Diabetes mellitus

23 abril 2013

Asocian la exposición al mercurio con el riesgo de diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:31
Los adultos jóvenes que tienen un nivel más alto de mercurio en su cuerpo pueden tener un riesgo un 65 por ciento mayor de contraer diabetes tipo 2 en un momento posterior de sus vidas, según advierte un nuevo estudio.
Los hallazgos (que son los primeros que vinculan el mercurio con la diabetes en los seres humanos) son alarmantes con respecto a la nutrición, porque comer pescado y marisco es la principal fuente de mercurio para las personas, añadieron los investigadores.
Indicaron que casi todo el pescado y marisco contienen restos de mercurio, pero también contienen proteína magra y otros nutrientes importantes, como el magnesio y los ácidos grasos poliinsaturados omega 3, que podrían contrarrestar los efectos del mercurio.
El estudio contó con casi 3,900 hombres y mujeres de 20 a 32 años de edad que no tenían diabetes en 1987 y se les realizó un seguimiento hasta 2005. Se midió su nivel de mercurio en las uñas de los pies y se les realizó una prueba de diabetes durante el periodo del estudio. El vínculo entre el mercurio y el riesgo de diabetes tipo 2 se estableció después de que los investigadores tuvieran en cuenta una serie de factores del estilo de vida y dietéticos.
En comparación con otros participantes, las personas con el nivel de mercurio más alto tenían un estilo de vida más sano (un nivel inferior de grasa corporal, un tamaño de cintura más pequeño y un nivel de ejercicio más alto) y también comían más pescado.
Los hallazgos, publicados recientemente en la revista Diabetes Care, ponen de relieve la necesidad de que las personas elijan el marisco y el pescado que se sabe que contienen un nivel bajo de mercurio, afirmó el autor principal del estudio, Ka He, epidemiólogo en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Indiana.
Los tipos de marisco y pescado con un nivel más bajo de mercurio son los camarones, el salmón y el bagre, mientras que los que tienen un nivel más alto son el pez espada y el tiburón.
Aunque el estudio encontró una asociación entre un nivel alto de mercurio y el desarrollo posterior de diabetes tipo 2, no demostró una relación de causa y efecto.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: Indiana University, news release, April 8, 2013

Los alimentos fritos y la carne roja provocan un envejecimiento prematuro y enfermedades

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:29
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Un nuevo estudio británico proporciona más evidencias de que seguir la llamada dieta “occidental” podría no ser bueno a largo plazo.
Las personas que se alimentan de este tipo de dieta (que incluye alimentos fritos y dulces, carne roja y procesada, granos refinados y productos lácteos ricos en grasas) tienen un riesgo mayor de muerte prematura. Y los que logran llegar a la vejez tienen menos probabilidades de gozar de buena salud, afirmaron los investigadores.
El estudio contó con casi 3,800 hombres y 1,600 mujeres en el Reino Unido, con una edad promedio de 51 años, a los que se realizó un seguimiento desde 1985 hasta 2009. Para el fin de ese periodo, el 73 por ciento de los participantes había experimentado un envejecimiento normal y el 4 por ciento vivieron un envejecimiento ideal, el cual se define como libre de enfermedades crónicas y con puntuaciones altas en las pruebas de habilidades físicas y mentales.
Durante el periodo de seguimiento, el 13 por ciento de los participantes padeció un evento cardiovascular no mortal, el 3 por ciento falleció por causas relacionadas con el corazón y el 7 por ciento murió por otras causas, según la investigación, que fue publicada en la edición de mayo de la revista The American Journal of Medicine.
Los que siguieron una dieta occidental tenían menos probabilidades de experimentar un envejecimiento ideal, afirmó en un comunicado de prensa de la revista la investigadora principal, Tasnime Akbaraly, de INSERM, una institución de investigación biomédica y de salud pública de Montpelier, Francia.
“Hemos mostrado que seguir unas recomendaciones dietéticas específicas… podría ser de utilidad para reducir el riesgo de un envejecimiento poco saludable, y que evitar los alimentos de la dieta occidental podría resultar en una mejora de la posibilidad de envejecer sin enfermedades crónicas y con un nivel alto de funcionalidad”, comentó Akbaraly en el comunicado de prensa.
“Una mejora en la comprensión de la distinción entre las conductas específicas relativas a la salud que protegen de las enfermedades y las que movilizan a los individuos hacia un envejecimiento ideal podría facilitar mejoras en las medidas de prevención de la salud pública”, añadió.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: The American Journal of Medicine, news release, April 15, 2013
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_136054.html

9 abril 2013

Enfermedad arterial periférica en personas con diabetes mellitus tipo 2

Filed under: Artículos cubanos — Arturo Hernández Yero @ 15:57

Factores de riesgo y aparición de enfermedad arterial periférica.

Dr. Eduardo René Valdés Ramos,I Dra. Yanet Espinosa BenítezII

I Centro de Atención al Diabético. Bayamo, Granma, Cuba.
II Policlínico “16 de Marzo”. Bayamo, Granma, Cuba.

Los efectos adversos de las estatinas pueden superarse

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:51

 Un estudio sugiere que la mayoría de los pacientes que suspenden el uso de las estatinas para reducir el colesterol por sus efectos adversos u otro motivo, podrían volver a utilizar el mismo fármaco o uno similar sin secuelas en el largo plazo.
 
Esto es importante porque si las personas que necesitan tomar estatinas suspenden el tratamiento tienen riesgo de padecer complicaciones cardíacas graves, de modo que los médicos y los pacientes deberían pensar con cuidado antes de suspender el tratamiento por reacciones adversas leves.
 
“Es muy común que los pacientes escuchen a amigos o lean en Internet sobre estos efectos adversos (…) y digan ‘Nunca volveré a tomar una estatina'”, dijo el doctor Alexander Turchin, coautor del nuevo estudio del Hospital de Brigham, Boston.
 
Pero aclaró que la mayoría de los efectos adversos “no son una contraindicación absoluta” de uso.
 
Un cuarto de los estadounidenses de 45 años o más utilizan estatinas para prevenir infartos o accidentes cerebrovasculares. Los fármacos están especialmente recomendados para diabéticos o personas con antecedentes cardiovasculares. Cuestan entre 11 y más de 200 dólares por mes.
 
El equipo de Turchin revisó las historias clínicas y las anotaciones clínicas de 108.000 pacientes a los que se les había recetado una estatina en uno de dos hospitales de Boston entre el 2000 y el 2008.
 
Unos 57.000 suspendieron el tratamiento por lo menos temporalmente durante el estudio. Menos de 19.000 tuvieron efectos adversos asociados con el fármaco utilizado, según constaba en sus historias clínicas, y 11.000 (10 por ciento de todos los pacientes) suspendieron la terapia por esas complicaciones.
 
Aun así, a la mayoría de los que habían suspendido las estatinas se le recetó el mismo fármaco o uno similar durante el año siguiente y más del 90 por ciento siguió utilizándolo.
 
Esto sugiere que los trastornos musculares y estomacales que sufren algunos usuarios no siempre se deberían sólo a los fármacos o que estarían asociados con un solo tipo de estatina, pero no con esa clase farmacológica, según publica el equipo en Annals of Internal Medicine.
 
“No se repetirían con otra dosis u otra estatina, de modo que habría que volver a intentarlo”, dijo Turchin. La excepción, según advirtió el autor, son los pacientes que desarrollan una reacción grave, riesgosa para la vida, como una enfermedad que causa necrosis muscular llamada rabdomiolisis, después de empezar a tomar las estatinas. Aclaró que en el estudio, ese tipo de reacciones fueron muy raras.
 
El doctor Dennis Ko, cardiólogo del Centro Schulich para el Corazón del Centro de Ciencias de la Salud de Sunnybrook, Toronto, mencionó que sería difícil utilizar las historias clínicas electrónicas para obtener información detallada sobre cuándo y por qué los pacientes suspenden los medicamentos, lo que es una limitación del nuevo estudio.
 
Pero coincidió con la conclusión general: que las estatinas merecen un segundo intento, a pesar de sus efectos adversos leves.
 
“Para los pacientes que se beneficiarán enormemente con estos fármacos, en especial aquellos con (antecedentes cardíacos) o con alto riesgo de padecer enfermedad coronaria, hay opciones para salir adelante y pienso que hay que insistir -sostuvo Ko, que no participó del estudio-. La mayoría de las veces, los efectos secundarios pasarán”.
 
Turchin recomendó que los pacientes que estén preocupados por los efectos adversos, conversen con sus médicos sobre otras opciones.
 By Genevra and Pittman
 
NUEVA YORK (Reuters Health)
FUENTE: Annals of Internal Medicine
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=79761

Desarrollan insulina de aplicación oral en México

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 15:48
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CIUDAD DE MÉXICO (20/ENE/2013).- Con el propósito de facilitar la administración de la insulina en pacientes con diabetes, especialistas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) han diseñado una matriz (cápsula) que permitirá ingerir la hormona por vía oral.
De acuerdo con la doctora Elizabeth Carvajal Millán, titular de la investigación, la cápsula es elaborada con polisacáridos (polímeros) obtenidos de la cascarilla de cereales como el trigo y el maíz.
Explicó que la matriz diseñada ha demostrado en pruebas de laboratorio resistencia a ambientes ácidos, por lo que el polisacárido protegerá a la insulina durante el trayecto en el tracto digestivo.
La intención, señaló la investigadora, es que al llegar al colon, los microorganismos endémicos degraden la cápsula y liberen la insulina, donde sería absorbida por el organismo para pasar al torrente sanguíneo.
Comentó que el tiempo que tarde en liberarse la insulina será diferente en cada caso, pues dependerá de la duración del trayecto de la cápsula  al colon; no obstante, podría hablarse de un promedio de 12 horas.
Carvajal Millán apuntó que ingerir la insulina de esta manera aumentará el apego al tratamiento entre las personas con diabetes, ya que existe cierta reticencia a administrarla constantemente a través de  la vena.
Indicó que, al ser resistente a los cambios de temperatura y de pH, la cápsula que contenga la insulina no se romperá en su trayecto por el tracto digestivo, protegiendo así la hormona hasta su llegada al colon.
La investigadora expuso que la matriz diseñada está basada en un polisacárido soluble en agua, por lo que se emplea este líquido para solubilizarlo o alguna otra sustancia compatible con la insulina. Posteriormente, se agrega una enzima que permite al polímero formar una red para contener a la hormona.
Si bien el proyecto de este Centro Público de Investigación Conacyt comenzó hace seis años, la matriz aún debe ser evaluada para conocer el tiempo de degradación y los microorganismos que intervienen en el proceso, por lo cual aún no tienen contacto con la industria farmacéutica nacional.
Cabe señalar que para la realización de este proyecto, el CIAD colabora con la Facultad de Medicina de la Universidad de Sonora, y cuenta con financiamiento del Fondo Sectorial de Investigación en Salud y Seguridad Social (SSA/IMSS/ISSSTE-CONACYT).

Consumir menos sal y más potasio salvaría millones de vidas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:41
Reducir la ingesta de sal en la dieta y aumentar los niveles de potasio prevendrían millones de muertes por enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular en todo el mundo cada año, según tres estudios recientes.
 
Los nuevos estudios, que revisaron investigaciones anteriores, aparecen en la edición en línea del 4 de abril de la revista BMJ.
 
Un estudio examinó los hallazgos de 34 ensayos clínicos en que participaron más de 3,000 adultos, y halló que una reducción modesta en la ingesta de sal llevaba a reducciones significativas en la presión arterial, conduciendo a un menor riesgo de ataque cardiaco, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardiaca.
 
Otro estudio que revisó 56 estudios anteriores reportó hallazgos similares. Halló que reducir el consumo de sal llevaba a una menor presión arterial, y a una reducción en el riesgo de accidente cerebrovascular y enfermedad cardiaca fatal en los adultos.
 
También hubo evidencia de que una reducción en la ingesta de sal reducía la presión arterial en los niños.
 
Un tercer estudio analizó los datos de 33 ensayos clínicos en que participaron más de 128,000 personas, y halló que aumentar la ingesta de potasio reducía la presión arterial en los adultos, y reducía su riesgo de accidente cerebrovascular en un 24 por ciento.
 
Una mayor ingesta de potasio también fue beneficiosa para los niños, pero se necesita más investigación, señalaron los autores del estudio.
 
El potasio se halla en la mayoría de frutas y verduras frescas, y en las legumbres, como los frijoles y los guisantes.
 
La Organización Mundial de la Salud fijó una meta global de reducir la ingesta de sal en la dieta a 5 o 6 gramos (más o menos una cucharadita) al día para 2050. Sin embargo, los investigadores del estudio y otros expertos recomiendan una reducción más marcada, a 3 gramos al día.
 
FUENTE: BMJ, news release

Una intervención de alimentación consciente puede ayudar a las personas a limitar el consumo de alimentos sin tener que restringir la ingesta.

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 15:38

Alimentación consciente. Del sitio IntraMed

Hallan una hormona que estimula la secreción de insulina y previene frente a la diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:35
Un equipo de investigadores de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, ha encontrado funciones anti-diabéticas en una hormona que, como la insulina, se produce por las células de los islotes del páncreas. La nueva hormona, que estimula la secreción de insulina en ratas y en humanos, protege las células de los islotes pancreáticos de la presencia de tóxicos. El estudio se ha publicado en la revista “Cell Metabolism”.
El nuevo hallazgo proporciona información sobre la supervivencia de las células beta, un tipo de células de los islotes pancreáticos que producen insulina para regular los niveles de glucosa en sangre. El descubrimiento podría abrir vías para futuras investigaciones hacia la prevención y el tratamiento de la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2. Los investigadores administraron la hormona, llamada TLQP-21, a ratas Zucker (genéticamente obesas), que poseen una propensión genética a desarrollar diabetes tipo 2. En los animales tratados con esta hormona, mejoraron los niveles de glucosa y la muerte de células beta fue menor. “Esta es la primera demostración de que la hormona TLQP-21 evita el deterioro de las células beta y estimula la secreción de insulina en presencia de glucosa”, señala el autor principal, Christopher B. Newgard, director del Centro de Metabolismo y Nutrición Sarah W. Stedman.
Si bien los investigadores han probado hasta el momento la hormona TLQP-21 solo en modelos de diabetes tipo 2, planean estudiar la hormona en el tipo 1 en futuros estudios. Ambos tipos de diabetes se caracterizan por una pérdida de masa funcional de las células beta. El tipo 1 es una enfermedad autoinmune caracterizada por la pérdida selectiva y progresiva de las células beta funcionales que producen insulina y es más grave. El tipo 2 es una enfermedad caracterizada por la disfunción de las células beta, así como la resistencia periférica a la insulina. La mayoría de las personas con diabetes tipo 2, eventualmente, llegan a ser insulinodependientes. “Estos resultados proporcionan una visión novedosa sobre cómo puede regularse en el cuerpo la supervivencia de las células beta”, afirma la coautora Patricia Kilian, quien añade que “futuros estudios pondrán a prueba cómo afecta esta hormona a la función de las células beta en modelos de diabetes tipo 1″.
La hormona TLQP-21 es parecida en algunas de sus funciones a otra hormona natural producida en el tracto digestivo, el péptido similar al glucagón GLP-1. A través de diferentes mecanismos, ambas hormonas protegen y promueven la secreción de insulina. En la actualidad, el GLP-1, o los fármacos que lo estabilizan, son ampliamente utilizados para tratar la diabetes tipo 2, pero con algunos efectos secundarios, como el aumento del ritmo cardíaco, y un reducido vaciado del estómago, que han dado lugar a la suspensión del tratamiento en algunas personas.
“Lo que es interesante es que en los estudios con animales tratados con TLQP-21 no hemos visto estos efectos secundarios”, afirma el coautor Samuel B. Stephens, quien añade que “las ratas del estudio comieron una cantidad normal de alimentos y no mostraron ningún cambio en la frecuencia cardíaca o en los patrones de la digestión cuando se les administró grandes dosis de la hormona”. Según los investigadores, el siguiente paso es encontrar una pequeña molécula que estimule las células de los islotes pancreáticos que producen la hormona TLQP-21 o desarrollar versiones más potentes y estables de la hormona inyectada. La investigación para el desarrollo de un fármaco de acción prolongada ayudará a acelerar las pruebas en modelos de diabetes tipo 1.

Un estudio sugiere un vínculo entre la hormona melatonina y la diabetes tipo 2

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:30
Unos niveles reducidos de la hormona melatonina podrían estar vinculados con el desarrollo de la diabetes tipo 2, según una investigación reciente.
Un estudio de mujeres de EE. UU. halló que las que tenían los niveles más bajos de melatonina presentaban más del doble de riesgo de diabetes tipo 2 en comparación con las mujeres con los niveles más altos de la hormona. Esa asociación se sostuvo incluso cuando los investigadores controlaron otros factores de riesgo de la diabetes tipo 2, como el peso corporal y los hábitos alimentarios.
Pero no está claro si una deficiencia de melatonina en realidad provoca la diabetes tipo 2. “Hallamos una asociación entre la melatonina y la diabetes tipo 2. Lo que no obtuvimos a partir de este estudio fue causalidad”, señaló el autor principal del estudio, el Dr. Ciaran McMullan, miembro de investigación del Hospital Brigham and Women’s, en Boston. “Ese es el próximo paso de la investigación”.
Los hallazgos no cambiarán la gestión clínica. “No hay evidencia de que tomar melatonina mejorará las probabilidades de una persona de evitar la diabetes”, señaló McMullan.
Los resultados del estudio, financiado por los Institutos Nacionales de Salud, aparecen en la edición del 3 de abril de la revista Journal of the American Medical Association.
La melatonina es una hormona que se vincula de forma más común con el sueño y con el reloj biológico del organismo. La producción de melatonina alcanza su máximo de tres a cinco horas después de conciliar el sueño en la oscuridad, y casi no se produce melatonina durante el día, según la información de respaldo del estudio. Las irrupciones del sueño pueden afectar a la producción de melatonina, al igual que la exposición a más o menos luz del día, comentó McMullan.
Las personas con diabetes tipo 2, la forma más común de diabetes por mucho, no producen suficiente insulina o no la utilizan adecuadamente. La insulina es una hormona que se necesita para convertir el azúcar (glucosa) de los alimentos en energía.
Los receptores de melatonina se hallan por todo el cuerpo, incluyendo las células de los islotes del páncreas, que producen insulina. Esa conexión sugiere que la melatonina también podría tener un rol en el metabolismo de la glucosa, según el estudio.
McMullan y colegas revisaron los datos del Estudio de salud de las enfermeras de EE. UU. Los investigadores hallaron 370 mujeres que desarrollaron diabetes tipo 2 durante el periodo del estudio, de 2000 a 2012. También seleccionaron a 370 mujeres sin diabetes, para comparación. Los niveles de melatonina se obtuvieron a través de muestras de orina.
Cuando los investigadores compararon a las mujeres con los niveles más bajos de melatonina con las que tenían los niveles más altos, hallaron que los niveles bajos aumentaban el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en 2.17 veces.
McMullan dijo que todavía no está claro cómo la melatonina podría afectar el riesgo de diabetes tipo 2. “El próximo paso es observar si podemos ajustar la secreción de melatonina en las personas, y confirmar si la melatonina es o no un factor de riesgo modificable para la diabetes tipo 2″, planteó.
El Dr. Joel Zonszein, director del centro clínico de diabetes del Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York, dijo que el estudio ilustra la complejidad de la diabetes tipo 2. “Pero no prueba que tomar melatonina haría que una persona fuera más sensible a la insulina”, señaló.
“Aunque hay una correlación entre la melatonina y la resistencia a la insulina, a partir de este estudio no podemos decir si la melatonina baja es la causa”, comentó Zonszein. “Falta mucho para que la melatonina sea un tratamiento”.
En EE. UU., alrededor del 8 por ciento de los residentes sufren de diabetes, pero muchos lo ignoran. La enfermedad, una importante causa de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular, por lo general se asocia con la obesidad, un estilo de vida sedentario y una mayor edad.
MARTES, 2 de abril (HealthDay News) — Unos niveles reducidos de la hormona melatonina podrían estar vinculados con el desarrollo de la diabetes tipo 2, según una investigación reciente.
Un estudio de mujeres de EE. UU. halló que las que tenían los niveles más bajos de melatonina presentaban más del doble de riesgo de diabetes tipo 2 en comparación con las mujeres con los niveles más altos de la hormona. Esa asociación se sostuvo incluso cuando los investigadores controlaron otros factores de riesgo de la diabetes tipo 2, como el peso corporal y los hábitos alimentarios.
Pero no está claro si una deficiencia de melatonina en realidad provoca la diabetes tipo 2. “Hallamos una asociación entre la melatonina y la diabetes tipo 2. Lo que no obtuvimos a partir de este estudio fue causalidad”, señaló el autor principal del estudio, el Dr. Ciaran McMullan, miembro de investigación del Hospital Brigham and Women’s, en Boston. “Ese es el próximo paso de la investigación”.
Los hallazgos no cambiarán la gestión clínica. “No hay evidencia de que tomar melatonina mejorará las probabilidades de una persona de evitar la diabetes”, señaló McMullan.
Los resultados del estudio, financiado por los Institutos Nacionales de Salud, aparecen en la edición del 3 de abril de la revista Journal of the American Medical Association.
La melatonina es una hormona que se vincula de forma más común con el sueño y con el reloj biológico del organismo. La producción de melatonina alcanza su máximo de tres a cinco horas después de conciliar el sueño en la oscuridad, y casi no se produce melatonina durante el día, según la información de respaldo del estudio. Las irrupciones del sueño pueden afectar a la producción de melatonina, al igual que la exposición a más o menos luz del día, comentó McMullan.
Las personas con diabetes tipo 2, la forma más común de diabetes por mucho, no producen suficiente insulina o no la utilizan adecuadamente. La insulina es una hormona que se necesita para convertir el azúcar (glucosa) de los alimentos en energía.
Los receptores de melatonina se hallan por todo el cuerpo, incluyendo las células de los islotes del páncreas, que producen insulina. Esa conexión sugiere que la melatonina también podría tener un rol en el metabolismo de la glucosa, según el estudio.
McMullan y colegas revisaron los datos del Estudio de salud de las enfermeras de EE. UU. Los investigadores hallaron 370 mujeres que desarrollaron diabetes tipo 2 durante el periodo del estudio, de 2000 a 2012. También seleccionaron a 370 mujeres sin diabetes, para comparación. Los niveles de melatonina se obtuvieron a través de muestras de orina.
Cuando los investigadores compararon a las mujeres con los niveles más bajos de melatonina con las que tenían los niveles más altos, hallaron que los niveles bajos aumentaban el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en 2.17 veces.
McMullan dijo que todavía no está claro cómo la melatonina podría afectar el riesgo de diabetes tipo 2. “El próximo paso es observar si podemos ajustar la secreción de melatonina en las personas, y confirmar si la melatonina es o no un factor de riesgo modificable para la diabetes tipo 2″, planteó.
El Dr. Joel Zonszein, director del centro clínico de diabetes del Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York, dijo que el estudio ilustra la complejidad de la diabetes tipo 2. “Pero no prueba que tomar melatonina haría que una persona fuera más sensible a la insulina”, señaló.
“Aunque hay una correlación entre la melatonina y la resistencia a la insulina, a partir de este estudio no podemos decir si la melatonina baja es la causa”, comentó Zonszein. “Falta mucho para que la melatonina sea un tratamiento”.
En EE. UU., alrededor del 8 por ciento de los residentes sufren de diabetes, pero muchos lo ignoran. La enfermedad, una importante causa de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular, por lo general se asocia con la obesidad, un estilo de vida sedentario y una mayor edad.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Ciaran McMullan, M.D., research fellow, Brigham and Women’s Hospital, Boston; Joel Zonszein, M.D., director, clinical diabetes center, Montefiore Medical Center, New York City; April 3, 2013, Journal of the American Medical Association
HealthDay
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_135549.html
 
FUENTES: Ciaran McMullan, M.D., research fellow, Brigham and Women’s Hospital, Boston; Joel Zonszein, M.D., director, clinical diabetes center, Montefiore Medical Center, New York City; April 3, 2013, Journal of the American Medical Association
HealthDay
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_135549.html

3 abril 2013

Estudio cuestiona el papel de la obesidad en la enfermedad inflamatoria intestinal

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:28

 El índice de masa corporal (IMC) no estuvo asociado con la aparición de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en un estudio de cohorte realizado en Europa.
Los resultados sugieren que la obesidad no elevaría el riesgo de desarrollar la enfermedad de Crohn (EC) o la colitis ulcerosa (CU), “aunque existen mecanismos biológicos probables por los que la obesidad participaría en la etiología de la EII”, dijo por e-mail el doctor Simon Chan, de la Escuela Norwich de Medicina de la Universidad de Anglia Oriental, Reino Unido.
La incidencia de la EC y la CU creció en las últimas décadas, como lo hizo la obesidad.
Para realizar el estudio publicado en American Journal of Gastroenterology, los autores analizaron datos de 300.724 adultos, que entre 1991 y 1998 habían ingresado al estudio EPIC sin EC o CU.
En ese momento, se les realizó una evaluación antropométrica (altura y peso), de actividad física y de consumo de calorías totales con cuestionarios validados.
En junio del 2004, 177 participantes habían desarrollado CU y 75 tenían EC; ambos grupos tenían, respectivamente, una edad promedio de 58 y 56 años. A cada uno de ellos se lo emparejó con cuatro participantes “control”.
Los autores no pudieron detectar alguna asociación entre el aumento del IMC y la aparición de la EC o la CU en los análisis ajustados según posibles factores que confundan. La falta de asociación fue consistente cuando el IMC fue considerado como una variable continua o binaria (IMC de entre 18,5 y 24,9 kg/m2 versus 25 kg/m2 o más).
Tampoco estuvieron asociados con la aparición de las EII el nivel de actividad física y el consumo de calorías totales.
“Esta falta de relación con el consumo de calorías totales sugiere que el consumo absoluto de nutrientes no estaría asociado con la etiología de las EII”, escriben los autores. ¿Sorprenden estos resultados? “Para ser honesto, no sabíamos qué esperar del estudio”, respondió Chan por e-mail.
“Existen mecanismos por los que la obesidad, que induce un estado proinflamatorio, podría ‘gatillar’ la EC o la CU -explicó-. De todos modos, cuando a la mayoría de los pacientes se les diagnostica EC o CU adelgazaron y no son obesos, lo que podría ser una consecuencia de su condición”.
Pero Chan aclaró que el equipo utilizó una sola medida de la obesidad, el IMC. “Nuestros resultados tienen que replicarse (y), quizás, se podría buscar si existen otras formas de medir la obesidad, como la relación cintura-cadera y la grasa mesentérica, para conocer si influye en la aparición de las EC o la CU.”
Por Megan Brooks
NUEVA YORK (Reuters Health) –
FUENTE: http://bit.ly/10JgHlw
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_133474.html

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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