Diabetes mellitus

30 abril 2015

Realizar una actividad ligera es bueno para el corazón de las personas mayores

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 14:44

El movimiento de bajo nivel ayuda incluso a los que tienen una movilidad limitada, según un estudio
La actividad física ligera podría ser beneficiosa para el corazón de las personas mayores, incluso si tienen problemas de movilidad, sugiere un estudio reciente.
Es bien sabido que el ejercicio regular puede ser bueno para el corazón a cualquier edad. Pero hay pocas evidencias de si la actividad ligera puede ser beneficiosa para las personas mayores con problemas físicos (como, por ejemplo, artritis de rodilla) que limitan su capacidad de hacer ejercicio.
“Oímos el consejo de hacer al menos 30 minutos de ejercicio moderado al día, pero eso puede ser bastante difícil para las personas mayores con una movilidad limitada”, dijo Thomas Buford, investigador principal del estudio y director del Centro de Promoción de la Salud del Instituto sobre el Envejecimiento de la Universidad de Florida, en Gainesville.
El equipo de Buford halló algunos resultados esperanzadores. De casi 1,200 personas mayores con una movilidad limitada, las que podían realizar algunos movimientos (como un trabajo doméstico ligero o andar despacio) tenían un riesgo previsto más bajo de sufrir un ataque cardiaco en los próximos 10 años.
“El hecho de que reducir la cantidad de tiempo que se pasa sedentario podría tener beneficios cardiovasculares es un concepto importante”, dijo Buford, que informa de sus hallazgos en la edición en línea del 18 de febrero de la revista Journal of the American Heart Association.
La advertencia, sin embargo, es que el estudio no demuestra en realidad que la actividad ligera prevenga los ataques cardiacos en las personas mayores, dijo Buford.
Su equipo observó la asociación entre los niveles de actividad diaria de las personas mayores y el riesgo que se predice de que sufran un ataque cardiaco o mueran de una enfermedad cardiaca en 10 años. Esto se hizo mediante una “calculadora” estándar que estima las probabilidades de una persona de sufrir un problema cardiaco en el futuro.
“En lo que de verdad estamos interesados es en observar, a lo largo del tiempo, cómo [los niveles de actividad] se relacionan con las tasas reales de eventos de enfermedades cardiacas coronarias”, dijo Buford.
Aun así, los hallazgos deberían animar a los médicos y a las familias a ayudar a las personas mayores a encontrar la manera de permanecer activas, señaló el Dr. Gerald Fletcher, cardiólogo en la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, y vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).
“Tiene que ser algo que sea seguro”, dijo Fletcher. “Pero hay muchas buenas opciones para ello”.
Las clases en un gimnasio local o en un centro de personas mayores, diseñadas específicamente para las personas mayores con limitaciones físicas, son una buena opción, comentó Fletcher. Aprender ejercicios sencillos para realizar en casa es otra opción, dijo, sobre todo para los que deben permanecer en interiores por el mal tiempo,
“Que su médico le aconseje y le anime es importante”, señaló Fletcher. “Y creo que los médicos deben hacerlo mejor con respecto a esto”.
El actual estudio incluyó a 1,170 personas de entre 70 y 89 años con algunas limitaciones en su movilidad. Buford dijo que podían caminar hasta cierta distancia (aproximadamente una vuelta en una pista) sin ayuda, pero tenían dificultades para subir por las escaleras o para caminar a un paso más rápido.
Los participantes del estudio llevaron puestos unos acelerómetros, que registraban sus movimientos a lo largo de un día normal, durante al menos una semana.
El equipo de Buford hallo que, de promedio, las personas del grupo de estudio se mantenían sedentarias durante más de 10 horas al día. Pasaron otras tres horas más o menos siendo activas, la mayoría a un nivel equivalente a hacer de forma ligera las tareas domésticas o a caminar lentamente.
Incluso esa actividad ligera pareció marcar una diferencia.
“Por cada 25 o 30 minutos que una persona se mantenía sedentaria, el riesgo que se predecía de [ataque cardiaco o muerte] aumentaba en un 1 por ciento”, dijo Buford.
Y esa conexión no se explicó por factores como la existencia de problemas cardiacos, dormir mal o síntomas de depresión, hallaron los investigadores.
“Creo que este y otros estudios nos muestran que nunca es demasiado tarde para que las personas se beneficien de la actividad física”, señaló Buford.
Y en función de los hallazgos actuales, añadió, incluso las actividades “pequeñas y factibles” diarias podrían ser buenas para el corazón.
Pero Buford se mostró de acuerdo en que el ejercicio estructurado y supervisado también puede ser una buena opción para las personas mayores con problemas de movilidad.
“Las personas mayores a menudo disfrutan del aspecto social de las clases”, dijo. “Y eso puede ayudar a motivarlas a permanecer activas”.
Fletcher se mostró de acuerdo, e indicó que el ejercicio, por sí mismo, puede tener beneficios más allá de la salud física. “Creo que cuando las personas mayores permanecen activas, simplemente disfrutan más de la vida”, dijo.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Thomas Buford, Ph.D., director, Health Promotion Center, University of Florida Institute on Aging, Gainesville, Fla.; Gerald Fletcher, M.D., professor, medicine, Mayo Clinic, Jacksonville, Fla.; Feb. 18, 2015, Journal of the American Heart Association, online
HealthDay

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_151068.html

Relación entre talla baja y riesgo cardiovascular

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 14:40

Todo apunta a que los genes de la gente de baja talla los hacen más susceptibles a desarrollar enfermedades cardiacas.

Las personas de menor estatura tienen mayor probabilidad de tener enfermedades cardiacas, un riesgo que parece estar ligado a los genes que también determinan la estatura, según reportó un equipo de investigadores  británicos.

Los científicos indicaron que el riesgo de una persona de desarrollar enfermedades cardiacas aumenta un 13.5 % por cada 2.5 pulgadas (6 cm) de diferencia en estatura. Eso significa que alguien con 5 pies (1.50 metros) de estatura tiene en promedio 32 % más probabilidad de presentar enfermedades cardiacas que una persona que mide 5 pies con 6 pulgadas (1.70 metros), según los investigadores.

Un análisis a profundidad de la genética de más de 18,000 personas reveló una serie de genes ligados al crecimiento y desarrollo en humanos que probablemente influyen en el riesgo elevado para desarrollar enfermedades cardiacas.

Descubrimos que la gente que porta las variantes genéticas que disminuyen la estatura son más propensas a desarrollar cardiopatía coronaria, dijo el doctor Nilesh Samani, profesor de cardiología y titular del departamento de ciencias cardiovasculares en la Universidad de Leicester en Inglaterra.

Sin embargo, aunque este estudio logró mostrar un vínculo entre genética, estatura y riesgo a desarrollar enfermedades cardiacas, no demuestra una relación de causa y efecto entre los factores.

El estudio se publicó en línea el 8 de abril en The New England Journal of Medicine.

Las enfermedades cardiacas ocurren cuando las arterias que llevan sangre a los músculos cardiacos se estrechan a causa de las placas grasas que se acumulan en las paredes arteriales. De formarse un coágulo sanguíneo dentro de una sección de arteria que es más estrecha debido a la placa, este puede bloquear el suministro de sangre al músculo y cardiaco y causar un infarto.

Pero los científicos observaron que sólo un tercio del riesgo elevado que observaron en la genética está ligado a los genes relacionados a los niveles de colesterol malo (LDL) y triglicéridos en el cuerpo.

Esto significa que la mayor parte del riesgo de enfermedades cardiacas asociado a una baja estatura está ligado a otros factores genéticos de los que hasta la fecha no se sabe mucho, dijo el doctor Ronald Krauss, director de investigación de arterioesclerosis en el Centro de Investigación del Hospital Infantil de Oakland en California.

La información genética es suficientemente sólida para indicar que hay más factores involucrados, dijo Krauss, pero sólo podemos conjeturar cuáles son éstos.

Krauss y Samani añadieron que algunos genes que los investigadores identificaron podrían influir en el riesgo de padecer las enfermedades cardiacas al afectar el crecimiento de las células en las paredes arteriales y el corazón.

Estas variantes pueden afectar las paredes arteriales de tal manera que las vuelven más propensas a desarrollar arterioesclerosis (término médico para denominar el endurecimiento y estrechamiento de las arterias) dijo Samani.

Otros genes parecen estar ligados a la inflamación, que es otro factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiacas, dijo Krauss.

Por más de 60 años se ha sabido que la gente de menor estatura tiene un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas, pero éste es el primer estudio en mostrar que la genética podría ser el factor primario, dijo Samani.

Hasta ahora, los médicos no han podido descartar otras explicaciones, dijo. Por ejemplo, hay una teoría que dice que las personas crecen menos debido a la malnutrición, cosa que también los predispone a desarrollar enfermedades cardiacas.

Para entender mejor los problemas del corazón asociados a una baja estatura, los investigadores conjuntaron datos de dos colaboraciones internacionales recientes sobre el genoma humano; un estudio exploraba la genética de la estatura y el otro la de las enfermedades cardiacas, comentó el doctor Christopher ODonnell, coautor del estudio y director asociado del Estudio Framingham del Corazón para el Instituto Nacional de Corazón, Pulmones y Sangre de los Estados Unidos (U.S. National Heart, Lung, and Blood Institute).

El equipo primero investigó la asociación entre un cambio en la estatura y el riesgo de enfermedades coronarias al examinar 180 variantes asociadas a la estatura en 200,000 personas, y llegaron a la conclusión de que hay un aumento del 13.5 % en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas por cada 2.5 pulgadas (6 centímetros) que disminuye la estatura de una persona.

Después ahondaron en datos genéticos individuales específicos de una muestra más pequeña, un poco más de 18,000 personas. Los investigadores identificaron una serie de vías por las que los genes relacionados con la estatura también podrían influir en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas.

Curiosamente, el efecto de la estatura en el riesgo a desarrollar enfermedades cardiacas puede estar ligado al sexo: Encontramos una relación directa en hombres pero no en mujeres, dijo Samani, y añadió que es posible que las estadísticas hayan sido afectadas por el hecho de que hubo una cantidad considerablemente menor de mujeres en el estudio.

Samani, Krauss y ODonnell dijeron que estos resultados son preliminares y que no indican que las personas de menor estatura tengan que hacer algo distinto a lo que se recomienda en general para disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas, como seguir una dieta balanceada y hacer ejercicio regularmente.

Tenemos muchísima evidencia que dice que todos deberían estar atentos a sus factores modificables y hablar con su doctor, dijo ODonnell. No queda claro qué se puede hacer con respecto a la estatura, pero queda muy claro que hay muchos comportamientos que se pueden modificar para mejorar la salud.
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FUENTE: Nilesh Samani, M.D., profesor de cardiología y titular del departamento de ciencias cardiovasculares en la Universidad de Leicester, Reino Unido; Ronald Krauss, M.D., director de investigación, arterioesclerosis en el Centro de Investigación del Hospital Infantil de Oakland en California; Christopher ODonnell, M.D., M.P.H., director asociado del Estudio Framingham del Corazón para el Instituto Nacional de Corazón, Pulmones y Sangre de los Estados Unidos; New England Journal of Medicine.

Los niños con diabetes tipo 1 se enfrentan a un mayor número de hospitalizaciones

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 14:34

Los niños con diabetes tipo 1 tienen casi cinco veces más probabilidad de ser hospitalizados que aquéllos que no sufren este padecimiento, según informó un nuevo estudio británico.

El riesgo es más alto para los niños en edad preescolar y los de bajos recursos.

Los niños con diabetes sufren un riesgo inaceptablemente alto de ser hospitalizados, dijo John Gregory, profesor y especialista en endocrinología pediátrica en la Escuela de Medicina de la Universidad de Cardiff, en un comunicado de prensa de la universidad.

Puede ser que la situación no sea muy distinta para niños estadounidenses, de acuerdo a una experta.

Es probable que los resultados sean similares en los Estados Unidos, dijo la doctora Sofia Shapiro, endocrinóloga pediátrica en el Hospital Westchester en Mount Kisco, Nueva York. Los niños pequeños con diabetes tipo 1 tienen más visitas a la sala de urgencias y hospitalizaciones, comparados con niños más grandes o adolescentes.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune que destruye las células que producen insulina en el páncreas. Un 5 por ciento de todos los casos de diabetes son del tipo 1.

En su estudio, el equipo del doctor Gregory revisó estadísticas de casi 1,600 bebés y niños de hasta 15 años en Gales, todos con diabetes tipo 1. El estudio descubrió que estos niños tenían casi cinco veces más probabilidad de ser hospitalizados que niños sin este padecimiento.

Los científicos notaron que el riesgo más alto de hospitalización en niños con diabetes tipo 1 fue para aquellos de 5 años o menores. Pasada esta edad, el riesgo de hospitalización cayó un 15 por ciento por cada incremento de cinco años en la edad al momento del diagnóstico.

Los niños con diabetes tipo 1 que provenían de familias con menos recursos estaban en un riesgo particularmente alto de ser hospitalizados, según el estudio publicado el 13 de abril en la revista BMJ Open.

Según esta evidencia, los servicios clínicos deben buscar nuevas maneras de apoyar al cuidado de quienes están en mayor riesgo: los más chicos y de familias de menos recursos, dijo el doctor Gregory.

Shapiro dijo que la edad es un factor importante para determinar la probabilidad de que un niño con diabetes tipo 1 necesite atención hospitalaria.

Es probable que los niños más chicos tengan menos reservas de glucosa y no sean muy capaces de detectar las bajas de glucosa en sangre, explicó. También les puede ser más difícil comunicar a sus padres o a otros los síntomas de una complicación común y peligrosa de la diabetes tipo 1, la cetoacidosis diabética, dijo Shapiro. Estos síntomas incluyen dolor abdominal o náuseas, explicó.

La doctora Patricia Vuguin es una endocrinóloga pediátrica en el Centro Médico Infantil Cohen en New Hyde Park, Nueva York. Ella apuntó que la incidencia de la diabetes tipo 1 en la infancia está aumentando entre tres y cuatro por ciento por año, sobre todo en niños pequeños, lo que lleva a mayores demandas de servicios y mayores gastos médicos.

Según Vuguin, el padecimiento está ligado a otros malestares, como cetoacidosis diabética, enfermedades cardiacas, nefropatías, enfermedades de la vista y problemas crónicos de pies.

Añadió que en los Estados Unidos ha aumentado el esfuerzo por brindar mejores cuidados a niños con diabetes tipo 1 como pacientes ambulatorios. Sin embargo, no se ha visto cambio alguno en el ritmo de admisión a través del tiempo, a pesar de la existencia de nuevos tratamientos y recomendaciones más estrictas sobre el cuidado del padecimiento, dijo Vuguin.
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FUENTES: Sofia Shapiro, M.D., endocrinóloga pediátrica en el Hospital Westchester en Mount Kisco, Nueva York; Patricia Vuguin, M.D., endocrinóloga pediátrica en el Centro Médico Infantil Cohen en New Hyde Park, Nueva York. Universidad de Cardiff

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=86693&uid=445164&fuente=inews

20 abril 2015

El mal olor corporal tiene los días contados

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:01

Descubren una vía genética bacteriana implicada en la producción del olor corporal.
Para muchas personas, el olor corporal es un desafortunado efecto secundario de su vida cotidiana y es causado por las bacterias en la piel que rompen las moléculas secretadas naturalmente presentes en el sudor. Ahora, investigadores de la Universidad de York, en Reino Unido, en colaboración con Unilever, han estudiado el microbioma de las axilas e identificado un conjunto único de enzimas en la bacteria ‘Staphylococcus hominis’ que es eficaz a la hora romper las moléculas de sudor en compuestos conocidos como tioalcoholes, un componente importante del característico mal olor corporal.
En el trabajo, presentado en la Conferencia Anual de la Sociedad para la Microbiología General que se celebra en Birmingham, Reino Unido, el equipo de científicos evaluó la capacidad de más de 150 bacterias aisladas de muestras de piel de la axila para producir malos olores.
Luego, identificaron los genes que codifican las proteínas responsables de la producción de los tioalcoholes, que son acres en pequeñas cantidades, como una parte por trillón. Un gen en particular presente en ‘S. Hominis’ se encuentra también en otras dos especies de ‘Staphylococcus’, que también mostraron ser fuertes productores de tioalcohol.
Para confirmar que estos genes eran necesarios y suficientes para la producción del mal olor, el equipo los llevó a la bacteria de laboratorio ‘Escherichia coli’, que fue entonces capaz de producir el mal olor corporal cuando se cultivó en presencia de moléculas de sudor humano.
“Este trabajo es un avance significativo en nuestra comprensión de los procesos bioquímicos específicos involucrados en la producción del olor corporal. Fue sorprendente que esta vía en particular del olor corporal se rige por sólo un pequeño número de las muchas especies bacterianas que residen en la axila. Hemos abierto la posibilidad de inhibir la formación de olor corporal usando compuestos diseñados para apuntar a las proteínas específicas que controlan la liberación de malos olores”, señala el director de la investigación, Dan Bawdon, de la Universidad de York.
Aunque estos tioalcoholes se conocían desde hace mucho tiempo por participar en el olor corporal, se sabía poco sobre la forma en que eran producidos por las bacterias en la axila. Los desodorantes y antitranspirantes tradicionales actúan matando no selectivamente las bacterias de la axila o mediante el bloqueo de nuestras glándulas sudoríparas, respectivamente, pero los autores de este trabajo esperan que sus hallazgos se utilicen para producir compuestos que se dirijan específicamente a la producción de tioalcohol, dejando la microbiota de las axilas intacta.

http://www.elmedicointeractivo.com/noticias/internacional/132570/el-mal-olor-corporal-tiene-los-dias-contados

Mecanismos biológicos adaptativos que “defienden” el peso

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:47

¿Por qué es tan difícil bajar de peso?
Las estrategias para el descenso de peso deben considerar los mecanismos biológicos que se oponen a ello.

En el sitio IntraMed

La teneligliptina es un nuevo fármaco util para la estabilización de las fluctuaciones de la glucemia durante el día

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:41

La teneligliptina es un inhibidor de la dipeptidil peptidasa 4 que estabiliza las fluctuaciones de la glucemia durante todo el día y, por consiguiente, podría suprimir la progresión de las complicaciones diabéticas.

En el sitio IntraMed

Los cardiólogos ratifican bajar la presión arterial a menos de 140/90 mmHg para prevenir ataques cardiacos e ictus

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:36

esfigmomanometro

Las cifras más bajas de 130/80 mmHg puede ser apropiada en algunos individuos con enfermedad cardiaca que ya han experimentado un derrame cerebral o ataque al corazón previo.
Una nueva declaración científica emitida conjuntamente por la Asociación Americana del Corazón, el Colegio Americano de Cardiología y la Sociedad Americana de Hipertensión refuerza el objetivo de reducir a menos de 140/90 mmHg para prevenir ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares en pacientes con hipertensión y enfermedad de la arteria coronaria.
El documento, publicado en la revista ‘Hypertension’, sugiere también reducir la presión arterial a menos 130/80 mmHg en algunos individuos con enfermedad cardiaca que ya han experimentado un derrame cerebral, ataque al corazón o pequeño ictus u otros trastornos cardiovasculares como un estrechamiento de las arterias de las piernas o aneurisma de la aorta abdominal.
La nueva declaración ofrece un resumen del tratamiento de la hipertensión en los pacientes que tienen la presión arterial alta y que han sufrido un accidente cerebrovascular, ataque cardiaco o algunas otras formas de enfermedades del corazón, subraya Elliott Antman, presidente de la Asociación Americana del Corazón y profesor de Medicina de la Facultad de Medicina de Harvard, Estados Unidos.
“El comité de redacción refuerza el objetivo de menos de 140/90 para prevenir ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares en pacientes con hipertensión y enfermedad de la arteria coronaria -subraya–. Esto es importante porque ha surgido confusión en la comunidad clínica en el último año en relación con el objetivo apropiado a la hora de gestionar la presión arterial en la población en general”.
Según la declaración, realizada por expertos reconocidos internacionalmente en el ámbito de la cardiología y la investigación de la presión arterial alta, una meta más baja de menos de 130/80 mmHg puede ser apropiada en algunos individuos con enfermedad cardiaca que ya han experimentado un derrame cerebral, ataque al corazón o mini-ictus (también llamado un ataque isquémico transitorio o AIT) u otras patologías cardiovasculares.
Bajar la presión sanguínea se puede realizar de forma segura y la gran mayoría de las personas no tendrá problemas cuando se utilicen los medicamentos estándar, escribe el comité. Sin embargo, estos expertos recomiendan que los médicos tengan precaución en pacientes con obstrucciones de las arterias coronarias, aconsejando que la presión arterial se debe bajar lentamente y no esforzarse por reducir la presión arterial diastólica (número inferior) a menos de 60 mmHg, particularmente en mayores de 60 años.
La declaración ofrece recomendaciones específicas basadas en la evidencia y contraindicaciones para ayudar a los médicos a seleccionar qué medicamentos antihipertensivos usar en pacientes con diversos tipos de enfermedades del corazón. Para la mayoría de los enfermos, eso supone tomar un betabloqueante solo o en combinación con otras clases de fármacos.
“En el espectro de fármacos disponibles para el tratamiento de la hipertensión, los betabloqueantes asumen un lugar central en los pacientes con enfermedad arterial coronaria”, resalta Clive Rosendorff, presidente del comité de redacción de la declaración, profesor de Medicina en la Escuela Icahn de Medicina del Centro Médico de Mount Sinai, en Nueva York, y director de educación médica de postgrado en la Administración de Ancianos en el Bronx, Nueva York.
Además de su efecto sobre la presión arterial, los betabloqueadores disminuyen la frecuencia cardiaca y reducen la fuerza de la contracción cardiaca, lo que rebaja el consumo de oxígeno del corazón. También aumentan el flujo de sangre al corazón al prolongar el tiempo entre las contracciones, que es cuando la sangre fluye hacia el músculo cardiaco.
“Además de tratar la hipertensión, esta declaración también reconoce la importancia de la modificación de otros factores de riesgo de ataque cardiaco, accidente cerebrovascular y otras enfermedades vasculares, incluyendo la obesidad abdominal, niveles anormales de colesterol, la diabetes y el tabaquismo”, resalta Rosendorff.

http://www.elmedicointeractivo.com/noticias/internacional/132458/los-cardiologos-ratifican-bajar-la-presion-arterial-a-menos-de-14090-mmhg-para-prevenir-ataques-cardiacos-e-ictus

10 abril 2015

La FDA autoriza el primer esomeprazol genérico

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 11:23

La Food and Drug Administration(FDA) de Estados Unidos ha autorizado la primera versión genérica de Nexium (esomeprazol magnésico en cápsulas de acción retardada) para tratar el reflujo gastroesofágico patológico (RGEP) en adultos y niños de 1 y más años de edad. El esomeprazol es un inhibidor de la bomba de protones que reduce la cantidad de ácido en el estómago.
Ivax Pharmaceuticals, Inc., una subsidiaria de Teva Pharmaceuticals USA, ha obtenido la aprobación para comercializar esomeprazol en cápsulas de 20 y 40 miligramos.
“Los profesionales de la atención a la salud y los consumidores pueden tener la certeza de que estos fármacos genéricos aprobados por la FDA han cumplido nuestras normas rigurosas”, dijo la Dra. Kathleen Uhl, directora de la Oficina de Fármacos Genéricos del Centro para Evaluación e Investigación de Fármacos de la FDA. “Es importante que los pacientes tengan acceso a las opciones de tratamiento para trastornos crónicos”.
Las cápsulas de esomeprazol también están aprobadas para reducir el riesgo de úlceras gástricas relacionadas con el empleo de antiinflamatorios no esteroides (AINE), tratar la infección gástrica por Helicobacter pylori junto con determinados antibióticos, y tratar trastornos en los que el estómago produce demasiado ácido, como el síndrome de Zollinger-Ellison.
El reflujo gastroesofágico (RGE) ocurre cuando el contenido del estómago se regresa hacia el esófago. El ácido gástrico que entra en contacto con la mucosa del esófago puede ocasionar indigestión de ácido (también llamada reflujo ácido o pirosis). El reflujo gastroesofágico patológico es una forma más grave y crónica de reflujo gastroesofágico. El reflujo que ocurre más de dos veces a la semana durante algunas semanas podría ser un reflujo gastroesofágico patológico, lo cual con el tiempo puede desencadenar problemas de salud más graves, tales como inflamación del esófago (esofagitis) y problemas respiratorios.
Las cápsulas de esomeprazol genérico se dispensarán con una Guía de Medicación que proporciona información importante sobre la utilización y los riesgos de la medicación. Los riesgos más importantes son los problemas gástricos, tales como diarrea grave y una advertencia de que las personas que toman múltiples dosis diarias de inhibidores de la bomba de protones por un periodo prolongado pueden tener más riesgo de fracturas óseas.
Los efectos secundarios más frecuentes informados por quienes toman Nexium en estudios clínicos son cefalea, diarrea, náuseas, flatulencia, dolor abdominal, somnolencia, estreñimiento y sequedad de la boca.
Los fármacos genéricos aprobados por la FDA tienen la misma alta calidad y potencia que los fármacos de patente. Las instalaciones para la producción y envasado de fármacos éticos genéricos deben aprobar las mismas normas de calidad que las de los fármacos de patente.
Referencias:
Food and Drug Administration
Fuente: Medical News Today

http://www.medicalnewstoday.com/releases/288581.php

Hallado un gen clave en la evolución de la mente

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 11:12

cerebro
El cerebro humano es una máquina hecha con piezas recicladas

Del Sitio IntraMed

El sobretratamiento en los pacientes con diabetes tipo 2 es contraproducente

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 11:09

Los mayores de 65 años con diabetes podrían estar recibiendo un ajuste excesivo de sus niveles de glucemia, advierte un estudio que se publicó recientemente  en JAMA Internal Medicine. El nivel de hemoglobina glucosilada (A1c) recomendado se sitúa en cifras que van de menos del 7 % a menos del 6,5 %. No obstante, en pacientes mayores un ajuste muy estricto podría favorecer las hipoglucemias.
Kasia J. Lipska, de la Facultad de Medicina de Yale (New Haven), encabeza este estudio que analiza los niveles glucémicos en pacientes mayores de 65 años con diabetes. Los datos procedían de la cohorte del Nhanes (Encuesta de Examen sobre Nutrición y Salud de Estados Unidos). En total, se estudió la información de 1.288 adultos con diabetes, entre 2001 y 2010.
Los pacientes se dividieron en tres grupos basándose en su situación de salud: muy complejos (presentaban dificultades para realizar al menos dos actividades diarias o dependían de diálisis); complejos (dificultad con al menos dos actividades diarias que implicaran un aparato, o con tres o más afecciones crónicas), y relativamente sanos (sin ningún otro trastorno). De todos ellos, el 50,7 % eran relativamente sanos; el 28,1 % presentaban un situación compleja, y el 21,2 %, muy compleja.
En un 62 %, los niveles de hemoglonina A1c no superaban el 7 %. Esa proporción no difería atendiendo a las categorías de salud (62,8 % en los relativamente sanos; 63 % en los complejos, y 56,4 % en los muy complejos). De esos pacientes con niveles de HbA1c menores del 7 %, el 54,9 % recibía un tratamiento bien con insulina o con sulfonilureas.
Al extrapolar las cifras, los autores concluyen que “dos tercios de los diabéticos mayores con mal estado de salud no experimentan beneficios por el ajuste intenso de la glucemia;por el contrario, el tratamiento parece resultar perjudicial”.

http://endocrinologia.diariomedico.com/2015/01/13/area-cientifica/especialidades/endocrinologia/diabeticos-mayores-65-anos-estarian-sobretratados

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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