Diabetes mellitus

27 junio 2012

El calcio alimentario es mejor que los suplementos de este mineral por lo que respecta al riesgo de ECV

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 8:11
Los autores de otro estudio que indica que los suplementos de calcio podrían incrementar el riesgo de IM dicen que las personas que necesitan más calcio debieran intentar primero y antes que nada aumentar la ingesta alimentaria de este mineral . Al comunicar sus hallazgos en el número de junio de 2012 de Heart, la Dra. Kuanrong Li (Centro de Investigación de Cáncer de Alemania, Heidelberg, Alemania) y sus colaboradores llegan a la conclusión de que los suplementos de calcio “se debieran tomar con precaución”.
No diría que los suplementos de calcio son nocivos, pero tampoco diría que son inocuos.
La autora principal, nutricionista Dra. Sabine Rohrmann (Universidad de Zurich, Suiza), dijo a heartwire: “No diría que los suplementos de calcio son nocivos, pero tampoco diría que son inocuos”, Y si bien no considera que debiera haber todavía una advertencia para no utilizar tales suplementos, “pues se necesita más investigación”, recomienda que los médicos inicialmente traten de alentar a quien consideren que tenga deficiencia de calcio a obtener el mineral que necesitan de su alimentación.
“Mi consejo es que los médicos debieran analizar muy bien la alimentación de sus pacientes y tratar de hacer ajustes (recomendar los alimentos apropiados). Si la ingesta de calcio no es tan alta debieran recomendar un suplemento que tenga una dosis máxima de 500 mg. Sería mejor incluso recomendar una dosis más baja que se tomara dos veces al día”.
Y el Dr. Ian R. Reid quien junto con su colega, el Dr. Mark J. Bolland (Universidad de Auckland, Nueva Zelanda), son autores de un editorial concomitante , están de acuerdo. Dijo a heartwire: “El consejo general es que los pacientes no se debieran autorrecetar suplementos de calcio, sino debieran tratar de satisfacer sus necesidades de calcio (700 a 1000 mg/día) de una alimentación equilibrada. Esto se refleja en las recomendaciones de la American Society of Bone and Mineral Research”.
“Existen desde luego intereses comerciales creados que se resisten a este consejo” añade Reid. “Además hay algunos médicos que siguen casados con la idea de utilizar suplementos de calcio, pero creo que deben valorar los indicios crecientes de los efectos adversos y sopesar esto tomando en cuenta los datos relativamente escasos de su eficacia -el empleo de suplementos de calcio sólo parece reducir casi un 10% el riesgo de fractura-. Por consiguiente, el balance del riesgo frente al beneficio es negativo”.
Las grandes cargas de calcio podrían proporcionar una “espiga” y favorecer la aterogénesis.
Tanto Li et al como Reid y Bolland – quienes previamente han publicado artículos sobre este tema – dicen que consideran que la “espiga” de las concentraciones sanguíneas de calcio que ocurre tras la administración de suplementos de grandes cargas de calcio podría ser la causa del incremento del riesgo de IM, posiblemente al favorecer o acelerar la aterogénesis.
Debiéramos volver a ver el calcio como un componente importante de una alimentación equilibrada y no como una panacea económica para el problema general de la osteoporosis posmenopáusica.
En cambio, señalan, el calcio alimenticio se toma en pequeñas cantidades que se distribuyen durante todo el día, por lo general junto con materia grasa y proteínas, de manera que como resultado se absorbe con lentitud y produce escaso cambio en las concentraciones séricas de calcio.
Reid y Bolland dicen: “Los suplementos de calcio han sido ampliamente adoptados por los médicos y el público, basándose en que son una forma natural y, por tanto, inocua de evitar fracturas por osteoporosis”.
Añaden: “Ahora resulta cada vez más evidente que el tomar este oligoelemento en una o dos dosis diarias no es natural y que no reproduce los mismos efectos metabólicos que el calcio de los alimentos. Debiéramos volver a ver el calcio como un componente importante de una dieta equilibrada y no como una panacea económica para el problema general de la osteoporosis posmenopáusica”.
“Aumentan los datos” indicativos de un efecto cardiovascular de los suplementos de calcio
Li et al analizaron datos epidemiológicos de una de dos cohortes alemanas, de Heidelberg, que participaron en el European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition Study (EPIC — investigación prospectiva europea del cáncer y la nutrición). Participaron 23 980 individuos de 35 a 64 años de edad, sin complicaciones cardiovasculares importantes al incorporarse. Se utilizó un cuestionario de frecuencia de alimentos (CFA) autoadministrado para valorar el consumo de 148 productos alimenticios en los 12 meses anteriores a la fecha de incorporación. Y en la entrevista inicial y los cuestionarios de seguimiento, se les preguntó a los participantes si habían tomado con regularidad suplementos de vitaminas/minerales en las últimas cuatro semanas.
Después de un promedio de seguimiento de 11 años, se documentaron 354 IM, 260 accidentes cerebrovasculares y 267 muertes por causas cardiovasculares. No hubo ninguna relación entre el uso de suplementos de calcio y el accidente cerebrovascular o la mortalidad por causas CV. Sin embargo, los usuarios de cualquier suplemento que contenía calcio tuvieron un incremento significativo en el riesgo de infarto de miocardio en comparación con los no usuarios de suplementos (CRI: 1,86; IC del 95%: 1,17 a 2,96) después del ajuste multifactorial. Este efecto fue aún más acentuado en quienes utilizaron sólo los suplementos de calcio, por contraposición a suplementos de combinación que contenían calcio (CRI: IC del 95%: 1,12 a 5,12).
Si bien Rohrmann admite que el número de episodios fue pequeño, sólo 20 IM entre 851 usuarios de cualquier suplemento y sólo siete IM entre las 256 personas que tomaban sólo suplementos de calcio, en comparación con 256 IM entre 15.959 no usuarios de suplementos, dice que los hallazgos de todas maneras son válidos “pues tienen significación estadística”.
Así mismo, dice que los nuevos resultados se suman a los de varios otros estudios de observación de metanálisis realizados en los últimos años que han dejado entrever un vínculo entre los suplementos de calcio y un incremento del riesgo de IM.
Reid y Bolland en su comentario editorial están de acuerdo con que esta es otra pieza del rompecabezas. “Por tanto, se están acumulando constantemente datos indicativos de un verdadero efecto cardiovascular del empleo de suplementos de calcio, planteando la interrogante de si estos son lo suficientemente importantes para anular los efectos útiles en las fracturas”.
Esto no significa que el calcio no sea importante, pero recomendaría a las personas que utilicen fuentes alimentarias como una alternativa a los suplementos.
Li et al también determinaron que la ingesta alimentaria total de calcio tenía un efecto algo protector contra el IM, aunque no observaron una relación lineal, como se ha informado con anterioridad. En comparación con los individuos del cuartil más bajo de ingesta de calcio de alimentos y de productos lácteos, los del tercer cuartil tuvieron una reducción del riesgo de IM de cerca del 30% (CRI de 0,69 y 0,68), lo cual fue significativo. Sin embargo, aunque las personas del cuartil más alto también tuvieron un riesgo más bajo de IM que las del cuartil más bajo, esta diferencia no fue significativa, dijo Rohrmann.
Señaló: “No soy una experta en osteoporosis, pero las personas menores de 50 años de edad necesitan unos 1000 mg de calcio al día y las mayores de 50 alrededor de 1200 mg. Y lo que sabemos por la bibliografía es que una dosis mucho mayor que esta no confiere gran beneficio. Así mismo, hay cosas mucho más eficaces que el calcio para recomendar en la prevención de la osteoporosis, como el ejercicio y la vitamina D. Esto no significa que el calcio no sea importante, pero recomendaría a las personas que utilicen fuentes alimentarias como una alternativa a los suplementos. Para quienes no toleran bien los productos lácteos, son fuentes abundantes de calcio brócoli, calabaza y col y se comercializan aguas minerales y jugos de naranja que están fortificados con dosis más bajas de calcio que los suplementos”.
La cobertura por la prensa “está bien” en general, dice la investigadora.
El artículo de Li et al y el comentario editorial acompañante generó gran cobertura por la prensa de todo el mundo la semana pasada y una búsqueda hasta el día de hoy permitió identificar 199 artículos sobre el tema.
Muchos aparecieron con el encabezamiento de que los suplementos de calcio incrementaban a casi el doble el riesgo de infarto de miocardio. Sin embargo, muchas de estas noticias aclaraban en el texto que tales suplementos debieran verse con precaución, más que llegar a recomendar que se abandonase su uso. Otros encabezamientos de noticias fueron más circunspectos, incluido el de New York Times, que utilizó el encabezamiento “Tomar calcio puede plantear riesgos para la salud” .
Algunas publicaciones fueron ambiguas en sus artículos; la página Web de Daily Telegraph de Reino Unido [4] publicó un artículo titulado “Que no cunda el pánico por la nueva investigación sobre la relación del infarto de miocardio con el calcio”, que enlazaba a una entrevista en video con Natasha Stewart, enfermera cardiológica principal de la British Heart Foundation (BHF). Recomendaba a quienes les ha recetado suplementos de calcio su médico que los siguieran tomando pero que lo consultaran si tenían alguna duda. Hizo notar: “No hay que preocuparse sobre estos resultados; necesitamos más investigación”. Sin embargo, otro artículo sobre el mismo estudio que también se publicó en esta página Web [5] afirmaba con vehemencia “Las píldoras de calcio aumentan al doble de riesgo de infarto de miocardio”, lo mismo que el encabezamiento del artículo que apareció en la página inicial de la versión impresa de ese diario. Reportajes más responsables trataron de exponer los dos lados de la historia , tratando de dilucidar los mensajes importantes para los lectores.
En general, Rohrmann dijo a heartwire, la cobertura por la prensa “estuvo bien”. “Esperábamos que los médicos que tratan a pacientes con osteoporosis dudaran de nuestros resultados. Como nutricionista, siempre recomendaría que las personas traten de obtener sus nutrimentos de los alimentos, y creo que demasiada gente se basa en los suplementos para compensar una alimentación no equilibrada. Sin embargo, es importante que los pacientes aclaren la situación con su médico”.
Reid está de acuerdo, y aconseja a los pacientes: “Si su médico le ha recetado suplementos de calcio, entonces debiera comentar el asunto con él antes de modificar su empleo de suplementos. Sin embargo, si usted mismo ha comenzado con los suplementos de calcio, entonces es probable que éstos estén haciendo más mal que bien y sería adecuado suspenderlos. No obstante, el comentar esto a su médico también es una medida adecuada”.
(Artículo original en inglés, heartwire; 30 mayo 2012) Heidelberg, Alemania
22 DE JUNIO DE 2012 Lisa Nainggolan
http://www.theheart.org/es/article/1412325.do

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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