Diabetes mellitus

15 noviembre 2018

La proteína CXCL14 ejerce un efecto beneficioso sobre obesidad y diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:42

Un equipo científico ha descubierto que la proteína CXCL14 -relacionada con la progresión de tumores y la organogénesis- también genera efectos beneficiosos sobre enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes. Según el nuevo trabajo, publicado en la revista Cell Metabolism, la proteína CXCL14 es sintetizada por el tejido adiposo marrón y tiene capacidad de activar células con actividad antiinflamatoria -los macrófagos M2- que generan un efecto beneficioso sobre el organismo.
Esta nueva investigación -un avance significativo para entender la relación entre la grasa marrón activo y la buena salud metabólica- está firmada por un equipo dirigido por el catedrático Francesc Villarroya, de la Facultad de Biología y del Instituto de Biomedicina de la Universidad de Barcelona (IBUB), y miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de Obesidad y Nutrición (CiberOBN). La investigación, llevada a cabo con animales de laboratorio, también constata que la falta de la citocina CXCL14 perjudica la actividad del tejido adiposo marrón y altera la homeostasis de la glucosa, una molécula esencial en el metabolismo energético celular.
Así pues, el nuevo trabajo constata que los efectos saludables del tejido adiposo marrón sobre el metabolismo global no se limitan a la capacidad de quemar metabolitos y producir calor -la termogénesis- como se pensaba hasta ahora, sino que se amplían con la síntesis de moléculas con acciones beneficiosos sobre el conjunto del organismo.
Una de las complicaciones asociadas a la obesidad es la colonización del tejido adiposo por células proinflamatorias (por ejemplo, los macrófagos M1), un proceso que genera alteraciones metabólicas y cardiovasculares.
En el marco de la investigación, este equipo ha descubierto que una vez está activo, el tejido adiposo marrón libera la molécula CXCL14, que es capaz de reclutar células con acción antiinflamatoria del sistema inmune -los macrófagos M2- hacia el tejido adiposo. Además, el nuevo trabajo constata que esta citoquina también potencia la conversión de tejido adiposo blanco en grasa marrón.
Según los resultados, la relación de los diferentes tejidos adiposos (blanco o marrón) con las células del sistema inmune (M1 o M2) es un factor clave para poder explicar, por un lado, los problemas de exceso de tejido adiposo blanco, y por otro, los beneficios de la grasa marrón activa.
“La investigación sobre las moléculas que libera la grasa parda con efectos saludables sobre el metabolismo nos abrirá la posibilidad de desarrollar nuevas herramientas terapéuticas, insospechadas hasta el momento, para el tratamiento de enfermedades metabólicas”, concluye el catedrático Francesc Villarroya.
Fecha:11/09/2018
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/endocrinologia/la-proteina-cxcl14-ejerce-un-efecto-beneficioso-sobre-obesidad-y-diabetes.html

Tomar café ayuda a reducir el riesgo de Alzheimer y Parkinson

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:35

tomando-cafeTomar café en el desayuno no sólo aporta un incremento de la energía y la atención sino que también puede proteger contra el desarrollo tanto de la enfermedad de Alzheimer como de la enfermedad de Parkinson, según una nueva investigación realizado por el Instituto del Cerebro de Krembil, que forma parte del Instituto de Investigación de Krembil, en Toronto (Canadá).
“El consumo de café parece tener cierta correlación con un menor riesgo de desarrollar Alzheimer y Parkinson -explica el doctor Donald Weaver, codirector del Instituto del Cerebro de Krembil-. Pero queríamos investigar por qué sucede, qué compuestos están involucrados y cómo pueden afectar el deterioro cognitivo relacionado con la edad”.
El doctor Weaver recabó la ayuda del doctor Ross Mancini, investigador en química médica, y del biólogo Yanfei Wang para investigar tres tipos diferentes de café: tostado claro, tostado oscuro y tostado oscuro descafeinado.
“Tanto el tostado oscuro descafeinado con cafeína como el descafeinado tenían potenciales idénticas en nuestras pruebas experimentales iniciales, así que observamos desde el principio que su efecto protector no podría deberse a la cafeína”, explica.
Posteiormente, el doctor Mancini identificó un grupo de compuestos conocidos como fenilindanos, que surgen como resultado del proceso de tostado de los granos de café. Los fenilindanos son únicos porque son el único compuesto investigado en el estudio que impide agruparse, tanto los beta amiloides como los tau, dos fragmentos de proteínas comunes en el Alzheimer y el Parkinson. “Así que los fenilindanos son un doble inhibidor. Es muy interesante y no lo esperábamos”. admite el doctor Weaver.
Dado que el tostado del café genera mayores cantidades de fenilindanos, el tostado oscuro parece ser más protector que el tostado ligero. “Es la primera vez que alguien investiga cómo los fenilindanos interactúan con las proteínas responsables del Alzheimer y el Parkinson –avanza el doctor Mancini–. El siguiente paso sería investigar hasta qué punto son beneficiosos estos compuestos y si tienen la capacidad de llegar al torrente sanguíneo o cruzar la barrera hematoencefálica”.
El hecho de que sea un compuesto natural frente a uno sintético también es una gran ventaja, reconoce el doctor Weaver. Sin embargo, admite que aun se necesita mucha más investigación antes de que pueda traducirse en posibles opciones terapéuticas. “Lo que hace este estudio es tomar la evidencia epidemiológica y demostrar que efectivamente hay componentes dentro del café que son beneficiosos para evitar el deterioro cognitivo. Es interesante, pero ¿estamos sugiriendo que el café es una cura? Absolutamente no”, advierte.
Fecha:10/11/2018
Fuente: https://www.infosalus.com/nutricion/noticia-tomar-cafe-ayuda-reducir-riesgo-alzheimer-parkinson-20181110081435.html?utm_source=boletin&utm_medium=email&utm_campaign=usuariosboletin

14 noviembre 2018

Familia y Diabetes

Filed under: Día Mundial de la Diabetes — Arturo Hernández Yero @ 16:19

Convivencia julio 2011.jpg4Como todos los años, el 14 de Noviembre se realiza el Día Mundial de la Diabetes, con el lema en este año de Familia y Diabetes, con la característica de extenderse durante dos años para una mejor coincidencia entre la campaña por el Día Mundial con los planes estratégicos actuales de la Federación Internacional de Diabetes, en inglés International Diabetes Federation (IDF).
De acuerdo a los estimados de la IDF en al año 2015 existían 415 millones de personas adultas con diabetes en el mundo y se calcula que para el año 2040 la cifra ascienda a 642 millones de personas con la enfermedad, lo que representa un gran desafío para los sistemas de salud de todos los países y para todas las organizaciones que se ocupan de orientar y asistir a los pacientes con diabetes.
Desde el año pasado la IDF ha hecho un viraje en los lemas elegidos para el Día Mundial. Hasta ese momento todos se centraron en las complicaciones de la enfermedad, pero a partir del año pasado en que se focalizó en la mujer y diabetes, se ha puesto énfasis en relación con el paciente y su entorno, con el objetivo de conseguir que el centro de la atención focalice a la persona con diabetes. Se buscaría entre los principales aspectos incrementar la conciencia sobre el impacto que la enfermedad representa en la familia así como los grupos de apoyo a los pacientes y promover las acciones de la familia en los cuidados, gestión, prevención y educación de la diabetes.
Se debe establecer que la diabetes es una enfermedad crónica no transmisible, que en la actualidad no se cura pero precisa de tratamientos diferenciados y optimizados para hacer prevención secundaria y reducir las complicaciones agudas y crónicas. No cabe la menor duda que las familias juegan un rol decisivo y tienen mucho que aportar, por lo que nos corresponde facilitarles los recursos educativos, sociales y médicos para que los pacientes alcancen un entorno apropiado y logren calidad de vida sin sentirse limitados.
Debemos asegurar todo el acceso a los medicamentos, así como los cuidados imprescindibles en el manejo de la entidad para obtener mejores resultados y prevenir complicaciones.
Otro de los mensajes de la campaña destaca que a nivel mundial apenas 1 de cada 4 miembros de la familia tienen acceso a programas de educación sobre la diabetes. Se ha demostrado que el apoyo familiar en el cuidado tiene un efecto sustancial en la mejora de los resultados de salud. Por lo tanto, es importante que todas las personas con diabetes y sus familias tengan acceso a la educación diabetológica para reducir el impacto emocional de la enfermedad que puede dar lugar a una calidad de vida negativa.
Nos parece de gran utilidad y muy conveniente adjuntar una serie de recomendaciones de la Fundación para la Diabetes para tener en cuenta por las personas con la diabetes y sus familiares:

-Aprender a convivir con la enfermedad.
-Adaptar la alimentación, parte fundamental del control y contribuye a retrasar o evitar la aparición de complicaciones.
-Mantener una hidratación adecuada. Existe un mayor riesgo de deshidratación porque un nivel elevado de glucosa en sangre provoca que los riñones intenten eliminarla en forma de orina.
-Practicar ejercicio de forma regular. La práctica de ejercicio físico es uno de los pilares fundamentales del tratamiento de la enfermedad y previene las complicaciones asociadas. El tipo de ejercicio y la intensidad debe adaptarse a la edad y la condición física de cada persona.
-Realizar controles de glucosa con frecuencia y de forma estructurada.
-Actuar rápido ante una hipoglucemia. Es habitual que durante una hipoglucemia se coma de forma descontrolada y con gran voracidad. Ello conlleva una ingesta total de hidratos de carbono superior a los gramos indicados, que suele ser la causa de un rebote o hiperglucemia en las horas posteriores.
-Evitar las complicaciones de la diabetes. Es importante mantener las cifras de glucosa en sangre en el nivel óptimo antes y después de las comidas. Igualmente, es necesario controlar la presión arterial y los niveles de colesterol.
-Realizar revisiones oftalmológicas para prevenir, detectar y tratar cualquier tipo de complicación.
-Cuidar los pies. Los pacientes pueden presentar alteraciones de la sensibilidad y de la circulación. Es importante realizar una inspección diaria de los pies comprobando la ausencia de lesiones y visitar con regularidad al podólogo.
-Ser adherente con la medicación.

9 noviembre 2018

Otro 14 de Noviembre pleno de actividad en función del Día Mundial de la Diabetes

Filed under: Día Mundial de la Diabetes — Arturo Hernández Yero @ 18:45

Dia Mundial 2018
En este 14 de Noviembre se desarrollarán un grupo importante de actividades celebrando el Día Mundial de la Diabetes Mellitus en todo el país. En La Habana, se efectuará el acto central en el parque de 17 e/ 6 y 8, Plaza de la Revolución (Parque John Lennon). Se llevará a efecto una caminata con salida desde el Centro de Atención al Diabético en 17 y D, en el Vedado, a las 8:30 am, hasta dicho parque. Allí tendrán lugar diferentes actividades como la pesquiza de diabetes, charlas educativas sobre alimentación saludable, orientaciones sobre el cuidado de los pies, así como el papel de la familia en la vida de las personas con la enfermedad crónica, entre otras. También se realizarán actividades con niños, adolescentes, adultos mayores en la que deben participar glorias del deporte, músicos y otros artistas.
Todos están convocados a asistir, pacientes y familiares de personas con diabetes mellitus y profesionales dedicados a esta temática que dedican todos sus esfuerzos a lograr que las personas con la enfermedad alcanzen una calidad de vida satisfactoria y sin limitaciones.
Los esperamos

2 noviembre 2018

La reducción de los niveles de una proteína protege del hígado graso

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 17:29

Higado
Reducir los niveles de la proteína GRK2 equilibran el hígado graso no alcohólico, enfermedad asociada a dietas ricas en grasas. Los datos se publican en ‘Molecular Basis of Disease’.

Un estudio colaborativo CIBER liderado por Federico Mayor y Cristina Murga, investigadores del CIBERCV en la Universidad Autónoma de Madrid (Centro de Biología Molecular Severo Ochoa), ha demostrado que los niveles de la proteína GRK2 aumentan en el hígado de pacientes con hígado graso no alcohólico, una enfermedad que afecta ya al 5 por ciento de la población española.
Los investigadores han utilizado ratones genéticamente modificados en el gen de GRK2 con niveles parcialmente reducidos de esta proteína demostrando cómo la reducción genética de GRK2 protege a estos animales frente al desarrollo de esteatohepatitis tras alimentarlos con una dieta alta en grasas que ocasiona esta patología. “Hemos observado que la reducción en los niveles de GRK2 en ratones disminuye la acumulación de grasa en el hígado, reduce la inflamación en este tejido y mejora la respuesta celular ante esta dieta”, explica Marta Cruces-Sande, primera autora del trabajo e investigadora del CIBERCV en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (UAM-CSIC).
Los resultados han sido publicados en Molecular Basis of Disease y son fruto de la colaboración entre grupos de varios CIBER (CIBEREHD, CIBERDEM y CIBERER) y el Instituto de Investigación Sanitaria La Princesa, entre otras instituciones.
La proteína GRK2 podría convertirse en una útil diana terapéutica en hígado graso y alteraciones del síndrome metabólico
“Estos avances identifican a la proteína GRK2 como una posible diana terapéutica relevante en el tratamiento de la enfermedad de hígado graso, la esteatohepatitis y otras patologías relacionadas con el síndrome metabólico”, concluyen los investigadores.
La acumulación de grasa en el hígado constituye la causa más frecuente de enfermedad hepática crónica en el mundo, por encima de la producida por el alcohol o por el virus de la Hepatitis C y es una de las consecuencias más frecuentes del sedentarismo y la dieta occidental. “La enfermedad de hígado graso puede agravarse al desarrollarse inflamación hepática en la llamada esteatohepatitis no alcohólica, que ocasiona importantes alteraciones patológicas, aumenta el riesgo de padecer cirrosis o cáncer de hígado y se asocia a enfermedades cardiovasculares” explica Cristina Murga, investigadora del CIBERCV en el CBMSO.
Fecha:16 octubre, 2018
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/aparato-digestivo/la-reduccion-de-los-niveles-de-una-proteina-protege-del-higado-graso.html

Cuidado de la diabetes en el paciente de edad avanzada

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 17:12

Serie: Diabetes en la práctica clínica
Dr. José Gotés Palazuelos

Uno de los grupos etarios que más ha crecido es el de la población mayor a 65 años. Por tanto, no es sorprendente que se calcule que aproximadamente 25% de los pacientes que se encuentran en este grupo de edad presente diabetes. Además, conforme la edad avanza, los retos en el manejo de la diabetes se vuelven más complicados, tomando en consideración la gran cantidad de factores que hay que observar en un paciente de edad avanzada.
En el paciente de edad avanzada es conveniente revisar varios aspectos que pueden tener un impacto en la obtención de las metas de control de la diabetes y comorbilidades. Es relevante conocer el ámbito social, económico, psicológico y funcional del paciente. Asimismo, se ha sugerido que se realice un escrutinio de la función cognitiva en la visita inicial y en valoraciones subsecuentes, de ser necesario. Esto tomando en cuenta que se ha calculado que los pacientes de edad avanzada con diabetes poseen un riesgo de dos a tres veces más para presentar demencia de enfermedad de Alzheimer o vascular. Para ello, es relevante poner atención en las quejas del paciente o sus familiares sobre atención y memoria. Aunado a ello pueden usarse herramientas de escrutinio cortas para identificar disfunción cognitiva, como el Mini mental status exam o el Mini-cog. En caso de que se encuentren alteraciones tanto clínicas o en los exámenes de escrutinio, sería ideal que el paciente fuera valorado por especialistas en disfunción cognitiva para determinar el impacto que pueda tener sobre la función y el cuidado de la diabetes.
Además de las alteraciones cognitivas, es necesario revisar el estado funcional del paciente. En el grupo de adultos mayores a 65 años existe una gran variabilidad del estado clínico, desde aquel que se encuentra en excelente estado funcional hasta aquel que posee severas restricciones para realizar sus actividades diarias o de autocuidado. En consecuencia, se requiere individualizar y detectar los motivos de la alteración funcional. En el paciente con diabetes existe un mayor riesgo por neuropatía u oftalmopatía, que pueden llevar a desequilibrio o caídas y fracturas. Las alteraciones cardiovasculares como falla cardiaca, eventos vasculares cerebrales previos, también reducen la funcionalidad de un sujeto. Dado que los pacientes con mayor deterioro funcional se encuentran en mayor riesgo de eventos graves, este es uno de los motivos por los que se deben individualizar las metas de control glucémico para evitar riesgos como hipoglucemias.
Otro aspecto a considerar es la polifarmacia. Una gran cantidad de adultos mayores con diabetes requieren de 2 a 3 fármacos para su manejo. A esto hay que agregar el uso de otros medicamentos para el resto de las comorbilidades. En algunos estudios se ha relacionado el consumo de más de 6 fármacos con el riesgo de caídas y desequilibrio en la marcha. En el contexto de diabetes es conveniente considerar los efectos de cada fármaco en particular y establecer su riesgo-beneficio para prescribir solo aquellos que sean efectivos y seguros.
Ahora, después de considerar los factores antes comentados, es relevante establecer el grado de control para cada paciente. En esta población el riesgo de hipoglucemia es alto por la presencia de comorbilidades como falla renal, mayor duración de la diabetes, uso de insulina, deterioro cognitivo, cuestiones nutricionales, etcétera. Por estos motivos, si el paciente presenta una gran cantidad de comorbilidades, si su esperanza de vida es corta, o si tiene un deterioro cognitivo grave, se podría buscar un control glucémico laxo, con una hemoglobina glucosilada de 8% a 8,5%. En contraparte, en el paciente de edad avanzada con un buen estatus funcional y que se espera tenga una larga esperanza de vida, el manejo del control glucémico debe acercarse a lo buscado en personas más jóvenes, es decir, con un control glucémico más estricto. Por último, en el caso de una persona en estado terminal o en cuidados paliativos, es posible considerar el retiro de los medicamentos anti-diabéticos a menos que se crea que el riesgo de deshidratación por hiperglucemia es alto, entonces se puede dejar la dosis mínima efectiva de los medicamentos para disminuir este riesgo.
Como hemos mencionado en videos anteriores, los agentes antihiperglucémicos poseen ventajas y desventajas. En los adultos mayores, se deben utilizar tomando en cuenta tres aspectos: 1) el riesgo de hipoglucemia; 2) la presencia de comorbilidades, y 3) la existencia de contraindicaciones o interacciones farmacológicas. Por ejemplo, metformina es el agente de primera línea para un paciente que vive con diabetes de tipo 2, sin embargo, en un paciente de edad avanzada pudiera contraindicarse si su tasa de filtrado glomerular es menor a 30 ml/min, lo que implica buscar otro agente para el control glucémico. En pocas palabras, se busca un tratamiento antidiabético que sea efectivo, seguro y lo más sencillo posible tanto para el paciente o su cuidador.
Así como es relevante el control glucémico, es necesario manejar los factores de riesgo cardiovascular como hipertensión, dislipidemia y tabaquismo, con el propósito de reducir la posibilidad de eventos macrovasculares.
En la población de adultos mayores existe una gran heterogeneidad, desde los que se encuentran en buenas condiciones de salud hasta aquellos con múltiples padecimientos. Esto implica que se requieran valorar múltiples aspectos en el tratamiento de los adultos mayores con diabetes, como se mencionó, en lo social, económico, psicológico y por supuesto médico.
Fecha:23 de octubre de 2018
Fuente: https://espanol.medscape.com/verarticulo/5903264?nlid=125112_4001&src=WNL_esmdpls_181029_mscpedit_gen&uac=120961CT&impid=1784229&faf=1
Citar este artículo: Cuidado de la diabetes en el paciente de edad avanzada – Medscape – 23 de oct de 2018

18 octubre 2018

La cirugía bariátrica reduce el riesgo de infarto e ictus en diabéticos obesos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:57

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La cirugía bariátrica efectuada en las personas con obesidad grave y diabetes puede ayudar a reducir infartos de miocardio e ictus, según concluye un amplio estudio en ‘JAMA’.
Las personas con diabetes y obesidad grave que se sometieron a una cirugía bariátrica tienen un 40 por ciento menos probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular durante los 5 años posteriores frente a los que reciben una atención médica convencional para su diabetes.
En este mismo período, los que se sometieron a la cirugía también tuvieron cerca de un tercio menos de probabilidades de desarrollar enfermedades del corazón y dos tercios menos de morir por cualquier causa. Esta investigación se realizó con datos de centros del consorcio Kaiser Permanente, en Washington, de California y del Instituto HealthPartners en Minnesota.
“Para la mayoría de las personas con diabetes y obesidad grave, los cambios en el estilo de vida y la terapia farmacológica no siempre reducen significativamente esos riesgos”, afirma el internista y autor de la investigación David Arterburn, del Kaiser Permanente de Washington. “Así que estamos entusiasmados con nuestros resultados, que sugieren que la cirugía bariátrica puede disminuir los nuevos casos de ataque cardíaco y de accidente cerebrovascular, además del riesgo de muerte por todas las causas”.
Este equipo de médicos ya había demostrado que la diabetes entra en remisión a largo plazo (en unos siete años) en cerca de la mitad de las personas que se someten a un bypass gástrico, uno de los procedimientos bariátricos más comunes. Además, recientemente en Annals of Internal Medicine, concluyeron que las personas con diabetes que se someten a cirugía bariátrica también tienen la mitad del riesgo de enfermedad microvascular en los primeros 5 años después de la cirugía en comparación a los que reciben atención médica convencional.
En el nuevo estudio que se publica en JAMA incluyeron unos 20.000 pacientes, entre los que sufrían diabetes y obesidad grave (IMC de al menos 35 kg/m2), de los que unos 5.000 se sometieron a una intervención bariátrica. Los autores destacan que este amplio tamaño de la muestra confiere poder estadístico a los resultados arrojados, si bien reconocen que se trata de un estudio observacional, no aleatorizado y sugieren que una investigación de ese tipo podría confirmar los hallazgo. “Pero tales ensayos son costosos y difíciles de realizar, y probablemente no podrían hacerse con suficientes pacientes para evaluar estos resultados relativamente raros”, matiza el cirujano y primer autor de la investigación, David P. Fisher.
El efecto de la pérdida de peso máxima sobre la salud
También en este número de JAMA, otro estudio multicéntrico dirigido por investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Pittsburgh revela que el porcentaje de peso recuperado después de la cantidad máxima de peso perdida tras una cirugía bariátrica puede ayudar a predecir el riesgo de un paciente de presentar problemas de salud graves.
De media, los participantes del estudio alcanzaron su máxima pérdida de peso a los dos años posteriores a la cirugía, si bien un 20 por ciento de los pacientes siguió perdiendo peso más allá de los cuatro años después de la cirugía. Sin embargo, no importa el momento en que se alcanzó la máxima cifra de kilos perdidos: la tasa de peso recuperado fue mayor durante el año siguiente.
Estos datos parten del análisis sobre 1.406 adultos que se habían sometido a una cirugía de bypass gástrico en Y de Roux a los que siguió durante 6,6 años. Forman parte de la Evaluación Longitudinal de la Cirugía Bariátrica 2 (LABS-2) financiada por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) estadounidenses, un estudio observacional prospectivo de pacientes sometidos a cirugía de pérdida de peso en hospitales de Estados Unidos.
Para entender cómo influía la recuperación de peso según el estudio, los autores ponen el siguiente ejemplo: un paciente perdió unos 68 kilos después de la cirugía bariátrica y luego recuperó 13 kilos; así, esta persona recuperó el 19 por ciento de su peso máximo perdido. Este nivel de recuperación de peso se asoció con un 51 por ciento más riesgo de progresión de la diabetes y a un riesgo 28 por ciento más de disminución en la calidad de vida relacionada con la salud física, lo que sugiere que este nivel de recuperación de peso puede conducir a la progresión o desarrollo de diversas alteraciones.
Durante el primer año después de la pérdida de peso máxima, el 10 por ciento de los participantes experimentó progresión de diabetes; el 26 por ciento aumento de los niveles de colesterol y el 46 por ciento de hipertensión. Cinco años después de la pérdida de peso máxima, la proporción de participantes con resultados de salud negativos aumentó un 35 por ciento en el caso de la diabetes; el 68 por ciento para el colesterol alto, y el 72 por ciento para la presión arterial alta.
Si bien la tasa de recuperación de peso disminuyó con el tiempo, los participantes continuaron recuperando peso durante todo el seguimiento de LABS-2, lo que indica que la recuperación de peso es algo a lo que los médicos deben prestar atención con el tiempo, y no simplemente medir en un tiempo estándar posterior a cirugía.
Fecha:16/10/2018
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/endocrinologia/la-cirugia-bariatrica-reduce-el-riesgo-de-infarto-e-ictus-en-diabeticos-obesos.html#

Aspirina en prevención primaria cuestionada

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 8:50

¿Quedan acaso subgrupos de pacientes que pueden beneficiarse?

BUENOS AIRES, ARG. Quienes confiaban en la utilidad de las dosis bajas de aspirina (ácido acetilsalicílico) para la prevención primaria de eventos cardiovasculares, deberían empezar a replantear su idea. Después de que recientemente tres esperados estudios no mostraran beneficios netos significativos, los cardiólogos ya discuten si en realidad subsiste algún mínimo grupo de pacientes sin antecedentes, que pueda recibir algún beneficio de esa intervención. El tema será objeto de debates formales e informales durante el 44° Congreso Argentino de Cardiología, que se efectuará en Buenos Aires el próximo 18 de octubre y espera convocar a más de 10.000 participantes.
“Para los pacientes que tienen un riesgo cardiovascular global mayor de 20%, todavía no está contestada la pregunta [sobre el eventual beneficio de la aspirina en prevención primaria]”, comentó a Medscape en Español el Dr. Jorge Lerman, Profesor Consulto de Cardiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y expresidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC). “No puedo asegurar que no quede un lugar [para esa indicación]. Pero, si me pregunta mi opinión, yo creo que no”.
“Queda un mínimo margen de incertidumbre. Pero me parece que el espacio para usar aspirina [en prevención primaria] va a ser cada vez menor”, sostuvo el Dr. Mariano Giorgi, jefe de la Unidad de Prevención Cardiovascular del centro médico CEMIC y profesor asociado de Farmacología del Instituto Universitario de la misma institución, en Buenos Aires.
Los tres estudios cuyos resultados parecen haber “roto el encanto” durante el último mes y medio, son ASCEND, ARRIVE y ASPREE. El primero de dio seguimiento durante un periodo medio de 7,4 años a poco más de 15.000 individuos (edad media: 63 años) con diabetes de tipo 2 y sin enfermedad cardiovascular establecida. Los participantes fueron aleatorizados para recibir 100 mg de aspirina o placebo. Los resultados fueron decepcionantes. Aunque se evidenció una reducción del orden de 12% en la tasa de eventos cardiovasculares en el grupo tratado (658 [8,5%] frente a 743 [9,6%]), aumentó casi 30% la proporción de pacientes con sangrados graves en aquellos que tomaron aspirina: 314 [4,1%] frente a 245 [3,2%]. Los autores concluyeron que “los beneficios absolutos fueron ampliamente contrarrestados por el riesgo de sangrados.[1] El beneficio clínico se anula”, resumió el Dr. Lerman.
ARRIVE evaluó a más de 12.500 adultos de 55 a 65 años con (supuesto) riesgo moderado, pero sin enfermedad cardiaca evidente, que fueron aleatorizados para recibir 100 mg de aspirina o placebo. En el análisis “por intención de tratar”, el estudio no pudo demostrar reducción significativa de eventos isquémicos (4,29% en pacientes asignados a aspirina frente a 4,48 en el grupo control; HR: 0,96; IC 95%: 0,81 – 1,13; p = 0,604), pero sí mayor incidencia de eventos hemorrágicos gastrointestinales, aun cuando fueron bajos en ambos grupos. “La tasa de sangrado, que considero esperable, sobrepasa el nulo beneficio que podemos dar al paciente con aspirina”, comentó en un video para Medscape en Español el Dr. Claudio Higa, jefe de Cardiología del Hospital Alemán de Buenos Aires.
Por último, el estudio ASPREE, presentado en tres publicaciones simultáneas en New England Journal of Medicine, evaluó aproximadamente a 20.000 personas con edad igual o mayor a 70 años (≥ 65 años en personas hispanas o de raza negra) en aparente buen estado de salud, independientes, y con expectativa de vida de por lo menos 5 años libres de enfermedad cardiovascular y cerebrovascular. Tras la aleatorización (aspirina 100 mg frente a placebo) y una mediana de seguimiento de 4,7 años, no se observó una diferencia significativa entre los dos grupos en la incidencia del criterio de valoración final combinado: muerte, demencia o discapacidad. De hecho, la incidencia anual de mortalidad por todas las causas fue de 12,7 por mil en el grupo de aspirina y de 11,1 por mil en el de placebo (HR: 1,14; IC 95%: 1,01 – 1,29); con mayor incidencia de hemorragia mayor entre los primeros: 3,8% frente a 2,8% (HR:1,38; IC 95%: 1,18 – 1,62).
“En conjunto, los tres estudios y todo el cuerpo de información disponible sugieren fuertemente que el empleo de aspirina no debe ser una estrategia universal ni mucho menos en prevención primaria”, señaló a Medscape en Español el Dr. Jorge Thierer, jefe de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca de CEMIC y director asociado de la Revista Argentina de Cardiología.
Un medicamento con “buena prensa”
La hipótesis de que el consumo regular de aspirina puede prevenir infartos agudos de miocardio en personas sanas fue propuesta hace más de medio siglo por el médico de California Lawrence Craven, quien, de hecho, solía indicarla con esa finalidad a sus pacientes sin antecedentes cardiovasculares.[2] Sin embargo, para el Dr. Lerman, el principal impulso para esa práctica y el origen de la controversia fue el Physicians’Health Study: un estudio aleatorizado en más de 22.000 médicos y con un seguimiento medio de 60,2 meses que en 1989 documentó que tomar 325 mg de aspirina al día reducía 44% el riesgo de un infarto cardiaco.[3]
Salvo excepciones, ninguno de los ensayos clínicos posteriores destinados a prevenir un primer infarto o accidente cerebrovascular constató beneficios tan notables. ¿Qué pudo haber pasado? “En aquella época toda la prevención cardiovascular era totalmente distinta a lo que es ahora”, indicó el Dr. Lerman. “No existían las estatinas, no se le daba tanta importancia al manejo estricto de la hipertensión arterial; no había tanto énfasis en combatir los factores de riesgo como el tabaquismo, el sedentarismo o la obesidad. Entonces, los pacientes de hace 30 años eran pacientes más graves, aun en prevención primaria, que los de ahora”.
En cambio, fue creciendo la preocupación por los riesgos de sangrados. Un famoso metanálisis del año 2009, de la Antithrombotic Trialists’ (ATT) Collaboration, concluyó que los resultados “no parecen justificar las guías generales que recomiendan el uso rutinario de aspirina en todos los pacientes sanos por encima de un nivel moderado de riesgo de enfermedad coronaria”. “Fue lapidario”, sintetizó el Dr. Lerman.
El estudio ATT “disparó la señal de alerta”, recordó el Dr. Giorgi, quien añadió que la Sociedad Europea de Cardiología se hizo eco de esos hallazgos, y en sus guías de 2012 contraindicó el uso de aspirina en prevención primaria “por el riesgo aumentado de sangrados mayores”, incluyendo en esa restricción a los pacientes con diabetes. Un estudio japonés de 2014, en pacientes con múltiples factores de riesgo, reforzó los cuestionamientos sobre la utilidad de esa indicación.
En 2016, la U.S. Preventive Services Task Force revisó sus guías y alertó que los beneficios de dosis bajas (81 mg) de aspirina para prevenir infartos de miocardio, accidente cerebrovascular y cáncer de colon, no serían tan importantes entre los 60 y 69 años (nivel de evidencia C). También señaló que no existían evidencias de su utilidad por encima de los 70 años.[4]
No obstante, la prescripción de aspirina para prevención primaria continuó vigente en la comunidad médica. “Aunque no tengo estadísticas, la sensación general que flota en el aire es que la aspirina se indica bastante [para ese objetivo]. A priori, estamos hablando de una masa de pacientes muy expuestos a esta droga… para bien o para mal”, señaló el Dr. Giorgi, quien integra el comité ejecutivo del Consejo de Epidemiología y Prevención Cardiovascular “Dr. Mario Ciruzzi”, de la SAC.
La edad avanzada tampoco parece funcionar como disuasivo. Una encuesta en Estados Unidos reveló que 88% de los médicos indicaría aspirina para prevenir infartos o accidente cerebrovascular en adultos de edad avanzada con diabetes.[5]
En Argentina, el Dr. Giorgi participó de un estudio descriptivo sobre 265 pacientes mayores de 80 y 90 años, entre quienes había 74,3% con hipertensión, y 47,5% con dislipidemia: 1 de cada 5 recibía aspirina para prevención primaria.[6] “Espero que en una próxima encuesta esa proporción disminuya”, expresó.
La Dra. Jane Armitage, profesora de ensayos clínicos y epidemiología de la University of Oxford, en Reino Unido, e investigadora principal del estudio ASCEND, declaró que en algunas partes del mundo (incluyendo Estados Unidos y Australia) hay un “alto uso” de aspirina en personas que no tuvieron eventos vasculares. “Creo que la gente debe pensar mucho si eso es bueno”, alertó en diálogo con Medscape .
Según el Dr. Lerman, en la prescripción excesiva de aspirina para prevención primaria cardiovascular influye una especie de “mito popular”, la “buena prensa” del medicamento, la publicidad de la industria, la inercia derivada de ese estudio de los médicos de 1989, la demanda de los propios pacientes, y quizá la sensación de que un sangrado no es tan grave, en comparación con la promesa de evitar un infarto.
“Pero nadie tomó en cuenta el sangrado, incluyendo episodios gastrointestinales graves que requieren de transfusiones y el accidente cerebrovascular hemorrágico, con la posibilidad de invalidez de por vida, y muerte. Hay que mirar los números. En todos los estudios, la tasa de sangrado anula el beneficio de [el efecto sobre] la trombosis”, advirtió el Dr. Lerman.
En 2016, la SAC publicó una actualización de su Consenso de Prevención Cardiovascular que enfatizó esa preocupación. El Dr. Lerman dirigió ese trabajo. La guía recomendó hacer un balance del riesgo cardiovascular con el riesgo de eventos hemorrágicos (por ejemplo, pacientes con antecedentes de diátesis hemorrágicas, o de úlceras o gastritis activas). Y solo consideró un nivel de evidencia IIa (“el peso de la evidencia/opinión es a favor de la utilidad/eficacia”) para aquellos pacientes con riesgo cardiovascular alto (mayor de 20%) y riesgo de sangrado bajo.
“Aunque esa recomendación suena un poco laxa para una mirada sajona, la verdad es que es interesante porque abre la noción de incertidumbre. Ningún estudio deja abiertas o cerradas las cuestiones taxativamente, por algo hay intervalos de confianza. Hay pacientes que se pueden beneficiar y a veces es difícil seleccionarlos, por lo que [esa decisión queda] a juicio del médico”, subrayó el Dr. Giorgi.
Preguntas sin respuesta
Ninguno de los tres nuevos estudios puso en duda la eficacia y seguridad de aspirina en la prevención secundaria: para esa indicación, “la evidencia es uniformemente contundente y robusta con relación a sus beneficios”, aseguró el Dr. Giorgi.
¿Pero queda algún “resquicio” para la prescripción de aspirina en prevención primaria? Algunos especialistas no lo descartan. Y para esto se basan en ciertos aspectos metodológicos de los estudios citados que impiden sacar conclusiones definitivas.
Por ejemplo, en un artículo que escribió para Medscape en Español, el Dr. José Gotés Palazuelos, jefe de la Unidad de Farmacovigilancia del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, en la Ciudad de México, comentó el estudio ASCEND de aspirina en pacientes con diabetes. Sostuvo que la población analizada “pareciera integrarse por pacientes con diabetes de corta duración, probablemente bien controlada y de bajo riesgo cardiovascular”. Y planteó que “valdría la pena ver resultados en pacientes con diabetes de mayor duración (arriba de 10 años) o en descontrol y de alto riesgo cardiovascular, porque este es otro grupo en donde el beneficio [de tomar aspirina] podría superar al riesgo de sangrado”.
Respecto de ese punto, el Dr. Lerman coincidió en que los participantes de ASCEND “seguramente” son personas mejor controladas que aquellos pacientes que no toman parte de un ensayo multicéntrico. “Ese es el gran sesgo de la medicina basada en la evidencia”, apuntó. “Un ensayo multicéntrico es una orientación importante, pero no es perfectamente extrapolable al mundo real”.
“Los estudios tienen mucha validez interna, pero el grado de extrapolación es siempre el punto débil de todos los ensayos”, coincidió el Dr. Giorgi. Y advirtió que las guías hacen recomendaciones que intentan abarcar poblaciones, pero que los médicos ven individuos. “Si tengo un paciente que no tiene tratada su glucemia, que no está con la dosis de estatina que tiene que tener o que es tabaquista, sí permitiría el uso de aspirina, aunque antes de indicarla hay que valorar sistemáticamente el riesgo de sangrado”, añadió.
El Dr. Giorgi también puntualizó que en ese grupo “infinitamente más restringido” que pueda beneficiarse de aspirina para prevención primaria, y haciendo abstracción de los costos, tal vez una opción válida para reducir el riesgo de hemorragias digestivas sea acompañarla con inhibidores de la bomba de protones. “Esa podría ser una solución más salomónica”, manifestó.
En el caso de ASPREE, los autores admitieron que la falta de diversidad racial limita la generalización de los resultados. Por otra parte, el seguimiento (4,7 años) fue más corto que en los otros dos estudios. Sin embargo, también surgieron algunos resultados inesperados, como mayor incidencia de cáncer y de mortalidad por esa causa, lo cual para el Dr. Thierer, “es otra razón más para ser cuidadoso a la hora de indicar aspirina en prevención primaria hasta tanto tengamos información definitiva”.
El estudio ARRIVE tampoco está exento de objeciones. Aunque inicialmente fue diseñado para incluir pacientes de moderado y alto riesgo, la tasa de eventos cardiovasculares fue de un tercio de lo esperado: 550 frente a 1488, por lo que se interpreta que la cohorte evaluada terminó siendo un grupo de bajo riesgo. “Esperaban que la población tuviera un riesgo global de 17%, y en realidad fue de 9%”, señaló el Dr. Lerman. Y precisó que quienes promueven el uso de aspirina ahora dicen: “Todavía no sabemos qué pasa con los pacientes que tienen moderado y alto riesgo”. “Es una pregunta que todavía no tiene respuesta”, reconoció.
El Dr. Thierer, que también es responsable del comité editorial en Argentina de la Alianza SAC-Medscape, compartió esa perspectiva: “En pacientes de muy bajo riesgo (ASPREE) o bajo riesgo (ARRIVE) hay más por perder que por ganar. Tal vez, en pacientes de riesgo mayor, que los iguale o al menos acerque a los de prevención secundaria, y con medidas adecuadas para reducir el sangrado, haya todavía un lugar bajo el sol para aspirina en prevención primaria”.
Y agregó: “Los estudios aleatorizados siempre entregan resultados globales; en todo ensayo hay pacientes que pueden haberse beneficiado con la intervención, otros perjudicados o aquellos en los que el efecto ha sido neutro. Reconocer el estrecho rango de pacientes en quienes aspirina todavía pueda ser útil en prevención primaria es una deuda pendiente de la investigación clínica”.
El Dr. Lerman, el Dr. Giorgi y el Dr. Thierer han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.
Matías A. Loewy
Fecha:12/10/2018

Fuente: Aspirina en prevención primaria: ¿Quedan acaso subgrupos de pacientes que pueden beneficiarse? – Medscape – 12 de oct de 2018.

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5903270?src=mkm_latmkt_181015_mscmrk_sac2018_nl&uac=120961CT&impID=1769532&faf=1

12 octubre 2018

La mayoría de los yogures tienen más azúcar de la recomendable

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:02

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Incluso los bio, los orgánicos y los dirigidos a los niños superan el 10 % de azúcares añadidos respecto a las calorías ingeridas.

Según un estudio liderado por Bernadette Moore, investigadora de la Escuela de Ciencias de la Alimentación y Nutrición de la Universidad de Leeds (Reino Unido), más del 90 % de los envases de yogur presentes en las tiendas y supermercados tienen la misma cantidad de azúcar que los refrescos azucarados. Lo corrobora un estudio llevado a cabo en el Reino Unido con más de 900 yogures y productos similares como petit-suisse y postres lácteos. Solo el 9 % son realmente bajos en azúcares y ni siquiera los etiquetados como orgánicos, saludables o pensados para la alimentación infantil se salvan.
De hecho, los llamados orgánicos se llevaron la palma, con unos 13 gramos de azúcar por cada 100 gramos de producto.
Esta constatación contradice las recomendaciones publicadas por la Organización Mundial de la Salud en 2015 sobre la ingesta de azúcar de niños y adultos por su relación directa con diversas enfermedades (coronarias, hipertensión, ictus, artrosis, cáncer de mama, endometrio o colon) y la obesidad. Para los expertos de la OMS, el porcentaje de energía procedente de azúcares libres añadidos o no presentes de formas natural en el producto debe ser inferior al 10% del total de calorías ingeridas.
Además, añadían que sería recomendable una reducción todavía más drástica, de menos del 5%. Teniendo en cuenta que un gramo de azúcar refinada contiene casi 4 kilocalorías (kcal), la cantidad máxima diaria recomendable para un adulto no debe superar los 50 gramos de azúcares y mucho menos si se trata de un niño.
La autora del trabajo Bernadette Moore explica que aunque hay pruebas “de los efectos beneficiosos que el yogur en general tiene para la salud, los que se ofrecen en el supermercado tienen tal variedad de nutrientes que hay que tener cuidado. La etiqueta de “orgánico” se suele asociar a la opción más saludable, pero puede aportar una fuente insospechada de azúcares a la dieta. Y muchos de los que aparecen como recomendados para niños, son muy azucarados. Los etiquetados deberían ser más claros para que los consumidores supieran bien la cantidad de azúcar que van a tomar”.

En general, apenas los yogures naturales y los griegos cumplían con la recomendación mínima de la OMS y con la del Sistema de Salud Británico (NHS), de 5 gramos de azúcar por cada 100 gramos de producto. Los llamados postres lácteos, con un promedio de casi 20 gramos de azúcar por cada 100 gramos, se llevaban la palma. Los productos a base de soja y similares, aunque no superaban el umbral máximo, tampoco eran particularmente bajos en azúcares.
Moore emprendió la investigación “cuando el Gobierno británico señaló los nueve productos principales, entre ellos los derivados lácteos azucarados, que aportaban la mayoría del azúcar ingerido por los niños. Yo, como otros muchos padres, consideraba a los yogures alimentos saludables sin caer en la cuenta de todo el azúcar añadido que llevan”.
La investigadora en nutrición Annabelle Horti, coautora del estudio, comenta que “el azúcar suele usarse como edulcorante para contrarrestar la acidez natural del ácido láctico producido por los cultivos presentes en el yogur. Pero estos microorganismos son los que hacen del yogur un alimento bueno para el aparato digestivo y tienden a estar presentes en grandes cantidades en los yogures orgánicos. Quizá por eso estos contienen más azúcar añadido, para neutralizar esa acidez y resultar más atractivos al consumidor”.

No hay que demonizar al yogur. Se trata de un alimento que constituye una buena fuente de bacterias buenas, aporta proteínas, calcio, yodo y vitamina B, tiene un efecto positivo en el desarrollo de los huesos y reduce la erosión de los dientes. Pero hay que buscar aquellos que no lleven azúcares añadidos.
Luis Otero
Fuente: Revista Muy Interesante, España.

https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/la-mayoria-de-los-yogures-tienen-mas-azucar-de-la-recomendable-961537342854?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=180926_Newsletter

Eficacia y la seguridad de los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4) y de los inhibidores del contransportador sodio-glucosa -2 (SGLT-2)

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 8:55

Wang Z;Sun J;Han R;Fan D;Dong X;Luan Z;Xiang R;Zha. Efficacy and safety of sodium-glucose cotransporter-2 inhibitors versus dipeptidyl peptidase-4 inhibitors as monotherapy or add-on to metformin in patients with type 2 diabetes mellitus: A systematic review and meta-analysis.

Resumen

Objetivos: Comparar la eficacia y la seguridad de los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4) y de los inhibidores del contransportador sodio-glucosa -2 (SGLT-2) como monoterapia o agregados a la metformina en pacientes con diabetes mellitus tipo 2(DM-2).
Materiales y métodos: Los sitios de PubMed, Embase and ClinicalTrials.gov fueron sistematicamente revisados para ensayos clínicos controlados aleatorios que investigaban la eficacia y la seguridad de DPP-4 y de SGLT-2 en pacientes con DM-2. El riesgo relativo(RR) y la diferencia de medias en el peso (WMD) fueron utilizados para evaluar los resultados.
Resultados: En el análisis de 25 ensayos aleatorizados, que incluyeron 14,619 pacientes, los SGLT-2 estuvieron asociados con una significación más fuerte en reducir la hemoglobina A1c (HbA1c) (WMD= 0.13%, 95% intervalo de confianza [CI]= 0.04%-0.22%, p≤005) y glucosa en ayunas.
Conclusiones: Esta revisión reveló que, comparados con los inhibidores de la DPP-4, los SGLT-2 redujeron perceptiblemente los niveles de HbA1c, la glucosa en ayunas y el peso corporal sin aumento en el riesgo de hipoglucemia durante el tratamiento de la diabetes.

Fecha:30/06/2017

Fuente: Diabetes Obes Metab. 2017 Jun 28. doi: 10.1111/dom.13047. (Review) PMID: 2865670

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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