Diabetes mellitus

31 julio 2011

Recomiendan que los análisis de sangre no se hagan en ayunas

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 8:35

Arguyen que los alimentos ingeridos tienen efectos inmediatos sobre la salud que no se detectan en ayunas.
“Los análisis de sangre deberían realizarse tras haber ingerido algunos alimentos para que, de este modo, pudieran detectarse los efectos inmediatos sobre la salud.” La afirmación corresponde al Dr. Francisco Pérez Jiménez, catedrático de Medicina en la Universidad de Córdoba y director científico del IMIBIC (Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba) en la Escuela de Nutrición Grande Covián del Instituto Danone, en la UIMP de Santander.
Según Pérez Jiménez, “los alimentos tienen un efecto inmediato en la salud, lo que refuta la idea del efecto único a medio o largo plazo que se admitía hasta ahora. Por ello mismo, esos efectos deben medirse después de comer (estado postprandial)”.
El grupo de investigación a cargo del director científico del IMIBIC se ha centrado en el estudio de los efectos postprandiales de las grasas, que son los nutrientes que tienen efectos inmediatos más evidentes sobre el estado de salud. Así, han observado que los lípidos (grasas) ingeridos a primera hora de la mañana tienen una influencia en el estado de oxidación e inflamación de nuestras arterias durante todo el día, por lo que una medición en ayunas puede dar resultados artificiales. Los estudios realizados han demostrado también que los nutrientes tienen además una función moduladora en el metabolismo por medio de la que pueden incluso activar o desactivar genes en el estado postprandial.
En busca de un método estandarizado
Pérez Jiménez ha probado, por ejemplo, cómo la misma cantidad de grasa ingerida en un desayuno produce reacciones diferentes de inflamación y oxidación arterial en función de si la grasa procede de mantequilla o aceite de oliva. “El problema de realizar los análisis después de alimentarse”, señala Pérez Jiménez, “está en estandarizar un método para evaluar los resultados de los análisis, pues en el efecto de los alimentos sobre nuestro organismo influyen múltiples factores, entre los que figuran el sexo, la edad, el estado de salud de la persona y su genética.”
Estos estudios son básicos para llegar a modular la lipemia postprandial (la acción de las grasas sobre nuestras arterias después de comer) por medio de la selección de los alimentos, lo que redundaría en una importante mejora de la salud cardiovascular a través de la alimentación.
JANO.es • 29 Julio 2011 11:17
http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/recomiendan/analisis/sangre/no/hagan/ayunas/_f-11+iditem-14516+idtabla-1?utm_source=MailingList&utm_medium=email&utm_campaign=Jano+Diario+%2829%2F07%2F2011%29

26 julio 2011

Aconsejar a las personas que consuman menos sal no es el mejor enfoque para reducir las ECV

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 8:41
sal-y-salero
 En un nuevo análisis de Cochrane se ha llegado a la conclusión de que no hay pruebas claras de ventajas – por lo que respecta a evitar los episodios cardiovasculares y las muertes – con aconsejar a las personas que disminuyan la ingesta de sal en los alimentos [1]. Sin embargo, el autor principal, Dr. Rod S Taylor (Universidad de Exeter, Reino Unido), está resaltando que no recomienda modificar la recomendación de que las personas consuman menos sal; más bien, es la forma en que esto se logra lo que al parecer es importante.
Dijo a heartwire: “Una de las cuestiones que observamos fue que una cosa es decir a las personas que reduzcan su ingesta de sal y otra cosa muy diferente es que ellos lo cumplan y esto es un mensaje importante para la salud pública. No identificamos datos sólidos. Nuestros hallazgos son un poco neutrales con respecto al efecto de la reducción de la sal de los alimentos sobre la mortalidad y la presentación de ECV en el futuro. ”
En cambio, dice el Dr. Taylor, las acciones se deben enfocar en otros medios para ayudar a las personas a reducir su ingesta de sal, observando que “75% de la sal que consumimos está oculta, de manera que necesitamos lograr la intervención de la industria alimentaria”. Es probable que este sea un medio más práctico y económico de reducir la ingesta de sal en la población general en vez de enfocarse en los consejos de alimentación a los individuos, terminaron diciendo él y sus colaboradores en su artículo publicado el 6 de julio de 2011 en la Base de Datos de Análisis Sistemáticos de Cochrane. La investigación también aparece en el American Journal of Hypertension [2].
Sin embargo, los críticos dicen que este nuevo análisis está basado sólo en siete estudios que no fueron diseñados para valorar los efectos de las intervenciones de reducción de sodio sobre los episodios CV y la mortalidad y por tanto no es fiable.
Los críticos dicen que los análisis no son rigurosos y que las conclusiones no son fiables
En el análisis, Taylor y sus colaboradores analizaron siete estudios aleatorizados comparativos — tres de normotensos, dos de hipertensos, uno de una población mixta de normotensos e hipertensos y otro de pacientes con insuficiencia cardiaca — con un mínimo de seis meses de seguimiento en los que se analizaban las intervenciones para reducir la sal de los alimentos y los comparaban con la alimentación habitual, de control o placebo o con ninguna intervención. El Dr. Taylor explicó: “Los estudios se realizaron en una mezcla de grupos de pacientes, pero básicamente fueron personas que no tenían enfermedad cardiovascular previa”.
En total se incluyeron 6257 individuos y hubo 665 muertes. Taylor reconoce que si bien pudieron confirmar que la reducción de la sal se relacionaba con reducciones del sodio urinario de entre 27 y 39 mmol/día y reducciones de la TA sistólica de entre 1 y 4 mm Hg (hasta por un año en algunos estudios), no pudieron verificar que esta reducción se mantuviese a más largo plazo, una desventaja importante.
Los riesgos relativos de mortalidad por todas las causas en normotensos para el método de reducción de sal fueron 0,90 para el seguimiento más prolongado y 0,96 para los hipertensos. En el caso de la morbilidad cardiovascular, las cifras fueron 0,71 y 0,84. Taylor y colaboradores llegan a la conclusión de que: “nuestro análisis se enfoca en consejos relativos a la alimentación y no ha mostrado datos sólidos que respalden este enfoque”.
Sin embargo, los autores de los estudios incluidos en el metanálisis tienen una serie de críticas al ensayo.
El Dr. Lawrence Appel (Johns Hopkins University Medical School, Baltimore, MD) dijo a heartwire. “El análisis realizado por Taylor añade poco a nuestros conocimientos acerca de los efectos de la reducción de sodio sobre la salud. Ninguno de los estudios incluidos fue concebido para valorar los efectos de las intervenciones de reducción de sodio en los episodios de enfermedades cardiovasculares y mortalidad”, dice, e “incluso en conjunto, el número de episodios es pequeño y es limitada la potencia estadística”.
Y la Dra. Nancy R Cook (Harvard Medical School, Boston, MA) dijo: “Este fue un análisis burdo de los resultados en estos estudios y por tanto se pierde información. A mi parecer, varios de los estudios no tuvieron una representación adecuada y los resultados del análisis no son fiables. Lo único que hicieron fue un recuento simple del número de episodios. No utilizaron datos de pacientes individuales como lo hicimos en nuestros estudios; nuestro resultado fue significativo. Afirman que no hay pruebas indicativas de un efecto, pero los análisis son diferentes.” Y señala que las reducciones del riesgo relativo de morbilidad CV citadas por Taylor et al, aunque no son estadísticamente significativas, «son muy considerables» y sostiene que habrían sido significativas si los autores hubiesen utilizado un método de análisis diferente.
El Dr. Appel está de acuerdo: “Los autores truncaron la mejor serie de estudios, TOHP1 y TOHP2, que tienen un seguimiento prolongado de >10 años, sólo al periodo de su estudio, 1,5 años para TOHP1 y tres años para TOHP2. Esta serie de estudios, con seguimiento prolongado, documentó una reducción importante de los episodios de ECV”.
El Dr. Appel también se muestra muy crítico en torno a la inclusión del estudio sobre la restricción de sal en pacientes con insuficiencia cardiaca (que también estaban tomando antihipertensivos), considerándolo “irrelevante”.
Continúa el debate en torno a los estudios con criterios de valoración consistentes sobre la reducción de sodio
El Dr. Taylor admite que el análisis puede no haber tenido la potencia suficiente y dice que se precisarían datos de un mínimo de 18.000 individuos a fin de poder determinar cualquier ventaja clara para la salud.
Él y sus colaboradores afirman que los hallazgos “respaldan” la recomendación reciente de que se realicen más estudios aleatorizados y a gran escala, rigurosos, que permitan definir la demostración de la ventaja cardiovascular que conlleva la reducción de la sal de los alimentos. Añaden que en esos estudios se han de valorar las intervenciones al nivel de la población que posiblemente conduzcan a reducciones sostenidas de la ingesta de sal y que sean proporcionadas a las directrices de salud pública actuales.
Sin embargo, el Dr. Appel reitera lo que por años han estado señalando muchas campañas para reducir la ingesta de sodio al nivel de la población: «Para las exposiciones crónicas a factores de riesgo -tales como tabaquismo, exceso de ingesta de sal, exceso de peso e ingesta insuficiente de frutas y verduras- los estudios con variables clínicas consistentes no son realistas, dada la dificultad de lograr y mantener un contraste suficiente, costos, logística, duración y aspectos éticos.
“Cabe hacer notar que no hay ningún estudio sobre pérdida de peso con variables consistentes para la reducción de peso en una población general y sólo algunos estudios de resultados en relación con el cese del tabaquismo, la mayor parte de ellos sin potencia”. Sin embargo, se dispone de pruebas sólidas para recomendar la pérdida de peso y el cese de tabaquismo. Lo mismo es verdad para el sodio. La base de las recomendaciones de la restricción de sodio se sustenta en pruebas persuasivas indicativas de que la reducción del sodio disminuye la TA. No se han realizado estudios de reducción de sodio con variables clínicas consistentes y no se realizarán.
Consenso en que la reducción de sodio en los alimentos procesados es el camino a seguir
Mientras tanto, Katharine Jenner (directora de la campaña Acción de Consenso para la Sal y la Salud, Londres, Reino Unido) señala que los autores del análisis, de hecho, se contradicen a sí mismos. Contrario al encabezamiento de conclusión de los autores -el comunicado de prensa de la biblioteca Cochrane [3] anuncia «El reducir la sal no disminuye la posibilidad de morir» — el análisis demuestra también que la reducción de la ingesta de sal disminuye la tensión arterial y ellos están señalando «nuestros hallazgos no son congruentes con la creencia de que la reducción de sal es útil en personas normotensas e hipertensas».
La Dra. Jenner dice: «Es muy desalentador que el mensaje de este pequeño análisis afirme que la reducción de la sal pueda no ser útil; esta es una conclusión completamente inadecuada, dadas las pruebas sólidas y el consenso general de salud pública de que la sal aumenta la tensión arterial y esto conduce a enfermedades cardiovasculares».
Sin embargo, le agrada que los autores reconozcan que la reformulación por la industria alimentaria, más que los consejos alimentarios a los individuos, sea la estrategia más rentable para reducir la sal en los países desarrollados.
El Dr. Taylor dijo a heartwire «No disponemos de ningún dato que indique ningún daño relacionado con reducir la sal de los alimentos procesados. Es necesario lograr la intervención de la industria de los alimentos». Sin embargo, añade que será importante valorar los efectos de la reducción voluntaria de la sal de los alimentos por la industria.
La Dra. Jenner está de acuerdo: «Respaldamos plenamente la valoración de tales programas.»
Los autores han declarado no tener ningún conflicto de interés pertinente. Los Dres. Appel y Cook son autores de los estudios incluidos en el metanálisis.
« ARTÍCULO ANTERIOR EN NOTICIAS DE HEARTWIRE
Destacadas del congreso EUROPACE 2011
 15 JUL 2011 09H16 EST
Referencias
1. Taylor RS, Ashton KE, Moxham T, et al. Reduced dietary salt for the prevention of cardiovascular disease. Cochrane Database of Systematic Reviews 2011; DOI: 10.1002/14651858.CD009217. Disponible en: http://www2.cochrane.org/reviews.
2. Taylor RS, Ashton KE, Moxham T, et al. Reduced dietary salt for the prevention of cardiovascular disease: a meta-analysis of randomized controlled trials (Cochrane Review). Am J Hypertension 2011; doi:10.1038/ajh.2011.115 Disponible en: http://www.nature.com/ajh/index.html.
3. Cochrane Library. Cutting down on salt doesn’t reduce your chance of dying [comunicado de prensa]. 6 de julio de 2011. Disponible aquí.
http://www.theheart.org/article/1251491.do?utm_campaign=newsletter&utm_medium=email&utm_source=20110726_World_ES
Artículo original en inglés, heartwire; 5 jul. 2011) Exeter, RU —

El sensacionalismo médico

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:30

11 JUL 11 | Escepticemia, por Gonzalo Casino
Sensacionalismo médico
Sobre la utilización interesada del impacto emocional de la información.

gonzalo-cansino

Del sitio IntraMed

25 julio 2011

Televisión, diabetes y enfermedad cardiovascular

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 12:56

El mayor tiempo frente al televisor se asocia uniformemente con mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular mortal o no mortal y mortalidad por todas las causas.

Del sitio IntraMed

Las ventajas de dormir una siesta

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 12:51
Reduce el riesgo cardiovascular
Las ventajas de dormir una siesta
En Alemania quieren imponerlas los sindicatos.
siesta-durante-el-trabajo

13 julio 2011

La estevia, a las puertas de su uso como edulcorante

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 9:56

A su intenso sabor dulce se suman potenciales cualidades en el control de la glucemia y la hipertensión arterial, si bien se requieren mayores evidencias.

planta-de-estevia
La estevia, una planta de la misma familia que el girasol y la achicoria, es un cultivo original de América del Sur, en particular, de Brasil y Paraguay. Los pobladores indígenas conocedores del intenso dulzor del extracto que se obtiene de las hojas de la planta, a la que llaman hoja de miel, la usan para endulzar comidas, infusiones y bebidas como el mate. El interés que ha mostrado la industria alimentaria y farmacéutica por la estevia se basa, además de en su poder edulcorante y sin calorías, en las potenciales propiedades saludables en el control de la glucemia y la hipertensión arterial. Así consta en los estudios preliminares realizados sobre los principios activos de la planta, los glucósidos de esteviol, si bien el número de investigaciones en humanos es todavía escaso como para dar los resultados por concluyentes.
 
Sustituto de azúcares
El intenso y marcado sabor dulce de la estevia (“Stevia rebaudiana Bertoni”, por el apellido de su descubridor, el biólogo botánico Moisés S. Bertoni) se debe a los glucósidos de esteviol, identificados siete en total (esteviósido, rebaudiósido A, rebaudiósido C, dulcósido A, rubusósido, esteviolbiósido, rebaudiósido B). De su análisis bromatológico se desprende que estos compuestos son entre 250 y 300 veces más dulces que la sacarosa (azúcar común), con la ventaja de que no aportan calorías ni son cariogénicos.
Otro valor añadido de la estevia es que es un edulcorante natural, que al no ser fuente de fenilalanina sirve como sustituto del aspartamo, un edulcorante tóxico para personas con fenilcetonuria, una enfermedad metabólica.
Los glucósidos de esteviol son entre 250 y 300 veces más dulces que el azúcar común
En diversos países del mundo, como Japón, Australia, Nueva Zelanda, China, Corea o Brasil, para los que el uso de la estevia (glucósidos de esteviol) como edulcorante está aprobado, se añade a conservas vegetales, salsas, bebidas, caramelos, chicles, yogures y helados, y en la industria farmacéutica, a pasta dental y enjuague bucal. Su adición a estos alimentos y bebidas dulces permite que proporcionen menos energía y se adapten a dietas de control de azúcares, como las recomendadas en caso de obesidad, diabetes, triglicéridos elevados y caries dental.
Control de la glucemia y la presión arterial
La última y más reciente, por el momento, revisión sistemática sobre las propiedades y la eficacia de la estevia en seres humanos basada en la evidencia realizada por el Natural Standard Research Collaboration centra sus resultados en el efecto de la planta en la hipertensión y la hiperglucemia.
Se detecta un efecto reductor de la hipertensión moderada, tras un consumo durante meses o años, y una cantidad considerable de principio activo
El extracto de la planta de estevia se utiliza desde hace tiempo en países de América del Sur para el tratamiento de la diabetes. La reciente revisión incluye la evaluación de dos estudios realizados a largo plazo (1 y 2 años de duración, respectivamente) que comprueban que la estevia (una cantidad considerable de principio activo, de 750 mg/día a 1.500 mg/día de esteviósido) puede ser eficaz en la reducción de la presión arterial en pacientes hipertensos, si bien los datos de estudios más cortos (1-3 meses de duración) no apoyan estos resultados.
En relación con la glucemia, un par de estudios pequeños informan de resultados positivos con respecto a la tolerancia a la glucosa y la respuesta a la glucemia, aunque el rigor metodológico de estos experimentos se considera relativamente bajo, lo cual limita la fuerza de estos resultados. Por ello debe ampliarse la investigación en ambas indicaciones.
ESTEVIA COMO EDULCORANTE SEGURO
El Natural Standard Research Collaboration informa de la situación actual para el uso de la estevia (en concreto los glucósidos de esteviol, los principios activos con mayor poder edulcorante de la planta), como edulcorante añadido a alimentos y bebidas.
El Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) concluyó en junio de 2008 que los glucósidos de esteviol son seguros para su uso en alimentos y bebidas y estableció una ingesta diaria admisible (IDA) de 4 miligramos por kilo de peso corporal (expresado como esteviol). Esta cantidad equivale a una dosis diaria máxima de hasta 240 miligramos para una mujer de 60 kg o 280 miligramos para un hombre de 70 kilos. El JECFA estableció las especificaciones de identidad y pureza de los glucósidos de esteviol con un contenido mínimo del 95% de la suma de los siete principios activos.
En Europa. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha realizado una evaluación general de seguridad para la aprobación de la estevia como edulcorante en los alimentos y para su uso como potenciador del sabor. En abril de 2010, la EFSA publicó un dictamen científico positivo y estableció la IDA propuesta por el JECFA, de 4 miligramos por kilo de peso de esteviol. En el momento actual, la Comisión Europea redacta la legislación para la autorización y puesta en el mercado europeo de este edulcorante. El siguiente paso será la actualización de la directiva europea sobre aditivos para incluir este nuevo edulcorante. En Francia, la Agencia francesa de seguridad alimentaria (ANSES) evaluó el rebaudiósido A y dio una evaluación de seguridad positiva. En septiembre de 2009, Francia autorizó el uso de rebaudiósido A como edulcorante en el ámbito nacional durante un período transitorio hasta el establecimiento del anexo de la nueva regulación de los aditivos en el marco de la UE que se espera para 2011. Con base en la evaluación del JECFA 2008, Suiza ha decidido autorizar de forma provisional el uso de productos que contengan glucósidos de esteviol, en cumplimiento de las especificaciones del JECFA.
En Estados Unidos. En diciembre de 2008, la Food and Drug Administration (FDA) aceptó que el uso de la estevia con un mínimo del 95% rebaudiósido A es seguro (GRAS, Generally Recognized as Safe (GRAS) como edulcorante en alimentos y bebidas.
En el resto del mundo. Australia y Nueva Zelanda aprobaron el uso de glucósidos de esteviol de acuerdo con el JECFA en 2008, en un rango definido de aplicaciones en alimentos. En Japón, China, Corea y Brasil, entre otros países, los glucósidos de esteviol se consideran componentes naturales de alimentos y, como tales, están aceptados para su uso alimentario.
Autor: Por MAITE ZUDAIRE
Última actualización: 26 de junio de 2011
 
http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/curiosidades/2009/12/01/189479.php

La divina proporción del cuerpo humano. El hombre de Vitruvio que utilizó Leonardo da Vinci

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 9:48
Marco Vitruvio Polión fue arquitecto de Julio César durante su juventud y al retirarse del servicio se volcó a la arquitectura civil.
marco-vitruvio
Dentro de esta actividad su única obra conocida fue la basílica de Fanum (en Italia). Creó ¨De Architectura¨, el tratado sobre arquitectura más antiguo que se conserva, que fue conocido y empleado en la Edad Media y que se publicó en la mayor parte de los países.
Esta obra todavía hoy constituye una fuente documental insustituible, con valiosos aportes sobre la pintura y la escultura griegas y romanas.
 
El famoso dibujo de Leonardo da Vinci, el Hombre de Vitruvio, sobre las proporciones del hombre está basado en las indicaciones dadas en esta obra.
El dibujo se conserva ahora en la Galleria dell’Accademia, en Venecia. 
 
  hombre-de-vitruvio-que-utilizo-da-vinci
 
Estas son las notas que dejo Leonardo sobre el Hombre de Vitruvio:
Una palma equivale al ancho de cuatro dedos.
Un pie equivale al ancho de cuatro palmas.
Un antebrazo equivale al ancho de seis palmas.
La altura de un hombre son cuatro antebrazos.
Un paso es igual a un antebrazo.
La longitud de los brazos extendidos (envergadura) de un hombre es igual a su altura.
El cuerpo de un hombre tiene una altura de 7 veces la medida de la cabeza.
La distancia entre el nacimiento del pelo a la parte superior del pecho es un séptimo de la altura de un hombre.
La distancia de la barbilla a la nariz es un tercio de la longitud de la cara.
La altura de la oreja es un tercio de la longitud de la cara.
La distancia desde debajo de la rodilla hasta el inicio de los genitales es la cuarta parte del hombre.
El inicio de los genitales marca la mitad de la altura del hombre.
Estas proporciones son empleadas en la actualidad dentro del arte cuando se estudia el cuerpo humano.

¿Cuál es la utilidad del tratamiento intensivo de la glucemia sobre enfermedad cardiovascular?

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:55
11 JUL 11 | ACCORD, ADVANCE, y VA Diabetes Trials
¿Cuál es la utilidad del tratamiento intensivo de la glucemia sobre enfermedad cardiovascular?
Las principales organizaciones científicas recomiendan un objetivo de hemoglobina glucosilada < 7% para la prevención de las principales complicaciones vasculares de la diabetes.
Dres. Skyler JS, Bergenstal R, Sherwin RS y colaboradores
SIIC
Journal of the American College of Cardiology 53(3):298-304, Ene 2009
 
Del sitio IntraMed

Estado actual y expectativas futuras para el manejo de la diabetes tipo 2

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:49
04 JUL 11 | ¿Control glucémico exhaustivo?
Estado actual y expectativas futuras para el manejo de la diabetes tipo 2
Si el buen control diabético no se logra manteniendo la HbA1c inferior al nivel objetivo bajo, entonces ¿qué otros factores que intervienen en la homeostasis de la glucosa pueden o deben ser modificados?
Dr. A. Ceriello
Int J Clin Pract. 2010 Nov;64(12):1705-11.
Del sitio IntraMed

6 julio 2011

Las claves de la longevidad

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 9:25
 Las claves de la longevidad, revisadas
La prescripción para una larga vida es, según afirman los investigadores, trabajar duro y no jubilarse joven.
anciano-y-comida
El preconcepto de que su trabajo o su jefe lo está llevando a la tumba es uno de los tantos mitos refutados por un análisis realizado en 1528 norteamericanos durante 90 años. Otros mitos: ser optimista, casarse, ir a la iglesia, comer brócoli y ser socio de un gimnasio.
Los investigadores Howard Friedman y Leslie Martin escribieron sus conclusiones en su libro The Longevity Project . “Todos tenemos ideas: no te estreses, no te preocupes, no trabajes tanto, retirate y andá a jugar al golf -dice Friedman, profesor de psicología de la Universidad de California-. Pero no encontramos esos patrones en la gente más longeva.”
En el corazón de sus 20 años de investigación se encuentra un estudio iniciado por el psicólogo Lewis Terman en 1921. Terman murió en 1956, pero otros investigadores siguieron adelante. Uno de los participantes fue el biólogo Ancel Keys, cuyo trabajo ayudó a popularizar la dieta mediterránea. Murió en 2004, a los 100 años de edad. Disfrutó de la jardinería durante la mayor parte de su existencia.
“Nos dimos cuenta de que si uno continúa practicando sus actividades durante la edad media de la vida, definitivamente gozará de más salud y vivirá más”, explica Martin, psicólogo de la Universidad de California. Existen cinco mitos clave acerca de la longevidad:
Los pensamientos positivos llevan a una vida extensa
En este estudio, los niños cuyos padres describen como extraordinariamente felices y optimistas o que nunca se preocupan tendían a no vivir hasta una edad avanzada. Esta fue una de las más grandes sorpresas del proyecto, según el investigador.
“Seguimos escuchando este consejo de que nos alegremos y que nos mantengamos felices porque eso nos mantendrá sanos -dice Friedman-. Sin embargo, conociendo los resultados de este trabajo, tenemos que estar en desacuerdo.”
Los participantes que tuvieron una vida más larga y feliz no eran “cínicos rebeldes ni solitarios”, sino personas consumadas, satisfechas con su vida. Muchos sabían que preocuparse a veces es algo bueno. Otra investigación con pacientes de Medicare sugiere que ser neurótico protege la salud.
La jardinería y la caminata no bastan para mantenerse saludable
los investigadores afirman que la recomendación de caminar 30 minutos por día, por lo menos cuatro días por semana en un nivel de moderado a intenso, son buenos consejos médicos, pero pobres consejos prácticos. El estudio mostró que la actividad en la adultez es lo más importante para la salud y la longevidad. Pero más que jurar hacer algo para estar en forma (como correr) y después odiarlo y dejarlo, lo que conviene es encontrar algo que a uno le guste.
“Analizamos a aquellos que se mantuvieron activos, y no fueron los niños que pertenecieron a equipos deportivos. Eran los que habían mantenido el patrón de realizar actividad física. Lo que hacían los mantenía lejos de la silla, ya fuera la jardinería, sacar a pasear al perro o ir a visitar museos.”
Alégrate: estar serio es malo
Para los autores, uno de los rasgos de personalidad que mejor predecía la longevidad era ser concienzudo (“cualidad de una persona prudente, persistente, organizada, un poco obsesiva y para nada despreocupada”). Explican que la razón más obvia “es que las personas concienzudas hacen más cosas para proteger su salud y realizan menos actividades riesgosas”. “Lo que caracterizaba a quienes vivían más era la combinación de persistencia, autonomía y la ayuda de otras personas”, dice Friedman. Los jóvenes que eran frugales, persistentes, detallistas y responsables fueron los que más vivieron.
Relájate y no trabajes tanto
Los que tenían las carreras más exitosas eran los que tenían menos probabilidad de morir jóvenes. Los que cambiaban todo el tiempo de trabajo sin una progresión clara, en general no vivían una larga vida, a diferencia de los que tenían cada vez más responsabilidades. Los participantes que seguían trabajando hasta los 70 años vivían mucho más que sus colegas más relajados. “Esta orientación hacia la productividad importaba más que sus relaciones sociales o que su sentido de felicidad o de bienestar.”
“No eran los participantes más felices ni los más relajados los que vivían más -escriben los autores-. Eran los que estaban más comprometidos con lograr sus metas.”
Cásate y vivirás más tiempo
Los autores analizaron a los casados en segundas nupcias, los que nunca se divorciaron, los que sí y los eternos solteros, y encontraron muchas diferencias entre los grupos y los géneros.
“Podemos decir que un matrimonio sexualmente satisfactorio y feliz es un buen indicador de salud futura y longevidad”, pero para una mujer ser soltera puede ser tan saludable como estar casada, especialmente si ella tiene otras relaciones sociales satisfactorias.
En el estudio, los hombres casados fueron lo que más vivieron. Los solteros les ganaron a los que se volvían a casar, pero no a los hombres casados. Entre las mujeres, las divorciadas y las solteras vivían casi lo mismo que las casadas.
“Divorciarse era mucho menos dañino para la salud de la mujer [que para la del hombre]”, concluye el autor.
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=70653
24 ABR 11 |
Janice Lloyd / USA Today
Página siguiente »

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
Actualidad sobre diabetes mellitus