Diabetes mellitus

22 febrero 2012

Investigadores españoles desmontan el mito de que freír los alimentos en aceite de oliva es malo para el corazón

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:24
Según las conclusiones de un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid, las frituras no aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular.
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Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) aseguran que el consumo de alimentos fritos en aceite de oliva o girasol no está relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovascular o muerte prematura, según los esultados de un estudio que publica el British Medical Journal (BMC).
La investigación, dirigida por la profesora Pilar Guallar-Castillón, consistió en el seguimiento de 40.757 adultos sanos de 29 a 69 años para conocer sus costumbres culinarias durante 11 años. En este periodo, se sometieron a varios cuestionarios para conocer con detalle su dieta y si empleaba aceites para cocinar los alimentos.
Durante el seguimiento hubo 606 eventos relacionados con las enfermedades cardíacas y fallecieron 1.134 encuestados. Los autores no encontraron “ninguna asociación” entre el consumo de fritos y un mayor riesgo de enfermedad coronaria, pese a haber constatado un alto consumo de alimentos fritos en aceite de oliva o girasol.
En un editorial adjunto a la publicación del estudio, el profesor Michael Leitzmann, de la Universidad de Regensburg en Alemania, ha resaltado cómo el estudio desmonta el mito de que “freír los alimentos es en general malo para el corazón”. No obstante, precisa que todos los componentes de las comidas son “relevantes”, tanto el tipo de alimento que se fríe como el aceite que se usa para ello.

Diferentes enfermedades podrán tratarse con las células madres o troncales, por eso se recomienda almacenarlas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:19
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El futuro de la medicina está en la medicina regenerativa. Diabetes, mal de Parkinson, Alzheimer, paraplejias, cardiopatías y artritis, entre otros padecimientos, podrán ser tratados con células madre, dice Claudio Chillik, director científico de MaterCell Argentina, banco suizo de células madre de cordón umbilical que también posee laboratorios en Uruguay, República Dominicana y Venezuela.
Ahora bien, a pesar de lo prometedores que resulten los avances en la materia, en un principio estos no estarán al alcance de todos.
“Pasó con los antibióticos, con las vacunas, con el tratamiento para el sida, ahora con la fertilización in vitro, pero cuando la técnica se empieza a difundir y a avalar, el gobierno y los seguros médicos tienen la obligación de darle cobertura”, comenta Chillik. “Pasará lo mismo con las células madre”.
Presente
Pero, cuando se habla de células troncales, no todo es futuro. Procedimientos como el trasplante de médula ósea se realizan “en todas partes”, dice el médico.
“La diferencia -explica- es que, si no guardé las células madre de mi hijo y las necesito, tengo que buscar una muestra de cordón en los bancos públicos. Cada muestra de un banco público cuesta alrededor de 30,000 dólares, o sea que es público, pero no gratuito. En segundo lugar, tengo 25 por ciento de probabilidades de no encontrar ninguna muestra compatible. En tercer lugar, si encuentro una muestra compatible, tengo necesidad de que me inmunosupriman para no rechazar esa muestra y, a pesar de eso, existe el riesgo de rechazo”.
Por eso, según Chillik, se justifica el que muchas parejas guarden hoy las células madre del cordón umbilical de sus bebés.
APLICACIÓN DE CÉLULAS DE CORDÓN UMBILICAL
Según Claudio Chillik, hasta ahora se han usado nueve muestras de las 17,000 recolectadas por MaterCell en Argentina desde el 2003.
Cuatro se han usado en niños con parálisis cerebral que participan en un estudio de la universidad de Duke, “con resultados realmente alentadores”.
Las restantes se emplean en un “tratamiento realmente original”, dice Chillik: corrección de la fisura del paladar o labio leporino.
“La cirugía tiene resultados totalmente diferentes.
Se regenera el tejido, la cicatrización es mejor y lo más increíble es que, en la parte del maxilar superior, que normalmente está hundido, hay regeneración del hueso y aparentemente del tejido dentario”, afirma.
Un tesoro biológico
Claudio Chillik, director científico de MaterCell Argentina, defiende el almacenamiento de células madre del cordón umbilical por encima de otras fuentes como dientes de leche, embriones y menstruo.
Mientras que la manipulación embrionaria genera un debate ético, la cantidad de células madre que se puede obtener de un diente de leche ñuna fuente que no genera polémicasñ es muy pequeña, señala. La alternativa en este caso es amplificar el número de células, un procedimiento que aún se encuentra en fase experimental y que muy pocos laboratorios en el mundo realizan.
Aunque el número de células madre depende de la cantidad de sangre que se obtiene, una muestra promedio del cordón umbilical tiene 120 mililitros de sangre, y entre 30 y 40 millones de células madre (puede llegar hasta 50 millones).
“En la pulpa dental hay menos de un millón, que suena mucho pero no alcanza para ningún tipo de tratamiento”, asegura Chillik.
En el caso de la menstruación, el número de células madre es todavía menor y la sangre se contamina con hongos y bacterias.
Chillik advierte que hasta ahora no se han realizado tratamientos con células madre extraídas de esas fuentes.
Por eso, Jalil Pérez, asesor científico de MaterCell Dominicana, único laboratorio de criopreservación que almacena de células madre de cordón umbilical en el país, afirma: “Es un error del dominicano dejar de tomar la sangre del cordón umbilical para después tomar los dientes de leche, porque hasta ahora el diente de leche no ha sido utilizado para un tratamiento completo porque los volúmenes de células madre son muy pequeños”.
Distinta es la historia de las células madre del cordón umbilical, que fueron usadas por primera vez en 1988 en un trasplante de médula ósea para un niño francés que padecía anemia de Fanconi.
Según Chillik, hace poco se descongeló parte de esa muestra, que era de la hermanita del paciente, y se demostró que su capacidad de regeneración no sufrió alteración, un alivio para las personas que se preguntan si la sangre de cordón umbilical que guarden hoy servirá realmente con el paso de los años.
“Lo fundamental es que esté bien congelada”, explica el médico argentino.
Por eso es vital escoger un banco de células madre confiable, pues, aunque la institución no puede garantizar la cura de una enfermedad, está en la obligación de conservar la muestra siguiendo los lineamientos científicos.
Las muestras de sangre de cordón umbilical se almacenan a 196 grados bajo cero en nitrógeno líquido.
Independientemente de que se conserven correctamente, muchas personas se cuestionan sobre la pertinencia de usar las células madre propias en individuos que padezcan alguna enfermedad genética.
A esto, Chillik responde que la muestra es apropiada, la única salvedad “es que no puede ser usada para tratar esa enfermedad puntualmente porque las células que guardé también la tienen, pero sí se puede usar para tratar otra enfermedad”.
Existen anemias de origen genético que se tratan con trasplante de médula ósea. Si un niño nace con esa anemia, no puede usar sus células madre para curarla; sin embargo, si en el mañana desarrolla otra patología, no hay problema en recurrir a esas células.
“Por otro lado”, agrega, “están apareciendo trabajos preliminares en los cuales a las células madre que yo congelo les puedo tratar el gen alterado y después, cuando le coloco esas células al chiquito, van a ser sanas”.
“La mejor célula madre es la de uno mismo, porque es la única que me garantiza que no voy a tener rechazo”, afirma.
En definitiva, para este médico, lo importante hoy es concientizar a la población para que entienda que las células madre del cordón umbilical son un tesoro. 
BARRERAS CULTURALES PARA EL ALMACENAJE
Desde el 2003, MaterCell Argentina ha recolectado 17,000 muestras de sangre del cordón umbilical.
Cuando el laboratorio comenzó a operar en la nación sudamericana había mucho desconocimiento en torno al tema. Por eso, Chillik considera que el número de muestras revela un avance.
Por otro lado, sólo en el 0.8 por ciento de los partos que ocurren en Argentina se guarda la sangre del cordón; el 99.2 por ciento lo sigue tirando a la basura.
¿Influye el costo? A decir de Chillik, no. Aunque reconoce que este servicio “no es para todo el mundo”, señala que no todas las parejas que tienen la posibilidad de almacenar las células madre de sus bebés lo hacen.
“Esto es para el 10 o el 15% de la población que está en condiciones económicas para afrontarlo. De ellos, a su vez, menos del 10% lo hace, o sea que la principal barrera no es económica, sino cultural”, expresa el galeno.
Las mismas barreras ha tenido que enfrentar MaterCell Dominicana, laboratorio que almacena células madre en el país.
Según Jalil Pérez, guardar las muestras en el país abarata los costos hasta en un 50 por ciento, pero “la misma población no cree mucho en guardar las células madre aquí; prefiere guardarlas fuera”.
MaterCell abre laboratorios donde llega la franquicia para evitar que la muestra deba viajar de un país a otro.
“Hay un tiempo crucial para mantener la muestra que no debe pasar de 48 horas y cuando existe la necesidad de enviar la muestra a otro país (…) a veces no llega”, explica Chillik.
Fuente: Jaclin Campos
jaclin.campos@listindiario.com
http://www.listindiario.com.do/la-vida/2011/12/11/214277/El-futuro-de-la-ciencia-medica

El ruboxistaurin, una alternativa en el edema macular diabético

Filed under: Artículos cubanos — Arturo Hernández Yero @ 10:08
MSc. Dra. María Emoé Pérez Muñoz,I Dra. Juana Elvira Maciques RodríguezI
ICentro de Atención al Diabético. Instituto Nacional de Endocrinología. La Habana, Cuba.

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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