Epónimos: «Maniobra de Valsalva»

Posted at — Julio César Hernández Perera — octubre 19th, 2011 — 22:44 under El idioma y la medicina,Epónimos,Historia de la medicina

quijote-picaso-01-hDr.C. Julio César Hernández Perera.

Muchos saben qué es la maniobra de Valsalva, pero pocos se detienen en conocer de dónde viene ese nombre. Es un epónimo, con el que se rememora a un brillante médico italiano de finales del siglo XVII y principios del XVIII. Su nombre fue Antonio María Valsalava, nació en junio de 1666 en Imola, un pueblo localizado al norte y centro de Italia, distinguido en aquel entonces por su desarrollo agrícola, mercantil, y por sus cerámicas. Su padre, Pompeo Pinio, fue un joyero que gracias a su trabajo, consiguió que la vida de la familia fuera acomodada. Adoptó el apellido de Valsalva por ser este el nombre de un castillo, propiedad de la familia.

Antonio fue el tercero de ocho hermanos y su vida coincidió con el llamado periodo Barroco. Fueron momentos de célebres obras en el campo de la literatura, la pintura, la arquitectura, la escultura, la danza y la música. También acaecieron señalados enfrentamientos entre la Iglesia católica y diferentes movimientos revolucionarios culturales, del que surgió una nueva ciencia y una nueva corriente dentro del catolicismo. Se conoce esta época como la «era científica», gracias a los grandes avances científicos que tuvieron lugar. De esta manera surgió el pensamiento científico moderno o método científico, gracias a las dos formas en que se empezaron a enfrentar los problemas: el racionalismo y la experimentación. Grandes figuras enriquecieron con su intelecto este periodo, entre ellos se distinguieron: Copérnico, Galileo, Newton y Descartes.

Pero no fueron momentos favorables para los médicos. El prestigio de esa profesión estaba bastante afectado, y los galenos eran centro de burlas y falta de consideración, basados principalmente por los métodos terapéuticos rústicos que empleaban. De manera general, el médico vivía de madera sencilla -muchas veces sumido en la pobreza- y dedicaba largas horas al ejercicio de su labor para conseguir vivir, dado los bajos honorarios que cobraba.

Fue en ese contexto donde se desarrolló la vida de Valsalva, del que se conoce muy poco de sus inicios. La posición social de la familia permitió que recibiera una buena educación en humanidades, matemáticas y ciencias naturales. Con posterioridad estudió en la Facultad de Medicina y Filosofía de la Universidad de Bolonia, Italia, y tuvo la suerte de contar con profesores destacados como eminencias para su tiempo. Uno de ellos fue Marcelo Malpighi, recordado en la historia de las ciencias por ser uno de los pioneros en el uso del microscopio en la Medicina y descubridor de los capilares pulmonares, considerado este hallazgo como «el enlace perdido en la circulación de Harvey». El destacado profesor descubrió en Antonio sus potencialidades para la Medicina, y este por su parte, apreciaba de manera importante la forma clara de enseñar Anatomía.

La vida como médico

valsalva-cgA los 21 años de edad se graduó de médico y filósofo. Para obtener el título presentó su tesis: «Sobre la superioridad de la doctrina experimental», un tema controversial que era motivo de gran debate en la sociedad científica de entonces. Recién graduado, una peste azotaba a la ciudad Bolonia y dado los honores con que se había titulado lo nombraron Inspector público de salud. Aplicó medidas justas y apropiadas y logró destacarse en ese cargo. Tanta fue la autoridad alcanzada, que años después, cuando una epidemia había alcanzado hasta el castillo del rey, el senado decidió mandarlo como encargado para contenerla.

Participaba además en acostumbradas reuniones de intercambio de conocimientos que tenían lugar entre los médicos y dentro de este ambiente sobresalía entre sus contemporáneos. Con solo 39 años fue nombrado Profesor de Anatomía de la Universidad de Bolonia y más tarde, elegido Presidente de la Academia de Ciencias.

Son reconocidos los aportes de Valsalva a la Medicina. Su entusiasmo por el conocimiento no tenía límites y pasaba gran parte del tiempo encerrado en su laboratorio de Anatomía. Incluso, investigó varios tipos de secreciones corporales probándolas el mismo. Fue así que describió que el exudado de la gangrena era muy ácido y dejaba sus papilas gustativas irritadas por el resto del día.

Uno de los aportes más importantes hechos por Valsalva a la Medicina fue la minuciosa descripción que hizo de la Anatomía, Fisiología y Patología del oído. De hecho, fue el primero en establecer la división del oído en sus segmentos externos, medio e interno. Estos elementos fueron presentados en un libro escrito por Valsalava titulado: «Tratado sobre el oído humano». En esta obra se describió la maniobra que lleva su nombre.

La maniobra de Valsalva consiste en que, a través de una coordinación de movimientos musculares, se hace una espiración forzada, mientras se mantiene la nariz y la boca cerrada, cerrando también las cuerdas vocales, y por lo tanto, la glotis. De esta manera aumenta la presión de las trompas de Eustaquio. Si estas están permeables, el aire entrará de manera forzada en el oído medio. Esta maniobra puede ser espontánea, como ocurre cuando se tose o defeca, o ser provocada. Determina además un aumento de la presión intratorácica e intraabdominal, que conlleva a la disminución de la frecuencia cardiaca, disminución del retorno venoso y aumento de la presión venosa. Inicialmente esta maniobra fue empleada para remover cuerpos extraños del oído y para mejorar la hipoacusia. Sin embargo, es ampliamente utilizada para aclarar síntomas o reacciones en el paciente, como para el tratamiento de la taquicardia supraventricular donde se persigue aumentar el tono vagal. También se emplea cuando existe bloqueo del oído durante el descenso de altura y en la investigación de hernias de la pared abdominal o de anomalías vasculares como el varicocele. También tiene aplicación en el buceo, donde se usa para contrarrestar un aumento progresivo de la presión de agua desde el exterior y evitar un barotrauma.

La observación la constancia e inteligencia lo llevaron a otros muchos aportes. Así es como se conocen los senos de Valsalva -o senos aórticos-, los ligamentos de Valsalva -o ligamentos auriculares- y el músculo de Valsalava -también conocido como antro mastoideo-. Con sus investigaciones contribuyó al manejo de los aneurismas, entendió la importancia de la nefrectomía a través de operaciones en animales, inventó instrumentos quirúrgicos que se utilizaron por muchos años y trabajó en diversas áreas que se conocerían posteriormente como Oftalmología, Oncología, Otorrinolaringología e incluso, Psiquiatría. En esta última, fue de los primeros en señalar que los enfermos psiquiátricos requerían de un trato humanitario para sanar.

Al igual que su profesor, Malpighi, fue muy querido por sus alumnos. Sus clases de Anatomía eran esperadas con ansias. Dentro de sus pupilos predilectos se encontraba Giovanni Battista Morgagni. Valsalva dejó sin editar muchos trabajos que publicó posteriormente Morgagni.

Una tarde de 1721, mientras se encontraba en Venecia, Valsalva discutía con Morgagni sobre un tema de interés. De manera súbita comenzó a hablar de manera extraña y no se le entendía nada de lo que decía. Este episodio duró solo algunas horas y en su análisis posterior, tuvo claro lo que le había sucedido, basado en sus estudios relacionados con la fisiopatología de los accidentes vasculares encefálicos. De hecho…, no se equivocó. Dos años más tarde, el 2 de febrero de 1723, Valsalava sufrió un accidente vascular encefálico, que le costó la vida.

No parece justo que los médicos de hoy desconozcan su historia y valoren la contribución a la Medicina. En su momento, quedó para la posteridad la gran admiración de Morgagni por su profesor, reflejada en sus propios escritos: «No hay nadie de esos tiempos que vaya por delante de él, muy pocos son sus iguales»

Bibliografía

García D, García C. Valsalva, mucho más que una maniobra. Antonio María Valsalva (1666-1723). Rev Med Chil. 2006 Aug;134(8):1065-8.

Jellinek EH. The Valsalva manoeuvre and Antonio Valsalva (1666-1723). J R Soc Med. 2006 Sep;99(9):448-51.

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