Diabetes mellitus

8 diciembre 2010

Sepa cómo calcular la cantidad de carbohidratos que consume

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 9:05

En una dosis adecuada, usted puede disfrutar diariamente de panes, fideos, galletas y cereales
 
Existen muchas teorías en torno a los carbohidratos. Algunos científicos señalan que no engordan y que incluso, si está a dieta, no debe dejar de consumirlos. Los nutricionistas, por su parte, indican que además de hacernos engordar, también nos provocan cansancio, dolores musculares, infertilidad y otros trastornos.
No obstante, ambas partes señalan que no se debe limitar del todo su consumo. Por ello, la revista “Health” creó una lista en donde indica aproximadamente cuántas porciones de estos alimentos se deben consumir diariamente para llevar una alimentación equilibrada.
Calculando una dieta basada en 2.000 calorías diarias, lo recomendable es consumir 250 gramos de carbohidratos diarios. Además, tenga en cuenta que 15 gramos de carbohidratos cuentan como una porción.
Si los alimentos contienen azúcar o tienen de cinco o más gramos de fibra, puede restar la mitad de los gramos de estos ingredientes a partir del número total de carbohidratos.
Para los que sufren de diabetes, lo más indicado es comer unos 45 a 60 gramos de carbohidratos por comida y de 15 a 30 gramos por bocaditos. Pero tenga en cuenta que los snacks son solo fundamentales para las personas con diabetes que usan insulina o píldoras que aumentan la producción de esta (de lo contrario, corren el riesgo de sufrir de hipoglucemia).
PANES
Una rebanada de pan equivale a 15 gramos o una porción de carbohidratos. Aunque el pan blanco y el integral tienen un contenido de carbohidratos similares, este último es su mejor opción, pues por lo general tiene dos veces más de fibra que el pan blanco. Esto significa que se digieren más lentamente y que el azúcar en la sangre aumentará de manera más gradual después de comer.
Las personas con diabetes deben tratar de consumir 30 gramos de fibra al día, aunque esto puede ser difícil para el sistema digestivo de algunas personas, dice Lalita Kaul, vocera de Asociación Americana de Dietética. También sugiere comer el pan ultra delgado, que puede reducir su consumo de calorías a la mitad.
PASTA COCIDA
Al día deberíamos consumir solo un tercio de taza de pasta. Al igual que con el pan, también debe optar por los fideos integrales en lugar de la pasta hecha con harina blanca.
¿Cómo debe servirse? Debe poner en su plato una cantidad aproximada a la mitad del tamaño de una pelota de béisbol. Ojo, si sobrecarga su plato de pasta, puede conseguir con facilidad los carbohidratos recomendados para todo un día en una sola comida.
CEREALES
En este caso, los 15 gramos equivalen a 3/4 de taza de cereal seco. El desayuno es la comida más importante del día, especialmente para las personas con diabetes. Una alimentación equilibrada en la mañana le ayuda a empezar el día saludable y con energía.
Una gran opción puede ser ingerir un tazón de salvado de avena con leche descremada. Además, debe evitar en lo posible los cereales que contengan mucho azúcar y sean bajos en fibra.
GALLETAS
Una porción es entre 4 a 6 galletas saladas. Cuando compre un paquete de galletas, una de las cosas más importantes, además de fijarse en la cantidad de carbohidratos, es ver el contenido de grasas trans y sodio. Incluso las galletas relativamente bajas en carbohidratos pueden tener un montón de grasas no saludables y mucha sal.
Por ello, elija galletas con no más de 200 miligramos de sodio por porción de carbohidratos. Por el contrario, si desea comer galletas dulces, lo mejor es limitar su consumo a una o dos como máximo
FRUTAS
Una pequeña porción contiene 15 gramos de carbohidratos. Las frutas en sí hacen mucho bien a la salud, señala la doctora Kaul, pero debe tener cuidado con las porciones.
Si usted tiene diabetes, frutas como las manzanas, los plátanos, las fresas, los melones y los melocotones son las mejores opciones. Eso sí, absténgase de las peras y las uvas, pues pueden tener demasiado azúcar.
Un plátano mediano tiene alrededor de 15 gramos de carbohidratos, además de altas dosis de potasio. Los frutos rojos son ricos en fibra y antioxidantes.
Sin embargo, no porque sean saludables debe exagerar su ingesta, con 3/4 de taza de frutas diarias es más que suficiente.
JUGOS
Una porción de carbohidratos consiste en media taza de jugo de fruta.
La doctora Kaul recomienda a sus pacientes elegir frutas en lugar de jugo porque estas contienen fibra. Además, el jugo, incluso los que no tienen azúcar, es alto en calorías. “Tres vasos contienen entre 300 a 400 calorías”.
Las personas que no quieren renunciar a tomar un jugo de naranja en las mañanas deben beber solo un vaso pequeño. Y en lugar de consumir botellas gigantes de bebidas azucaradas, prefiera el agua o té sin azúcar.
LECHE
Una taza de leche descremada sin grasa equivalen a 15 gramos de carbohidratos.
Los productos lácteos aportan calcio, proteínas, vitamina D y otros nutrientes esenciales, por lo que se deben incluir dentro de nuestra dieta básica.
Eso sí, reemplace la leche entera por la leche descremada y elija productos lácteos bajos en grasa.
YOGUR
¿Cuánto es una porción? Una taza de yogur descremado.
El yogur es una gran opción saludable, siempre y cuando usted escoja los que no tengan grasa. Los yogures saborizados generalmente tienen mucho azúcar, lo cual es perjudicial para su organismo. Si desea añadirle un poco más de dulce, pique frutas o coloque nueces sobre su vaso de yogur descremado.
HELADOS
Media taza de helado es lo mismo que 15 gramos de carbohidratos.
La doctora Kaul aconseja mantenerse alejados del helado. Pero si no puede resistir a la tentación, pruebe alternativas bajas en grasa como el yogur congelado, los sorbetes o los helados sin azúcar.
Tome en cuenta que debido a que el helado contiene tanta grasa, solo debería comerse ocasionalmente, en pequeñas porciones.
Ahora que conoce todos estos valores, intente balancear mejor su dieta diaria. Recuerde, si consume un aproximado de 2.000 calorías al día, solo debe ingerir 250 gramos de carbohidratos.
http://elcomercio.pe/gastronomia/677146/noticia-sepa-como-calcular-cantidad-carbohidratos-que-consume

1 diciembre 2010

La diabetes y la depresión pueden ser una calle de doble sentido

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 8:49
Un estudio reciente señala que la diabetes y la depresión son afecciones que pueden fomentarse mutuamente.
La investigación, llevada a cabo en la Universidad de Harvard, encontró que los participantes del estudio que estaban deprimidos tenían un riesgo mucho mayor de desarrollar diabetes, mientras que los que sufrían de diabetes tenían un riesgo mucho mayor de depresión, en comparación con los participantes saludables del estudio.
“Este estudio indica que estas dos dolencias pueden influenciarse entre sí, convirtiéndose así en un círculo vicioso”, señaló el Dr. Frank Hu, coautor del estudio y profesor de nutrición y epidemiología de la Facultad de salud pública de la Harvard en Boston. “Así, la prevención primaria de la diabetes es importante para prevenir la depresión y viceversa”.
En Estados Unidos, alrededor del diez por ciento de la población tiene diabetes y el 6.7 por ciento de las personas mayores de 18 años experimenta depresión clínica cada año, según los investigadores.
Los síntomas de la depresión clínica incluyen ansiedad, sentimientos de desesperanza o culpa, comer o dormir demasiado o demasiado poco, y una pérdida de interés en la vida, las personas y las actividades.
La diabetes se caracteriza por hiperglucemia y una incapacidad de producir insulina. Entre sus síntomas están micción frecuente, sed inusual, visión borrosa y entumecimiento de manos o pies.
Alrededor del 95 por ciento de los diagnósticos de diabetes son del tipo 2 y con frecuencia son precipitados por la obesidad.
Los investigadores encontraron que las dos cosas pueden ir de la mano.
El estudio dio seguimiento a 55,000 enfermeras durante diez años, reuniendo datos a través de cuestionarios. Entre las más de 7,400 enfermeras que se deprimieron, había un riesgo de desarrollar diabetes 17 por ciento más alto. Las que tomaban antidepresivos tenían un riesgo 25 por ciento superior.
Por otro lado, las más de 2,800 participantes que desarrollaron diabetes eran 29 por ciento más propensas a deprimirse y las que tomaban fármacos estaban en riesgo aún mayor, que aumentaba cuando el tratamiento se hacía agresivo.
Tony Z. Tang, profesor adjunto del departamento de psicología de la Universidad Northwestern, dijo que a las participantes que tomaban medicamentos para sus dolencias les iba peor porque sus enfermedades eran más graves.
“Ninguno de esos tratamientos son curas, a diferencia de los antibióticos para las infecciones. Los pacientes deprimidos que toman antidepresivos y los diabéticos que toman insulina con frecuencia siguen sufriendo sus síntomas principales”, apuntó Tang. “A esos pacientes les va peor a largo plazo porque están más graves que otros pacientes”.
Tang advirtió que no se deben sacar demasiadas conclusiones del estudio. Anotó que las correlaciones entre diabetes y depresión declinaron de forma marcada cuando se controlaron el peso excesivo y la inactividad en el estudio.
“Esto sugiere que gran parte de la correlación observada entre la depresión y la diabetes proviene de variables que confunden”, aseguró. “En términos sencillos, ser gordo y tener un estilo de vida malsano hace que la gente tenga más probabilidades de sufrir depresión y [también] diabetes”.
Pero si la investigación establece una conexión firme entre las dos enfermedades, podría ayudar a avanzar el tratamiento, añadió Tang.
“Si se establece una conexión causal sustancial entre los dos trastornos, sería más bien novedosa y podría en potencia cambiar la forma que los comprendemos y tratamos”, señaló Tang.
El Dr. Joel Zonszein, director del Centro Clínico de Diabetes del Centro Médico Montefiore de la ciudad de Nueva York, dijo que establecer relaciones causales es difícil en un estudio basado en cuestionarios, porque los informes de los propios participantes pueden ser imprecisos.
“No es ideal”, comentó. “Es difícil decir qué causa qué, si uno causa el otro. Es muy difícil de aclarar”.
Se necesita un estudio de mayor tamaño, controlado y aleatorio, apuntó Zonszein, que también es profesor de medicina clínica del Colegio de Medicina Albert Einstein en la ciudad de Nueva York.
Pero felicitó la investigación, y anotó que rastrear un número tan elevado de sujetos “durante largo tiempo” fortaleció los hallazgos.
Hu, que también es profesor de medicina en la Universidad de Harvard, aseguró que las conclusiones del estudio eran válidas. Cuando dos afecciones comparten los mismos factores de riesgo (obesidad y falta de ejercicio), “podemos seguir diciendo que están relacionadas, y que la una es tanto causa como consecuencia de la otra”, explicó.
La depresión puede afectar los niveles de glucemia y el metabolismo de la insulina a través de un aumento del cortisol, contribuyendo a malos hábitos alimenticios, el aumento de peso y la diabetes, señaló.
“Por otro lado, la gestión de la diabetes puede causar cargas y estrés crónicos, que a largo plazo pueden aumentar el riesgo de depresión”, apuntó Hu. Las dos “están relacionadas con sólo a través de la conducta, sino también de la biología”.

Beneficios y riesgos de adelgazar durante el embarazo

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 8:38
Las mujeres obesas que adelgazan durante el embarazo tendrían, en general, menos riesgo de complicaciones gestacionales, según un estudio.
Las mujeres obesas que adelgazan durante el embarazo tendrían menos riesgo de tener ciertas complicaciones gestacionales, pero en aquellas que presentan obesidad mórbida, ese beneficio no compensaría los efectos negativos en la talla del bebé al nacer. Un nuevo estudio, publicado en la revista BJOG, se suma, así, a la idea bastante controvertida de si sería saludable que las embarazadas obesas mantuvieran su peso previo al embarazo o adelgazaran aún más.
A las mujeres obesas es a las que menos se les permite engordar en el embarazo (entre 5 y 10 kilos), y tienen riesgo elevado de sufrir complicaciones como diabetes gestacional, preeclampsia, cesárea de emergencia o tener un bebé más grande de lo normal.
El equipo de Andreas Beyerlein, de la Ludwig-Maximilians University of Munich, Alemania, revisó las historias clínicas de más de 700.000 mujeres que habían tenido un bebé entre el 2000 y el 2007. Los autores dividieron a las mujeres en categorías por peso previo al embarazo según el índice de masa corporal (IMC).
Las mujeres con un IMC de 30-34,9 formaron la categoría de obesidad clase 1; aquellas con IMC de entre 35 y 39,9 tenían obesidad clase 2, y las participantes con IMC superior a 40 (más de 50 kilos por encima del peso ideal) tenían obesidad clase 3 o mórbida.
En general, las mujeres que adelgazaron durante el embarazo tendieron a presentar menos riesgo de necesitar una cesárea de emergencia y de desarrollar preeclampsia que las que engordaron. Además, fueron menos propensas a tener un bebé más grande que lo normal. Por ejemplo: el 10% de las mujeres con obesidad clase 3 que engordó en el embarazo desarrolló preeclampsia, comparado con el 7% de las que adelgazaron durante el embarazo.
Tras considerar otros factores (edad y tabaquismo materno), adelgazar estuvo asociado con un 36% menos riesgo de desarrollar preeclampsia en las mujeres con obesidad clase 3. Una reducción similar se observó en las participantes con obesidad clase 2.
En tanto, las mujeres con obesidad clase 1 o 3 tuvieron menos riesgo de necesitar una cesárea de emergencia si adelgazan. Por ejemplo, el 13% de las embarazadas con obesidad clase 1 que engordaron necesitaron una cesárea no planificada, comparado con menos del 9% de las que adelgazaron en el embarazo; adelgazar redujo un 35% el riesgo de necesitar cesárea. En el grupo de mujeres con obesidad clase 1 o 2, sin embargo, adelgazar también estuvo relacionado con un aumento del riesgo de tener un bebé más grande que lo normal.
BJOG 2010;DOI:10.1111/j.1471-0528.2010.02761.x
JANO.es • 25 Noviembre 2010 00:00

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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