Diabetes mellitus

14 septiembre 2011

Descubren una especie de “interruptor” biológico para quemar calorías

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:11

adipocitos
Científicos estadounidenses hallan el mecanismo que convierte la grasa blanca -aquella que almacena calorías- en grasa parda -que las quema-.
Uno de los constantes desafíos del tratamiento de la obesidad es averiguar cómo transformar la grasa blanca en parda. 
Investigadores del Centro Médico de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, han descubierto el mecanismo biológico que convierte la grasa blanca -aquella que almacena calorías- en grasa parda -que las quema-, una especie de “interruptor” biológico que puede ayudar a combatir la obesidad.
En concreto, y según el estudio, que publica la revista Cell Metabolism, este cambio de grasa blanca a grasa parda se debe a la activación de una ruta nerviosa y bioquímica que comienza en el hipotálamo, un área del cerebro encargada del equilibrio energético, y termina en las células adiposas blancas.
Esta ruta, llamada “eje hipotálamo-tejido adiposo”, induce células de tipo grasa parda dentro de las masas de grasa blanca. Además, la transformación de la blanca en parda se produce cuando los animales se encuentran en un ambiente estimulante y estresante, con retos sociales y físicos.
“Uno de los constantes desafíos del tratamiento de la obesidad es averiguar cómo transformar la grasa blanca en parda”, explica Matthew J. During, profesor de Neurociencia y director del estudio, quien confía ahora en poder “inducir potencialmente esta transformación al modificar el estilo de vida o bien mediante la activación farmacológica de esta ruta”.
Este hallazgo confirma que la obesidad es el resultado de un exceso crónico de energía que se almacena en forma de lípidos en la grasa blanca cuando, hasta ahora, la única estrategia que se conocía para inducir la grasa parda era una exposición crónica al frío.
Lei Cao, también autora del estudio, subraya que “los animales que viven en ambientes estresantes pierden la grasa y se hacen resistentes a la obesidad inducida por la dieta, aun cuando no disponen de mucho alimento”.
En 2010, el equipo liderado por During y Cao ya analizó, en un artículo publicado en la revista Cell, que el efecto de un ambiente estimulante impedía el desarrollo de cáncer en animales.
En esta ocasión, han observado en ratones que cuando éstos tienen más estímulos sociales, parte de su grasa blanca se transforma en grasa parda y, como resultado, los animales gastan más energía y pierden peso incluso cuando comen más. Estos resultados confirman cómo el ambiente influye en el metabolismo.
JANO.es y agencias • 07 Septiembre 2011 11:36
http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/agencias/descubren/especie/interruptor/biologico/quemar/calorias/_f-11+iditem-14866+idtabla-1?utm_source=MailingList&utm_medium=email&utm_campaign=Jano+diario+%2807%2F09%2F2011%29

Aumentan las muertes relacionadas con el alcohol entre los pacientes con diabetes tipo 1

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 7:58
Un estudio muestra que la supervivencia de los pacientes con diabetes tipo 1 de inicio tardío (entre los 15 y los 29 años) ha empeorado desde 1980.
El alcohol se ha convertido en una importante causa de muerte entre los pacientes con diabetes tipo 1 desde 1980, según concluye un estudio publicado esta semana en el British Medical Journal. El trabajo también muestra que, mientras que la supervivencia de los pacientes con inicio precoz de la diabetes tipo 1 (que se presenta antes de los 14 años) ha mejorado con el tiempo, la supervivencia de los pacientes con diabetes tipo 1 de inicio tardío (la que se declara entre los 15 y los 29 años) ha empeorado desde 1980.
A pesar de los grandes avances en el cuidado de la diabetes, la diabetes tipo 1 aún está asociada con la mortalidad prematura debido a complicaciones agudas y crónicas. Hasta ahora se pensaba que las personas con diabetes de aparición tardía tienen una supervivencia a largo plazo mejor que la de las personas con diabetes tipo 1 de aparición precoz de diabetes.
Científicos de Finlandia investigaron las tendencias a corto y largo plazo en la mortalidad de 17.306 pacientes con diagnóstico de diabetes tipo 1, menores de 30 años de edad, entre 1970 y 1999.
También estudiaron las causas de muerte en el tiempo. Los participantes fueron seguidos durante un promedio de 21 años. Es alentador que los investigadores encontraran que la supervivencia en el grupo de inicio precoz había mejorado desde 1970 hasta 2007. Esto se explica por una caída en las complicaciones crónicas de la diabetes durante los primeros 20 años.
Sin embargo, los resultados se vieron ensombrecidos por una tendencia creciente de la mortalidad a corto y largo plazo en el grupo de inicio tardío, debido a un aumento del consumo de alcohol y la mortalidad relacionada con las drogas y complicaciones agudas de la diabetes.
La mortalidad por causas relacionadas con el alcohol y las drogas representaron el 39% de las muertes durante los primeros 20 años de diabetes en este grupo. Según los autores, “este hecho pone de relieve la importancia de la relación médico-paciente permanente y de larga duración, la supervisión y la orientación sobre los efectos del alcohol en los jóvenes con diabetes tipo 1″.
British Medical Journal (2011); doi: 10.1136/bmj.d5364

7 septiembre 2011

Identifican una región del genoma que ocasiona efectos opuestos en el peso

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:15
La pérdida o ganancia de material genético en el cromosoma 16p11.2 deriva en fenotipos opuestos: obesidad mórbida con hiperfagia en caso de ausencia o bajo peso en caso de duplicación.
El estudio identifica una región del genoma susceptible de ocasionar dos efectos antitéticos: o bajo peso corporal u obesidad mórbida.
Investigadores del programa “Genes y Enfermedad” del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona han participado en un estudio científico que identifica una región del genoma susceptible de ocasionar dos efectos antitéticos: o bajo peso corporal u obesidad mórbida.
En el trabajo, que se publica en la revista Nature, han participado más de 100 centros de investigación de todo el mundo, cinco de los cuales son españoles, y ha incluido a más de 95.000 individuos con discapacidad intelectual o del desarrollo, trastornos psiquiátricos y también individuos de la población general.
Los investigadores Xavier Estivill, Mónica Gratacós y Sergi Villatoro identificaron a 132 sujetos portadores de una duplicación en una región del cromosoma 16p11.2, entre los que había una alta frecuencia de individuos con un bajo peso al nacer y un índice de masa corporal bajo, en muchos casos acompañados de conductas alimentarias selectivas y restrictivas. Los sujetos adultos portadores de la duplicación, y en concreto los hombres, tenían 24 veces más riesgo clínico de tener bajo peso.
Estudios anteriores ya habían detectado que, cuando en esta misma región está ausente el cromosoma 16p11.2, existe un riesgo 43 veces mayor de padecer obesidad mórbida con hiperfagia y discapacidad intelectual.
El hecho de que cambios opuestos -pérdida y ganancia de material genético- de la misma región del genoma deriven en fenotipos opuestos -obesidad/bajo peso corporal-, sugiere que esta región podría contener genes que regulan el balance energético y que afectan al comportamiento alimentario, pudiendo manifestarse como hiperfagia -ingesta incrementada- o anorexia -rechazo al alimento- dependiendo del número de copias de los genes que tiene el individuo.

Desarrollan un nuevo tipo de medicamentos antidiabéticos con menos efectos secundarios

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:09
Los compuestos SR1664, dirigidos a un único intrerruptor molecular, no implican aumento de peso ni retención de líquidos.
Científicos del Instituto Scripps de Investigación (TSRI, por sus siglas en inglés) y de la Universidad de Harvard han creado una nueva clase de compuestos antidiabéticos, los SR1664, que se dirigen a un único interruptor molecular, lo que abre el camino para el desarrollo de terapias contra la diabetes sin los efectos secundarios adversos que, en la actualidad, producen algunos medicamentos disponibles, como Avandia (GSK), que desaparecerá del mercado este otoño debido a su relación con un mayor riesgo de ataques al corazón.
El nuevo estudio, dirigido por Patrick R. Griffin, profesor en el TSRI; Bruce Spiegelman, profesor en el Instituto del Cáncer Dana-Farber de Harvard, y Theodore Kamenecka, científico en Scripps, ha sido publicado en la revista Nature.
“En esta investigación hemos descubierto nuevos compuestos que trabajan de manera efectiva a través de un mecanismo de acción único”, explica Griffin, que añade: “Este mecanismo de acción único parece limitar de manera significativa los efectos secundarios asociados con los medicamentos que se comercializan actualmente. El estudio es un gran ejemplo de colaboración institucional interdisciplinar (en la que participan la química, la bioquímica, la biología estructural y la farmacología)”.
Los ratones tratados con SR1664 y los ratones tratados con Avandia mejoraron sus niveles de azúcar en la sangre, sin embargo, aquellos tratados con Avandia mostraron aumento de peso y aumento de la retención de líquidos a los pocos días de comenzar el tratamiento y los que fueron tratados con SR1664 no mostraron ninguno de estos efectos secundarios. En estudios de cultivo celular, SR1664 no afectó a la formación de hueso, ni aumentó la generación de grasa, otro de los efectos secundarios de Avandia.
“Con los datos que muestran que nuestros compuestos son tan eficaces como los moduladores de PPARG que se comercializan actualmente, al tiempo que demuestran una mejora significativa de los efectos secundarios en estudios limitados, ahora podemos desarrollar nuevos compuestos con propiedades farmacéuticas en estudios adicionales”, concluye Griffin.

Avanza una nueva enfermedad: la intoxicación tecnológica

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 8:04

El bienestar unplugged
Sucede en la redacción. Se cae Internet y es como si se hubiera acabado el mundo. Nuestra vida está cada día más relacionada con los dispositivos electrónicos y las redes sociales, y de acuerdo a las estimaciones, ese vínculo parece no tener vuelta atrás. En 2015, serán 15 mil millones los dispositivos (entre computadoras, teléfonos celulares, tabletas y electrodomésticos) que estarán conectados a la web. Y esa obsesión por estar todo el tiempo online se puede volver una trampa. En algunos casos, los especialistas ya empiezan a hablar de una nueva enfermedad de estos tiempos y por eso surgen los cultores de la “dieta digital” una receta para lograr desintoxicarse de la tecnología.
Expertos de la consultora internacional JWT Intelligence acaban de publicar un estudio global en donde alertan por la “obesidad digital”.
No es una obesidad literal, que se produce por el sedentarismo que genera estar muchas horas frente a la computadora, sino que es la obesidad nacida de consumir de más todo aquello que tenga que ver con la tecnología.
Entre las conclusiones del estudio aparece la necesidad de empezar con el “de-teching”, un neologismo que representa la idea de deshacerse de la tecnología. Como primer paso, proponen que sea este 2011 el año en que comience el desarme: “Preparar la mente para un comienzo más racional y saludable”.
La relación con la tecnología puede derivar en un simple hartazgo o también convertirse en una obsesión peligrosa.
Chequear minuto a minuto los correos electrónicos, ver nuestro perfil en las redes sociales o si tenemos respuestas en Twitter puede transformarse en algo incontrolable.
“Hay consultas de madres que ven a su hijo encerrado varias horas, incluso robándole descanso a la noche y pegados al monitor. Se angustian y piden una solución para este problema moderno”, reconoce el psiquiatra Hugo Marietan. “Es una puja entre el mundo virtual y el real. La máquina hace de refugio de las contrariedades de la vida cotidiana”, amplia.
El concepto de Dieta Digital no fue creado por un gurú de la meditación, sino todo lo contrario. Es un libro que escribió el periodista especializado en tecnología Daniel Sieberg y que tiene en la mira a los que tienen esa especie de compulsión por chequear y consultar todo en la web (ver aparte).
Según el Interactive Advertising Bureau de Argentina (IAB), entidad que agrupa a las principales empresas de Internet y de publicidad interactiva, los argentinos pasamos 27,4 horas mensuales conectados a Internet. El promedio de uso de Internet en nuestro país supera en 4 horas el promedio mundial (23,1) y es el más alto de la región, por sobre las 25,4 horas que pasan los brasileros y las 25,1 horas mensuales de los mexicanos.
El 30% del tiempo se consume en las redes sociales, mientras que un 18% corresponde a la mensajería instantánea y un 7% para chequear el correo electrónico. En Argentina hay además 13 millones de usuarios en Facebook y los twitteros crecen a ritmo intenso, ya por encima de los 600 mil.
El libro “Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?”, de Nicholas Carr, intenta dar una respuesta científica al cambio de nuestras conductas. “Nuestro cerebro, como demuestran las evidencias científicas e históricas, -explica-cambia en respuesta a nuestras experiencias, y la tecnología que usamos para encontrar, almacenar y compartir información puede, literalmente, alterar nuestros procesos neuronales. Además, cada tecnología de la información conlleva una ética intelectual. Así como el libro impreso servía para centrar nuestra atención, fomentando el pensamiento profundo y creativo, Internet fomenta el picoteo rápido y distraído de pequeños fragmentos de información de muchas fuentes. Su ética es una ética industrial, de la velocidad y la eficiencia”.
No hay una postura definida para tratar esta nueva “enfermedad”, sino que comienza a reunirse el consenso para considerarla como tal. “Si pensamos que hay algo que es lo bueno y algo que es lo malo, perdemos perspectiva. Puede ser que se dé un exceso en algunos usos puntuales, pero hay que tener cuidado si lo ponemos en términos de sanciones y prohibiciones. Para los nativos digitales, todo esto que pasa es el punto de partida”, apunta el psicoanalista Julio Moreno. Pero en países como Estados Unidos, China y Corea del Sur, ya hay clínicas en donde se atienden a pacientes con las mismas técnicas que se usan en los tratamientos contra las adicciones.
El centro de rehabilitación de Heavensfield, en EE. UU., tiene un tratamiento específico para la adicción a Internet, los videojuegos y los mensajes de texto. Los pacientes reciben un tratamiento en base a meditación, yoga y masajes, para recuperar la salud mental. En China se calcula que hay unos 4 millones de adictos a Internet y uno de los centros de rehabilitación más conocidos es el comandado por Teo Ran, un científico militar que se especializó hace años en la desintoxicación de drogadependientes. En Corea del Sur, el centro de atención apunta a captar a los chicos que empiezan a mostrar síntomas de dependencia. La terapia es tan simple como volver a usar los juegos de mesa o al aire libre.
A qué llaman “de-teching”
Palabra de origen anglosajón, pero sobre un todo un híbrido surgido como tantos otros de las redes sociales, el concepto de-teching no tiene vocación fundamentalista ni pretende demonizar a Internet, sino todo lo contrario: proponen desconectarse de los dispositivos tecnológicos para retornar tiempo después, pero haciendo un uso más racional de los elementos. Es, además, una tendencia que comienza a verse reflejada en la aparición de hoteles a los que no se permite entrar con gadgets digitales.
 Por Diego Geddes  Clarin.com
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=72126

Los cambios de presión al volar podrían afectar a los diabéticos que emplean bombas de insulina

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 7:50

Los cambios de presión durante los viajes en avión podrían hacer que las bombas de insulina emitan demasiada o muy poca cantidad de medicación, lo que podría poner en riesgo a los diabéticos extremadamente sensibles a estas variaciones, reveló un estudio.
Expertos dirigidos por Bruce King, del Hospital de Niños John Hunter en Newcastle, Australia, escribieron en la revista Diabetes Care que se decidieron a investigar el tema luego de saber de una niña de 10 años con diabetes tipo 1 a la que le bajó demasiado la glucosa una hora después del despegue.
Tras escuchar que otros diabéticos que usaban bombas de insulina -las cuales se colocan generalmente a personas con diabetes tipo 1 para que administren la hormona a lo largo del día- tenían experiencias similares, los investigadores pusieron 10 de estos dispositivos en un vuelo comercial.
Durante el despegue, cuando la presión del aire estaba disminuyendo, las bombas emitieron entre 1 y 1,4 unidades extra de insulina, en promedio.
Durante el aterrizaje, cuando la presión estaba en aumento, cierta cantidad de insulina regresó a las bombas, lo que provocó la emisión de poca cantidad de la hormona, es decir menos de una unidad.
“La reducción de la presión atmosférica provoca la emisión predecible e involuntaria de insulina en las bombas por la formación de burbujas y la expansión de las burbujas existentes”, escribió King y su equipo.
El autor añadió a Reuters Health: “Cualquier persona que usa una bomba de insulina debería saber que los grandes cambios en la presión pueden causar este efecto”.
No obstante, otros especialistas en diabetes señalaron que el problema es poco frecuente y que, en la mayoría de los diabéticos, rara vez causa problemas.
“Realmente no es un problema frecuente ni recurrente que escuche de los pacientes que vuelan”, dijo Robert Cohen, endocrinólogo de la Facultad de Medicina de la University of Cincinnati, quien no participó del estudio.
“Las personas muy sensibles a los pequeños cambios en las dosis son las que van a ser más sensibles a esto. Las personas que reciben dosis amplias o que no son muy sensibles (…) son mucho menos propensas a verse afectadas por esto”, añadió.
El equipo de King recomendó desconectar la bombas antes del despegue y del aterrizaje y asegurarse de que no haya burbujas de aire en la insulina antes de reconectarlas, aunque Cohen señaló que era extremadamente importante que las personas sepan cómo realizar esto correctamente.
Cohen añadió que los pacientes deberían chequear con sus médicos si esto podría ser un problema para ellos y, en caso afirmativo, cómo lidiar de manera segura con el asunto.
Las bombas usadas en el estudio estaban fabricadas por Animas y Medtronic, que escribieron en un comunicado conjunto a Reuters Health: “Muchos factores afectan la glucosa sanguínea durante el viaje y es poco probable que el efecto de pequeñas variaciones en las dosis durante el curso de un viaje en avión sean clínicamente significativas”.
“No obstante, ambas (empresas) continuamos investigando más el tema”, añadieron.
Reuters Health
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_115664.html

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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