Nicaragua con los ojos en el volcán San Cristóbal

Managua, 28 dic (PL) Reconocida como tierra de lagos y volcanes, Nicaragua mezcla hoy sus festividades de fin de año con la alerta preventiva por expulsiones de gases y cenizas en el pico más alto del país, el San Cristóbal.

Ubicado en el noroccidental departamento de Chinandega, a más de 130 kilómetros de esta capital, el coloso aumentó sus niveles de actividad desde el martes último, con rangos hasta ahora moderados, pero lesivos para la salud humana debido a la toxicidad de las emanaciones.

Directivos del Sistema Nacional de Prevención de Desastres, Defensa Civil, Instituto Nacional de Estudios Territoriales (Ineter) y la Policía Nacional ofrecen partes diarios para mantener informada a la población.

Según indicó, la codirectora del Ineter, Martha Ruíz, la situación del San Cristóbal resulta inestable, por subidas y descensos en las cantidades de materiales expulsados a la atmósfera.

La especialista ubicó los mayores riesgos en la ciudad de Chinandega y en las comunidades de El Viejo y al suroeste del volcán, debido a la acumulación de cenizas y la abundante emanación de gases.

Hasta ayer unas 300 personas, residentes en las demarcaciones más cercanas al cráter, habían buscado refugio fundamentalmente en casas de familiares y otras en albergues habilitados por el Gobierno.
Un total de 144 militares de la Defensa Civil permanecen en el área para apoyar en el traslado de la población, persuadir sobre los riesgos y evaluar la situación, expuso el jefe de esa entidad, coronel Néstor Solís.

El comisionado general Francisco Díaz, subdirector de la Policía Nacional, reiteró que los habitantes de las localidades afectadas, pueden abandonar sus viviendas con tranquilidad, pues integrantes de esa institución castrense realizan la custodia de comunidades y albergues.

Aunque en las últimas decreció la columna de humo del volcán, Aeronáutica Civil anunció que se mantienen cerradas dos rutas aéreas en la región del noroeste y quedaron establecidas las trayectorias alternativas para continuar las operaciones.

El San Cristóbal, indicó el Ineter, continuará con explosiones y autoridades de salud organizan los medios para proteger a niños, ancianos, mujeres embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas, y evitar la contaminación de alimentos y depósitos de agua en las viviendas.

Con mil 745 metros de altura sobre el nivel del mar, el coloso registró fuertes explosiones, acompañadas de expulsión de gases, cenizas y arenas en septiembre de este año.

Por orientación del presidente Daniel Ortega, fuerzas del segundo comando militar y de la Unidad de Ayuda Humanitaria del Ejército fueron movilizadas hacia la zona en riesgo, recordó el coronel Néstor Solís.