Diabetes mellitus

29 febrero 2012

La glucemia de ayuno como indicador pronóstico durante las complicaciones macrovasculares agudas

Filed under: Artículos cubanos — Arturo Hernández Yero @ 8:51

Dr. Emilio Buchaca Faxas, Dr. Freddy Castillo Carrillo, Dr. Lays Rodríguez Amador, Dr. Francisco Fernández Valdés, Dr. Sergio Bermúdez Rojas, Dra. Ángela Gutiérrez Rojas, Dr. Claudio Scherle Matamoros, Dr. Orlando Álvarez Toledo
Hospital Clínicoquirúrgico “Hermanos Ameijeiras”, La Habana, Cuba.
De la Revista Cubana de Medicina

Comportamiento de la diabetes mellitus postrasplante en el Instituto de Nefrología “Dr. Abelardo Buch López”

Filed under: Artículos cubanos — Arturo Hernández Yero @ 8:48

Dr. Alexis Pérez Rodríguez, Dr. Alexander Mármol Sóñora, Dr. José Ángel Dorta Díaz, Dr. Francisco Gutiérrez García
Instituto de Nefrología “Dr. Abelardo Buch López”. La Habana, Cuba.
De la Revista Cubana de Medicina

Las grasas trans naturales no elevarían el colesterol LDL

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:26
grasas-trans
Las grasas trans artificiales que abundaban en los alimentos procesados ganaron fama por sus efectos no deseados en el colesterol. Ahora un pequeño ensayo clínico sugiere que las grasas trans naturales no provocarían el mismo daño.
Cuando 61 mujeres saludables hicieron una dieta rica en grasas trans naturales durante cuatro semanas, un equipo no pudo detectar cambios en el colesterol “malo” o LDL de las mujeres. Sólo registró pequeñas modificaciones en el colesterol HDL o “bueno” en algunas participantes.
Desde que las empresas alimenticias empezaron a eliminar las grasas trans artificiales de sus productos, la variedad natural se transformó en nuestra fuente principal de esas grasas, según comentó Benoit Lamarche, profesor de ciencias de la alimentación y nutrición de la Universidad Laval, en Quebec, Canadá.
“La pregunta es: ¿eso es un problema? Este estudio sugiere que no”, agregó Lamarche, autor principal del estudio.
Sin embargo, en las participantes con sobrepeso, el colesterol HDL disminuyó un 5 por ciento, aunque su nivel promedio se mantuvo en el rango recomendado.
Dado que el colesterol HDL es bueno para el corazón, esto, para Lamarche, sería una posible preocupación. Aunque aclaró: “No vemos los mismos efectos de las grasas trans industriales. Serían distintos, en especial sobre el colesterol LDL”.
¿Eso quiere decir que las mujeres saludables y con peso normal pueden consumir toda la carne y la manteca que quieran? No, respondió Lamarche, cuyo estudio fue financiado por las asociaciones de tamberos de Canadá (Dairy Farmers of Canada) y de Australia (Dairy Australia), la Agencia de Agricultura y Agroalimentación de Canadá y la Comisión Canadiense de la Leche.
“Esto no modifica las guías alimentarias”, agregó al recordar evitar las grasas trans y reducir el consumo de grasas saturadas.
Las grasas saturadas, que se encuentran en la carne y los lácteos, elevan el colesterol LDL. Pero, a diferencia de las grasas trans, no reducen el colesterol HDL.
La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda que menos del 7 por ciento de las calorías diarias provengan de grasas saturadas (eso es 140 calorías de una dieta de 2.000 calorías por día).
Es difícil conocer exactamente cómo un nutriente podría afectar la salud en la vida real. En este estudio, el equipo de Lamarche utilizó una manteca enriquecida con grasas trans naturales para reforzar significativamente el consumo en cuatro semanas hasta simular el de ocho porciones de productos lácteos por día.
Durante otras cuatro semanas, las participantes consumieron una manteca “control” con un tercio de la cantidad de grasas trans. El resto de los elementos de la dieta (desde calorías hasta fibra y otros tipos de grasas) se mantuvieron sin cambios en las dos dietas.
Este tipo de estudios es importante para comprender los efectos de las grasas trans naturales, según opinó David J. Baer, investigador del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y autor de un editorial sobre el nuevo trabajo.
Baer comentó que muy pocos estudios habían puesto a prueba los efectos en el corto plazo que podría tener el consumo de grasas trans naturales. Y dijo que esos estudios utilizaron distintas “dosis” de las grasas, diferentes enfoques para agregarlas a la dieta y distintos grupos.
Entonces por ahora, para Baer, “sería difícil sacar una conclusión” sobre los efectos de las grasas trans naturales.
Por Amy Norton
NUEVA YORK (Reuters Health) –
FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, online 28 de diciembre del 2011
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=74225

Triglicéridos o LDL-colesterol ¿Cual es el villano?

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:22

triglicerido_280

 Mientras que al colesterol LDL o “malo” se le atribuye la responsabilidad del riesgo de enfermedad cardíaca, algunas determinaciones no tan famosas de las grasas en sangre serían más importantes para el riesgo de tener un accidente cerebrovascular (ACV).
La lista incluye a los triglicéridos, como así también el tamaño y la cantidad de ciertas partículas de colesterol. Los expertos aseguran que predecirían mejor el riesgo de tener un ACV que el valor del colesterol LDL.
El estudio, publicado en Stroke, se concentró en 774 mujeres estadounidenses de mediana edad y mayores que habían tenido un ACV ocho años atrás. A cada una se la comparó con otra mujer sin ACV de la misma edad y etnia.
El cuarto de las participantes con los triglicéridos más altos al inicio del estudio era un 56 por ciento más propenso a tener un ACV que el cuarto con los triglicéridos más bajos.
Eso no prueba una relación causa-efecto, aunque la asociación se mantuvo aun cuando el equipo consideró otros factores de riesgo, como la hipertensión y la diabetes.
Entidades como la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) ya consideran a los triglicéridos como un factor de riesgo del ACV.
“Estudios como el nuestro destacan la importancia de los triglicéridos”, dijo el autor principal, doctor Jeffrey S. Berger, del Centro Médico de la University Langone, Nueva York.
AHA considera que un valor de triglicéridos de entre 150 y 199 mg/dL es “normal alto”, mientras que un valor de 200 o más es “alto”.
Pero mientras que los triglicéridos estuvieron asociados con el ACV, la lipoproteína de baja densidad, es decir, el colesterol LDL o “malo”, no lo estuvo, pero sí lo estuvieron determinaciones más específicas de grasas en sangre, como la lipoproteína de densidad intermedia o LDI.
El cuarto de las participantes con la cantidad más alta de partículas LDI en sangre tenían un 46 por ciento más riesgo de tener un ACV que el cuarto de mujeres con los niveles más bajos de LDI.
Se registró un efecto similar al analizar el tamaño de las partículas conocidas como lipoproteínas de muy baja densidad o VLDL, por sus siglas en inglés: las mujeres con las partículas más grandes tenían el riesgo más alto de ACV.
“Este tipo de estudio no nos permite comprender el riesgo absoluto”, dijo Berger, quien aclaró que los resultados se suman a los hallazgos de los últimos años que sugieren que las determinaciones no tradicionales de la grasa en sangre son importantes.
El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y ACV financió el estudio. Uno de los autores es empleado de LipoScience, una empresa que comercializa un test que determina la cantidad de partículas transportadoras de colesterol en sangre.
Berger dijo que los resultados no significan que toda la población debería conocer sus valores de VLDL e LDI, sino que estos marcadores no tradicionales serían útiles para los pacientes “de riesgo intermedio”.
FUENTE: Stroke, online 2 de febrero del 2012
Por Amy Norton
NUEVA YORK (Reuters Health) –
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=74701&uid=445164&fuente=inews

Diabetes y pobreza en embarazo

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:14

 Los bebés de madres pobres con diabetes gestacional tendrían riesgo de desarrollar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

embarazada
La diabetes gestacional aparece durante el segundo o el tercer trimestre del embarazo, especialmente en las mujeres con sobrepeso, una alimentación poco saludable y sedentarias.
Esta forma de diabetes afecta a entre el 2 y 10 por ciento de las embarazadas, según las estadísticas nacionales de Estados Unidos, y aumenta según las tasas de diabetes tipo 2 en la población general.
El nuevo estudio no prueba que la diabetes gestacional cause TDAH en los bebés, pero es probable que los cambios que produce en la sangre que comparten madre e hijo puedan influir en el desarrollo cerebral del bebé.
“Hay cada vez más estudios en esa dirección (…) el cerebro de los niños con TDAH es distinto. La diabetes gestacional no sería una causa (del TDAH), pero sería uno de los factores que alteran el desarrollo cerebral”, dijo Ginette Dionne, experta en diabetes gestacional y desarrollo del lenguaje de la Universidad Laval, en Quebec, que no participó del estudio.
El equipo de la doctora Yoko Nomura, de la Facultad de Medicina de Mount Sinai, en Nueva York, reunió a 212 preescolares. Dos tercios tenían riesgo de desarrollar TDAH, según la información que proporcionaron sus padres y maestros.
En total, 21 madres habían tenido diabetes gestacional. Entre los 3 y 4 años de edad, los hijos de esas mujeres tuvieron un rendimiento más bajo en los test de lenguaje, memoria y coeficiente intelectual (CI) que los hijos de mujeres que no habían tenido diabetes en el embarazo.
Y a los 6 años, esos niños tenían más problemas de comunicación y atención.
El efecto fue más evidente en los hijos de mujeres que habían tenido diabetes gestacional y eran pobres. Esos niños eran 14 veces más propensos a reunir los criterios clínicos diagnósticos del TDAH que los hijos de mujeres de clase media o alta, con o sin diabetes en el embarazo.
Los hijos de las mujeres que habían tenido la enfermedad y no eran pobres, o eran pobres pero no habían tenido diabetes gestacional, no tenían un aumento del riesgo de desarrollar TDAH, según detalla el equipo en Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.
Durante la diabetes gestacional, los bebés quedan expuestos a elevados niveles de azúcar a través de la sangre que pasa por la placenta. La diabetes también puede reducir los niveles de oxígeno o hierro en sangre.
Algo en la sangre o la forma en que responde el bebé interferirían con el desarrollo cerebral.
“Por ahora, no sabemos cuál es la causa real. Lo que revela la literatura es que algo sucede en el desarrollo del cerebro de los bebés de las mujeres con diabetes gestacional que no afectaría a todos los bebés por igual”, dijo Dionne a Reuters Health.
El ambiente después del parto también tendría un papel. Según opinan los expertos, los niños que crecen en familias pobres no podrían superar deficiencias del desarrollo temprano.
“Si un bebé sufre un problema leve, si tiene acceso a una mejor calidad de atención, comida y estímulos intelectuales, podría solucionarlo”, comentó Nomura.
“Pero si nace en un ambiente más adverso, podría ocurrir que ese pequeño problema actúe como un obstáculo mayor del desarrollo”, indicó.
Los investigadores coinciden en que los resultados refuerzan la importancia de que las mujeres que quieren quedar embarazadas controlen el peso corporal y mejoren la alimentación para reducir el riesgo de desarrollar diabetes gestacional.
Por Genevra Pittman
NUEVA YORK (Reuters Health) –
FUENTE: Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, online 2 de enero del 2012
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=74150

90 millones de personas sufrirían retinopatía diabética en el mundo

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:07

fondo-de-ojo-con-rd

 Más de 90 millones de personas padecen retinopatía diabética a nivel mundial, según informaron los autores de un reporte de Meta análisis de la Enfermedad Ocular (META-EYE).
“No me sorprendió la proporción de personas con retinopatía, pero sí la magnitud del problema”, dijo por correo electrónico el doctor Tien Y. Wong, de la Universidad Nacional de Singapur.
“Estimamos que hoy existen casi 100 millones de personas con retinopatía diabética y que en 20 años habrán 180 millones”, agregó.
Son demasiadas personas “con una enfermedad que puede causar ceguera”, agregó Wong, cuyos resultados aparecieron publicados en Diabetes Care.
El equipo de Wong reunió datos de 35 estudios poblacionales de Estados Unidos, Australia, Europa y Asia para determinar la prevalencia de la retinopatía diabética, sus complicaciones – retinopatía diabética proliferativa (PDR, por sus siglas en inglés) y edema macular diabético (DME, por sus siglas en inglés) – y su relación con factores de riesgo clave.
A partir de la información de 23.000 diabéticos, la prevalencia estandarizada según la edad de la retinopatía diabética fue del 34,6 por ciento, lo que se traduce en unos 92,6 millones de adultos en el mundo.
La prevalencia de PDR fue del 6,96 por ciento (unos 17,2 millones de adultos), mientras que la de DME fue del 6,81 por ciento (unos 20,6 millones). Casi 30 millones de adultos padecen un tipo de la enfermedad que puede causar ceguera (PDR y/o DME).
La prevalencia de las retinopatías diabéticas fue mayor en los afroamericanos y más baja en los asiáticos.
Los factores significativamente asociados con una mayor prevalencia de la retinopatía diabética fueron la antigüedad de la diabetes y los niveles altos de hemoglobina A1c y de presión.
Las tasas fueron más altas en las personas con diabetes tipo 1 (77,3 por ciento) que con diabetes tipo 2 (25,2 por ciento). También se registró una tendencia al aumento de la frecuencia de la enfermedad ocular en las personas con niveles altos de colesterol (4 mmol/L o más).
La prevalencia de la retinopatía diabética habría disminuido a partir de 2000, de acuerdo al reporte.
“Determinamos de manera concluyente la importancia de tres factores de riesgo de la retinopatía diabética: la duración de la enfermedad, la glucosa elevada y la hipertensión”, dijo Wong.
“También demostramos que los lípidos están asociados con una mayor prevalencia del edema macular diabético, la principal causa de pérdida visual. Todo esto debería reforzar el manejo de la retinopatía diabética”, indicó.
El experto sostuvo además que la retinopatía diabética no es una enfermedad que deberían manejar sólo los oftalmólogos, sino un equipo interdisciplinario.
“Necesitamos que todo el personal de la salud se involucre para eliminar la causa potencial más importante de ceguera de este siglo”, aseveró.
Allergan Inc. financió el estudio.
Por Will Boggs
NUEVA YORK (Reuters Health)
FUENTE: Diabetes Care, 2012
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=74743

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
Actualidad sobre diabetes mellitus