Diabetes mellitus

17 julio 2015

La diabetes tipo 2 puede dañar habilidades cognitivas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 20:29

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En apenas dos años, las personas con diabetes tipo 2 podrían contraer problemas con el flujo sanguíneo al cerebro, lo que podría reducir sus habilidades de pensamiento y memoria, sugiere un estudio de tamaño reducido.

“Nuestro hallazgo más importante es que vinculamos la aceleración del declive cognitivo con una regulación dañada del flujo sanguíneo en el cerebro”, señaló la autora principal del estudio, la Dra. Vera Novak, profesora asociada de neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.

El problema que los investigadores encontraron fue la dilatación de los vasos sanguíneos, que permite que más sangre fluya a través del cerebro. Unas cantidades adecuadas de sangre son esenciales para las habilidades de pensamiento y otras actividades.

Los investigadores encontraron que mientras más altos eran los niveles promedio de glucosa en sangre de una persona en los meses anteriores (medida por Hb A1C), peor era el problema con la dilatación de los vasos sanguíneos, señaló Novak.

El estudio aparece en la edición en línea del 8 de julio de la revista Neurology. Fue financiado por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de EE. UU., la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association, ADA), el Centro de Ciencias Clínicas y Traslacionales de la Universidad de Harvard, y el Centro Nacional de Recursos para la Investigación de EE. UU.

En el estudio, los investigadores evaluaron a 40 personas. Su edad promedio era de 66 años. 19 de los voluntarios del estudio tenían diabetes tipo 2, y 21 no sufrían de la enfermedad del azúcar en la sangre.

En la diabetes tipo 2, el cuerpo no usa la insulina con eficiencia, y al final no puede producir suficiente insulina para controlar los niveles de azúcar en la sangre, según la ADA. La insulina es una hormona que es esencial para metabolizar los carbohidratos de los alimentos. Más de 29 millones de personas en Estados Unidos tienen diabetes, y la mayoría tienen diabetes tipo 2, según la ADA.

Los investigadores evaluaron a todos los participantes al inicio del estudio, y una vez más dos años más tarde. Los voluntarios completaron pruebas del pensamiento y la memoria. También se sometieron a IRM para observar el flujo sanguíneo en el cerebro, y a análisis de sangre para medir sus niveles promedio de azúcar en sangre e la inflamación.

A los dos años, los que tenían diabetes tipo 2 presentaban menos capacidad de regular el flujo sanguíneo al cerebro cuando esto resultaba necesario, y puntuaron más bajo en las pruebas de pensamiento y memoria.

En una prueba que observaba el aprendizaje y la memoria, las puntuaciones de los que sufrían de diabetes se redujeron en un promedio del 12 por ciento, de 46 a 41 puntos. Los que no tenían diabetes tipo 2 permanecieron en un promedio de 55 puntos durante los dos años.

Un declive de 46 a 41 equivaldría aproximadamente a recordar 10 palabras en una prueba de memoria la primera vez, y a luego recordar solo 8 o 9 dos años más tarde, explicó Novak. “Fue [en] apenas dos años, eso es lo preocupante”.

Mientras más altos eran los niveles de inflamación, peor era la regulación del flujo sanguíneo, encontró el equipo de investigación. Esto sucedió incluso en las personas que tenían un buen control de su diabetes.

La regulación del flujo sanguíneo se redujo en un 65 por ciento en las personas con diabetes tipo 2, encontraron los investigadores.

El Dr. Marc Gordon, jefe de neurología del Hospital Zucker Hillside del Sistema de Salud Judío North Shore Long Island, en Manhasset, dijo que sugerir que la diabetes tipo 2 está vinculada con una inflamación y un estrés en las células que puede conducir a problemas en los vasos sanguíneos no es algo nuevo.

“Lo nuevo de esto es que están documentando que los cambios en los vasos sanguíneos en respuesta a las circunstancias es lo que parece predecir un declive en la cognición”, señaló Gordon, que también es profesor de neurología y psiquiatría de la Escuela de Medicina Judía Hofstra North Shore Long Island.

En otras palabras, dijo, parece que la incapacidad de los vasos sanguíneos de responder a varias demandas es lo que conduce al problema en el pensamiento, aunque la inflamación también tiene un rol en el daño de los vasos sanguíneos.

En investigaciones anteriores, Novak encontró que el cerebro de una persona con diabetes es, en promedio, unos cinco años más viejo que el cerebro de alguien sin la afección. “En esencia, el cerebro diabético envejece con más rapidez”, planteó.

Los investigadores añadieron que se necesita un estudio con un grupo más numeroso de personas y que dure más tiempo para comprender mejor la forma en que la diabetes tipo 2 podría afectar el flujo sanguíneo al cerebro.
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FUENTES: Vera Novak, M.D., Ph.D., associate professor, neurology, Harvard Medical School, and director, Syncope and Falls in the Elderly Laboratory, Beth Israel Deaconess Medical Center, Boston; Marc Gordon, M.D., chief, neurology, Zucker Hillside Hospital, North Shore Long Island Jewish Health System, Manhasset, N.Y., and professor, neurology and psychiatry, Hofstra North Shore-Long Island Jewish School of Medicine; Aug. 4, 2015, Neurology

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=87272&uid=445164&fuente=inews

El pie de riesgo de acuerdo con su estratificación en pacientes con diabetes mellitus

Filed under: Artículos cubanos — Arturo Hernández Yero @ 20:20

Rev Cubana Endocrinol vol.26 no.2 Ciudad de la Habana mayo.-ago. 2015

Dr. Eduardo Álvarez Seijas(I), MSc. Karel Mena Bouza(II), Dr. Orestes Faget Cepero(I), Dra. Ana Ibis Conesa González(I), Dra. Emma Domínguez Alonso(III)
I)Centro de Atención al Diabético de La Habana (CAD) del Instituto Nacional de Endocrinología (INEN). La Habana, Cuba.
II)Hospital Clinicoquirúrgico “Agustino Neto”. Guantánamo, Cuba.
III)Instituto Nacional de Endocrinología (INEN). La Habana, Cuba.

Alimentos más eficaces para bajar el colesterol

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 20:13

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Una lista elaborada por la Harvard Medical School incluye los diez alimentos considerados como los más eficaces para ayudar a bajar el colesterol. Forman parte de ella desde las nueces y el pescado azul a otros alimentos menos reconocidos como la berenjena, la avena, la okra y algunas frutas. La Fundación Española del Corazón contribuye en el ámbito formativo e informativo con la publicación on line de dos semanas de menús adecuados para quienes tienen hipercolesterolemia. En las distintas comidas de cada día deberían estar presentes los alimentos “aliados”, combinados con el resto de los que conforman la dieta.
Los diez alimentos “anticolesterol”
Avena, cebada y otros granos integrales, las legumbres, la berenjena y la okra, los frutos secos, los aceites vegetales (se podría destacar el aceite de oliva), frutas como manzanas, uvas, fresas y cítricos, la soja, el pescado graso y, en caso preciso, los alimentos enriquecidos con esteroles y estanoles y los suplementos de fibra se incluyen en la lista de los alimentos “anticolesterol”. El mayor interés para el consumidor es conocer los componentes de los alimentos y los modos por los que estos son capaces de reducir el colesterol plasmático y, al mismo tiempo, aprender maneras de consumirlos, con el fin de integrarlos de forma habitual en los menús diarios.
-La avena. Aúna en su composición un conjunto de sustancias cuyo efecto ha demostrado la reducción de las tasas de colesterol plasmático: grasas insaturadas (no mucha cantidad, pero sí de buena calidad, como el ácido graso esencial linoleico), avenasterol, fibra y lecitina. El avenasterol es un fitosterol con capacidad de disminuir la absorción de colesterol en el intestino, al igual que la lecitina.
Ideas para consumir avena: la forma tradicional de comer avena es en copos, mezclada con frutas, leche o yogur. Los copos de avena sirven también para espesar cremas y purés y para dar sabor y consistencia a una sopa de verduras-    -La cebada. La cebada comparte con la avena su riqueza en un tipo de fibra soluble, los betaglucanos, que han demostrado ser eficaces en la reducción del colesterol-LDL, el perjudicial. Los efectos hipocolesterolemiantes del consumo de avena o cebada como alimento han sido poco evaluados; sí está más estudiado el efecto de los concentrados de betaglucano. Nuevas investigaciones se centran en el tocotrienol, una forma de vitamina E con potente efecto antioxidante, localizado en las cáscaras de los granos de cebada, avena y arroz, en este último cereal integral, es más abundante. Los ensayos clínicos con sendos compuestos se han realizado en forma de complemento dietético, no como alimento, si bien los consumidores habituales de arroz integral, de avena y de pan integral o de salvado, se beneficiarán de estos efectos.
Ideas de platos con cebada: a la cebada en grano se le puede dar el mismo tratamiento culinario que al arroz, aunque le cuesta más cocerse. Algunas propuestas para probar este saludable cereal son una menestra de verduras salteada con cebada, en ensalada con arroz salvaje, calabacín y bonito o en sopa con lentejas.
-Las legumbres. Algunos fitoquímicos de las leguminosas están implicados de forma directa en la reducción del colesterol sérico y en la prevención de la formación de la capa de ateroma que degenera en enfermedades cardiovasculares. Las lectinas favorecen el transporte de colesterol sanguíneo y su metabolismo y reducen así el riesgo de acumulación en las paredes de las arterias. Las saponinas disminuyen la absorción de colesterol en el tracto digestivo, por lo que su aportación también es beneficiosa. Además, las legumbres tienen fibra e isoflavonas con efectos positivos demostrados en las dislipemias.
Ideas para consumir legumbres: en ensalada, en sopas, cremas, en forma de paté vegetal como el humus elaborado con garbanzos, guarnición de carnes o pescados.
-La berenjena, la okra y frutas como manzanas, uvas, fresas y cítricos. El efecto hipocolesterolemiante de estos vegetales se debe en parte a su aporte de fibra, un compuesto que limita y retrasa la absorción intestinal del colesterol, al favorecer la mezcla con los ácidos biliares y que el conjunto se elimine por las heces. La okra es una hortaliza poco o nada conocida en nuestro entorno, que destaca por su riqueza en fibra soluble y mucílagos. Se come cocida, cruda en ensalada o deshidratada.
-Los frutos secos, en particular las nueces. Las nueces suponen un aporte interesante de ácido alfa-linolénico, que el organismo transforma en ácidos grasos omega-3 y contiene también fitosteroles, ambos reconocidos por su papel en la reducción del colesterol.
Ideas para consumir frutos secos a diario: además de comer un puñado de nueces a diario (4-6 unidades), hay otras formas apetitosas de incorporar y alternar los frutos secos a la dieta: añadirlos a las ensaladas, a platos de arroz, pasta y cuscús, probar las cremas de untar de frutos secos (cacahuete, avellana, semillas de sésamo), preparar dulces y postres que los lleven (bizcochos, magdalenas, compotas).
-Los aceites vegetales, entre los que destaca el aceite de oliva. Este último es rico en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico), vitamina E y fitosteroles, todos ellos compuestos cardioprotectores.
Idea sana: disponer en la despensa siempre de una botella de aceite de oliva virgen extra, el tipo de aceite de mayor calidad nutricional, y emplear un poco cada día para aliñar las ensaladas y las verduras, acompañar al pan tostado del desayuno, etc.
-La soja. El consumo habitual de soja como leguminosa (o como aceite) aporta una cantidad significativa de grasa de alta calidad nutricional -ácido linoléico y oleico-, lecitina e isoflavonas con repercusiones beneficiosas para el organismo por su eficacia reductora del colesterol sérico. Las isoflavonas, en especial la genisteína, una de las más abundantes en la soja, han demostrado ejercer una acción inhibitoria de la agregación plaquetaria y una actividad antioxidante sobre las lipoproteínas de alta densidad (LDL), lo que ayuda en la disminución del colesterol plasmático.
Ideas para consumirla: la soja en grano se puede preparar hervida o guisada, como cualquier legumbre. A partir de ella se obtienen multitud de derivados como los brotes germinados de soja, la bebida de soja, el tofu, el tempeh, el tamari o salsa de soja, el seitan -que por su aspecto se conoce como “carne vegetal”- o el miso o pasta fermentada, elaborada con las semillas de soja y que da sabor y cuerpo a sopas o cremas.
-El pescado graso. Los pescados azules tienen de media unos diez g de grasa rica en ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, como el DHA (docosahexaenoico) y el EPA (eicosahexaenoico), reconocidos por su capacidad para disminuir los triglicéridos plasmáticos, aumentar la vasodilatación arterial, reducir el riesgo de trombosis y la tensión arterial. Todos estos efectos se postulan como protectores de las enfermedades cardiovasculares. No obstante, su efecto sobre los niveles de LDL-colesterol y HDL-colesterol depende del tipo de paciente y de sus niveles iniciales de colesterol.
Ideas para ingerir omega-3: los expertos nutricionistas aconsejan un consumo de pescado azul fresco de dos a tres veces por semana, de 140 g por ración por persona y día. Es obligada la presencia en los menús semanales de pescados azules como las sardinas, boquerones o anchoas, atún, bonito, salmón, verdel o chicharro.
ALIMENTOS ENRIQUECIDOS
Los alimentos enriquecidos o los complementos dietéticos con esteroles y estanoles y con fibra se pueden contemplar como coadyuvantes del tratamiento dietético para el control de la hipercolesterolemia límite o moderada (entre 200 y 249 mg/dl), siempre bajo asesoramiento facultativo. Conviene saber que al tomarlos no siempre se resuelve el problema y que se deben hacer analíticas periódicas para comprobar la evolución de la dislipemia.

http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2011/08/05/202346.php

Cuestionan la seguridad de los ftalatos usados en plásticos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 20:01

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Los investigadores dijeron que ven un vínculo con la hipertensión y la diabetes en los niños.
Dos sustancias supuestamente más seguras que se usan para reemplazar a una dañina en el plástico y otros productos de consumo suponen riesgos para la salud parecidos, según un nuevo estudio.

Las sustancias diisononil ftalato (DINP) y diisodecil ftalato (DIDP), que pertenecen a una clase de sustancias conocidas como ftalatos, se asocian con un riesgo más alto de hipertensión y diabetes en los niños y en los adolescentes, hallaron los investigadores del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York.

Las dos sustancias se usan durante la fabricación para el fortalecimiento del papel plástico para envolver, jabón, productos cosméticos y envases de alimentos procesados. Se usan como reemplazo de otra sustancia, el di(2-etilhexil) ftalato (DEHP), que anteriormente se había visto que tenía unos efectos nocivos similares en la salud humana, dijeron los investigadores.

“Nuestra investigación se añade a las preocupaciones crecientes con respecto a que las sustancias presentes en el ambiente podrían ser contribuyentes independientes a la resistencia a la insulina, un nivel alto de la presión arterial y otros trastornos metabólicos”, dijo el investigador principal, el Dr. Leonardo Trasande, en un comunicado de prensa del centro médico.

En un estudio publicado en línea el 9 de julio en la revista Hypertension, los investigadores dijeron que por cada aumento de 10 veces de la cantidad de DINP o DIDP consumida, hubo un aumento de 1.1 milímetros de mercurio (mm Hg) en la presión arterial.

Y en un estudio publicado en mayo en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, los investigadores dijeron que habían descubierto un vínculo entre las concentraciones de DINP y DIDP y un aumento de la resistencia a la insulina, un precursor de la diabetes.

Los investigadores dijeron que uno de cada tres adolescentes con los niveles más altos de DINP presentaba la mayor resistencia a la insulina, mientras que los que tenían las concentraciones más bajas de las sustancias, solamente uno de cada cuatro presentaba una resistencia a la insulina.

Los reguladores europeos prohibieron el DEHP en 2004, y los fabricantes en Estados Unidos empezaron a reemplazar el DEHP por el DINP y el DIDP a lo largo de la última década, dijeron los autores del estudio.

“Las alternativas al DIDP y al DINP incluyen el papel encerado y el papel de aluminio; de hecho, una intervención dietética que introdujo alimentos frescos que no estaban enlatados o envasados en plástico redujo sustancialmente los metabolitos de ftalatos”, dijo Trasande.

“Nuestro estudio añade más preocupaciones sobre la necesidad de realizar pruebas de toxicidad a las sustancias antes de usarlas ampliamente, lo que no se requiere según la actual ley federal”, añadió.

Hay una cantidad de modos “seguros y simples” mediante los cuales se puede limitar la exposición a los ftalatos, dijo Trasande. No ponga comida que esté dentro de envases de plástico o cubierta por papel plástico en el microondas. Lave los envases plásticos de alimentos a mano en lugar de ponerlos en el lavavajillas, donde las sustancias resistentes pueden aumentar la transferencia de las sustancias a los alimentos.

Otro modo de protegerse es evitando el uso de envases de plástico con los números 3, 6 o 7 en el fondo, que indican que contienen ftalatos, dijo Trasande.

FUENTE: NYU Langone Medical Center

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=87283&uid=445164&fuente=inews

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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