4 de agosto de 1876. «Muere Henry Reeve, “El inglesito”»
4 de agosto de 1876. «Muere Henry Reeve, “El inglesito”»
Brigadier de nuestras luchas independentistas de origen norteamericano Henry Reeve (Brooklyn, Nueva York, 4 de abril de 1850-Yaguaramas, Cienfuegos, 4 de agosto de 1876), se conoció por toda Cuba como «El inglesito». Fue uno de los más significativos ejemplos de internacionalismo. La simple narración de su vida, cuya juventud entera la dedicó a luchar por la libertad de Cuba, es una perpetua fuente de inspiración.
Desde muy joven combatió en las filas antiesclavistas durante la Guerra de Secesión estadounidense. En 1868, al conocer del alzamiento de «La Demajagua», acudió a presentarse en la Junta Cubana de Nueva York.
Con sólo 18 años y sin saber hablar una sola palabra de español, se enroló en mayo de 1869 en la expedición del buque Perrit, que desembarcó en la región oriental de Cuba. Pocos dÃas después, en el combate de «Las Calabazas», fue capturado herido y sumariamente condenado a muerte por pelotón de fusilamiento. Cuatro balas hicieron diana en su cuerpo y lo dejan por muerto entre varios cadáveres. De aquellos proyectiles, dos debieron despedazarle el cráneo, y los otros, atravesarle el pecho. IncreÃblemente, no hicieron sino herirlo levemente en la cabeza, y quedó sin conocimiento. Por la noche, el joven volvió en sà y sangrando se arrastró por la manigua. Estuvo perdido hasta que fue encontrado y llevado por un grupo de mambises, que lo curó y lo acogió dentro de sus filas.
Participó con singular arrojo en combates, y ya en 1870 ostentaba los grados de capitán. Al año siguiente, bajo el mando de Ignacio Agramonte, protagonizó hazañas en «Hato Potrero», «La Entrada», «El Mulato» y «La Redonda». Fue uno de los 35 jinetes escogidos por el Mayor para el histórico rescate del general Sanguily.
Por su valor y conocimientos militares, ascendió rápidamente, y en julio de 1873 ya era coronel, designado jefe de la caballerÃa camagüeyana bajo las órdenes de Máximo Gómez. Dos meses después, en Santa Cruz del Sur, al ir a tomar una baterÃa española al machete, sufrió una herida grave provocada por un disparo de bala de cañón en la pierna, que queda arrancada desde el nacimiento del muslo. Parco en elogios, Gómez manifestó: «Se debe hacer especial mención del coronel Reeve, que se lanzó a caballo sobre la boca de un cañón».
Convaleciente, recibió las estrellas de brigadier. Desde entonces, como no podÃa sostenerse a horcajadas sobre el caballo, combatió amarrado firmemente a la bestia y asà continuó dirigiendo a sus hombres en famosas cargas al machete.
En diciembre de ese año 1873 es designado para comandar la brigada de Cienfuegos, donde desarrolló importante acciones para las armas cubanas. El 4 de agosto fue sorprendido por una gran fuerza española de 400 hombres. Reeve decidió quedarse con 15 mambises protegiendo la retirada de su fuerza, para que no resultara aniquilada. En desigual combate le matan el caballo -al que está atado-, y recibe dos graves heridas de balas en el pecho y la ingle. No obstante, continuó combatiendo hasta que recibe otro disparo, y ante la inminencia de caer prisionero, se dispara su última bala en la sien.
Al morir tenÃa 25 años de edad y nunca le preocupó la posibilidad de caer lejos de la tierra que lo vio nacer. Como sentenció antes de venir a Cuba, su procedencia era «de allÃ, de donde se muere».
Tras su caÃda en combate, un grupo de patriotas cubanos escribirÃan a la madre de «El inglesito»: «Movido de sus generosos impulsos, pisó estas playas, joven y fogoso legionario de la libertad, sin más tÃtulos que su ardoroso entusiasmo y su firmÃsima resolución de luchar por la independencia de Cuba, a la que desde entonces adoptó y amó como su patria».

Este fecundo ejemplo, sÃmbolo de internacionalismo y unidad de quienes en el mundo aman la libertad y el decoro, sirvió de inspiración para que se constituyera el 19 de septiembre de 2005, por sugerencia de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, y en respuesta a los afectados por el huracán Katrina en los EEUU, «El Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias». Este contingente lleva el nombre de «Brigada médica emergente “Henry Reeve”». Su objetivo no será sólo apoyar a una nación determinada, sino cooperar de inmediato, con su personal especialmente entrenado, con cualquier paÃs que sufra una catástrofe, especialmente los que enfrenten grandes azotes de huracanes, inundaciones u otros fenómenos naturales de esa gravedad además de epidemias que constituyan verdaderos desastres naturales y sociales; incluyendo nuestro territorio nacional.
Enlaces de interés: Brigadier Henry Reeve: el ejemplo perdurable | Henry Reeve, el Inglesito de Brooklyn | Henry Reeve, un SÃmbolo de Solidaridad
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