Diabetes mellitus

7 agosto 2014

Pasar el día activo favorece el envejecimiento saludable

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:44

Llevar una vida activa, aun sin hacer ejercicio de manera regular, estuvo asociado con una mejor salud cardíaca y longevidad en un estudio sobre un grupo de adultos mayores de Suecia.

Un estudio con 3.900 hombres y mujeres de más de 60 años de Estocolmo, los resultados se suman a la evidencia de que el sedentarismo sería muy dañino.

“Sabemos desde hace 60 años que la actividad física es importante para el corazón”, dijo la autora principal, Elin Ekblom-Bak, del Laboratorio de Fisiología del Trabajo Åstrand de la Escuela Sueca de Deportes y Ciencia de la Salud, Estocolmo.

Pero señaló que, hasta hace poco, los científicos “se habían olvidado” de la actividad general diaria. Hacer ejercicio intenso o no sólo demanda una fracción de tiempo en el día.

Eso deja el resto del día para quedarse sentados o hacer actividades, como hacer trabajos en el hogar, cortar el césped, arreglar el jardín, reparar el automóvil o pescar.

En los adultos mayores, dedicarle más tiempo a esas actividades de baja intensidad reduciría el sedentarismo, según el equipo de Ekblom-Bak en British Journal of Sports Medicine.

En el período 1997-1999, más de 5.000 adultos de 60 años participaron del estudio, que incluyó un cuestionario inicial sobre la salud, el estilo de vida y las actividades diarias, seguido de evaluaciones clínicas.

Al inicio del estudio, los participantes más activos, independientemente del nivel de ejercicio, tendían a tener la cintura más pequeña y niveles de colesterol más saludables.

El equipo los siguió durante 12,5 años, en los que casi 500 participantes sufrieron un primer infarto o accidente cerebrovascular (ACV) y casi 400 murieron por cualquier causa.

Los que hacían muchas actividades diarias eran menos propensos a tener un trastorno cardíaco y lo eran aún menos a morir que los más sedentarios. Por cada 100 sedentarios que tuvieron un infarto o un ACV, 73 personas muy activas sufrieron las mismas complicaciones. Por cada 100 sedentarias que murieron, fallecieron 70 personas muy activas.

“Son resultados fascinantes”, dijo David Dunstan, del Instituto del Corazón y la Diabetes Baker IDI, Melbourne, Australia.

“Pero no sorprenden porque otros estudios similares, pero con una mirada distinta, están demostrando lo mismo, pero inversamente, porque existe una gran correlación entre el tiempo que una persona pasa sentada y la actividad física general”, agregó.

Mientras se está sentado, los músculos no se contraen y el flujo sanguíneo disminuye. Esto reduce la eficiencia de muchos procesos sanguíneos, como la absorción de la glucosa en sangre, según indico Dunstan. Dijo que la actividad contrarresta ese efecto.

“Además de hacer ejercicio con regularidad para mejorar la salud, hay que alentar a la gente a pensar qué está haciendo durante el resto del día, cuando no están ejercitando”, señaló por correo electrónico.

“Hacer ejercicio regular sigue siendo importante. Vimos que los que ejercitaban regularmente y hacían actividades el resto del día tenían el perfil de riesgo más bajo”, sostuvo Ekblom-Bak.

Dunstan comentó que el ejercicio moderado a intenso fortalece el músculo cardíaco y otros músculos, y hasta regularía la presión sanguínea más que la actividad física en general. Pero consideró importante que los médicos, y la sociedad en general, promuevan las actividades diarias y no sólo el ejercicio.

NUEVA YORK (Reuters Health) –

FUENTE: British Journal of Sports Medicine

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=82362

Metformina no mejora la actividad cardiaca en pacientes sin diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:37

Un estudio ha revelado que la Metformina no afecta a los pacientes que no tienen diabetes y que han sufrido intervenciones coronarias percutáneas (PCI) debido a infartos de miocardio con elevación del segmento ST.

Una reciente investigación presentada en la 2014 Sesión Científica del Colegio Americano de Cardiología y publicada en JAMA, sugiere que el tratamiento con metmorfina no mejora la actividad ventricular en pacientes sin diabetes.

El estudio, liderado por Chris P.H de la Universidad de Groningen (Países Bajos), escogió aletoriamente a  380 pacientes que habían sufrido PCI para tomar metformina o placebo dos veces al día durante 4 meses y así determinar si metformina ayudaba a garantizar la actividad del ventrículo izquierdo después de un STEMI (un patrón determinado en un electrocardiograma posterior a un ataque cardiaco) en pacientes sin diabetes.

En la investigación, la fracción de eyección del ventrículo izquierdo, que permite medir cómo bombea el ventrículo izquierdo con cada contracción fue evaluada con una resonancia meganética. Cuatro meses después de comenzar el estudio ésta no fue diferente entre el grupo de metformina y el grupo placebo. Además, el nivel pro-péptido natriurético cerebral N-terminal no fue diferente en ninugno de los dos grupos.  Sin embargo se observaron eventos cardiacos mayores en seis pacientes del grupo que tomaron metformina y en dos pacientes del grupo que tomaron placebo.

“La función ventricular izquierda se considera actualmente el predictor más importante de morbilidad y mortalidad después de un STEMI. El estudio ha demostrado que la metmorfina no tiene un efecto significativo en los resultados a largo plazo después de STEMI en pacientes sin diabetes”, ha explicado el autor del estudio.

http://endocrinologia.diariomedico.com/2014/03/31/area-cientifica/especialidades/endocrinologia/metformina-no-mejora-actividad-cardiaca-pacientes-sin-diabetes

Cuestionan la utilidad de la metformina en niños obesos no diabéticos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:31

Combinar la metformina con un régimen de dieta y ejercicio para el tratamiento de niños obesos sin diabetes sólo supera levemente los efectos de la dieta y el ejercicio.

“Ese beneficio reducido debería incluir efectos adversos y costos mínimos en cada caso, y la evidencia sólo respalda un período de uso relativamente corto”, dijo Marian S. McDonagh, PharmD, de Oregon Health & Science University, Portland.

La metformina está aprobada para el tratamiento de la diabetes tipo 2 en adultos y niños mayores de 10 años, pero cada vez se utiliza fuera de esa indicación para contrarrestar la obesidad infantil, según publica en JAMA Pediatrics el equipo de McDonagh.

“Nuestro objetivo es que los médicos y los padres cuenten con información precisa y sin sesgos para decidir sobre el uso de la metformina en niños obesos”, dijo la autora.

Con su equipo revisó 14 ensayos clínicos aleatorios para evaluar la seguridad y la efectividad de la metformina en el tratamiento de un total de 946 participantes, de entre ocho y 18 años, sin diabetes y con IMC de entre 26 y 41 puntos.

Los participantes tratados con metformina habían adelgazado 3,77 kg más y habían perdido 1,4 puntos más de IMC que aquellos tratados sólo con cambios del estilo de vida.

Pero dado que el IMC promedio inicial era de 33, la reducción registrada superaba apenas por un 3,6 por ciento a la obtenida con la dieta y el ejercicio únicamente, lo que no alcanza el valor necesario para obtener beneficios prolongados.

“El efecto clínico de una diferencia tan pequeña en el IMC es cuestionable”, dijeron los autores.

“Los análisis de los subgrupos sugieren que habrían niños más beneficiados que otros, como aquellos con un IMC mayor que 35, 12 años o menos y sin problemas de respuesta a cambios del estilo de vida previos”, agregaron.

“La evidencia es insuficiente como para examinar completamente esos subgrupos o tener en cuenta algunos de los potenciales factores confundentes más importantes (por ejemplo, la pubertad)”, señala el equipo.

No se registraron efectos adversos graves, aunque la metformina causó más casos de trastornos gastrointestinales (26 versus 13 por ciento).

“Es una decisión difícil, aun cuando el perfil de efectos adversos es bastante benigno y el fármaco está disponible en una versión genérica, de modo que el costo no es un problema importante”, dijo McDonagh.

“Aun así, existirían casos en los que no debería utilizarse: proporcionar una sensación de éxito en el corto plazo que podría obtenerse con cambios del estilo de vida, incluida la familiar, sostenidos en el largo plazo”, aclaró McDonagh.

“Sólo dos estudios siguieron a los participantes después de suspender el fármaco; los autores observaron que los participantes tendieron a recuperar el peso inicial. Hay que comprender que en esos estudios, los cambios del estilo de vida eran de baja intensidad y estaban orientados a los niños, no a las familias”, aseguró.

Los autores declararon no tener conflictos de interés.

FUENTE: JAMA Pediatrics, online 16 de diciembre del 2013.

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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