John Hughlings Jackson y las epilepsias

Posted at — Julio César Hernández Perera — diciembre 25th, 2011 — 11:36 under El idioma y la medicina,Epónimos,Historia de la medicina

quijote-picaso-01-hDr.C. Julio César Hernández Perera

A lo largo del tiempo, muchos médicos han esculpido en la medicina valiosas huellas de conocimiento en aras del desarrollo de la civilización humana. Entre ellos, podemos encontrar a John Hughlings Jackson, por muchos, considerado como uno de los precursores de la neurología. Su mayor y más reconocido aporte estuvo relacionado con una enfermedad tan antigua como la misma existencia del hombre: la epilepsia.

Los que la han padecido y padecen, a pesar de que la inmensa mayoría de ellos pueden y han podido desempeñar funciones normales como cualquier otro ser humano, han sufrido en diferentes momentos históricos y lugares, castigos y purgatorios que los han marginalizado en el seno de impías sociedades.

Tanto desconocimiento la llevó a ser tildada como «ominosa» y «execrable»enfermedad. Por mucho, existió la creencia generalizada de tener orígenes religiosos y mágicos. Incluso, se pudo llegar al extremo de juzgársele como una especie de posesión demoniaca. Esta última percepción, tuvo su mayor auge durante los llamados «años oscuros», cuando la iglesia católica subyugaba a la ciencia.

Pero por suerte, siempre han surgido «lumbreras» con nuevos y revolucionarios conocimientos que en su momento enfrentaron la ignorancia y el oscurantismo. Recordamos así la célebre figura de Hipócrates, como la primera persona que impugnó esa condición divina y sobrenatural de la epilepsia. El reconocido sabio llegó a expresar: «la enfermedad no es más divina que otras, tiene la misma naturaleza que las otras enfermedades».

Diferentes aportaciones realizadas por hombres de ciencias, insignes y grandes,cambiaron gradualmente los vetustos cánones del conocimiento, por otros nuevos. A la larga, se impusieronlas ideas de que la enfermedad, muchas veces identificadas por espeluznantes crisis convulsivas, era una afección del cuerpo humano, más que un proceso sobrenatural.

En este efímero recorrido histórico, a la vez necesario, volvemos nuevamente a la figura del inglés Jackson. Se puede aseverar que fue una de esaspersonalidades de las ciencias, destacadas por el importante aporte que hizo con nuevos conocimientos, donde se encuentran los relativos a la epilepsia y la neurología en general.

Circunstancias históricas en la que transcurrió la vida de Jackson

john-hughlings-jackson-01-cgJohn Hughlings Jackson, nació el 4 de abril de 1835 en Green Hammerton, Yorkshire del Norte, Inglaterra. Fue el benjamín de cinco hermanos, una hembra y cuatro varones. Samuel Jackson, su padre, fue un próspero granjero y fabricante de cerveza. Sara Hughlings, su madre, fue hija de un recaudador de impuestos y falleció en el transcurso de su primer año de vida.

Tuvo la dicha de venir al mundo en momentos donde preponderaba el auge de grandes cambiosy debates en lo social, moral y científico. Fueron tiempos de grandes innovacionescomo: el desarrollo del ferrocarril, de la prensa yde las construcciones de hierro. Para ayudar a situarnos en el momento histórico que se refiere, se puede destacar entre la construcciones de hierro, la famosa edificación de la sede de la primera Gran exposición universal, el «Palacio de cristal» de Londres,inaugurada en 1851.

Eran también lapsos donde se iniciaba el «camino sin vuelta atrás»hacia el pináculo de la sapiencia y poco a poco se empezaban a abrir surcos que labraban desarrollosy progresos dentro de la sociedad.

La Inglaterra de entonces, se correspondía con la llamada «época victoriana». Tiempos de sobresalientes tributos como la «ley dela conservación de energía». Sin embargo,la pieza más importante fue la evolución y encontró su máximodebate con la publicación realizada por Charles Darwin acerca del origen de las especies.

Pero…, ¿qué pasaba con la medicina? Esta ciencia no escapó de las grandes transformaciones que se vivían. Hasta ese momento se trataban de manera indiferente a las personas que ejercían la profesión de curar: algunos como barberos o boticarios.

La formación del médico se basaba en una jerarquía de practicantes, quienes debían tomar uno o varios exámenes. Si obtenían la licencia de la «Excelentísima sociedad de boticarios» (en inglés Worshipful Society of Apothecaries), les era permitido vender medicamentos y dar orientación médica gratuita al comprador. La «Real sociedad de cirujanos» (en inglés Royal Society of Surgeons) autorizaba tratamiento quirúrgico y seguimiento de los pacientes. Por su parte, la «Real colegio de médicos» (en inglés Royal College of Physicians)era la institución que otorgaba licencia para atender casos clínicos y cobrar por ello, es decir, la que certificaba el ejercicio profesional de la medicina.

Poco se conoce de los primeros momentos de la vida de Jackson. Junto a su hermano Thomas, estudió en diversas escuelas provincianas.

Terminó su educación formal a los 15 años y en ese momento su vida encontró el derrotero que lo identificaría finalmente con la medicina. Fue aprendiz del Dr. William Charles Anderson, un médico de York. Durante los dos años que permaneció junto a él, pudo recibir educación médica teórica y práctica.

Con posterioridad,empezó a recibir clases en la Escuela médica de York. En el centro, una institución privada, se encontraba el Dr. Thomas Laycock, profesor de medicina en Edimburgo, de quien recibió una gran influencia en el estudio del cerebro, del estado de conciencia, de la expresión verbal y la escritura.Laycock es considerado en la historia de la medicina como el primero que consideró el cerebro como algo sometido a las leyes de la acción-reflejo.

En 1855 pasó al «hospital de San Bartolomé», de Londres, donde recibió lecciones de James Paget (1814-1899), un destacado cirujano y patólogo británico que es recordado, junto a Rudolf Virchow, como uno de los fundadores de la patología científica.

Después de aprobar los exámenes que le permitía ser licenciado de la «Excelentísima sociedad de boticarios», miembro del «Real sociedad de cirujanos»y licenciado del «Real colegio de médicos», el joven empezó a ganar prestigio y pasó a ser médico residente del dispensario de York.

Como siempre ocurre en las vidas de las personas, el azar y las oportunidades estuvieron presentes en el camino del Dr. Jackson. En 1859, mientras se encontraba en Londres, conoció a otro grande de la historia de la medicina: el médico Jonathan Hutchinson. Se hospedaba en su casa y ambos forjaron una amistad que duró toda la vida.

En esa época apareció, en el documento «Libro de protocolos de la Sociedad médica de York», que figura comosu primer comentario relativo a la neurología. En el mismo, hacía referencia a trabajos realizados por Todd sobre un tema que en aquel momento era difícil de comprender: la parálisis facial.

Hutchinson y Jackson, jóvenes ambiciosos, llegaron a ser reporteros médicos de revistas como la «Gaceta y tiempos médicos»y «Voces médicas». Jackson cubrió los trabajos de Brown-Sequard y de Todd, quienes ponderaban que el sistema nervioso era un conjunto de componentes u órganos, anatómicos y fisiológicos.

Con el fin de alcanzar el grado de Doctor en Medicina, en 1860 presentó su tesis en la «Universidad de San Andrés». Nos llamaría la atención el hecho de haber realizado este ejercicio sin haber asistido a la universidad, pero en aquel entonces era posible obtener el títulopor correspondenciaen algunas universidades, sin haberse matriculado.

Jackson y la neurología

Posteriormente fue nombrado médico del Hospital libre metropolitano, del Real hospital oftálmico de Londres y conferencista de patología en el Hospital de Londres.

Aunque los médicos del Hospital de Londres ejercían la medicina general, la verdadera vocación del galenoeran las enfermedades relacionadas con el sistema nervioso. Es oportuno explicar, que a comienzos de los años 60 del siglo XIX, no existía la neurología como especialidad médica.

En 1862 recibió el nombramiento como médico auxiliar del «Hospital para el paralítico y el epiléptico».

Dentro de los posteriores cinco años se puede encontrar la publicación del folleto: «Recomendaciones para el estudio del sistema nervioso, en la teoría del profesor Owen».En este trabajo intentó explicar la neurofisiología fundamentado en la teoría del Dr.Owen.

Pasó a ser también médico auxiliar del Hospital de Londres (1863) y a dirigir el Programa de diagnóstico neurológico, donde comenzó a ganar mayor reputación y fama. En su cátedra, ubicada en este centro asistencial, dio a conocer al mundo(1864), una metodología particular para el análisis del cuadro clínico de determinadas enfermedades. En el mismo,relacionabael tejido lesionado, el órgano comprometido y la función afectada. Se trataba de un enfoque integrador de tres elementos esenciales: la patología, la anatomía y la fisiología de la enfermedad. En el mismo, se puede encontrar una de sus mayores contribuciones a la neurología: el principio fundamental del diagnóstico neurológico aplicado al paciente.

Constituyeron parte de su legado, la comprensión de la crisis parcial en la enfermedad cerebrovascular, así como el uso rutinario del oftalmoscopio y del martillo para el examen de los reflejos osteotendinosos. Para demostrar su metodología, hizo público el reporte de 34 casos de hemiplejía, disfasia y cardiopatía valvular. Estas investigaciones contribuyeron al conocimiento del lenguaje.

Tras numerosas publicaciones concluyó, en 1866, que en la afasia de Broca, aunque producida por una lesión del lóbulo frontal izquierdo, la facultad de articulación del lenguaje, como tal, no existe.

Sostuvo que los enfermos afásicos presentabanuna función mental normal pero no son capaces de expresar su lenguaje interior.

Una de sus descripciones más importantes estuvo relacionada con representación de un cuadro de desviación de la mirada durante una crisis epiléptica. Aseveraba que las epilepsias se producían más por excitación que por supresión de la función cerebral.

Al igual que Todd, estimaba con mucha certeza que la hemiplejía y la convulsión unilateral estaban relacionadas.

En 1869 publicó «Un estudio de las convulsiones», obra clásica de la neurología donde escribió: «la convulsión no es apenas un síntoma, implica una descarga del tejido nervioso sobre el músculo».

Inicialmente, Jackson pensó que la corteza cerebral no era excitable y que las crisis se generaban en estructuras subcorticales. Sin embargo, los trabajos de FritscheHitzig en perros y de David Ferrier en monos (1870), demostraron que la estimulación de la corteza sí producía convulsiones.

En 1873 Jackson cambió de posición y afirmó que «epilepsia es el nombre para una descarga local ocasional, súbita e intensa de la materia gris».
En 1874 Hughlings Jackson, en el semanario «Circular y prensa médica»aplicó la teoría evolucionista del filósofo victoriano Herbert Spencer a la neurología. La teoría sustentaba que los centros superiores nerviosos eran más complejos, más numerosos y más especializados que los centros inferiores. La corteza, el más evolucionado centro neurológico, controlaría las funciones del estriado y de los centros inferiores.

En 1875 intentó explicar la relación corteza-ganglios basales mediante el análisis de enfermos en estado posictal.

En 1876 tuvo una irreparable pérdida personal: la muerte de su esposa Elizabeth. Ella había sufrido una infección cerebral durante el embarazo, manifestada como crisis parciales que en la actualidad reciben el nombre de «epilepsia jacksoniana». Una coincidencia dolorosa: eran las mismas que tanto había estudiado. Este hecho lo marcó el resto de su vida y a partir de este acontecimiento y sin descendencia, se convirtió en un hombre solitario y adusto.

En 1877, Jackson incorporó el estudio oftalmológico a la clínica neurológica. Observó algunos signos oculares, la neuritis óptica, los movimientos conjugados y su relación con afecciones del tronco cerebral.

Durante su larga carrera profesional Jackson investigó, escribió y revisó pacientes. Era un destacado y reconocido médico de Londres; elegido presidente de la «Sociedad oftalmológica del Reino unido», la «Sociedad médica de Londres»y la «Sociedad clínica de Londres». Describió la denominada «marcha jacksoniana» en las epilepsias y la organización somatotrópica del cerebro. También sostuvo que las enfermedades neurológicas eran una forma de evolución o disolución del sistema nervioso.
En 1878, cuando tenía 43 años, fue elegido miembro asociado de la «Real sociedad», época en que se fundó la revista «Brain». Fue elegido primer presidente de la «Sociedad neurológica de Londres»(1895.

Recibió grados honorarios de diversas universidades: Edimburgo, Glasgow, Boloña, Leeds y de su natal Yorkshire. A los 65 años de edad, se retiró del Hospital de Londres en 1894 y del «Hospital nacional» en 1900. Sin embargo, este retiro, fue postergado durante cinco años debido a su contribución a la neurología.

Entre los científicos y pensadores que recibieron marcada influencia de Jackson se pueden mencionar los neurólogos: William Gowers, en epilepsia; David Ferrier, en la localización cortical; Charcot, William Osler, Joseph Lister, Pierre Marie; pensadores como Michel Foucault, en la naturaleza de la enfermedad mental y Daniel Dennett en la explicación de la consciencia; también a Sigmund Freud, en los estudios de afasia.

Al final de su vida, Jackson padeció de sordera.Falleció el 7 de octubre de 1911, a los 71 años, en su casa de Londres.

Su nombre es recordado en la medicina al referir varios epónimos:

«Epilepsia jacksoniana», conocida también como epilepsia cortical: se caracteriza por convulsiones de una o varias partes del cuerpo del mismo lado. Las contracciones comienzan como un foco que se extiende a otras áreas. Solo afecta a un lado del cuerpo y el paciente mantiene el estado de conciencia. Esta convulsión indica que existe una lesión focal en el lado contralateral del cerebro, con frecuencia en el área motora de la corteza cerebral.

«Síndrome cerebeloso de Jackson»: síndrome caracterizado por convulsiones secundarias a un tumor de la línea media del cerebelo. La actitud cerebelosa que toma el paciente, se describe como una postura de hiperextensión persistente, que se adopta entre los ataques. La convulsión puede precederse de un fuerte grito. Durante el ataque la cabeza se extiende hacia atrás, se curva la espalda, las manos se cierran, se flexionan los antebrazos, se extienden las piernas y los pies se arquean hacia atrás.

«Ley de Jackson»: las funciones nerviosas son las últimas que se desarrollan y las primeras que se destruyen.

«Regla de Jackson»: después de un ataque epiléptico, las funciones de los nervios que son menos desarrolladas, son las menos afectadas y las que más rápido se recuperan.

«Signo de Jackson»: durante una respiración tranquila, el lado pléjico del tórax desarrolla movimientos más amplios que el lado opuesto. Sin embargo, durante la respiración forzada los movimientos del lado paralizado son menores que el lado contralateral.

Bibliografía
Jacyna LS.Process and progress: John Hughlings Jackson’s philosophy of science.Brain. 2011 Oct;134(Pt 10):3121-6.
Reynolds E. Hughlings Jackson. Arch Neurol. 1988;45:675-8.
Covo PC. JofnHuglings Jackson, un científico victoriano. Acta Neurol Colomb. 2006;22:257-60.

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