Diabetes mellitus

24 febrero 2013

KAZANO, nueva combinación para el tratamiento de la diabetes tipo 2

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 20:43
La alogliiptina fue aprobada por la FDA el 25 de enero de 2013 para utilización sola o combinada en tres diferentes formulaciones.
-Alogliptina sola
-Alogliptina más metformina
-Alogliptina más pioglitazona
La alogliptina sola se denomina Nesina; la combinación de este inhibidor de la DPP-4 con la metformina se llama Kazano y la formulación de alogliptina más pioglitazona se denomina Oseni. Todas son fabricadas por Takeda Pharmaceuticals USA, Inc. (Deerfield, Illinois). 
En relación con las dosis, la alogliptina sola se presenta en tabletas de 25 mg y en casos de pacientes con insuficiencia renal se debe ajustar la dosis a 12.5 mg/día si el filtrado glomerular está entre 30-60 mL/min/1.73 m2 y si el filtrado es <30 mL/min/1.73 m2 la dosis sería de 6.25 mg/día.
La formulación de alogliptina más metformina se presentan con 12.5 mg de alogliptina más 1000 mg de metformina y la combinación con la pioglitazona se presenta en 6 diferentes dosis: 25 mg de alogliptina más 15, 30 o 45 mg de pioglitazona y 12.5 mg de alogliptina más 15, 30 o 45 mg de pioglitazona.
El efecto adverso más frecuente observado con la alogliptina fue la nasofaringitis comparado contra placebo.

MODY: Diabetes del adulto de inicio juvenil

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 20:22
 Diagnóstico y tratamiento del MODY
A pesar de la amplia disponibilidad de las pruebas genéticas moleculares, la identificación de los pacientes con MODY sigue siendo un desafío para los médicos.
Dres. Gaya Thanabalasingham, Katharine R Owen
BMJ 2011;343:d6044

Relacionan una dieta rica en carbohidratos con la recurrencia del cáncer de colon

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 20:16
Una investigación reciente sugiere que los pacientes de cáncer de colon de etapa avanzada se enfrentan a un mayor riesgo de recurrencia del cáncer o muerte si consumen una dieta rica en carbohidratos, lo que amplía la evidencia de que el estilo de vida afecta al avance de la enfermedad.
Lo mismo parece suceder entre los pacientes cuya dieta se halla generalmente en el extremo superior de los niveles de ingesta de la llamada carga glucémica, lo que incluye un consumo frecuente de artículos como el pan, las papas y los productos horneados, apuntaron los investigadores.
Ambos hallazgos amplían estudios anteriores que observaban que la obesidad y la conducta sedentaria podrían aumentar el riesgo de recurrencia del cáncer y muerte. Los investigadores anotaron que el exceso de peso y el ejercicio insuficiente tienen un impacto negativo sobre los niveles de insulina, lo que a su vez aumenta el riesgo de hiperinsulinemia (una afección en que los pacientes tienen demasiada insulina en la sangre) entre los pacientes que han sobrevivido a una primera batalla contra el cáncer de colon.
Además, los autores del nuevo estudio, liderado por el Dr. Jeffrey Meyerhardt del Instituto Oncológico Dana-Farber, en Boston, sugirieron que sus hallazgos podrían reflejar con firmeza esas preocupaciones sobre la obesidad y la falta de ejercicio, dado que los que comen carbohidratos en exceso y dietas muy glucémicas son más propensos a tener peso en exceso.
El equipo de Meyerhardt reportó sus hallazgos en la edición del 7 de noviembre de la revista Journal of the National Cancer Institute.
“Dado que los pacientes que consumen cargas glucémicas elevadas o muchos carbohidratos tras un diagnóstico de cáncer quizás hayan consumido una dieta similar antes del diagnóstico, no podemos excluir la posibilidad de que los individuos con esas exposiciones dietéticas adquieran tumores que sean biológicamente más agresivos”, apuntó Meyerhardt en un comunicado de prensa de la revista.
Para explorar la conexión potencial entre la dieta y la supervivencia al cáncer de colon, los investigadores analizaron datos de más de mil pacientes de cáncer de colon en etapa 3.
Todos los pacientes habían provisto información detallada sobre sus dietas en un periodo de seis meses mientras participaban en un estudio sobre un tratamiento de quimioterapia, además de otros seis meses después de que el estudio terminó.
Tras evaluar el impacto de los carbohidratos, la fructosa (un tipo de azúcar), y las cargas y los índices glucémicos sobre el desarrollo del cáncer de colon, el equipo de Meyerhardt concluyó que había una conexión entre el cáncer, los carbohidratos y la carga glucémica.
Un editorial acompañante del Dr. Neal Meropol y del Dr. Nathan Berger (ambos de la división de hematología y oncología del Centro Médico de los Hospitales Universitarios Case y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Case Western Reserve, en Cleveland), apuntó que los hallazgos de Meyerhardt concuerdan con la idea bien conocida de que las células cancerosas son en realidad ávidas consumidoras de azúcar.
Sin embargo, Lona Sandon, dietista registrada y profesora asistente de nutrición clínica del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, en Dallas, advirtió que los hallazgos del nuevo estudio no se deben interpretar en exceso.
“Una de las cosas más importantes sobre este estudio es que es observacional”, dijo Sandon. “No prueba causalidad, solo una relación”.
“No podemos hacer recomendaciones dietéticas basándonos solo en este estudio”, añadió. “Y es insuficiente para cambiar las recomendaciones [dietéticas] ya existentes, que son mantener un peso sano, aumentar la actividad física y elegir una dieta sana limitando el exceso de azúcares”.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Lona Sandon, M.Ed., R.D., assistant professor, clinical nutrition, University of Texas Southwestern Medical Center at Dallas; Journal of the National Cancer Institute, news release, Nov. 7, 2012
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_131151.html

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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