Tag Archive 'Idioma'

Martes 4 / diciembre / 2012

Antirretroviral

Filed under: El idioma y la medicina — Julio César Hernández Perera — diciembre 4th, 2012 — 0:02

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Gran auge ha tenido en nuestros días la palabra «antirretroviral». Así se definen un grupo de medicamentos que han revolucionado el tratamiento de algunas enfermedades como el sida.

Pero lamentablemente es frecuente encontrar errores en su escritura. Veamos este ejemplo:

«Esta situación cambió con la instauración de la terapia antiretroviral de gran actividad (TARGA).» [Acosta Alegría M et al. Epidemia de VIH/sida. Su comportamiento municipio La Habana Vieja períodos 1997- 2002 y 2003-2008. Rev Haban Cienc Méd. 2012; 11(2): 281-290].

En inglés se escribe con una sola erre: «antiretroviral». Sin embargo, en idioma español, según la Fundación del español urgente (Fundéu), el término antirretroviral, formado por el prefijo anti- y el adjetivo retroviral, se escribe con el prefijo unido a la palabra y duplicación de la erre, no anti-retroviral ni anti retroviral o antiretroviral.

De esta manera se cumple la regla gramatical que especifica que en las palabras compuestas, cuando el primer elemento termina con una vocal y el segundo empieza con «erre», es preciso duplicar la «erre» para mantener su sonido; como por ejemplo: anti- + reumático no da antireumático, sino antirreumático (donde se pronuncia como erre).

Sin embargo, las excepciones…: Se acepta contrarevolucionario (por contrarrevolucionario), pararayos (por pararrayos), autoretrato (por autorretrato) y termoregulador (por termorregulador).

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Martes 27 / noviembre / 2012

¿Facie?

Filed under: El idioma y la medicina — Julio César Hernández Perera — noviembre 27th, 2012 — 16:57

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Rápidamente llamó mi atención el siguiente pronunciamiento, leído en un resumen de historia clínica: «Paciente con facie inexpresiva, con pérdida de la mímica, consciente, orientado en tiempo, espacio y persona».

Conociendo que se escribe como «facies», le pregunté a los médicos que elaboraron el documento si era facies o facie: Afirmaron que en singular es sin s final.

Este gazapo lo podemos encontrar con cierta frecuencia en algunas publicaciones. Veamos este ejemplo:

«Feto masculino de 950 g, con cianosis en extremidades y rubicundez generalizada, la facie muestra implantación baja de orejas y retracción del mentón.» [Peña Cedeño A et al. Malformación adenomatoidea quística pulmonar. Rev Cubana Obstet Ginecol. 2012; 38(3): 438-45].

La palabra siempre se escribe con s final, independientemente que sea singular o plural, ya que es un latinismo -derivado del latín antiguo- que significa cara.

Según el Diccionario panhispánico de dudas de la RAE (edición de octubre de 2005), se nos esclarece: «En medicina, ‘aspecto del semblante motivado por alguna enfermedad o alteración del organismo’ y, en geología, ‘conjunto de caracteres presentes en un objeto o estrato geológico, que generalmente refleja sus condiciones de formación’. Es voz femenina, como en latín, e invariable en plural: “Usted advirtió que la facies de la niña denotaba infección” (Olivera Enfermera [Méx. 1991]); “Esta facies está caracterizada por la presencia de piroxeno” (Banda/Torné Geología [Esp. 1997])».

De igual manera lo encontraremos en los Descriptores en ciencias de la salud (DECS) con la siguiente definición en español: «Apariencia de la cara que, a menudo, es característica de una enfermedad o condición patológica, como la cara de elfo del síndrome de Williams o la facies mongoloide del síndrome de Down».

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Miércoles 21 / noviembre / 2012

¿Iniciar y terminar medicamentos?

Filed under: El idioma y la medicina — Julio César Hernández Perera — noviembre 21st, 2012 — 0:02

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Muchas veces hablamos o escribimos mal y no nos percatamos de los desaciertos cometidos, por aquello que algunos llaman «la fuerza del uso». Recientemente descubrí en un artículo médico la siguiente cita:

«[…] el estudiante puede no haber recogido el ítem, porque el paciente olvidó la fecha de inicio del medicamento.» [Carvalho Amarante L et al. Propuesta de adaptación de la hoja de historia farmacoterapéutica del método Dáder para aprendices. Rev Cubana Farm. 2012; 46(2): 224-239.].

Los medicamentos no se inician ni se terminan, lo que se inicia o termina es un tratamiento.

Quizás pudiera ser esta otra consecuencia del efecto dañino de las malas traducciones del idioma inglés al español. En inglés es habitual emplear la palabra «initiated» más el medicamento. Por ejemplo, cuando decimos «we initiated carvedilol», debemos traducirlo como «se administró carvedilol» o «se inició tratamiento con carvedilol».

Por lo tanto, al volver al ejemplo puesto al inicio, lo correcto hubiera sido si escribimos:

«[…] el estudiante puede no haber recogido el ítem, porque el paciente olvidó la fecha de inicio del tratamiento.»

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Jueves 15 / noviembre / 2012

El destete ventilatorio

Filed under: El idioma y la medicina — Julio César Hernández Perera — noviembre 15th, 2012 — 12:28

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En ocasiones, en algunas especialidades los galenos se adueñan de términos que pueden ser apreciados como verdaderas metáforas médicas. Tal es el caso de una expresión escuchada recientemente por un intensivista cuando refirió: «En este paciente ha sido difícil el destete ventilatorio».

Tampoco ya nos sorprende títulos como este: «Protocolo para el destete de pacientes acoplados a ventilación mecánica»

O trabajos publicados donde se puede leer: «La paciente varios días después mejora el cuadro ventilatorio y la hemodinamia, lo que permitió avanzar en el destete, se logró ventilación espontánea el siguiente día.» [Cabezas-Poblet M et al. Hemofilia adquirida en el postparto. Presentación de un caso. Revista Finlay. 2012 septiembre 20;2(3): 173-8].

Pienso que en estos casos la palabra destete está mal empleada si tenemos en cuenta lo que se refiere en el Diccionario de la Real Academia española: ‘Acción y efecto de destetar o destetarse’. Por su parte, destetar se define como ‘hacer que deje de mamar el niño o las crías de los animales, procurando su nutrición por otros medios. Apartar a los hijos de las atenciones y comodidades de su casa para que aprendan a desenvolverse por sí mismos. Dicho de una persona: Haber tenido desde la niñez noticia o uso de algo.’

Si buscamos, además,  en el Descriptor en Ciencias de la salud (DECS) veremos que se define la palabra destete como «Sustitución, en general progresiva, de la leche materna por otros alimentos en la dieta del lactente, con el fin de interrumpir la lactancia natural. A veces tiene lugar bruscamente cuando se retira del pecho al lactente antes de agotarse la secreción de leche». En la misma fuente se advierte como sinónimo en español: «destete precoz».

Entonces convidamos a evitar la palabra destete con el sentido que se le dio con los ejemplos que expuse en el inicio. Lo correcto hubiera sido emplear, aunque un poco largo, «retirada o separación de la ventilación mecánica».

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Jueves 1 / noviembre / 2012

Cardiaco o cardíaco ¿Cuál es la correcta?

Filed under: El idioma y la medicina — Julio César Hernández Perera — noviembre 1st, 2012 — 15:13

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¿Cardiaco o cardíaco? ¿Cómo debe ser escrito y pronunciado este término? Es una duda sugerida hace un tiempo por un colega. Casualmente en estos días, mientras revisaba una tesis, noté enseguida cómo quién la escribió tenía la duda: de manera indistinta la empleaba en varias oportunidades.

Según el Diccionario de la Real academia española se puede escribir de las dos maneras. Es una palabra que deriva del latín «cardiacus». Como adjetivo se emplea para referir lo que es perteneciente o relativo al corazón, o que padece del corazón (este último, también usado también como sustantivo).

Al remitirnos al Diccionario panhispánico de dudas, se nos esclarece el por qué se puede escribir de las dos formas: «-íaco -ca o -iaco -ca. Sufijo que forma adjetivos que indican relación con lo designado por el sustantivo base: elegíaco o elegiaco (‘de la elegía’), austríaco o austriaco (‘de Austria’). La acentuación etimológica latina es -íaco [í – a – ko], con hiato entre las dos vocales en contacto; pero también es correcta la acentuación llana -iaco [iá – ko], con diptongo en lugar de hiato. En el español americano, la norma culta prefiere la acentuación esdrújula ([maníako]); en el español de España es más corriente la pronunciación llana ([maniáko]). Se recomienda adecuar la grafía a la pronunciación, de modo que quien pronuncie un hiato escriba -íaco y quien pronuncie un diptongo escriba -iaco.»

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Miércoles 24 / octubre / 2012

¿La líbido?

Filed under: El idioma y la medicina — Julio César Hernández Perera — octubre 24th, 2012 — 14:00

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Con frecuencia oímos la palabra «líbido» para referirnos a ‘el impulso o energía asociados con el instinto sexual en un sentido amplio (búsqueda de placer y del objeto amado). Puede también tener la connotación de energía psíquica asociada con los instintos en general, que motivan la conducta’.

En ocasiones, en esa misma forma esdrújula, la podremos encontraremos escrita en publicaciones médicas. Veamos estos ejemplos:

«En cuanto a la dinámica de pareja, con frecuencia la disfunción de la relación se “somatizó” como disminución de la líbido […]» [Capote Bueno MI et al. Caracterización de mujeres en etapa climatérica en Brisas del Golfo, República Bolivariana de Venezuela (2005-2007). Rev Cubana Med Gen Integr. 2012;28(2): 93-103.].

«En cuanto al nivel de conocimiento sobre las alteraciones psicológicas más frecuentes en la etapa de climaterio y menopausia antes de la intervención educativa identificaron la depresión y el nerviosismo en un 60 %, seguido de la irritabilidad o el mal humor en un 53,3 %, la disminución de la líbido en 40 % […]» [González Sáez Y et al. Intervención educativa para elevar conocimientos sobre climaterio y menopausia. AMC. 2012; 16(1): 5-14.].

Lo correcto es escribir libido, sin tilde en la primera «i». Al consultar la página de Fundeu (Fundación del español urgente) se señala que la palabra es llana. «Se desaconseja, por tanto, la forma esdrújula «líbido», cuyo uso, tal como recoge el Diccionario panhispánico de dudas, se ha extendido probablemente por influencia del término lívido, que significa ‘amoratado’ o ‘intensamente pálido’.».

Más adelante se declara por la misma fuente: «Se puede escuchar y leer, además, la expresión líbido (o libido) sexual, lo que constituye una redundancia pues la palabra libido ya incluye la idea de sexual. Se aconseja, por tanto, que si por cualquier razón se desea explicitar el término sexual para referirse a la libido, se escriba o se diga deseo sexual.

«Hay que destacar, por último, que la palabra libido es femenina, a pesar de que termina en o, y por eso es impropio su uso en masculino».

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Miércoles 10 / octubre / 2012

¿Pleurotomía o pleurostomía?

Filed under: El idioma y la medicina — Julio César Hernández Perera — octubre 10th, 2012 — 20:31

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Una doctora lanza una pregunta en la entrega de guardia: ¿Cómo se debe decir, plerotomía o pleurostomía?

La duda se le presentó porque alguien le había advertido el día anterior que era una «pleurostomía» y no «pleurotomía» lo que se le había realizado a una paciente.

En la búsqueda de los elementos necesarios para dar una adecuada respuesta encontré, que aunque en pocas oportunidades, se ha escrito como «pleurostomía» en algunos trabajos médicos. Veamos estos ejemplos:

«Por la sonda de pleurostomía se evacuan cerca de 200 cc de sangre y se deja conectado a sello de agua.» [Almeida Varela R et al. Fístula de alto gasto. Rev Cubana Cir. 2012;51(2): 187-200.].

«Las pleurostomías predominaron en el lado derecho, generalmente pleurostomías altas en los casos de neumotórax espontáneos, y bajas e intermedias en los traumáticos.» [Brito Sosa G et al. Incidencia del neumotórax en el Hospital “Julio Trigo López”. Rev Cubana Cir. 2012; 51(1): 10-6.].

Pero mayor puede ser la confusión que se puede crear si consultamos el libro cubano «Cirugía» de los doctores Alejandro García Gutiérrez y Gilberto Pardo Gómez (La Habana, Editorial Ciencias Médicas, año 2006).

Veamos algunas cosas que se pueden leer en ese texto con el término de pleurotomía:

«El procedimiento ideal para evacuar el aire de la cavidad pleural es la pleurotomía mínima alta, conectada a un sello de agua o sistema de Overholt» (Tomo II, página 622)

«Hemotórax pequeño: evacuación de la totalidad de la sangre por punción o pleurotomía mínima.» (Tomo II, página 626).

«Las posibles lesiones torácicas muchas veces tienen solución con una pleurotomía para el tratamiento de un neumotórax, hemotórax o hemoneumotórax presente. (Tomo II, página 643)

Pero…, aunque menos empleado, en otras partes del tan consultado  libro aparece el término discordante: «pleurostomía». Veamos este ejemplo:

«Si se encuentran heridas abiertas se tapan herméticamente de inmediato y en sospecha de neumotórax a tensión se comprime con la mayor rapidez (ver la técnica de “pleurostomía mínima”)». (Tomo II, página 555).

Entonces también advertimos en el libro una discrepancia: La práctica a que refiere en esta última cita no se describe como «pleurostomía», sino como «pleurotomía». Leamos la cita:

«Una vez realizada la infiltración anestésica a nivel del 2do. o 3er. espacio intercostal, se practica una pequeña incisión con el bisturí, introduciendo por ella el pleurótomo hasta llegar a la cavidad pleural, lo que se evidencia por la salida de aire, se retira el mandril y se introduce una sonda de nélaton calibre 14 o 16, marcada previamente para que penetren en la cavidad pleural sólo 10 a 12 cm. La sonda se fija en la piel con un punto de seda y se conecta a un frasco con agua (sello de agua) o preferiblemente a un sistema de Overholt con aspiración continua.»  (Tomo II, página 623)

¿Cual de los dos es el correcto? ¿Son sinónimos?

Pienso que la mayor confusión y la solución a este dilema lo vamos a encontrar en los lexemas «-tomía» y «-stom».

El primero deriva del griego y significa ‘corte’, ‘incisión quirúrgica’. Así encontraremos palabras médicas como arteriotomía, flebotomía, laringotomía, litotomía, quelotomía, entre otros más.

El segundo lexema -«-stom»-, también se deriva del griego y significa: ‘formación quirúrgica de un orificio’. A su vez el origen de este lexema lo encontramos en la palabra «stomn» que significa ‘boca’. Veremos así conocidos términos como: colostomía, duodenostomía, esofagostomía, gastrostomía, ileostomía, nefrostomía, ostomía, pericardiostomía, yeyunoileostomía, yeyunostomía, etc.

Buscando en el Diccionario terminológico de ciencias médicas (undécima edición española) y el Diccionario médico-biológico, histórico y etimológico de la Universidad de Salamanca, España (dicciomed.eusal.es), no encontramos pleurostomía y sí pleurotomía, en ambos casos definida como: ‘Incisión quirúrgica de la pleura a través de un espacio intercostal’. En estas fuentes se conoce que la palabra deriva del francés «pleurotomie» y esta a su vez de griego «pleur» (que significa ‘pleura’) y «tomía» (‘corte’, ‘incisión quirúrgica’).

Después de todas estas explicaciones, pienso que debemos respetar la historia de los términos médicos y la frecuencia de uso. Por lo que los convido a usar «pleurotomía», en vez de «pleurostomía».

Por cierto, ¿alguna vez han oído hablar del «pleuróstomo»? ¿No? Entonces es esta otra razón a favor del la terminación «-tomía».

Fuentes consultadas:
Diccionario médico-biológico, histórico y etimológico de la Universidad de Salamanca, España (dicciomed.eusal.es).
Diccionario terminológico de ciencias médicas (undécima edición española)

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Viernes 5 / octubre / 2012

Odds ratio

Filed under: El idioma y la medicina — Julio César Hernández Perera — octubre 5th, 2012 — 15:07

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Descubro un gazapo en un artículo médico:

«El método estadístico que se usó fue el análisis univariado, que consistió en la determinación del odd ratio o razón de disparidad (OR) […]» [Piña Tornés AA, Garcés Hernández R, Velázquez González E, Lemes Báez JJ. Factores pronósticos en el traumatismo craneoencefálico grave del adulto. Rev Cubana Neurol Neurocir. 2012;2(1):28-33.]

No es infrecuente topar con este error, pueso lo correcto sería escribir «odds ratio», y no «odd ratio» ni «odd ratios», como he visto en otras oportunidades. Estamos frente a un término inglés muy empleado en los análisis estadísticos médicos y que significa: razón de momios. También puede ser traducida como razón de productos cruzados, disparidad o razón de posibilidades.

Se define como la posibilidad de que una condición de salud se presente en un grupo de población frente al riesgo de que ocurra en otro.

Por su parte, a diferencia de lo que muchos pueden suponer, el empleo de la palabra «ratio» en nuestro idioma no es un anglicismo. Es de origen latino, y significa ‘razón o relación entre dos cantidades o magnitudes’.

Según el Diccionario panhispánico de dudas: «Este latinismo es etimológicamente femenino, y así se recomienda usarlo en español: “Es fundamental conocer la ratio de habitantes por médico” (Olivera Salud [Esp. 1993]); pero por influjo de la -o final se usa hoy frecuentemente en masculino, especialmente en el ámbito de la economía, donde también puede haber influido el género masculino del sustantivo índice: “La entidad tiene unos ratios de solvencia y rentabilidad generalmente superiores a otras instituciones financieras” (Mundo [Esp.] 7.9.94)».

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Martes 25 / septiembre / 2012

¿Protusión?

Filed under: El idioma y la medicina — Julio César Hernández Perera — septiembre 25th, 2012 — 17:00

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En esta oportunidad les traigo una palabra que en ocasiones aparece mal escrita en los trabajos médicos: «protusión».

Veamos estos ejemplos:

«La respuesta de autoinmunidad es una de las causas de inflamación de la raíz, y origen de dolor aun en ausencia de una verdadera protusión discal.» [Martínez Suárez E. Consideraciones generales del dolor lumbar agudo. Rev Cuba Anestesiol Reanim. 2012;11(1): 27-36.].

«La mayor parte de las comunicaciones sobre divertículos vesicales se han hecho por su asociación a procesos neoplásicos que se desarrollan en el interior del divertículo como adenocarcinomas, carcinoma de células transicionales, leiomiosarcomas o carcinosarcomas, o bien por la protusión del divertículo en hernias femorales, perineales o inguinoescrotales.» [Iglesias Díaz G et al. Divertículo de vejiga gigante. Reporte de un caso. Hospital Provincial de Bengo. República Popular de Angola. Rev Ciencias Médicas. 2012; 16(2): 255-61.].

«Aparto digestivo: sialorrea, protusión de la lengua.» [Padrón González J et al. Síndrome de Rett. Presentación de un caso. Medisur. 2012;10(1).]

No es protusión, sino protrusión. Según el diccionario de la Real Academia significa: ‘acción y efecto de protruir’.

Por su parte, protruir es un verbo intransitivo que deriva del latín «protrudere» (empujar hacia delante), y lo empleamos cuando: ‘Una parte o un órgano se desplaza hacia delante o sobresale de sus límites normales, ya sea de forma natural o patológica.»

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Miércoles 19 / septiembre / 2012

¿Tos ferina o tosferina?

Filed under: El idioma y la medicina — Julio César Hernández Perera — septiembre 19th, 2012 — 21:17

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Recientemente leía un trabajo en la revista «Educación médica superior» donde se exponían y ejemplificaban algunas sugerencias para mejorar el estilo de redacción de un artículo [Texidor Pellón R, Reyes Miranda D, Camejo Esquijarosa D. Sugerencias para mejorar el estilo de redacción de un artículo científico en las ciencias de la salud. Educ Med Super. 2012;26 (1)].

En una parte del mismo varias dudas me crearon al ser tratadas algunas terminologías médicas que consideraban como barbarismos. Una de estas fue la palabra «tosferina».

Hasta ese momento siempre la había escrito junta, en vez de «tos ferina» (separado), como se recomendaba por los autores del artículo. Tenía además, fresca la lectura del Boletín epidemiológico del IPK correspondiente al 19 de mayo de 2012, donde se puede leer:

«Funcionarios de salud pública del estado de Washington confirmaron más de 1.100 casos de tosferina en lo que va del año, un brote que podría convertirse en la peor epidemia de la enfermedad que golpea el estado en siete décadas.»

Pudieran tener razón los autores de la revista «Educación médica superior» si nos basamos únicamente en lo señalado por diccionarios no especializados, como el de la Real Academia (RAE), dónde solo se acepta el término cuando se escribe separado:

«Tos ferina: ‘Enfermedad infecciosa, caracterizada por un estado catarral del árbol respiratorio, con accesos de tos convulsiva muy intensos’.».

Sin embargo, en diccionarios especializados la palabra «tosferina» (escrito junto) se le reconoce.

Pero esto no es todo, el término es causa de desaciertos dentro de la misma RAE. En el Diccionario panhispánico de dudas, editado por la prestigiosa Academia de la lengua -edición del año 2005-, podemos encontrar lo siguiente:

«tosferina. ‘Enfermedad infecciosa caracterizada por fuerte tos convulsiva': “Alfonso murió de tosferina a las pocas semanas” (Barnet Gallego [Cuba 1981]). Se aconseja el uso de la grafía simple tosferina, hoy ya mayoritaria, aunque sigue siendo admisible la grafía tradicional en dos palabras tos ferina.».

Es decir, que se puede aceptar de las dos formas y por lo tanto podemos asegurar que no es un barbarismo.

En otro orden de cosas, añadiré que la palabra se deriva de las palabras latinas «tus» (‘tos’) y «fer» (‘salvaje’, ‘fiero’). Así se resalta el síntoma de la enfermedad causada por la bacteria Bordetella pertussis, determinado por ataques violentos de tos, muy intensos y sofocantes, vistos con mayor frecuencia en la población infantil.

Recordemos además, para culminar, que en inglés se conoce como «whooping cough». Y «coqueluche» en francés, por lo que cuando empleamos en nuestro idioma esta última palabra -como hacen algunos médicos con frecuencia-, estaremos frente a un galicismo innecesario, y por lo tanto, hay que evitarlo.

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