Diabetes mellitus

15 octubre 2014

El tratamiento con inhibidores de bomba de protones incrementaría el riesgo de padecer hipomagnesemia

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:38

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Toronto (Canadá) indica que el tratamiento con inhibidores de bomba de protones podría estar relacionado con la hospitalización por hipomagnesemia. La investigación, publicada en PLOS Medicine, alerta sobre la implantación de esta terapia a largo plazo en pacientes con hipomagnesemia o que utilizan de manera habitual diuréticos.
Para la investigación, David Juurlink, autor principal del estudio, y su equipo analizaron la información de la base de datos de los centro médicos de Ontario (Canadá) desde el año 2002 al 2012, incluyendo además las recetas registradas para personas de 65 años de edad o mayores procedentes de la Base de datos sobre los beneficios de los medicamentos en Ontario, los datos procedentes de la Base de Datos del instituto de información saludable sobre los individuos hospitalizados y las urgencias registradas en el Informe del sistema nacional de atención ambulatoria.
Los autores detectaron un total de 336 pacientes de entre 66 años o más a los que se les había recetado este procedimiento y que habían sido hospitalizados por hipomagnesemia. Los resultados mostraron, por lo tanto, que el riesgo de padecer esta patología aumentaba un 43 por ciento en los pacientes a los que se les habían indicado el tratamiento con inhibidores de bomba de protones.
demás, Juurlink y sus equipo descubrieron que este riesgo de la incrementaba de manera particular en los sujetos que habían utilizado diuréticos, que pueden afectar el flujo renal de magnesio.
Además, para excluir la posibilidad de que un medicamento que no mantiene un vínculo causal con la hipomagnesemia mostrara efectos similares, los investigadores realizaron el mismo análisis utilizando una exposición a la histamina antagonistas del receptor H2, mediante la cual, la relación entre hipomagnesemia y el tratamiento con inhibidores de bomba de protones se hacía evidente

http://endocrinologia.diariomedico.com/2014/09/30/area-cientifica/especialidades/endocrinologia/tratamiento-inhibidores-bomba-protones-incrementaria-riesgo-padecer-hipomagnesemia

Nuevos antidiabéticos: luces y sombras

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 16:34

INTRODUCCIÓN
La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es un trastorno metabólico caracterizado por hiperglucemia y un aumento del riesgo de complicaciones micro y macrovasculares. Se estima que el número de adultos con DM2 es de unos 285 millones a nivel mundial (55 millones en Europa) y se espera que esta cifra llegue hasta 438 millones (67 millones en Europa)
en el año 20301.
La diabetes ha sido calificada como la epidemia del siglo XXI y a los tratamientos ya disponibles desde hace un tiempo, con la metformina como primera elección, se les han añadido nuevos grupos de medicamentos con novedosos mecanismos de acción, como los reguladores de las incretinas, que incluye a los inhibidores de la dipeptidil-peptidasa
4 (DPP-4) y a los análogos del péptido 1 similar al glucagón (GLP-1), y los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (SGLT-2)2.
Estos nuevos tratamientos se han aprobado en base a su efecto sobre la hemoglobina glicosilada (HbA1c), que es una variable subrogada, sin que se hayan realizado ensayos que evalúen su impacto sobre la mortalidad y las complicaciones micro y macrovasculares asociadas a la diabetes. Además, hay incertidumbre sobre algunos de sus posibles efectos
adversos, como es el caso de los reguladores de las incretinas y la aparición de pancreatitis, cáncer de páncreas y cáncer de tiroides y se desconoce la seguridad a largo plazo de todos ellos.
En general, cuando una nueva clase de antidiabéticos llega al mercado, es objeto de una fuerte promoción, basada en la supuesta ventaja de que reducen la concentración de HbA1c, sin inducir episodios de hipoglucemia grave ni producir aumento de peso. Posteriormente, cuando las evidencias sobre sus posibles efectos adversos comienzan a aparecer, son subestimadas y las agencias reguladoras tardan demasiado tiempo antes de actuar(3,4).
En este sentido, es importante no olvidar el precedente de la rosiglitazona, que aunque se aprobó por haber demostrado efectos favorables en la reducción de la HbA1c, tuvo que ser retirada del mercado años después, tras observarse que producía un aumento de un 40% en el riesgo de infarto de miocardio. Un ejemplo de que la toma de decisiones clínicas basadas únicamente en resultados de ensayos con variables subrogadas puede poner en peligro la salud de los pacientes(3).
REGULADORES DE LAS INCRETINAS (inhibidores de la DPP-4 y análogos del GLP-1)
Mecanismo de acción
Su mecanismo de acción se basa en las acciones glucorreguladoras de las «incretinas». Hace tiempo que se descubrió
que la ingesta oral de glucosa desencadena un pico de insulina mayor que la infusión de glucosa endovenosa. Este efecto, denominado “incretina”, se debe a la acción de las llamadas «incretinas», un grupo de hormonas endógenas secretadas tras la ingesta por las células del intestino delgado, que actúan sobre las células beta del páncreas, estimulando la secreción de insulina. Son responsables del 50-70% de la secreción posprandial de insulina(5).
Las incretinas más representativas son el Glucagon-Like-Peptide-1 (GLP-1) y el Glucose-dependent Insulinotropic Polypeptide (GIP), que son degradadas rápidamente (en 1-2 minutos) por la enzima Dipeptidil Peptidasa-4 (DPP-4)(6).
Teniendo en cuenta estas acciones, se ha considerado este efecto incretina como una diana terapéutica. Para ello, se han seguido dos vías: inhibir la enzima que las degrada (la DPP-4), o buscar análogos del GLP-1 que no sean metabolizados por la misma. Con ambos grupos de medicamentos se produce un incremento en la secreción de insulina por parte de las células β pancreáticas y una disminución de la secreción de glucagón, de forma glucosa dependiente. Además, los análogos del GLP-1 retrasan el vaciado gástrico (lo que disminuye la velocidad a la que la glucosa derivada de la ingestión de comidas aparece en la circulación) y reducen la ingesta de alimentos debido a una disminución del apetito y un aumento de la saciedad(5).
Existen 2 tipos de fármacos reguladores de las incretinas:
– los potenciadores de las incretinas (inhibidores de la DPP-4 o gliptinas): linagliptina, saxagliptina, sitagliptina, vildagliptina,alogliptina (autorizada pero todavía no comercializada). Se administran por vía oral.
– los incretín-miméticos o análogos del GLP-1: exenatida, exenatida semanal, liraglutida, lixisenatida y albiglutida (autorizada pero todavía no comercializada). Se administran por vía subcutánea.
Eficacia
Los análogos del GLP-1 reducen la HbA1c en torno al 1-1,5% y las gliptinas entre el 0,5-1%(7). Presentan

6 octubre 2014

La FDA aprueba el Trulicity para tratar la diabetes tipo 2

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:05

September 18, 2014
Comunicado
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos aprobó hoy las inyecciones subcutáneas semanales de Trulicity (dulaglutida) para mejorar el control de la glucemia (los niveles de azúcar en la sangre), junto con una dieta balanceada y ejercicio, en los adultos que padecen diabetes tipo 2.
La diabetes tipo 2 afecta a cerca de 26 millones de personas y representa más del 90 por ciento de los casos de diabetes diagnosticados en los Estados Unidos. Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en la sangre pueden elevar el riesgo de sufrir complicaciones serias, entre ellas afecciones cardiacas, ceguera, y daños renales y del sistema nervioso.
“La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica grave que hace que los niveles de glucosa suban más alto de lo normal”, señaló la Dra. Mary Parks, M.D., subdirectora de la Oficina de Evaluación de Medicamentos II, del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA. “El Trulicity es una nueva opción de tratamiento que puede usarse sólo o incorporado a regímenes de tratamiento existentes para controlar los niveles de azúcar en la sangre en el tratamiento general de la diabetes tipo 2”.
El Trulicity es un agonista del receptor de un péptido similar al glucagón 1 (GLP-1), una hormona que ayuda a normalizar los niveles de azúcar en la sangre. La seguridad y la eficacia del medicamento fueron evaluadas en 8 ensayos clínicos, en los que 3,342 pacientes con diabetes tipo 2 tomaron Trulicity. Los que tomaron Trulicity vieron mejorar el control de su nivel de glucemia, como se apreció en las reducciones de su nivel de hemoglobina HbA1c (la hemoglobina A1c es una medida del control del azúcar en la sangre).
El Trulicity se ha estudiado como una terapia independiente, así como en combinación con otras terapias para la diabetes tipo 2, que incluyen la metformina, la sulfonilurea, la tiazolidinediona y la insulina prandial. El Trulicity no debe usarse para tratar a personas con diabetes tipo 1; a quienes presenten un número elevado de cetonas en la sangre o la orina (cetoacidosis diabética); a quienes padezcan problemas intestinales o estomacales serios; ni como una primera línea de terapia para los pacientes a los que no pueda tratarse con una dieta balanceada y ejercicio.
El Trulicity tiene un recuadro de Advertencia indicando que se han observado tumores de la glándula tiroides (tumores de células C de la tiroides) en estudios sobre este medicamento realizados con roedores, pero que se desconoce si ocasiona tumores de células C de la tiroides, incluyendo un tipo de cáncer llamado cáncer medular tiroideo (CMT), en los seres humanos. El Trulicity no debe administrarse a pacientes con antecedentes personales o familiares de CMT, o que padezcan el síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2 (una enfermedad en la que los pacientes presentan tumores en más de una glándula del cuerpo, lo que los predispone para contraer CMT).
La FDA está exigiendo que se someta al Trulicity a los siguientes estudios una vez que empiece a comercializarse:
-un ensayo clínico para evaluar la dosificación, la eficacia y la seguridad en los pacientes pediátricos;
-un estudio para evaluar los efectos potenciales sobre la maduración sexual, la reproducción, y el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso central en ratas inmaduras;
-un registro de casos de cáncer medular tiroideo (CMT) de por lo menos 15 años de duración para identificar cualquier aumento en la incidencia de CMT relacionado con el Trulicity;
-un ensayo clínico comparando el Trulicity con la insulina glargina en el control de la glucemia en pacientes con diabetes tipo 2 y una insuficiencia renal grave o moderada; y
-un ensayo de consecuencias cardiovasculares para evaluar el riesgo cardiovascular que presenta el Trulicity para los pacientes con un riesgo inicial alto de sufrir enfermedades cardiovasculares.
La FDA aprobó el Trulicity usando una estrategia de evaluación y mitigación de riesgos (REMS, por sus siglas en inglés) que consiste en un plan de comunicación para informar a los profesionales de la salud acerca de los riesgos graves relacionados con este medicamento.
En los ensayos clínicos, los efectos secundarios más comunes que se observaron en los pacientes tratados con Trulicity fueron náuseas, diarrea, vómito, dolor abdominal y pérdida del apetito.
Trulicity es manufacturado por Eli Lilly and Company, con sede en Indianápolis.
La FDA, una dependencia del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos, protege la salud pública asegurando la protección, eficacia y seguridad de los medicamentos tanto veterinarios como para los seres humanos, las vacunas y otros productos biológicos destinados para su uso en seres humanos, así como la de los dispositivos médicos. La dependencia también es responsable de la protección y seguridad de nuestro suministro nacional de alimentos, los cosméticos, los suplementos dietéticos, los productos que emiten radiación electrónica, así como de la fiscalización de los productos de tabaco.

http://www.fda.gov/NewsEvents/Newsroom/ComunicadosdePrensa/ucm415376.htm

Lípidos ectópicos, resistencia a la insulina y enfermedad cardiometabólica

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 10:01

La causa más frecuente de depósito ectópico de lípidos en el músculo esquelético y en el hígado es el consumo de calorías superior al gasto calórico y la disminución de estos lípidos ectópicos se asocia con la neutralización de la resistencia a la insulina en estos órganos.

Del sitio IntraMed

Diabetes tipo 2 en pediatría

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 9:45

La prevalencia de la obesidad infantil se incrementó en las últimas cuatro décadas. En 2010, se estimó que 43 millones de niños tenían sobrepeso en todo el mundo, y se espera que esta cifra aumente hasta los 60 millones en 2020.

Del sitio IntraMed

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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