador, cuidado con los pacientes que tienen diabetes u obesidad. Esto edulcorantes artificiales ciertamente pueden ser parte, si no es que la causa principal del problema, y los pacientes deben comentar con su médico el empleo de estos edulcorantes. Los médicos que recomiendan estos edulcorantes deben reflexionar y reevaluar realmente sus recomendaciones, sobre todo a sus pacientes con diabetes y obesidad. De hecho, tal vez estemos lidiando con un lobo disfrazado de cordero.
Soy el Dr. David Johnson. Gracias por su atención.
1. Suez J, Korem T, Zeevi D, et al. Artificial sweeteners induce glucose intolerance by altering the gut microbiota. Nature. 2014;514:181-186. Abstract
Fuentes: Edulcorantes artificiales: ¿un lobo disfrazado de cordero? Medscape. 18 de abr de 2016.

http://espanol.medscape.com/verarticulo/5900324

Profundo dolor en Ecuador

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:32

Por Clemente Orellana Sáenz,MD. Profesor en endocrinología y diabetología

Conmoción nacional nos produjo el terremoto del 16 de abril de 2016 que afectó a varias provincias pero con ferocidad a Manabí y una parte de Esmeraldas, nadie pensó jamás que en 58 segundos que duró iba a causar tantos muertos, tanto daño, tanto dolor no solo en los afectados sino en todos los ecuatorianos, porque todos sentimos el dolor de los damnificados, las historias de vida que se han dado, la angustia, la desesperación, el pánico en la población de Pedernales, de Portoviejo, de Manta, de Chone, de Calceta de Muisne,en Guayaquil, el pánico en los habitantes que viven en pisos altos en Quito, que pensaron iban a morir. Yo estaba en el Valle de los Chillos en Cuendina a las faldas del Pasochoa oyendo música con mi esposa cuando vino el terremoto parecía que la casa se caía a pesar de la buena construcción que tiene.

Pasaron casi tres horas en que nadie daba razón de lo que pasaba, las radios y las estaciones de TV nacionales no decían nada, nos enteramos por CNN;al fin apareció Mauricio Rodas el alcalde de Quito quien dio las informaciones respectivas y en un auténtico liderazgo tomó acciones inmediatas como enviar a Manabí los bomberos rescatistas de la ciudad que tuvieron un rol protagónico al rescatar con vida a 99 personas y más de 140 cadáveres enterrados en los escombros; demostró entereza,valor,coraje,capacidad de organización. Después Jorge Glas tuvo también un excelente papel protagónico, pero lo cierto es que los coes no funcionaron como debían y esto ya es historia en el país.

En las horas posteriores ante la magnitud de la tragedia la familia ecuatoriana entera sin distinción de clases sociales, raza,ideología,se unieron en un solo puño y empezaron a juntar las donaciones espontáneas en señal de solidaridad de corazón de alma, de especie, de nacionalidad en favor de los hermanos caídos, se juntaron cientos de miles de toneladas de ayuda humanitaria para por tierra, mar y aire tratar de llegar lo más temprano en auxilio de los hermanos manabitas y esmeraldeños que demostraron valor y temple ante la desgracia y el dolor.

No faltaron casos amargos de saqueos,robos,caos dentro de la tragedia de almas perversas que trataron de hacer su agosto aprovechando el inmenso dolor de los afectados; sin embargo pudo más la sangre de guerreros del indómito manabita y esmeraldeño que en medio de la desgracia se levanta con fuerza, con hidalguía, con señorío y por supuesto con todo el ánimo de rehacer sus ciudades, sus negocios, sus emprendimientos. Viendo los noticieros nacionales no pocas lagrimas derramábamos los que tenemos mucha sensibilidad antes las tragedias acompañándolos en su pesar.

Se ha tratado de politizar la furia cruel de la naturaleza lo que no podemos permitir; las donaciones deben ser canalizadas con la transparencia más absoluta, así como los impuestos que nos han gravado, todo ese dinero debe ir para las provincias afectadas. Es hora de parar ofensas,agravios,insultos. Los ecuatorianos somos todos sean aliados del gobierno u opositores, que el terremoto nos deje enseñanzas positivas por ejemplo las construcciones no pueden ser hechas a la maldita sea, hay que reconstruir con la más alta tecnología con la ayuda de los que saben y lograr la unión entre hermanos sin afanes políticos y electoreros de nadie.

24 abril 2016

El verapamilo disminuye la glucosa en la diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:10

En el primer estudio en analizar si el bloqueante de los canales del calcio verapamilo disminuye la glucosa en seres humanos (como lo hace en los ratones), este viejo fármaco que por mucho tiempo se ha utilizado para tratar la hipertensión, las arritmias cardiacas y la migraña se relacionó en efecto con una disminución de la glucemia en ayunas en pacientes diabéticos.
El estudio de observación de un subgrupo de cerca de 5000 pacientes con diabetes que estaban participando en el estudio REGARDS (Motivos de las Diferencias Geográficas y Raciales en el Accidente Cerebrovascular), realizado por la Dra. Yulia Khodneva, de la Universidad de Alabama, en Birmingham (UAB), y sus colaboradores, fue publicado el 12 de febrero en la versión electrónica deDiabetes Research and Clinical Practice.
En estos pacientes que tenían diabetes de tipo 1 o diabetes de tipo 2 en etapa tardía (es decir, estaban tomando insulina o insulina más un antidiabético oral), los que también recibieron verapamilo mostraron valores de glucemia en ayunas que fueron 24 mg/100 ml más bajos que los de sus compañeros que no estaban recibiendo verapamilo (p= 0,039).
Esta diferencia de 24 mg/100 ml en la glucemia en ayunas es “espectacular” ya que es aproximadamente igual a un descenso de la HbA1c del 8% al 7% (de la cual el 7% es el objetivo del tratamiento establecido por la American Diabetes Association), dijo la Dra. Khodneva a Medscape Medical News.
Sin embargo, resaltó que el presente estudio es de observación y muy preliminar.
Se tendrán más respuestas en unos 18 meses a partir de ahora cuando comiencen a surgir los resultados del estudio aleatorizado y controlado “La utilización diferente del verapamilo como tratamiento para la sobrevida de la célula β en la diabetes de tipo 1″ que están realizando los investigadores becarios en la UAB.
El estudio hasta ahora ha incorporado a 20 adultos de 18 a 45 años con diabetes de tipo 1 de inicio reciente (de un alistamiento planificado de 52 de estos pacientes), para determinar si el verapamilo oral administrado diariamente durante 12 meses mejorará la producción de insulina.
“Creo que si este es un estudio positivo, se publicará ampliamente y probablemente va a influir de inmediato en el ejercicio clínico”, conjeturó la Dra. Khodneva.
¿Una nueva estrategia para retrasar la muerte de la célula β?
Esta nueva línea de investigación comenzó después que los investigadores en la UAB observaron que en la diabetes de tipo 1, las células β y el páncreas tienen un aumento de la concentración de calcio intracelular, y se sobreexpresa una substancia llamada proteína tiorredoxina interactiva (TXNIP), la cual induce a la apoptosis de la célula β.
Identificaron además que los bloqueantes de los canales del calcio, sobre todo el verapamilo, disminuía la expresión de TXNIP en un modelo de ratón y en células β pancreáticas humanas. El verapamilo también contrarrestó la diabetes en ratones que tenían diabetes provocada mediante estreptozotocina.
“Estos hallazgos emergentes plantean la interesante posibilidad de que un fármaco conocido ampliamente utilizado, el verapamilo, puede tener nuevas indicaciones cuando se observan resultados similares en seres humanos”, señalan los investigadores.
El estudio REGARDS, concebido para analizar el riesgo de accidente cerebrovascular, contó con la colaboración de más de 30.000 adultos de la población de 45 y más años de edad de todas las entidades estatales de Estados Unidos Continental en 2003 a 2007 y tuvo un equilibrio en cuanto a raza y género sexual, por lo que representa una serie de datos nacional valiosa para el estudio de observación actual.
A los participantes se les efectuaron determinaciones de glucosa sérica en ayunas, otras pruebas sanguíneas y de la orina y una evaluación de sus frascos de medicamentos.
Los investigadores identificaron 22 bloqueantes de los canales del calcio, incluido el verapamilo, y analizaron cómo se vinculaban con las concentraciones de glucemia en ayunas en los 4978 adultos con diabetes diagnosticada.
Los 1484 (29,6%) de los pacientes diabéticos en el estudio REGARDS que estuvieron tomando un bloqueante de los canales del calcio tuvieron en promedio 5 mg/100 ml de cifras de glucosa sanguínea más bajas que los pacientes que no estuvieron tomando un fármaco de esta clase, después del ajuste con respecto a múltiples factores de confusión potenciales (incluidas características demográficas y factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares).
Así mismo, los 174 (3,4%) de los pacientes diabéticos del estudio REGARDS que estuvieron tomando verapamilo mostraron un promedio aún más notable de 10 mg/100 ml de glucosa sanguínea más bajo que los pacientes que no estuvieron tomando un bloqueante de los canales del calcio.
Cuando se circunscribió solo a los pacientes con diabetes que recibieron insulina y tomaron antidiabéticos orales, la reducción fue de 24 mg/100 ml, y en los pacientes diabéticos que solo estaban tomando insulina, los que también estuvieron tomando verapamilo mostraron una reducción espectacular de 37 mg/100 ml en la glucosa sérica en comparación con los que no recibieron verapamilo (p = 0,06); la falta de significación estadística probablemente es explicable por el número pequeño de pacientes de este grupo (sólo 15), señaló la Dra. Khodneva.
Si los hallazgos clínicamente significativos son confirmados en otros estudios, esto podría tener una enorme repercusión en el tratamiento de dos tipos de pacientes: los que tienen diabetes de tipo 2 avanzada y los que tienen diabetes de tipo 1 de inicio reciente.
Esto “podría marcar el inicio de una nueva opción terapéutica para el control de la glucemia en un subgrupo muy difícil de pacientes con diabetes de tipo 2″ que son dependientes de insulina y que tienen dificultades para lograr el control de la glucemia, señalan los investigadores. Además, “el verapamilo puede ser una nueva estrategia muy interesante para retrasar la muerte de la célula β en la diabetes de tipo 1″.

Primeros datos humanos muestran que el verapamilo disminuye la glucosa en la diabetes. Medscape. 04 de marzo de 2016.

http://espanol.medscape.com/verarticulo/5900229

La circunferencia de cintura puede predecir mejor la enfermedad cardiaca que el peso

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:02

Barriga de gordo con cinta metricaEn una nvestigación en pacientes con diabetes se encontró que un tamaño aumentado en la cintura parece ser un factor de predicción más potente de una enfermedad cardiaca grave que el peso corporal o el índice de masa corporal.
“Sabíamos que la obesidad abdominal se vincula más con la arterosclerosis coronaria (una acumulación de placa en las arterias) que otras formas de obesidad”, dijo el Dr. Brent Muhlestein, uno de los autores del estudio y codirector de investigación del Instituto Cardiaco del Centro Médico Intermontañas de Salt Lake City.
“Encontramos que la función del ventrículo izquierdo del corazón empeoraba con una circunferencia creciente en la cintura. La relación entre la función del ventrículo izquierdo y la circunferencia de la cintura siguió siendo significativamente alta incluso tras tener en cuenta el peso corporal”, afirmó Muhlestein.
El ventrículo izquierdo es la principal cámara de bombeo del corazón, y una función ventricular anómala es una causa común de enfermedad cardiaca, incluyendo la insuficiencia cardiaca congestiva, anotaron los autores del estudio.
Muhlestein añadió que reducir el tamaño de la cintura podría reducir los riesgos.
Para esta investigación, los científicos midieron la circunferencia de la cintura, el peso corporal total y el IMC de 200 hombres y mujeres con diabetes tipo 1 o tipo 2. La diabetes puede aumentar los riesgos cardiacos, pero los pacientes no comenzaron el estudio con ningún síntoma de enfermedad cardiaca.
Los investigadores evaluaron la función cardiaca de los participantes del estudio mediante una ecocardiografía, un tipo de ultrasonido. Anotaron que la función ventricular izquierda empeoró progresivamente a medida que las cinturas aumentaron, y el declive cardiaco al final se niveló con una cintura de 45 pulgadas (114 centímetros).
Los autores del estudio anotaron que el vínculo entre la circunferencia en la cintura y la reducción en la función cardiaca fue independiente del peso corporal total y el IMC.
La Dra. Sarah Samaan, cardióloga y socia médica del Hospital Cardiaco de Baylor en Plano, Texas, dijo que estos resultados respaldan a investigaciones anteriores que han indicado que la grasa en el área abdominal es mucho más riesgosa que en otros lugares del cuerpo.
“La grasa abdominal produce una amplia variedad de sustancias inflamatorias, y se correlaciona más con la enfermedad cardiaca, la hipertensión y la diabetes que otros tipos de grasa”, comentó Samaan, que no participó en el estudio. “Sabemos que las personas más gordas son más propensas a tener corazones más rígidos, lo que a su vez puede predisponer a la insuficiencia cardiaca. Este estudio nos muestra que la grasa en el área abdominal es particularmente dañina para la función cardiaca”.
Cuando se compararon con los hombres, las mujeres del estudio tenían en general una mejor función cardiaca en cada nivel creciente de obesidad abdominal. “En general, la obesidad abdominal tuvo un mayor efecto adverso en los hombres que en las mujeres”, dijo Muhlestein.
Apuntó que se aconseja a las mujeres mantener una cintura de unas 34 pulgadas (86 centímetros) o menos, mientras que los hombres deben intentar mantener una cintura de 40 pulgadas (casi 102 centímetros) o menos.
Investigaciones anteriores del mismo equipo de científicos en el Instituto Cardiaco del Centro Médico Intermontañas y en el Hospital de Johns Hopkins en Baltimore mostraron que mientras más alto es el IMC, mayor es el riesgo de enfermedad cardiaca.
El ejercicio y la dieta siguen siendo los pilares del tratamiento de todas las personas obesas, incluyendo las que tienen forma de manzana, señaló Muhlestein. “Pero este estudio enfatiza que los que tenemos forma de manzana quizá debamos motivarnos aun más para reducir todos nuestros factores de riesgos cardiovasculares, incluyendo la circunferencia de la cintura”, dijo.
Samaan añadió que el ejercicio aeróbico es el mejor tipo de ejercicio para quemar grasa del vientre.
“Aunque los abdominales podrían fortalecer esos músculos, no necesariamente queman grasa del vientre”, dijo. “Además, los fumadores tienden a tener más grasa abdominal, aunque su peso corporal total sea normal, así que dejar de fumar podría ayudar”.
FUENTES: J. Brent Muhlestein, M.D., professor, medicine, University of Utah, and co-director, research, Intermountain Medical Center Heart Institute, Salt Lake City; Sarah Samaan, M.D., cardiologist and physician partner, Heart Hospital at Baylor, Plano, Texas; abstract for presentation, April 2, 2016, American College of Cardiology Scientific Session, Chicago

Diseño y perfil preclínico de la teneligliptina

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:44

En el presente estudio se describe una estructura no lineal que se asoció con mejor eficacia y selectividad y la creación posterior de la teneligliptina, fármaco aprobado para el tratamiento de la diabetes tipo 2.

Del sitio IntraMed

14 abril 2016

Se cuadruplican los casos de diabetes en todo el mundo

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:49

De acuerdo a un reciente informe la cantidad de adultos con diabetes en todo el mundo se ha cuadruplicado en los últimos 35 años.
Al pasar de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014, los aumentos fueron particularmente graves en los países de bajos y medianos ingresos, como China e India, de acuerdo al resultado de los investigadores.
Las tasas globales de diabetes aumentaron de poco más del 4 % al 9% en los hombres, y del 5% a casi el 8 % en las mujeres, mostraron los hallazgos.
El precio por tratar y gestionar la enfermedad y sus complicaciones alcanzan ahora los 825 mil millones de dólares al año, encontró el informe.
“La diabetes se ha convertido en un problema definitorio para la salud pública global. Una población que envejece, y los crecientes niveles de obesidad, significan que la cantidad de personas con diabetes ha aumentado de forma dramática”, señaló el autor principal del estudio, Majid Ezzati, profesor del Colegio Imperial de Londres.
Las estadísticas no se dividieron entre diabetes tipo 1 y tipo 2. Pero entre el 85 y el 95 por ciento de los casos de diabetes en adultos son del tipo 2. Así que el aumento significativo probablemente se deba a un incremento en la diabetes tipo 2, que con frecuencia se vincula con la obesidad, según los autores del estudio.
El informe aparece en la edición del 6 de abril de la revista The Lancet.
“La obesidad es el factor de riesgo más importante de la diabetes tipo 2, y nuestros intentos por controlar las tasas crecientes de obesidad no han resultado exitosos hasta ahora”, lamentó Ezzati en un comunicado de prensa de la revista.
“Identificar a las personas que están en un riesgo alto de diabetes debe ser una prioridad particular, dado que el inicio puede prevenirse o retrasarse a través de cambios en el estilo de vida, la dieta o la medicación”, añadió Ezzati.
En comparación con Europa occidental, las tasas de diabetes aumentaron de forma mucho más marcada en países de ingresos bajos y medianos, como China, Egipto, India, Indonesia, México y Paquistán. Ningún país tuvo un descenso importante en las tasas de diabetes, apuntaron los autores del estudio.
En Estados Unidos, poco más del 8 por ciento de los hombres y del 6 por ciento de las mujeres sufrían de diabetes en 2014. Eso se tradujo en la posición mundial de 114 para los hombres y de 146 para las mujeres, según el informe.
Pero la cantidad de hombres con diabetes de EE. UU. ha aumentado en más de dos tercios desde 1980, cuando un 4.7 por ciento sufrían de la enfermedad. Entre las mujeres, poco más del 4 por ciento tenían diabetes en 1980.
Los nuevos estimados, publicados antes del día mundial de la salud celebrado el 7 de abril, provienen de un análisis de 751 estudios que incluyeron a más de cuatro millones de adultos de distintas regiones del mundo.
En un editorial que acompañó al estudio, Etienne Krug, de la Organización Mundial de la Salud, escribió que los hallazgos “dan la alarma para tomar una acción efectiva a gran escala con la finalidad de reducir el impacto sanitario y económico de la diabetes. En respuesta a esta llamada, se deben priorizar las mejoras en la prevención y la gestión, junto con una mejor vigilancia”.

FUENTE: The Lancet, news release, April 6, 2016

Medlineplus

Interrogante en torno al rol de los antagonistas del SRA en la hipertensión de diabéticos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:29

La diabetes no es una “indicación convincente” para el empleo de antagonista del sistema renina-angiotensina (SRA) en pacientes con hipertensión que no tienen nefropatía, señala un nuevo análisis sistemático y metanálisis.

Los hallazgos fueron publicados en versión electrónica el 11 de febrero en BMJ por el Dr. Sripal Bangalore, director de investigación en el laboratorio de cateterismo cardiaco y profesor asociado de medicina en la Escuela de Medicina en la Universidad de Nueva York, Nueva York, y sus colaboradores.
En su análisis de estudios aleatorizados y comparativos de 25.414 pacientes para un total de 95.910 años/paciente de seguimiento, el Dr. Bangalore y su equipo no descubrieron diferencias significativas entre los antagonistas del SRA -que comprenden los inhibidores de ECA y los antagonistas de receptor de angiotensina (ARA)- y otros antihipertensores por lo que respecta a los riesgos de muerte, muerte por causas cardiovasculares, infarto de miocardio, angina de pecho, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardiaca, revascularización o el criterio de valoración “duro” consistente en nefropatía en etapa terminal, en pacientes diabéticos con hipertensión, la mayoría de los cuales no tenía nefropatía al inicio.
“Cuando algo se convierte en una indicación convincente, significa que realmente hay que hacerlo. Sin embargo, sabemos que algunos pacientes no toleran determinados medicamentos y en algunos sistemas es posible que algunos fármacos sean más económicos que otros. Siempre es mejor tener opciones”, dijo el Dr. Bangalore a Medscape Medical News.
Reconoció que los antagonistas del SRA por lo general son bien tolerados y que todas las clases de antipertensores se comercializan en forma genérica, de manera que el costo no debiera ser un problema importante. Sin embargo, dijo, el aspecto importante es que “no es necesario agobiar a los pacientes diciéndoles que necesita este medicamento porque tienen diabetes… si hay un efecto secundario y el paciente no lo puede tolerar, esta representa otra opción”.
Sin embargo, en un comentario editorial complementario, el Dr. Sumit R. Majumdar, profesor de medicina en la Universidad de Alberta, Edmonton, dijo que los hallazgos pueden no significar mucho para los profesionales clínicos atareados que atienden a estos tipos de pacientes.
“Primeramente, muchos pacientes con diabetes ya tienen otras indicaciones convincentes para los antagonistas del SRA. En segundo lugar, dado que la mayoría de las personas con diabetes necesitan al menos dos o tres compuestos para controlar adecuadamente la presión arterial, probablemente no importa cuál compuesto se utilice primero, cualquiera de los esquemas que se suelen utilizar será eficaz”.
Opiniones contradictorias con respecto al empleo inicial de los antagonistas del SRA
Las directrices actuales difieren en esta cuestión. La American Diabetes Association (ADA), la American Society of Hipertension/International Society of Hipertensión y la National Kidney Foundation. Iniciativa para la Calidad de los Resultados en la Nefropatía recomiendan los antagonistas del SRA como antihipertensores de primera opción en todos los pacientes con diabetes.
Por otra parte, la Sociedad Europea de Cardiología y la Sociedad Europea de Hipertensión y el Octavo Comité Nacional Conjunto (JNC8) sobre Prevención, Detección, Evaluación y Tratamiento de la Hipertensión Arterial recomiendan cualquier clase de antihipertensor en personas con diabetes, con preferencia por los antagonistas del SRA solo cuando hay proteinuria o microalbuminuria.
Al pedirle su comentario sobre el artículo, el jefe científico de la ADA y funcionario médico Dr. Robert E. Ratner, dijo que la organización no estaría modificando su recomendación con base en este artículo. Primero que nada, dijo “los metanálisis muy raras veces dicen algo más allá de los artículos individuales… prefiero analizar los datos originales y juzgar con base en ellos”.
Por lo demás, dijo el Dr. Ratner, la elección de las variables del análisis no refleja los resultados que importan más a las personas con diabetes.
“¿Por qué tratamos la hipertensión en personas con diabetes? El principal motivo individual es disminuir el avance de la insuficiencia renal. Lo que sabemos es que los inhibidores de la ECA y los antagonistas de receptor de angiotensina (ARA) claramente tienen un efecto útil sobre la evolución de la albuminuria y en el incremento de la creatinina sérica al doble. Detener el avance a la nefropatía realmente hace una enorme diferencia”.
Es más, añadió, “es difícil obtener datos definitivos sobre variables duras que tardan 40 años en ocurrir.”
El Dr. Majumdar está de acuerdo. “La principal limitación del nuevo estudio está relacionada con los criterios de valoración renales. Bangalore y sus colaboradores llegaron a la conclusión de que los antagonistas del SRA no confieren ninguna ventaja para el desenlace infrecuente pero fácil de tomar en cuenta que es la nefropatía en etapa terminal. Los autores descartan “el incremento al doble en la creatinina sérica” como una variable blanda, aunque se acepta en general como una medida sustitutiva robusta”.
El Dr. Ratner también señaló que los compuestos alternativos tienen desventajas, entre ellas, el incremento de la glucemia y la hipopotasemia con los diuréticos tiazídicos y los resultados inferiores de los antagonistas de los canales del calcio en la insuficiencia cardiaca.
De hecho, añadió el Dr. Ratner, la recomendación de la ADA permite la elección y otorgó solo una calificación “C” a la evidencia para la recomendación de los inhibidores del SRA como primera opción precisamente porque proviene en su mayor parte de variables del ínterin “blandos”.
“No puedo discutir que la elección no sea mejor o que ante la falta de algún indicio de nefropatía no sea útil cualquier medida que reduzca la presión arterial. Sin embargo, me resulta difícil identificar un motivo para no utilizar los inhibidores de la ECA y los ARA en personas con diabetes que tienen algún signo de nefropatía y pueden tolerarlos”.
En algunos estudios no se observaron diferencias en las variables duras
En el metanálisis del Dr. Bangalore, la media de seguimiento fue 3,8 años. Quince estudios comparaban los antagonistas del SRA con un antagonista de los canales del calcio, tres con un diurético tiazídico y dos con un betabloqueante. En 14 estudios, los antagonistas del SRA eran inhibidores de la ECA y en seis eran ARA.
Todos excepto dos estudios alistaron a pacientes con diabetes e hipertensión, pero solo tres incluyeron a individuos con microalbuminuria o proteinuria.
Cabe hacer notar que los investigadores habían descartado los estudios que incluyeron a pacientes con insuficiencia cardiaca dada la eficacia conocida de los antagonistas del SRA en tal grupo, así como los estudios que compararon a los antagonistas del SRA con placebo, ya que el tratamiento antihipertensor es el patrón de tratamiento actual.
En comparación con otros compuestos antihipertensores, los antagonistas del SRA se relacionaron con un riesgo similar para la muerte por todas las causas (13 estudios; riesgo relativo [RR] 0,69), muerte por causas cardiovasculares (10 estudios; RR: 1,02), infarto de miocardio (nueve estudios; RR: 0,87), angina de pecho (cuatro estudios; RR: 0,80), accidente cerebrovascular (13 estudios; RR, 1,04), insuficiencia cardiaca (ocho estudios: RR: 0,90) y revascularización (cuatro estudios; RR: 0,97).
La variable combinada de efectos cardiovasculares adversos importantes no fue diferente entre los dos grupos [antagonistas del SRA frente a otros antihipertensores; RR; 0,97], ni la frecuencia de la etapa terminal (tres estudios; RR 0,99) o retirada del fármaco debido a efectos secundarios adversos (cinco estudios; RR: 0,89).
Así mismo, hubo diferencias en los resultados en las comparaciones de los antagonistas del SRA con cada una de las otras clases de antihipertensores individuales, excepto que los antagonistas del SRA se relacionaron con una reducción importante en la insuficiencia cardiaca en comparación con los bloqueantes de los canales del calcio (RR: 0,78).
Solo tres estudios compararon los antagonistas del SRA con diuréticos y solo dos con betabloqueantes, de manera que los intervalos de confianza para estas dos comparaciones fueron amplios, señalan los autores.
Así mismo, aunque las cifras son muy pequeñas, no hubo ninguna diferencia en los desenlaces para los pacientes que tenían nefropatía al inicio (p > 0,05)
¿Más allá de reducir la presión arterial?
Hubo y todavía hay un debate en torno a si el efecto nefroprotector de los bloqueantes del SRA se extiende más allá de su capacidad para reducir la presión arterial.
Como lo explica el Dr. Majumdar: “los ‘agrupadores’ concluyen que las ventajas de los antagonistas del SRA son atribuibles del todo a la disminución de la presión arterial, en tanto que los “separadores” señalan ventajas protectoras vasculares adicionales. “Los separadores” reconocen pero a menudo descartan los 3 a 5 mm Hg de reducción de la presión sistólica comunicados en los grupos de estudio con antagonista del SRA, aun cuando esta sea una reducción clínicamente útil.
Tal vez debiéramos también invertir menos tiempo y menos recursos en distraernos con cuál fármaco específico utilizar primeramente y solo tratar a estos pacientes con alto riesgo.
El Dr. Bangalore dijo que básicamente está de acuerdo en que para los pacientes con nefropatía con o sin diabetes, los antagonistas del SRA posiblemente sean la mejor opción. Sin embargo, señaló, esto se basa en estudios más antiguos en que se compara el bloqueo del SRA con placebo, no con otros compuestos.
Sin embargo, “al menos existen algunos datos que indican que el empleo de estos en pacientes con problemas renales podrían ser una buena opción”.
Sin embargo, el Dr. Ratner contestó que hay varios estudios directos que muestran el beneficio de los antagonistas del SRA con respecto a los otros compuestos.
Estos comprenden el estudio FACET (estudio aleatorizado de episodios cardiovasculares con fosinopril frente a amlodipino) en pacientes con hipertensión y diabetes de tipo 2 (Diabetes Care, 1998; 21:597-603); el Estudio de Nefropatía Diabética e Irbesartán en pacientes con diabetes de tipo 2 y nefropatía manifiesta (Ann Intern Med. 2003; 138: 542-549); y el estudio LIFE (Intervención con losartán para la reducción del objetivo en hipertensión, The Lancet; 2002: 359: 995-1003).
Ninguna ventaja se observó con los antagonistas del SRA en el estudio ALLHAT (Tratamiento antihipertensor e hipolipidemiante para evitar el infarto de miocardio; Arch. Intern med. 2005; 165:1401-1409); pero este fue un estudio “muy mal efectuado”, dijo el Dr. Ratner.
Al final, comenta el Dr. Majumdar, la elección del antihipertensor específico puede realmente no ser tan importante como otras medidas.
“Dadas las tasas abismales de control de la presión arterial en esta población con alto riesgo… en conjunto necesitamos invertir más tiempo y recursos en descifrar cómo reducir de manera constante y persistente la presión arterial utilizando métodos de sistemas, nuevos recursos tecnológicos, profesionales de la salud afines y diversas estrategias de educación y cooperación del paciente”.
Continuó:”Dada toda la evidencia sintetizada ya disponible, tal vez debiéramos también invertir menos tiempo y recursos en distraernos con cual fármaco especifico utilizar primeramente y solo continuar con el tratamiento de estos pacientes con alto riesgo”.
El Dr. Bangalore recibe honorarios de Abbott, Boehringer Ingelheim, Daiichi Sankyo, Merck, Gilead y Pifzer; las declaraciones de conflicto de interés de los coautores se enuncian en el artículo. El Dr. Majumdar y el Dr. Ratner no tienen conflictos de interés económico pertinente que declarar.
BMJ. Publicado en versión electrónica el 11 de febrero de 2016. Artículo, Editorial.

Miriam E Tucker
03 de marzo de 2016
Fuente:Medscape

 

Comer huevos no sube el colesterol de los adolescentes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:20

El estudio europeo HELENA sobre nutrición en adolescentes, liderado por la Universidad de Granada, España, ha demostrado que comer hasta siete huevos por semana en adolescentes no incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Esto se debe a que la cantidad de huevo ingerida no influye en el nivel de colesterol plasmático, siendo más perjudicial en este sentido la ingesta de grasas saturadas y las grasas trans (carne roja, bollería industrial) que la ingesta del colesterol presente de manera natural. El huevo contiene 200 miligramos de colesterol pero sólo 70 calorías y más grasas insaturadas que saturadas.

El estudio sugiere una revisión de las recomendaciones sanitarias respecto a este producto, que se reafirma tras décadas de mala fama como un alimento rico en nutrientes y fundamental en la etapa de crecimiento. La medicina del siglo XX relacionaba erróneamente la ingesta de más de dos huevos a la semana con factores de riesgo como el perfil lipídico, la adiposidad, la resistencia a la insulina o la tensión arterial.

Como apunta Alberto Soriano Maldonado, primer autor del trabajo al Servicio de Información y Noticias Científicas, “tradicionalmente los profesionales de la salud mantenían que comer huevos incrementaba el nivel de colesterol, por ello en las últimas décadas ha habido una tendencia a restringir su ingesta desde diversos organismos de salud pública”. De hecho, para el investigador, “el huevo es un alimento barato y rico en proteínas de primera calidad, minerales, folatos y vitaminas del grupo B y, por tanto, puede aportar gran cantidad de los nutrientes que son necesarios en edad adolescente para un óptimo desarrollo”. De ahí la importancia de este tipo de investigaciones.

Al mismo tiempo, los investigadores advierten que será preciso ampliar la investigación a poblaciones con un mayor consumo de huevo al día.

Fuente: Revista Muy Interesante
Fecha: 21/03/2016

8 abril 2016

Disfunción sexual en mujeres con diabetes mellitus tipo 1, frecuencia y características clínicas

Filed under: Artículos cubanos — Arturo Hernández Yero @ 20:55

Autores: Dra. Yuandia Pacheco González. (*),Dra. Rosa María Real Cancio. (**),Dr. Manuel Emiliano Licea Puig. (***) y Dra. Maricela Nuez Vilar. (****)
(*) Especialista en Medicina General Integral. Especialista de 1er Grado en Endocrinología. Hospital Clínico Quirúrgico Julio Trigo López. La Habana.
(**) Especialista de 1ro y 2do Grado en Endocrinología. Dra.CM. Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeira. La Habana.
(***) Especialista de 1ro y 2do Grado en Endocrinología. Investigador Titular. y De Mérito. Profesor Auxiliar y Consultante. INEN.
(****) Especialista de 1ro y 2do Grado en Endocrinología. Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeira. La Habana.
La Habana. 2014.

RESUMEN
Antecedentes: La disfunción sexual femenina se asocia a la DM tipo1. Sin embargo, ha sido poco estudiada.
Objetivo general: Identificar si la DS se asocia con mayor frecuencia a la DM tipo 1 en un grupo de mujeres sexualmente activas y en edad reproductiva. Material y métodos: A las mujeres con y sin DM se les realizó una historia clínica completa, una entrevista que incluye: ocupación, color de la piel, edad, escolaridad, índice de masa corporal, estado civil, creencias religiosas, primera menstruación, primera relación sexual, tiempo con la pareja, antecedentes patológicos personales, consumo de medicamentos, relación de pareja, hábitos tóxicos, frecuencia sexual, zonas erógenas, etapas de la respuesta sexual, y estudios complementarios: hormona estimuladora del tiroides, hormona tetraiodotirosina, colesterol, triglicéridos, hemoglobina glicosilada, glucemia en ayunas.
Resultados: La presencia de DS en las mujeres sin DM fue 33,3% y con DM 40%. Los tipos de alteración atendiendo a la ausencia o presencia de DM, fueron: Deseo sexual disminuido (31,6 % versus 23,3%), alteración de la excitación (8,3% versus 23,3%), con una p<0,0244, y mixtas (6,6% versus 15%). El 100% de mujeres con DM tipo1 y DS presentó alguna complicación de la DM. Predominó la polineuropatía, en aquellas con DS (100%) con una p< 0,0002.
Conclusiones: La DS es muy frecuente en mujeres con o sin DM en edad fértil. Los trastornos de la excitación predominan en la mujer con DM tipo 1, asociado a la neuropatía y no influyó el control metabólico.
Palabras claves: Diabetes mellitus tipo 1, disfunción sexual.
INTRODUCCION:
La sexualidad adquiere una connotación individual de acuerdo con las condiciones socio-culturales, biológicas y ambientales. Además, tiene una complejidad que trasciende las diferencias corporales y también al individuo. El ciclo de respuesta sexual, con el orgasmo como último punto y en la actualidad con la satisfacción sexual incluida, está interrelacionado e integrado a la condición de la existencia humana. Muchas variables mediatizan el funcionamiento sexual, entre ellas: la diversidad de valores, intereses y capacidades sexuales entre los distintos individuos, la pareja sexual, el concepto idealizado de belleza física, juventud, salud, enfermedad, así como las expectativas individuales o de pareja en relación con la actividad sexual. (1)
Las alteraciones en la función sexual y los diferentes aspectos que la integran provocan desequilibrio en la pareja, y repercuten de diversas formas en la calidad de vida. La salud sexual es un aspecto central de la vida de la mujer y es reflejo del bienestar físico, psicológico y social. Sin embargo, es frecuente ver en la práctica médica problemas con el enfoque desde el punto de vista clínico, diagnóstico y terapéutico de los trastornos de la respuesta sexual.(2)
La función sexual en la mujer con DM ha sido poco estudiada. Publicaciones en relación con la sexualidad en personas con DM, hacen referencia con mayor frecuencia a los aspectos de la función sexual del hombre. Sin embargo, estudios recientes, reportan que las alteraciones de la función sexual en la mujer tienen mayor frecuencia que en el hombre e incluso se involucran mecanismos etiopatogénicos similares. (3)
Las definiciones iniciales de la disfunción sexual femenina (DSF) estaban basadas en el modelo lineal de la respuesta sexual humana, propuesto por Master y Johnson. (4) Este modelo asume una progresión lineal, y fue enriquecido por los aportes realizados por Kaplan(5) quien planteó por primera vez la existencia del deseo sexual como parte de la Respuesta Sexual Humana (RSH) seguido por la excitación, con énfasis en la tumefacción y lubricación genital, posteriormente el orgasmo y finalmente la resolución. La evidencia actual revela que múltiples aspectos de la función sexual femenina varían con respecto al modelo descrito anteriormente.
Las definiciones tradicionales de DSF asumen que la respuesta sexual normal siempre comienza con el deseo, pensamientos y fantasías sexuales, y que su ausencia es evidencia de un trastorno. En la actualidad se define como el deterioro persistente o intercurrente de la respuesta sexual que provoca malestar y angustia personal. Incluye a mujeres que presentan una o más de las siguientes alteraciones: disminución o inhibición del deseo sexual, trastornos de la excitación sexual, anorgasmia, vaginismo, dispareunia y trastornos de la satisfacción sexual. (6)
La DM es un síndrome crónico multisistémico, en la que se producen daños en el territorio vascular y neuropático que se relacionan con las alteraciones del metabolismo glucídico y lipídico que ocurren en esta enfermedad .Sin embargo, los trastornos de la función sexual en mujeres con DM son frecuentes, en particular los trastornos de la excitación, el deseo y el orgasmo. Algunos autores señalan que estas alteraciones son independientes del estado de control metabólico y de la presencia de complicaciones, otros no lo consideran de este modo. (7, 8, 9,10)
La etiología de la disfunción sexual (DS) tanto en hombres como en mujeres de manera tradicional se analizó teniendo en cuenta la presencia de una causa orgánica o psicológica, olvidando que existen determinados aspectos fisiológicos que pueden involucrarse en el origen de la DS; a pesar de que en la práctica clínica diaria resulta difícil establecer esta clasificación. En la actualidad es de poca utilidad la clasificación antes mencionada, aunque nos orienta en el diagnóstico. Sin embargo, conocemos que son múltiples y diversos los factores que intervienen en el origen de la DS y estamos convencidos que la etiología es multifactorial. La forma clínica de presentación más frecuente son los trastornos mixtos. Pensamos que en la DSF existe una interacción psiconeuroinmunoendocrina, lo cual toma mayor valor en la mujer con DM, si tenemos en consideración la repercusión que produce esta enfermedad en los diferentes sistemas (neurológico, endocrino, e inmunológico), así como en la vida psicosocial de quienes la padecen. (11)
La comunidad médica internacional ha dedicado importantes esfuerzos y ha proyectado estudios epidemiológicos con el objetivo de determinar la prevalencia de la DS en la población femenina. Estudios multicéntricos reportan una prevalencia de DSF de un 35% en Estados Unidos (12), de 34 % en Inglaterra (13), 58,7% en Egipto (14), 31,5% en Irán (15), 73,2% en la India. Estudios realizados recientemente en Cuba reportan una prevalencia del 42%.(16) Estos resultados demuestran la elevada frecuencia de DSF en la población femenina. Aunque vale aclarar que no se conoce la prevalencia de la DS en la mujer con DM.
El objetivo de este estudio con el objetivo de identificar si la disfunción sexual (DS) se asocia con mayor frecuencia a la DM tipo 1(DM) en un grupo de mujeres sexualmente activas, en edad reproductiva y caracterizarla clínicamente.

MATERIAL Y METODO
Se realizó un estudio prospectivo, transversal, observacional y correlacional en el servicio de Endocrinología del Hospital Clínico Quirúrgico ¨Hermanos Ameijeiras¨ (HHA) de La Habana, en el período de tiempo comprendido desde Enero del año 2011 hasta Mayo del 2013.
El universo de trabajo estuvo conformado por todas las mujeres entre 15 y 45 años con diagnóstico de DM tipo1 (n=60) que fueron atendidas consecutivamente en el servicio de Endocrinología del Hospital Clínico Quirúrgico ¨Hermanos Ameijeiras¨ y se comparó con un grupo control de mujeres trabajadoras de la institución con vida sexual activa, sin DM de edades similares, sanas (n=60) escogidas al azar, durante el período de estudio. La selección de la muestra tuvo en consideración los siguientes criterios de inclusión: Mujeres con diagnóstico de DM tipo 1, y sin DM sanas con vida sexual activa y edades comprendidas entre 15 y 45 años. Los criterios de exclusión: Pacientes con enfermedades malignas, degenerativas o caquectizantes, en la etapa de la menopausia (de cualquier causa), embarazadas, con discapacidad física o mental que les impida conducirse por sí mismas en la sociedad.
A todas las mujeres con DM y sin DM se les realizó una historia clínica (HC) completa y una entrevista que incluye los siguientes ítems: ocupación, color de la piel, edad, escolaridad, índice de masa corporal, estado civil, creencias religiosas, primera menstruación, primera relación sexual, tiempo con la pareja, antecedentes patológicos personales, consumo de medicamentos, relación de pareja, hábitos tóxicos, frecuencia sexual, zonas erógenas, etapas de la respuesta sexual, y estudios complementarios: hormona estimuladora del tiroides, hormona tetraiodotirosina, colesterol, triglicéridos, hemoglobina glicosilada, glucemia en ayunas.
Para el diagnóstico y complicaciones de la DM se adoptó los criterios del Grupo de Expertos OMS/ADA(17)[Organización Mundial de la Salud/Asociación Americana de Diabetes] y el diagnóstico de DSF se realizó teniendo en cuenta la clasificación establecida por el consenso de expertos de la Fundación Americana de Enfermedades Urológicas que establece las siguientes categorías.(18)

RESULTADOS
En las mujeres sin DM y sin DS la edad fue de 36,7±6,6 años y en aquellas con DS fue de 36,3±6,6. En las que tenían DM sin DS fue de 32,7±8,2 años y en las que tenían DS fue de 32,8±8,1 años, sin diferencias estadísticamente significativas. En las mujeres sin DM, la DS predominó en el grupo de edad de 30 a 39 años (9/20 mujeres), seguido del grupo de 40- 45 años (7/20 mujeres). En aquellas con DM, la DS predominó en el grupo de edad de <30 años (10/24 mujeres), seguido del grupo de edad de 30 a 45 años. (Tabla 1)

Tabla 1
Tabla 1. Distribución de mujeres con y sin diabetes (DM tipo 1) según grupos de edades y presencia de disfunción sexual (DS).

La presencia de alteración de la función sexual en las mujeres sin DM fue 33,3% y en el grupo con DM 40%, sin diferencias estadísticamente significativas. Los tipos de alteración atendiendo a la ausencia o presencia de DM, fueron: Deseo sexual disminuido (31,6 % versus 23,3%), alteración de la excitación (8,3% versus 23,3%), con una diferencia estadísticamente significativa, p<0,0244, y mixtas (6,6% versus 15%), la Dispareunia solo se observó en las mujeres con DM. (Gráfico 1)

En las mujeres con DM sin DS, los valores de HbA1c fueron de 7,28±0,84%. En aquellas con DS fueron de 7,34±1,27%. La glucemia en ayunas en las que no tenían DS fue de 9,57±4,76 mmol/l y en aquellas con DS de 10,19±5,45 mmol/l. La evolución de la DM en las que no tenían DS fue de 11,06±5,16 años y en aquellas con DS de 12,02±5,86 años. (Gráfico 2)
Gráfico 2. Distribución de mujeres con diabetes (DM tipo 1) según tiempo de evolución, control metabólico y la presencia de disfunción sexual (DS).

En las mujeres con DM tipo1 y sin DS, el 55,5% tuvo alguna complicación de la enfermedad de base y en el 100% de las mujeres con DM y DS estuvo presente una o varias complicaciones de la DM. Al comparar las mujeres con DM tipo1 (sin y con DS) atendiendo a la presencia de complicaciones, predominó la polineuropatía diabética, en aquellas sin DS (52,7%) y con DS (100%) con una diferencia estadísticamente significativa, p< 0,0002, seguida de la retinopatía (13,8 versus 29,1%), la nefropatía (11,1% versus 20,8%) y por último la enfermedad arterial periférica (8,3%) que solo se presentó en las mujeres sin DS. No se confirmó la presencia de enfermedad cardiovascular, ni cerebrovascular en ninguno de los grupos (sin y con DM).

DISCUSIÓN:
La DS en la mujer con DM tipo1 ha sido poco estudiada y a este tipo de DM corresponde aproximadamente un 10-20 % de todos los casos de DM. En Cuba la prevalencia de DM en el año 2012 según la Dirección Nacional de Estadísticas fue de 50,7 x 1000 habitantes, predominando el sexo femenino con 60,9. Se prevé que existan en Cuba para el año 2030 una cifra de 855 mil casos y en su mayoría mujeres. (19)
En este estudio la edad promedio de las mujeres incluidas en el grupo sin DM no tuvo diferencias significativas entre las mujeres sin y con DS. Sin embargo, aquellas mujeres con DM tenían una edad promedio menor que la del grupo sin DM, sin diferencias significativas. Este trabajo muestra que la edad pudiera influir en la aparición de la DSF.
En este estudio, al igual que refiere la literatura actual, las disfunciones sexuales en mujeres que no presentan DM se presentó con mayor frecuencia en las que se encontraban entre 30 y 45 años de edad. En el grupo de mujeres que tenían DM tipo 1 se presentó mayor frecuencia de DS, con una edad promedio menor, este comportamiento puede estar relacionado con el hecho que la DM tipo1 se presenta en edades más tempranas de la vida y su influencia sobre la función endotelial, y su repercusión sobre la función sexual puede ser un factor que determine la aparición de DS en edades más tempranas en estas mujeres, que en aquellas mujeres sin DM. Sin embargo, no se demostró diferencias significativas de las edades promedio al comparar mujeres sin y con DM. Existen varios estudios internacionales que coinciden con los resultados obtenidos. (20, 21,22)
Las investigaciones en relación a la DS en la mujer con DM son escasas. Sin embargo, se conoce que la DM está relacionada con la disminución del deseo, los trastornos del orgasmo y de la excitación en la mujer, equivalentes al trastorno eréctil del varón y dificultades para la lubricación vaginal durante el acto sexual. Probablemente estas alteraciones sean resultado del daño vascular y neuropático (neuropatía autonómica) que se produce en esta enfermedad. También, la alteración en la producción de ON parece estar involucrada en la fisiopatogenia de la DS en las pacientes con DM. (23)
El deseo sexual inhibido puede ser la disfunción más importante o la consecuencia del malestar emocional producido por las alteraciones de la excitación y el orgasmo. Sin embargo, existen individuos con deseo sexual inhibido que conservan la capacidad de experimentar una excitación y un orgasmo normal en respuesta a la estimulación sexual. Es importante en este trastorno encontrar causas orgánicas como la DM y sus complicaciones que pueden producir un efecto nocivo no específico sobre el deseo sexual. (24)
La prevalencia de DS en la mujer es elevada según se reporta en estudios realizados por la comunidad médica internacional, como es el caso de China que estimó una frecuencia de (56,8%). (25), en el sur de la India (73,2%) (26) y en Italia (61%). (27) Trompeter SE y colaboradores (28) en un trabajo realizado reportó que el 40% de las mujeres del estudio dijeron que nunca sentían deseo sexual, y un tercio de las mujeres sexualmente activas reportaron poco deseo sexual. En un estudio realizado en Brasil donde participaron 26 mujeres el 35% presentaron disfunción del deseo y 35% trastorno del orgasmo. (20)
En el presente trabajo se estudiaron las formas aisladas de presentación de las disfunción sexual, así como las formas mixtas o combinadas, en el caso de las formas aisladas predominó la disminución del deseo y la excitación con igual porcentaje de presentación, seguido de la dispareunia (en el grupo de mujeres con DM tipo1; en las mujeres sin DM predominó el deseo sexual disminuido, seguido de los trastornos en la excitación que tuvo menor porcentaje de presentación en el grupo con DM, coincidiendo los resultados con otros estudios realizados. (16, 29)
La valoración del problema es polémica y a la evidencia le están faltando casos y estudios multicéntricos y cada día este aspecto es más importante, porque las mujeres afectadas con DM tipo 1 son generalmente mujeres jóvenes, que deben enfrentar los retos del inicio y desarrollo de la etapa sexual y reproductiva, por tanto es importante conocer como repercute la DM en general y en especial la DM tipo 1 sobre la esfera de la sexualidad y la reproducción, considerando que la salud sexual y reproductiva son indicadores de calidad de vida. El conocimiento del comportamiento clínico y epidemiológico de los trastornos de la función sexual en mujeres con DM es el primer paso para enfrentar y manejar de forma adecuada la DS, como problema de salud en mujeres con características especiales. (30,31)
La totalidad de las mujeres incluidas en el estudio, no presentaron anorgasmia y refirieron satisfacción en cuanto a la valoración de la relación sexual con su pareja. Coinciden estos resultados con lo reportado en la literatura donde se plantea que las disfunciones sexuales más frecuentes de la mujeres con DM son los trastornos de la excitación expresados a través del déficit de lubricación y los trastornos del deseo, así como los trastornos dolorosos asociados de manera frecuente a la sequedad vaginal; los trastornos del orgasmo están descritos en DM pero se reportan con menor frecuencia y generalmente se combinan con otras formas clínicas de DS. Los trastornos mixtos en las mujeres con DM del estudio representó un mayor porcentaje que en el grupo sin DM.
En esta investigación en las mujeres con DM tipo 1 existió un ligero incremento en la HbA1c en las mujeres con DS en relación con las que no la tenían, pero en valores considerados como control metabólico aceptable, según el valor de la glicemia en ayuna el control fue malo y existió cifras más elevadas para las mujeres que tenían DS, sin existir diferencias estadísticamente significativas. Estos resultados pueden estar en relación con que la glucemia en ayunas evalúa el control de ese momento y en los pacientes con DM tipo1 es muy variable y no evalúa el control en el tiempo, por el contrario la HbA1c permite evaluar el control a mediano y largo plazo. Se ha descrito en la literatura la memoria hiperglucémica que se presenta en los pacientes con DM, donde existe una persistencia o progresión de las alteraciones microvasculares inducidos por la hiperglucemia durante los períodos posteriores con una homeostasis normal de la glucosa. (32)
En cuanto al tiempo de evolución de la DM tipo 1, existió un ligero aumento en las mujeres con DS con respecto a las que no tenían DS, sin existir diferencias estadísticamente significativas, lo que puede estar relacionado con el tratamiento con múltiples dosis de insulina, con lo cual ha logrado un mejor control metabólico y reducción del progreso o la aparición de las complicaciones. (33)
La neuropatía diabética constituye un conjunto de síndromes clínicos que afectan a diferentes regiones del sistema nervioso, de forma aislada o combinadas. Los síntomas y signos clínicos pueden ser inespecíficos e insidiosos, y la progresión puede ser lenta. La neuropatía puede ser silente y pasar inadvertida, mientras sigue haciendo sus estragos, o puede manifestarse con síntomas y signos clínicos que simulan otras enfermedades. (34, 35,36)
La insuficiencia renal crónica, se conoce que produce anorgasmia, disminuye el deseo sexual y trae consigo trastornos del componente objetivo de la excitación, la lubricación vaginal sobre todo en la mujer en diálisis. (37) En ninguna de las mujeres del estudio sin y con DM, se confirmó esta complicación.
En nuestro estudio, la totalidad de las mujeres con DM tipo1 y DS presentó una o varias complicaciones de la DM, siendo estadísticamente significativo a expensas de la polineuropatía que estuvo presente en todas las mujeres que tenían DS. Algunos estudios coinciden con el nuestro y ponen de manifiesto una estrecha relación entre la glucemia y la aparición de complicaciones por microangiopatía diabética, tanto en la DM tipo1 como en la DM tipo2. En la DM aunque todas las células están expuestas a una concentración elevada de glucosa en plasma, la hiperglucemia queda limitada a los tipos celulares (como las células endoteliales) que desarrollan hiperglucemia intracelular, suficiente para producir los daños histológicos en la DM, este daño del endotelio vascular, seguido del daño neuropático parecen ser los causantes de la DS en las mujeres con DM tipo 1. Otros autores no asocian los trastornos neuropáticos de la DM con la aparición de disfunción sexual. (38)
Como era de esperar la cardiopatía isquémica y la enfermedad cerebrovascular estuvieron ausentes en el total de la muestra. Nos explicamos estos hallazgos por el hecho de ser la DM tipo 1 menos frecuente y presentarse en jóvenes, donde es menos frecuente la macroangiopatía.
CONCLUSIONES:
La DS es muy frecuente en mujeres (diabéticas y no diabéticas) en edad fértil (< 45 años). Los trastornos de la excitación son más frecuentes en mujeres con DM tipo1, el resto de los trastornos sexuales no muestran diferencias entre mujeres con o sin DM tipo 1.La Polineuropatía se asocia a la presencia de DS en mujeres con DM tipo 1. A diferencia de lo que esperamos, el control metabólico (expresado por los valores de HbA1c y la glucemia en ayunas) no influyó en la mayor frecuencia de DS en las mujeres con DM tipo 1.
CONFLICTO DE INTERESES:
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
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7 abril 2016

7 de abril: Día Mundial de la Salud. “Apura el paso: Gánale a la diabetes”

Filed under: Mensaje — Arturo Hernández Yero @ 10:34

Glucometro 4El Día Mundial de la Salud se viene celebrando desde 1950 con objetivo de recordar y conmemorar el aniversario de la creación de la Organización Mundial de la Salud en el año 1948.
En este año 2016 se ha escogido como tema prioritario la diabetes mellitus, que se ha convertido en una de las enfermedades crónicas no transmisible de mayor prevalencia en la actualidad mundial. El tema escogido para el Día Mundial de la Salud 2016 es: <a title="Dí

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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