Diabetes mellitus

10 enero 2013

Células de la mano pueden transformarse y producir insulina

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:29
Un grupo de científicos argentinos obtuvo células del dorso de la mano, a las que convirtieron en células de tipo pancreático, capaces de producir insulina. Se trataría de un importante paso para lograr derrotar la enfermedad.
En una nota reproducida por el diario Tiempo Argentino, este grupo de científicos obtuvieron células de la piel del dorso de la mano, y cambiaron su función convirtiéndolas en células pancreáticas capaces de producir insulina. El método es inédito a nivel mundial, y lejos de ser parte de una historia de ciencia ficción, se trata de un descubrimiento argentino que podría permitir la prueba de nuevas drogas in vitro, y a futuro, convertirse en una cura a la diabetes.
La investigación “Transformando piel en células tipo pancreáticas” realizada por el Instituto de Ciencias Básicas y Medicina Experimental (ICBME) del Hospital Italiano de Buenos Aires, e investigadores del CONICET, demostró que es posible obtener células productoras de insulina transformando células de la piel de pacientes diabéticos. El método nada tiene que ver con la utilización de células madre, ni la modificación genética, sino en un trabajo con agentes químicos que llevan adelante la transformación.
El trabajo científico comenzó cuatro años atrás, y se valió de las células cutáneas de cuatro voluntarios. Cada una de las muestras ofreció 10 millones de células, lo que permitió guardarlas y generar bancos.
La experimentación es llevada a cabo en ratones diabéticos que, por manipulación genética no tienen sistema inmune, lo que les permite recibir células humanas. “Por medio de un trabajo químico logramos activar los genes de la insulina que no están activos por tratarse de piel y no de páncreas”, destacó Pablo Argibay, titular del Instituto de Ciencias Básicas y Medicina Experimental del Hospital Italiano y director del proyecto. De esta forma, las células convertidas se inyectan en una arteria por medio de un catéter, y logran revitalizar al órgano dañado. “Estamos estudiando si los ratones revierten la diabetes con la inyección de nuestras células. Hasta el momento, pudimos demostrar que comienzan a producir insulina humana”, explicó Argibay.
Los investigadores calculan que aplicar la inyección celular a un paciente diabético para lograr su curación “es el objetivo último, pero aún falta mucho recorrido, quizás en cinco o diez años estemos más cerca de la meta”. El estudio también permitirá comprender mucho mejor la enfermedad y trabajar en la prevención de sus daños colaterales como la ceguera y el daño a las arterias, y por otro lado mejorar la calidad de vida del diabético. La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por presentar niveles aumentados de azúcar en sangre (glucemia) y puede dañar las arterias y algunos órganos, en especial el páncreas. La diabetes de tipo 1 comienza generalmente antes de los 30 años. Su tratamiento requiere seguir un plan de alimentación adecuado y la aplicación de inyecciones de insulina. “Se estima que el 30% de los pacientes desarrollan complicaciones vinculadas a la insulina”, expresó.
Argibay. Fue a partir de ese dato, que el equipo comenzó a estudiar alternativas a la insulina. “Sabemos que el uso excesivo de insulina puede ocasionar problemas como la hipoglucemia que provoca desmayos, o en otros casos más severos se produce ceguera, insuficiencia renal o alteraciones cardiovasculares”, explicó el científico.
Mayor amplitud
En este sentido, el estudio podría ofrecer un tratamiento biológico para pacientes diabéticos insulino-dependientes, permitiendo que las inyecciones se aplicasen cada seis meses o un año.
Los resultados también serían aplicables en el tratamiento de la diabetes tipo 2, que suele ser consecuencia de la obesidad, o la mala alimentación entre otros factores que producen un “agotamiento del páncreas”, señaló el científico, quien también manifestó que la investigación “es promisoria y estamos muy orgullosos”.
Fuente:
Cristina de la Mata
cristinadelamata@yahoo.com.ar
delamata@cimero.org.ar
www.cristinadelamata.com.ar
 

Asocian la diabetes con un mayor riesgo de fracturas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:21
hueso-osteoporotico
 Un estudio poblacional revela una sólida asociación entre la diabetes y las fracturas graves.
“Nuestros resultados respaldan la recomendación clínica de la Asociación Estadounidense de Diabetes (ADA) de evaluar con cuidado el riesgo de fracturas durante el tratamiento de la diabetes”, dijo por correo electrónico la autora principal del estudio, la doctora Elizabeth Selvin.
Esa asociación no es tan sólida en la literatura médica, lo que impulsó a investigar al equipo de Selvin, de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland.
Según publica Diabetes Care, los autores analizaron datos de 15.140 residentes de cuatro ciudades de Estados Unidos y que participaban del Estudio sobre Riesgo de Aterosclerosis en las Comunidades (ARIC, por su nombre en inglés).
Durante los 20 años de seguimiento, se registraron 1.078 internaciones por fracturas. La incidencia fue de 4/1.000 años-persona, pero entre los diabéticos alcanzó a 6,6/1.000 años-persona.
“La diabetes diagnosticada” (el paciente conocía el diagnóstico o estaba tomando algún medicamento) estuvo significativamente e independientemente asociada con un aumento del riesgo de tener fracturas (HR=1,74). Eso no ocurrió con la diabetes sin diagnosticar (valor de hemoglobina glicosilada de 6,5 por ciento o superior, sin diagnóstico médico).
El riesgo de fractura también aumentó significativamente en los diabéticos insulinodependientes (HR=1,87) o con un valor de hemoglobina A1c del 8 por ciento o más (HR=1,63).
Esto significaría que “los mecanismos que asocian a la diabetes con el riesgo de fractura dependerían de la gravedad de la diabetes, del control de la glucemia o del uso de insulina”.
Selvin destacó que “la ADA considera que las fracturas son ‘una comorbilidad común, cuyo riesgo está asociado con la diabetes’ (…) Un mejor control de la diabetes y sus factores de riesgo ayudaría a reducir el riesgo de fracturas en la población diabética”.
David Douglas
NUEVA YORK (Reuters Health) –
FUENTE: Diabetes Care, online 17 de diciembre del 201

Más pruebas de la “paradoja de la obesidad”

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:16

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 Una revisión de casi 100 estudios publicados sobre unos tres millones de personas revela que tener sobrepeso o algo de obesidad reduce un 6 por ciento el riesgo de morir comparado con el “peso normal”.
En cambio, la obesidad mórbida está asociado con un 30 por ciento más riesgo de morir.
Esta idea de que tener algo de sobrepeso podría estar relacionado con una mejor calidad de salud dio lugar a la paradoja de la obesidad, aunque la obesidad real no está asociada con ese “beneficio”.
“Este es realmente el resultado común”, dijo la autora principal del estudio, Katherine Flegal, científica senior de los CDC. Agregó que su estudio confirma el nexo ya conocido entre unos kilos de más y la reducción del riesgo de morir.
La paradoja, como la llamaron los científicos, surge de los estudios que habían sugerido que las personas con sobrepeso y obesidad, aun con otras enfermedades, viven más que las más delgadas.
Pero los nuevos resultados no son un permiso para engordar, según sostuvo el doctor Steven Heymsfield, director ejecutivo del Centro Pennington de Investigación Biomédica, Baton Rouge, Louisiana, y coautor de un editorial sobre el estudio.
Sostuvo que la diferencia en la mortalidad probablemente sea muy pequeña. “En realidad, es una cifra muy reducida. Probablemente, sólo sea estadísticamente significativa por la gran cantidad de participantes estudiados”, precisó Heymsfield.
Además, existe la idea de que el IMC no es un indicador preciso de riesgo de salud. Heymsfield dijo que, por ejemplo, un soldado podría ser considerado obeso y ser saludable porque tiene más masa muscular. “No es un buen marcador de grasa corporal o riesgo de salud”, insistió.
También existe confusión sobre qué valor de IMC debería considerarse “normal”, motivo por el cual el equipo de Flegal realizó la revisión. “Habría mucha confusión y en parte es porque se están utilizando distintas categorías”, dijo Flegal.
El equipo, cuyos resultados publica Journal of the American Medical Association, utilizó los datos de estudios publicados y clasificó los riesgos según las categorías del IMC de la Organización Mundial de la Salud y el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos.
Ambas organizaciones consideran que un IMC de entre 18,5 y 24,9 equivale a un peso normal, mientras que un valor de entre 25 y 29,9 indica sobrepeso y de más de 30, obesidad.
Además, subdividen la última categoría: entre 30 y 34,9 equivale a obesidad grado 1 y de más de 35, a obesidad grados 2 y 3.
El equipo revisó las bases de datos de la investigación médica y halló 97 estudios sobre el peso y el riesgo de morir. Combinados, proporcionaron información de unas 2,9 millones de personas de distintos países y de 270.000 muertes.
Ser obeso estuvo asociado con un 18 por ciento más riesgo de morir que tener peso normal. Ser obeso mórbido (obesidad grado 2 y 3) estuvo relacionado con un 29 por ciento más riesgo de morir.
Pero tener algo de sobrepeso estuvo asociado con un 6 por ciento menos riesgo de morir que tener peso normal, mientras que ser algo obeso (obesidad grado 1) estuvo asociado con una reducción del riesgo de muerte del 5 por ciento.
El estudio no explica esta relación entre el sobrepeso o la obesidad leve y la reducción del riesgo de morir.
 Andrew M. Seaman
NUEVA YORK (Reuters Health)
FUENTE: Journal of the American Medical Association, online 31 de diciembre del 2012
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=78707

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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