Diabetes mellitus

24 octubre 2015

Los beneficios para la salud de beber de forma moderada se han exagerado

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 17:13

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La información  se ha publicado sobre la conveniencia  para la salud del vino tinto y otras bebidas alcohólicas si se bebe con moderación no es verdad, de acuerdo a un nuevo análisis.
Una revisión de casi 53,000 personas británicas descubrió pocos beneficios para la salud o ninguno asociados con el consumo de alcohol, una vez que los resultados se ajustaron para tener en cuenta una serie de factores personales, sociales, económicos y del estilo de vida, según los investigadores.
“Basándonos en los hallazgos de este estudio, el consumo de alcohol parece proporcionar entre poca y ninguna protección contra la mortalidad en la mayoría de los grupos por sexo y edad”, dijo el autor del estudio, Craig Knott, investigador asociado del departamento de epidemiología y salud pública del Colegio de la Universidad de Londres.
Las investigaciones anteriores han mostrado que un consumo ligero de alcohol podría proporcionar cierto grado de protección contra la muerte temprana y las enfermedades, de manera que las personas que toman menos de dos bebidas al día viven más tiempo que los que beben más y que los que no beben en absoluto, dijeron los investigadores.
Pero estos estudios tempranos contenían errores porque los investigadores agruparon a los habían bebido en el pasado y que ya no bebían con los que nunca habían bebido, los calificaron a todos de no bebedores, y entonces los compararon con las personas que bebían un poco, dijo Knott.
“Es importante ver que los ex bebedores parecen estar menos sanos y tener un riesgo mayor de mortalidad que los que nunca han bebido”, comentó. “Dado que la investigación existente agrupó en gran medida a los que habían bebido pero ya no lo hacían y a los que nunca habían bebido, cabría la posibilidad de que los efectos protectores observados en los que bebían de manera moderada podrían ser no tanto una consecuencia de una relación biológica real como un artilugio estadístico que aparece al realizar la comparación con personas que simplemente están menos sanas”.
En este estudio, publicado el 10 de febrero en la revista BMJ, los investigadores compararon los datos de la Encuesta de salud de Inglaterra anual con los datos nacionales de los fallecimientos, y analizaron los hábitos de bebida y la salud de casi 53,000 personas de a partir de 50 años de edad.
En comparación con las personas que nunca habían bebido, cualquier efecto protector del alcohol quedó en gran medida limitado a los hombres de 50 a 64 años de edad que reportaron un promedio de 15 a 20 bebidas a la semana, y a las mujeres de a partir de 65 años que bebían un promedio de 10 bebidas o menos a la semana, hallaron los investigadores.
E incluso para estos grupos, los beneficios eran tan mínimos que podrían explicarse por los llamados “sesgos de selección”, “lo que incluye, pero no se limita a, la posibilidad de que los individuos que participan en un estudio tienen una mejor salud que los que no”, dijo Knott.
La mayoría de los beneficios del alcohol se evaporaron después tener en cuenta varias definiciones de lo que es beber ocasionalmente, además de un rango de otras influencias personales y sociales, dijeron los autores del estudio.
“Basándonos en esto, parece sensato que las personas que en la actualidad beben piensen en moderar la cantidad de alcohol que consumen, y que las que no beban sigan siendo abstemias”, señaló Knott.
Los beneficios potenciales del alcohol deben sopesarse con respecto al riesgo de cáncer, enfermedades hepáticas y otras enfermedades asociadas con la bebida, dijo Knott.
“Incluso si el alcohol resultara tener un efecto protector contra una cierta afección, también aumentaría el riesgo de contraer otros problemas de salud”, señaló.
El Dr. Scott Krakower, jefe asistente de la unidad de psiquiatría del Hospital Zucker Hillside, en Glen Oaks, Nueva York, dijo que el nuevo estudio “se añade a la creciente literatura que afirma que beber alcohol es más dañino que lo que se ha afirmado en los medios de comunicación y los anuncios”.
Y Krakower añadió que “en particular, a las personas de más de 64 años se les debería advertir sobre estos riesgos, ya que el alcohol puede ser mortal cuando se mezcla con los medicamentos recetados”.
10 de febrero de 2015 (HealthDay News) —

FUENTES: Craig Knott, research associate, department of epidemiology and public health, University College London; Scott Krakower, D.O., assistant unit chief, psychiatry, Zucker Hillside Hospital, Glen Oaks, N.Y.; Feb. 10, 2015, BMJ

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_150939.html

Emergencias médicas en vuelos comerciales

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 17:01

Recomendaciones para asistir a un pasajero en vuelo
Análisis del entorno medico en una aeronave, limitaciones para una práctica prudente y responsabilidades relacionadas con la atención médica de un pasajero durante el vuelo.

Del sitio IntraMed

Mensajes de salud exagerados

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 16:55

Sobre la responsabilidad de médicos y comunicadores en la difusión de información errónea

Del sitio IntraMed

20 octubre 2015

La diabetes incrementa el riesgo de Alzheimer

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:55

Las personas con diabetes tipo 2 podrían ser más propensas a desarrollar las lesiones cerebrales asociados con el Alzheimer, de acuerdo a un estudio reciente.
Se halló que las personas con diabetes tipo 2 tenían una mayor acumulación de nudos cerebrales, incluso si no tenían demencia ni problemas leves con la memoria y el pensamiento.
Los hallazgos, publicados el 2 de septiembre en la revista Neurology, apuntan a una explicación de por qué las personas con diabetes tipo 2 tienen un riesgo más alto de sufrir enfermedad de Alzheimer.

Esto significa que la diabetes tipo 2 podría provocar anomalías cerebrales que se añaden a otros cambios degenerativos y que finalmente desembocan en la demencia, explicó el investigador principal del estudio, el Dr. Velandai Srikanth, geriatra de la Universidad de Monash en Melbourne, Australia.

Sin embargo, dijo, este estudio muestra solamente una correlación entre la diabetes tipo 2 y los nudos cerebrales. No está claro si la diabetes tipo 2 es la causa, dado que hay muchos otros factores que tener en cuenta.

La obesidad es un ejemplo, dijo Srikanth. Las personas con diabetes tipo 2 a menudo son obesas, y otra investigación ha vinculado la obesidad con una mayor acumulación de nudos cerebrales.

Por otra parte, la diabetes podría contribuir directamente, al provocar que los niveles de azúcar en la sangre sean altos de manera crónica, por ejemplo. Pero se necesita más investigación para aclarar cuál es la causa, sostuvo Srikanth.

Los estudios han mostrado que las personas con diabetes tipo 2 tienen casi el doble de riesgo de contraer Alzheimer u otras formas de demencia que las personas sin diabetes, según la información de respaldo del estudio. Eso podría deberse en parte a las tasas más altas de accidentes cerebrovasculares y al estrechamiento de las arterias que suministran sangre al cerebro, según el equipo de Srikanth.

Pero también podría estar relacionado con la degeneración del tejido cerebral. En una investigación anterior, los investigadores del presente estudio hallaron que las personas mayores con diabetes tendían a mostrar un “encogimiento” del tamaño cerebral mayor que las que no tenían la enfermedad.

Los nuevos hallazgos se basan en 124 personas mayores con diabetes tipo 2 y casi 700 sin la enfermedad. Algunos tenían Alzheimer, otros problemas más leves de memoria y pensamiento, y otros mantenían la agudeza mental.

Todos los participantes del estudio se sometieron a IRM cerebrales y a aproximadamente la mitad se le tomaron muestras del líquido cefalorraquídeo para medir los niveles de las proteinas beta amiloidea y tau, unas proteínas que conforman las placas y los nudos observados en los cerebro de los afectados por el Alzheimer.

En general, el estudio halló que las personas con diabetes sufrían un adelgazamiento mayor de la corteza cerebral, la zona con la mayor concentración de células nerviosas. Las personas con diabetes tipo 2 también tenían niveles más altos de proteína tau en su líquido cefalorraquídeo, lo que indica que hay más nudos en el cerebro, según el estudio.

“Claramente muestra que la diabetes tipo 2 se asocia con un aumento de la proteina tau y una reducción del grosor cortical”, dijo Kalipada Pahan, profesor de ciencias neurológicas en el Centro Médico de la Universidad de Rush, en Chicago.

La implicación, según Pahan, es que prevenir o mejorar el control de la diabetes podría ser un modo de combatir la formación de nudos en el cerebro.

Pero por ahora, no está claro por qué la diabetes está relacionada con la acumulación de la proteína tau.

“Hay varios factores que podrían estar influyendo”, dijo Srikanth.

El nivel alto de azúcar en la sangre de forma crónica es una posibilidad, indicó. Otro es la inflamación de baja intensidad en todo el cuerpo: un estado que se observa en la diabetes y en otras afecciones crónicas.

La obesidad también podría ser parte del rompecabezas, según Srikanth. Hay un “conjunto interesante de evidencias” que relaciona la obesidad con la proteína tau, explicó.

Precisamente esta semana, un estudio estadounidense publicado en la revista Molecular Psychiatry informó de un vínculo entre la obesidad en la mediana edad y el inicio más temprano del Alzheimer. Las autopsias cerebrales también revelaron que los pacientes de Alzheimer que habían tenido mucho peso a los 50 años de edad tenían más nudos cerebrales que los que habían tenido un peso normal.

“La diabetes tipo 2 no puede ser el único mecanismo para la patología de la proteína tau”, dijo Pahan. “La obesidad, anomalías en el metabolismo de la grasa y muchos otros problemas de salud podrían conducir a la patología de la proteína tau a través de distintas vías”.

También comentó que la diabetes fomenta un proceso llamado “glicosilación” en el que las moléculas de azúcar se adhieren a las proteínas.

“Es posible que la glicosilación de una proteína cerebral importante contribuya a la acumulación de la proteína tau”, planteó Pahan. Pero eso, añadió, todavía está por verse.
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FUENTES: Velandai Srikanth, M.B.B.S., Ph.D., director, division of vascular brain aging, Monash University, Melbourne, Australia; Kalipada Pahan, Ph.D., professor, neurological sciences, Rush University Medical Center, Chicago, Ill.; Sept. 2, 2015, Neurology, online

19 octubre 2015

No todas las grasas trans son deletéreas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:30

Hasta ahora por varios años se han coonsiderado a las grasas trans  como nocivas para el corazón, lo que ha hecho que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. las prohibiera en los productos alimenticios el verano pasado.
Pero un nuevo estudio sugiere que no todas las grasas trans son iguales, y algunas incluso podrían ser favorables.
Investigadores alemanes encontraron que las grasas trans que están presentes de forma natural en los productos lácteos y cárnicos podrían en realidad ayudar a proteger al corazón, mientras que los niveles bajos de grasas trans artificiales no parecieron plantear un riesgo para la salud.”Ahora mostramos que, a estos niveles bajos, las grasas trans de producción industrial no son peligrosas para la salud”, afirmó el autor principal del estudio, Clemens von Schacky, director de cardiología preventiva de la Universidad de Múnich. “En realidad es un fenómeno bastante común. Algunas sustancias son tóxicas a niveles elevados, pero podemos vivir con ellas a niveles bajos”. Estas afirmaciones aparecen en la edición del 23 de septiembre de la revista European Heart Journal.

Hace mucho que se considera que las grasas trans son el peor tipo de grasa de la dieta, dado que se ha mostrado que, de forma simultánea, ya que elevan LDL-colesterol  y bajan el  HDL-colesterol.La FDA recomendó a los fabricantes de alimentos tres años para eliminar los aceites parcialmente hidrogenados, la principal fuente de grasa trans en la dieta de EE.UU. de las existencias de alimentos del país.

Alice Lichtenstein, directora del Laboratorio de Nutrición Cardiovascular de la Universidad de Tufts y experta de la Asociación Americana del Corazón, señaló que aunque el nuevo estudio es interesante no muestra que los reguladores de la FDA tomaran la decisión equivocada.
“Sin duda [el estudio] plantea algunas preguntas importantes sobre las que deberemos pensar, pero ahora mismo estos datos no sugieren que en 2015 en EE. UU. debamos cambiar nuestras recomendaciones sobre los ácidos grasos trans”, dijo Lichtenstein. “Una cantidad sobrecogedora de evidencias científicas respaldan esa decisión”.
Los aceites parcialmente hidrogenados son creados al bombear hidrógeno en el aceite vegetal para hacerlo más sólido, y se usan para mejorar la textura, la durabilidad y el sabor a largo plazo de los alimentos procesados, según la FDA.
Pero algunas grasas trans son producidas de forma natural en los intestinos de algunos animales, y se pueden encontrar en la leche y la carne derivadas de esos animales, explica la asociación cardiaca.
En la información de respaldo, los investigadores anotaron que está bien establecido que unos niveles altos de grasas trans artificiales en la comida pueden conducir a un colesterol elevado, a problemas cardiacos, al accidente cerebrovascular y a la diabetes. Incluso se han vinculado con la infertilidad, la enfermedad de Alzheimer y algunos tipos de cáncer.
Pero pocos investigadores han explorado si los niveles bajos de grasas trans pueden ser seguros para los humanos, y si hay o no alguna diferencia entre las grasas trans artificiales y las naturales, explicó von Schacky.
Para su estudio, financiado por el gobierno, los investigadores midieron las concentraciones de grasas trans de las membranas de los glóbulos rojos de los participantes de un estudio a largo plazo que se está llevando a cabo con unos 3,300 pacientes cardiacos en Alemania. Durante un periodo de seguimiento promedio de unos 10 años, el 30 por ciento de los pacientes murieron.
Los investigadores evaluaron las concentraciones totales de grasas trans en la sangre de cada paciente, y también determinaron las concentraciones de grasas trans artificiales frente las naturales.
El estudio encontró que las personas con unos niveles más altos de grasas trans naturales tenían un 37 por ciento menos de probabilidades de sufrir una muerte cardiaca súbita, frente a aquellos que tenían unos niveles bajos de grasas trans naturales.
“Nos sorprendió hallar que las grasas trans naturales se asociaban con una tasa más baja de mortalidad por todas las causas, y esto era causado sobre todo por un riesgo más bajo de muerte cardiaca súbita”, señaló en una declaración el autor líder, el Dr. Marcus Kleber, investigador postdoctoral del Quinto Departamento de Medicina de la Facultad de Medicina Mannheim de la Universidad de Heidelberg.Pero el estudio no se diseñó para probar causalidad entre ambas cosas.
Al mismo tiempo, los investigadores encontraron que unos niveles más altos de grasas trans artificiales no parecían aumentar el riesgo de fallecimiento de una persona.
Pero hay una salvedad: los alemanes del estudio tenían niveles de grasas trans que eran mucho más bajos que los que por lo general se hallan en los estadounidenses.
Los niveles de grasa trans en la sangre de los participantes alemanes del estudio estaban, en promedio, justo por debajo del 1 por ciento. En comparación, un estudio reciente en Estados Unidos encontró que los estadounidenses tienen una concentración promedio del 2.6 por ciento de grasas trans en la sangre, apuntaron los autores de la investigación.
Von Schacky dijo que los niveles bajos de los alemanes permitieron a los investigadores evaluar de forma adecuada la seguridad de unas cantidades bajas de grasas trans en las personas.
“Este estudio no se podría haber hecho en EE. UU.”, comentó. “Pero, en Alemania, los niveles de grasas trans industriales ya eran bajos hace años. Así que pudimos averiguar qué significaba eso”.
Pero Lichtenstein planteó que los niveles bajos de grasa trans en los alemanes quizá hayan sesgado los resultados del estudio, dado que los investigadores no pudieron evaluar los efectos de unas cantidades muy altas de grasas trans.
“Tal vez no cuenten con el rango de consumo necesario para evaluar la conexión de forma adecuada”, dijo.
Los niveles bajos de grasas trans en los alemanes también podrían apuntar a otras diferencias fundamentales entre alemanes y estadounidenses que afectarían a los resultados, como el peso, el tabaquismo y otros factores de riesgo cardiaco, añadió Lichtenstein.

FUENTES: Clemens von Schacky, FAHA, FESC, head, preventive cardiology, University of Munich, Germany; Alice Lichtenstein, D.Sc., director, Tufts University’s Cardiovascular Nutrition Laboratory, Boston; Sept. 23, 2015, European Heart Journal

18 octubre 2015

Tomar antihipertensivos en la noche puede prevenir la diabetes tipo 2

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:30

Expertos que realizaron una  nueva investigación informan que el momento en que se toman los antihipertensivos podría influir mucho en si se contrae o no diabetes tipo 2. En específico, los investigadores españoles hallaron que tomar los antihipertensivos a la hora de irse a la cama, en lugar de esperar hasta la mañana, podría reducir el riesgo de contraer diabetes tipo 2 en más de la mitad de los casos.

Las personas con hipertensión tienden a que su presión arterial no se reduzca sustancialmente durante el sueño (hipertensión nocturna durante el sueño),  lo que sí sucede en las  personas  sanas. En un estudio inicial, los investigadores encontraron que los hipertensos nocturnos tenían un riesgo más elevado de contraer diabetes tipo 2, en comparación con las personas cuya presión arterial se reducía de forma normal durante el sueño.

Un ensayo clínico de seguimiento llevado a cabo por el mismo grupo de investigadores reveló que tomar antihipertensivos justo antes de irse a la cama ayudaba a reducir la presión arterial de una persona durante el sueño, al igual que el riesgo de diabetes tipo 2.

Por cada reducción de 14 puntos en la presión arterial sistólica promedio durante el sueño de una persona, se experimentaba una reducción del 30 por ciento en el riesgo de contraer diabetes tipo 2, señaló el autor líder, el Dr. Ramón Hermida. La presión arterial sistólica es el número superior en una medida de la presión arterial.

Tras mostrar que una reducción de la presión arterial durante el sueño se asociaba con un riesgo más bajo de diabetes tipo 2, los investigadores decidieron ver si tomar una dosis diaria completa de uno o más antihipertensivos a la hora de acostarse podía reducir incluso más el riesgo de diabetes tipo 2 de una persona.

En el ensayo clínico participaron más de 2,000 personas con hipertensión y sin diabetes. Se asignaron al azar a tomar todos sus antihipertensivos a primera hora de la mañana o justo antes de irse a la cama. Durante un seguimiento promedio de seis años, 171 de los participantes contrajeron diabetes tipo 2, según el estudio.

Los voluntarios del estudio del grupo de tratamiento a la hora de acostarse experimentaron una reducción significativa en su presión arterial durante el sueño, y la hipertensión nocturna (“non-dipping”) solo ocurrió en un 32 por ciento de ese grupo, frente a un 52 por ciento de los pacientes que tomaron sus fármacos en la mañana, según los resultados del estudio.

El estudio encontró que el riesgo de contraer diabetes tipo 2 era un 57 por ciento más bajo en el grupo tratado a la hora de acostarse que en el grupo matutino, después de que los investigadores ajustaron otros factores que complicaban la ecuación.

Específicamente, las probabilidades de diabetes tipo 2 se redujeron en un 61 por ciento en las personas que tomaban un bloqueador de los receptores de la angiotensina a la hora de acostarse, en comparación con tomarlo en la mañana. Los que tomaban un inhibidor de la ECA de noche experimentaron una reducción del 69 por ciento en las probabilidades. Las personas que tomaban bloqueadores beta redujeron sus probabilidades de la enfermedad del azúcar en la sangre en un 65 por ciento cuando tomaron su medicamento de noche, reportaron los investigadores.

“Tomar los antihipertensivos a la hora de irse a dormir, en lugar de al despertarse por la mañana, mejoró el control de la presión arterial durante el sueño, y redujo de forma marcada el riesgo de diabetes [tipo 2]”, aseguró Hermida.

Unos estudios anteriores no lograron mostrar que los antihipertensivos tuvieran ningún beneficio para la prevención de la diabetes tipo 2, pero quizá esos estudios estuvieran sesgados porque se pidió a las personas que tomaran los fármacos por la mañana, planteó Bloomgarden.

“Normalmente administramos los medicamentos por la mañana, no por la noche”, dijo. “Quizá el momento ideal para el tratamiento de la presión arterial sea de noche”.

Los hallazgos de la nueva investigación aparecen en la edición en línea del 23 de septiembre de la revista Diabetologia.
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FUENTES: Ramon Hermida, Ph.D., professor of medicine, University of Vigo, Spain; Zachary Bloomgarden, M.D., clinical professor of medicine, Mount Sinai Icahn School of Medicine, New York City; Sept. 23, 2015, Diabetologia

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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