Chernobil, Programa humanitario cubano

16 mayo 2010

Yanukóvich condecora a Fidel y Raúl Castro por ayuda consecuencias Chernóbil

Filed under: Actividades,chernobil español — Dra. Yamila Ojeda Dennis @ 22:44

Cubadebate, 27 Marzo 2010.

La pequeña Sofía muestra sonriente su cuaderno a la doctora Xenia Autor: Juan Luis Aguilera

El jefe del Estado ucraniano, Víctor Yanukóvich, condecoró al ex presidente de Cuba Fidel Castro y a su sucesor, Raúl Castro, por la ayuda prestada a los niños víctimas del accidente nuclear de Chernóbil, informó hoy la Presidencia ucraniana.

Según un comunicado de prensa, Yanukóvich distinguió a Fidel Castro con la Orden “Al mérito” en primer grado y a su hermano Raúl con la Orden de Yaroslav el Sabio, primer grado, por su “importante contribución al restablecimiento de la salud de los niños de Chernóbil”.

También el ministro de Salud Pública, José Ramón Balaguer Cabrera, fue condecorado con la Orden de Yaroslav el Sabio, en quinto grado.

Unos 23.000 menores han recibido atención médica en el centro de rehabilitación cubano de Tarará para superar las secuelas del accidente nuclear más grave de la historia, ocurrido en 1986 en la planta nuclear ucraniana de Chernóbil, recuerda el comunicado difundido en la página en internet de la Presidencia ucraniana.

El presidente ucraniano expresó así su “profundo agradecimiento” a las autoridades cubanas por esta “enorme ayuda” dispensada a Ucrania para superar las consecuencias de la catástrofe nuclear.

A las 01.24 horas del 26 de abril de 1986 dos explosiones en el reactor número cuatro de la planta de Chernóbil marcaron un antes y un después en la historia del empleo pacífico de la energía atómica.

La central, cuya avería fue provocada por una cadena de errores humanos, técnicos y de construcción, arrojó a la atmósfera hasta 200 toneladas de material fisible con una radiactividad equivalente a entre 100 y 500 bombas atómicas como la que fue lanzada sobre Hiroshima.

Más de 600 000 bomberos, soldados, funcionarios y voluntarios soviéticos participaron en los trabajos para tapar el reactor destruido y contener la letal radiación, hazaña que a la postre les supondría a muchos la muerte o la invalidez de por vida.

(Con información de EFE)

Más de 25 mil pacientes de Chernóbil tratados en Cuba

Filed under: Actividades,chernobil español — Dra. Yamila Ojeda Dennis @ 22:42

Noticias de Prensa Latina, 30 de marzo de 2010.
 
30 de marzo de 2010, 09:43La Habana, 30 mar (PL) Más de 25 mil personas afectadas por la explosión de la central nuclear de Chernóbil fueron atendidas hasta hoy en Cuba, informó el director del programa médico correspondiente, doctor Julio Medina.

La mayoría de los pacientes tratados fueron niños provenientes de Moldova, Bielorrusia y Ucrania, explicó Medina al celebrarse 20 años de iniciado el proyecto a instancias del líder de la Revolución, Fidel Castro.

Con un carácter humanitario y gratuito, el programa está basado en la atención médica integral, e incluye rehabilitación psicológica, alimentación balanceada, actividades culturales, aseveró el especialista, quien destacó además la presencia de la mujer como fuerza importante en el desarrollo del mismo.

Medina recordó que los primeros pacientes recibidos padecían en mayor medida afecciones oncohematológicas provocadas por la radiación, pero también se han atendido individuos aquejados de problemas diversos, como tiroides, afecciones endocrinas, digestivas, ortopédicas.

Se tratan todas las enfermedades que presente la persona, con un alto nivel de resolución y un gran impacto en la salud de los individuos, indicó.

Durante 20 años, aún en las condiciones económicas más difíciles, Cuba ha financiado y mantenido la atención especializada. En ese lapso se realizaron seis trasplantes de médula ósea, dos de riñón y 14 cirugías cardiovasculares, entre otros muchos tratamientos, acotó Medina.

En la madrugada del 26 de abril de 1986 una explosión del cuarto reactor de la planta de Chernóbil, en Ucrania, esparció al entorno unas 200 toneladas de material nuclear con una radiactividad de 50 millones de curies.

Cuatro años más tarde, el 29 de marzo de 1990, llegaron a la nación cubana los primeros 137 pacientes.

Cuba y Fidel serán recordados siempre en Ucrania

Filed under: Actividades,chernobil español — Dra. Yamila Ojeda Dennis @ 22:37

periódico Granma, Elson Concepción Pérez, 30 de marzo de 2010.

Este es un día lindo. ¡Viva Cuba! ¡Viva Fidel!, expresó Leonid Kuchma, ex presidente de Ucrania, quien viajó a Cuba como enviado especial del actual mandatario Víctor Yanukóvich, para asistir a los actos por el aniversario 20 del Programa de Atención a los niños afectados por la catástrofe nuclear de Chernobil.

Cumpliendo la tradición ucraniana de brindar pan y sal, los niños y familiares que son atendidos en Tarará, recibieron al ex presidente Leonid Kuchma.

Kuchma, acompañado de su esposa Liudmila, recorrió en la mañana del lunes las instalaciones de Tarará, donde se atienden los niños ucranianos, y reafirmó ante la prensa que Cuba y Fidel serán recordados siempre por los infantes y las familias ucranianas.

No hay mayor felicidad para las madres, para mi país, que ver a los niños curados. Ahora están sanos gracias a los médicos y la solidaridad cubana, enfatizó.

El ex mandatario señaló que el actual Gobierno de su nación dará nuevas fuerzas para lograr una mejoría sustantiva a las relaciones con Cuba y de igual manera dará el apoyo que necesita este programa de atención médica.

En el propio encuentro con la prensa, la embajadora de Ucrania, Tatiana Saienko, manifestó un “agradecimiento muy grande a todos los galenos y demás personas, que han contribuido a salvar vidas y han devuelto la sonrisa a nuestros pequeños”.

Olga Denisova, actual vicepresidenta del Fondo Internacional de Chernobil, recordó emocionada cuando viajó a Cuba con su hijo afectado por las radiaciones, en el primer vuelo hace 20 años y cuando Fidel le entregó su gorra, en la que estampó su firma y dio pañoletas a los niños ucranianos, que llegaban “en busca de la esperanza”.

El doctor Julio Medina calificó al programa de atención a los menores afectados por el accidente de Chernobil como de la dignidad, donde el hombre se crece para ayudar a salvar vidas y cuya mayor contribución es su valor humano.

12 mayo 2010

Permanente presencia de una idea de Fidel

Filed under: Actividades,chernobil español — Dra. Yamila Ojeda Dennis @ 9:23

periódico Granma, Elson Concepción Pérez, 26 de marzo de 2010.

Era el 29 de marzo de 1990. En el aeropuerto internacional José Martí, de La Habana, todo estaba dispuesto para la llegada de los primeros niños afectados por el accidente nuclear de Chernobil, que eran traídos para recibir asistencia médica.

Cuando el avión apagó sus motores y la puerta de salida se abrió, todos miraron con asombro y expectación. Allí estaba Fidel, que había acudido a recibirlos y asegurarles que en Cuba siempre encontrarían la solidaridad de su pueblo y su Gobierno revolucionarios.

Fidel recibió a los 139 niños afectados llegados a Cuba en el primer vuelo, hace 20 años.

Llegaban los primeros 139 menores portadores de diferentes enfermedades oncohematológicas.

Comenzaba a abrirse una de las páginas más humanas que recuerde la historia.

Hoy, esa idea de Fidel y su permanente presencia, reafirmación de su humanismo, son reconocidas en todo el mundo.

Veinte años después, 24 471 enfermos, de ellos 20 419 niños, han recibido atención médica en Cuba, donde gratuitamente se ha puesto a su servicio, desde lo más avanzado de la ciencia médica, hasta lo más humano de hombres y mujeres, médicos, psicólogos, enfermeras, asistentes, maestros e instructores deportivos…

Cuba es el único país que organizó un programa integral de salud masivo y gratuito para la atención a los afectados por el accidente nuclear de Chernobil.

Los niños viven en la antigua ciudad escolar de Tarará, a unos 20 kilómetros al este de la capital, en una villa cercana a la playa, donde reciben atención médica, asisten a una escuela con profesores ucranianos y realizan actividades deportivas y culturales.

En Ucrania trabaja un equipo de médicos cubanos, que tiene la responsabilidad de ir seleccionando los casos que viajan a la isla.

En hospitales cubanos se han realizado seis trasplantes de médula ósea, dos de riñón, 16 cirugías cardiovasculares y más de 600 operaciones neurológicas y ortopédicas a pacientes afectados.

De los que han viajado a Cuba, más de 300 han sido pacientes con enfermedades hematológicas, y de ellos 124 con leucemia.

El mérito de este programa es compartido por diferentes instituciones de salud como los hospitales pediátricos William Soler, Juan M. Márquez, Centro Habana y Pedro Borrás; el Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras; el Complejo Ortopédico Frank País; el Instituto de Hematología, y el Cardiocentro infantil, que realizó 14 operaciones de corazón a niños con malformaciones congénitas complejas. También el Centro de Protección e Higiene de las Radiaciones.

Una nueva dosis de esperanza

Filed under: Actividades,chernobil español — Dra. Yamila Ojeda Dennis @ 9:18

periódico Granma, 26 de marzo de 2010.

La ucraniana Liuda Bilich viajó a Cuba en el segundo vuelo que trajo a niños afectados por el accidente nuclear de Chernobil. Ahora, curada, feliz y agradecida por cuanto Cuba ha hecho por ella y otros miles de niños también víctimas de aquella pesadilla nuclear, explica a Granma algunas de sus apreciaciones sobre este humano plan.

¿Por qué a Cuba?

Contaba con 12 años cuando vine por primera vez. Debido a las radiaciones provocadas por el accidente de Chernobil, padecí serios problemas de tiroides. Entonces nos hablaron en Ucrania del programa cubano, que ofrecía posibilidades de curación. Me trajeron y estuve mes y medio inicialmente.

Liuda Bilich y sus hijos Kolia y Valik, felices de recibir una nueva dosis de esperanza.

¿Y qué recuerdas de aquellos días?

Aunque han pasado casi 20 años, cuando vine junto a otros menores en el segundo vuelo en diciembre de 1990, hoy lo recuerdo todo. a los niños cubanos, los médicos, las instalaciones. Me acuerdo de una enfermera, Kenia, con su humanidad…

¿Lo que más te impresionó?

Siempre los médicos nos atendían con cariño, con una sonrisa, me sentía como con mi familia. Eso no se puede olvidar.

Yo en Ucrania no tenía evolución en mi crecimiento y luego se me presentaron problemas con la glándula tiroides. Veía con dificultad y hasta perdí las cejas.

En Cuba me curaron completamente.

¿Luego creciste, te casaste y tuviste tres hijos…?

De Cuba salí curada. Me sentía bien y gracias a dios no he tenido serios problemas. Los niños nacieron bien, han crecido.

Tarará es la ciudad de todos, corroboran estos pequeños ucranianos que irradian felicidad, mientras juegan en patios y jardines.

¿Con tu nueva y saludable familia, llegaste a olvidar lo sucedido en Chernobil?

Nunca he olvidado a Chernobil. Siempre está con nosotros. Donde yo vivo todavía nacen niños a los que luego se les cae el pelo. Siempre he vivido muy agradecida de Cuba, porque después de venir aquí y atenderme hasta dejé de tomar las hormonas para las tiroides, porque me sentía bien. Ahora, en este chequeo me han estudiado nuevamente. En Cuba cogeré otra porción de salud. Estoy recibiendo una nueva dosis de esperanza, con abrazos y sonrisas como los que recibí hace 20 años.

A mis hijos les he explicado qué cosa es Cuba, pues yo considero que aquí están los mejores médicos y creo en ellos.

¿Cómo definirías este programa?

Cuba les da la esperanza a las personas, incluso, la esperanza que muchos ucranianos habíamos perdido. Es como la última oportunidad, porque todas las madres queremos la salud para nuestros hijos y somos felices de que aquí recuperen su salud y estén cada vez mejor. Tarará es la ciudad de todos…

A los hijos varones de Liuda, Kolia, de 11 años, y Valik, de 8 años, presentes en la entrevista, les pregunto por lo que más les ha gustado en esta, su primera visita a Cuba. El mayor de ellos se adelanta para afirmar su gusto por las clases de computación, y el menor, Valik, aclara: “por supuesto la playa de Tarará”.

 
Con un corazón muy grande

“Seguimos definiendo este trabajo como un programa de la esperanza. Los que aquí vivimos cada día junto a los ucranianos que vienen enfermos, vemos cómo las madres y otros familiares de los niños que llegan depositan en nosotros todas sus esperanzas.
“Esto quiere decir, que las depositan en el pueblo de Cuba y valoran muy alto cada centímetro de mejoría que tenga un niño y agradecen la dedicación y la entrega de médicos y trabajadores en hacer que estos cada vez estén mejor.

Doctor Julio Medina, director, y doctora Xenia Laaurenti Dilmés, subdirectora de Asistencia Médica.

“Vienen casos incluso de pequeños con parálisis cerebral infantil (PCI), que sabemos no tienen una cura definitiva, pero nuestros médicos y demás personal tienen un corazón muy grande y hacen todo porque al menos tengan alguna mejoría; y cuando es así vemos la alegría de sus padres. Aquí se les habilitan funciones, se les hace una vida mejor, se socializa ese niño que estaba aislado en un cuarto de su casa y ahora sí puede recibir educación; los maestros van hasta su casa, también comparten con otros niños, juegan, recitan una poesía, eso es una rehabilitación, es llegar un poquito más allá. Eso es esperanza.”

Cuba constituye una esperanza para los niños de Chernobil

Filed under: Actividades,chernobil español — Dra. Yamila Ojeda Dennis @ 9:09

Varios Autores, Juventud Rebelde, 27 de Marzo del 2010.
 
La doctora Xenia Laurenti, vicedirectora de Asistencia Médica del Programa de Atención a los niños de Chernobil, aborda algunos de los aspectos del tratamiento a los afectados por la catástrofe nuclear.
 
Cuando, el 26 de abril de 1986, estalló el reactor nuclear de Chernobil, al norte de Kiev, capital de Ucrania, el teniente coronel Konstantin Kostiuk y otros colegas llegaron casi inmediatamente al lugar para evacuar al personal. Como protección, apenas una máscara, y la orden de que, a la vuelta, quemaran la ropa que habían usado.

La situación creada alrededor de la catástrofe impidió que, mientras la nube radiactiva se expandía, los ciudadanos abandonaran la zona. Irina, la hija de Konstantin, era entonces una niña, y recuerda que el 1º. de Mayo mucha gente fue al desfile, sin saber los peligros a que se exponía.

Hoy Irina está en La Habana, acompañando a sus dos hijas pequeñas, que reciben tratamiento médico en Tarará, localidad costera al este de la capital. La mayor, Anastasia, padece ataxia cerebelosa, y estaba en fisioterapia cuando visitamos su casa. La más chica, Sofía, a la que se aplica tratamiento contra alergias, nos enseñó risueña un cuaderno para colorear, y abrazó después a la doctora Xenia Laurenti, vicedirectora de Asistencia Médica del Programa de Atención Médica a los niños de Chernobil.

Este mar de afectos, en el que bogan profesionales de la salud, traductores y padres, inunda la cotidianidad de la doctora Xenia, a quien acudió JR para conocer algunas particularidades del Programa.

—¿Cuáles son los principales padecimientos de estos niños?

—Los primeros pacientes que llegaron tenían enfermedades oncohematológicas. Se les trasladó a los hospitales pediátricos Juan Manuel Márquez y William Soler, y después, cuando iniciaban el tratamiento, volvían aquí y podíamos darles seguimiento.

«Eran pacientes graves, clasificados en el grupo uno, a saber, patologías serias, con riesgo para la vida. En el dos estaban los que tenían necesidad de ser ingresados, con patologías crónicas, pero que después podían continuar el tratamiento de forma ambulatoria. El tres era parecido, y el cuatro era el de los aparentemente sanos, pero a los que después de todos los estudios siempre les aparecía algo, como por ejemplo, un índice de caries elevado».

—¿Siempre son secuelas del accidente nuclear?

—Científicamente no podemos demostrar que son del accidente nuclear, porque vemos que el comportamiento de las leucemias es igual que el de otras en cualquier lugar. Hemos efectuado estudios del ADN de los pacientes, les hemos medido las radiaciones, y han sido muy pocos los casos que han tenido niveles elevados. Los demás se han mantenido en dosis que no son letales.

«Las enfermedades que se presentan en mayor número son las endocrinas (como cáncer de tiroides), las de la piel (vitiligo, psoriasis, alopecia), las gastrointestinales y las ortopédicas (malformaciones, desviaciones de columna). Son las fundamentales».

—Las de estos niños, nacidos mucho después del accidente, ¿son hereditarias o adquiridas del ambiente?

—Hay radioisótopos que fueron dispersados por la explosión, sobre todo el cesio 137, que tiene una vida prolongada, aproximadamente de 50 años, y que puede permanecer en la naturaleza.

«Pero el impacto psicológico en una familia afectada es de por sí una enfermedad. Si le preguntas a un niño ucraniano qué quisiera, no te responde “juguetes”, sino “salud”. Eso está psicológicamente incorporado. Y parte del programa se dirige precisamente a la rehabilitación psicológica, al no rechazo a ningún tipo de patologías. Nuestro objetivo es curar.

«Hay una condición fundamental para venir a Cuba: pertenecer a una familia afectada por la catástrofe. En Ucrania tienen bien señaladas las zonas por las que viajó la nube radiactiva, los 30 kilómetros a partir de la central nuclear, y han creado un programa de bienestar social para este tipo de familias. Con la prevalencia del cesio 137 en la atmósfera, Chernobil está latente».

—¿Qué retos han debido enfrentar los doctores cubanos ante los padecimientos de estos muchachos?

—El pediatra de primer grado se ha visto ante patologías que no son propias de su especialidad. Ahí es donde viene la parte científica: indagar, buscar, para saber hacia dónde orientar al niño. Saber si tal síndrome es de esta o aquella enfermedad, si debe ser analizada por tal especialista, y llevamos desde el inicio hasta el final un seguimiento total del paciente.

—Les ha demandado entonces un salto en la investigación…

—Efectivamente. Los pacientes traen un multidiagnóstico, con el que los familiares están desorientados. Aquí en Cuba les ofrecemos el diagnóstico real. Es algo que agradecen las madres, y que nos satisface.

«Tuvimos, por ejemplo, un joven que tomaba unas 70 tabletas diarias, con un múltiple diagnóstico, y aquí se le determinó que era una distonía muscular: movimientos totalmente involuntarios. Se le hizo un protocolo de investigación, una primera intervención en el CIREN, una segunda, y salió caminando, hablando español, y se incorporó a la sociedad, tras diez años en Cuba».

—¿Ha habido soluciones netamente cubanas?

—Sí. Está el empleo, en la rehabilitación, de los productos del doctor Carlos Miyares Cao. No intercalamos otros tratamientos existentes en el mundo, sino que solo aplicamos, contra el vitiligo, la melagenina; contra la alopecia, la pilotrofina, y contra la psoriasis, la coriodermina. Hemos obtenido muy buenos resultados.

«Otro caso: tenemos un niño que nació con una malformación de la oreja. En el mundo entero se utilizan prótesis, pero tienen algunos riesgos, como la rotura. Aquí, nuestros cirujanos plásticos acometieron la remodelación con cartílago del propio paciente».

—¿Cuál es la labor del equipo médico cubano en Ucrania?

—Hay una brigada médica en el sur. Desde el principio hubo en Kiev un médico cubano en la selección de los muchachos afectados, y en 1998 el Ministerio de Salud Pública de Ucrania se incorporó al proceso. En el sur, en una zona libre de contaminación, está la brigada, con un hematólogo, un endocrino, un psicólogo, un dermatólogo, un MGI y un traductor, para darles seguimiento a los niños que culminan en Cuba.

«Por otra parte, el ciento por ciento de los que vienen aquí no están relacionados con la catástrofe de Chernobil. También hay niños huérfanos, o sin condiciones económicas. Así, atendimos a un quemado con muchas secuelas. Se le hizo una rehabilitación intensa, porque además venía en silla de ruedas. Se le pusieron prótesis, y ya va a la escuela en Ucrania».

—¿Se puede hablar de una huella afectiva en ustedes, los que participan en el programa?

—Hay una palabra para estos 20 años: esperanza. La vivimos constantemente. La tienen ellos, niños y padres, en los médicos cubanos. Cuba constituye una esperanza. Y nosotros vemos como un reto ofrecérsela. Hay enfermedades que no tienen marcha atrás, pero que un menor pueda incorporarse a la sociedad, que su madre lo vea caminando, ya es un logro. La propia rehabilitación de muchos niños en años pasados, cuando no teníamos equipos, fue por las manos de nuestros fisioterapeutas. Hay que hacer, hay que tratar de modificar. Esa es nuestra medicina, es nuestro prestigio. Y nos enorgullece.

Niños de Chernobil

Filed under: Actividades,chernobil español — Dra. Yamila Ojeda Dennis @ 9:00

Tribuna de la Habana, Irene Izquierdo, 27 de Marzo del 2010.

Hay quienes definen a Chernobil como una sombra que sigue a los ucranianos. Personas que, en la niñez, fueron afectadas por las radiaciones hoy ven resurgir los efectos del accidente en sus hijos, quienes padecen de diversas enfermedades. Y los mismos seres que fueron o son atendidos en Cuba durante estos 20 años, vienen a buscar alivio para las dolencias de sus descendientes.

Para unas 20 mil madres de ese país europeo el Programa Médico Cubano Niños de Chernobil está escrito con letras de oro en la historia de la humanidad. Seguido a partir de la concepción humanitaria de esta Isla, fue el Comandante en Jefe Fidel Castro quien dio calor a la idea de que muchos pequeños, sin opciones de tratamiento para algunos médicos, se acogieran aquí.

El 29 de marzo de 1990 él, personalmente, recibió en el aeropuerto internacional José Martí, al primer grupo de niños, atendido enseguida en el Instituto de Hematología y en el Servicio de Oncología del hospital pediátrico Juan Manuel Márquez. Poco tiempo después los niños cubanos cedieron parte de su ciudad pioneril, en Tarará, para que un grupo de médicos, especialistas, enfermeras y el personal indispensable para ofrecer un trato de excelencia, apostara por la vida de aquellos muchachitos afectados de una forma u otra por el accidente nuclear más grande de la historia, ocurrido a finales de abril de 1986.

Creció a partir de entonces un programa humanitario sin igual. Durante 20 años Cuba no ha renunciado a financiar y desarrollar, aun en las condiciones económicas más difíciles, la atención especializada capaz de devolverles la esperanza de una vida más plena a niños como Pablo, Zoya, Ekaterina, Román, Stefania, Sofía y tantos más, que la relación –entre niños y adultos– rebasa los 24 mil.

Cualquiera de las personas que tuvieron el privilegio de iniciar este plan –no es solo el colectivo de Tarará, sino de muchos otros centros hospitalarios de la Ciudad– puede referirse a la labor realizada durante dos décadas y al amor recíproco, al ver cómo el dolor se trueca en alegría.

El doctor Arístides Cintra Rivero, jefe de los servicios de Pediatría en el centro asistencial, ubicado en el este capitalino, explica que la atención se divide en cuatro grupos, respetando la estructura que le dan en Ucrania.

Los pacientes con enfermedades invalidantes, oncohematológicas, tributarios de tratamientos quirúrgicos complejos, integran el primer grupo; los que padecen cualquier dolencia no incluida en el anterior, conforman el segundo; los aquejados de  enfermedades que pueden recibir atención médica en un régimen ambulatorio, en sus propias casas, sin necesidad de hospitalización, integran el tercero, y los aparentemente sanos, para chequeo médico, están en el cuarto.

¿Qué acciones de salud realizan en la instalación? A su llegada, se les hace el examen médico integral a todos los pacientes, confeccionan sus historias clínicas y, en el transcurso de la primera semana, llevan a cabo la dispensarización.

Con mucho rigor y ética hacen los exámenes de laboratorio y la indicación del procedimiento a seguir, en correspondencia con la afección de cada uno de ellos.
Cuentan el tratamiento médico integral y la rehabilitación. Una labor decisiva tienen a su haber los psicólogos, traductores y los programadores de las actividades recreativas, como un complemento de los procesos de atención especializada.

Varios días atrás comenzó, en la Ciudad Tarará, la jornada por el  aniversario 20 del Programa médico cubano Niños de Chernobil. Entre el 30 de marzo y el primero de abril se desarrollará una conferencia internacional acerca de los accidentes y desastres nucleares, la  protección radiológica y biológica, y la organización de programas de salud para comunidades damnificadas por desastres. 

Los visitantes apreciarán, una vez más, cuánto se hace por el ser humano, especialmente los niños que lo necesiten, sin preguntar qué cantidad de recursos monetarios tienen, ni cuál es su linaje, porque se trata de lo más preciado: la salud, que vale tanto como la vida.

6 mayo 2010

Permanente presencia de una idea de Fidel

Filed under: Actividades,chernobil español — Dra. Yamila Ojeda Dennis @ 8:51

Era el 29 de marzo de 1990. En el aeropuerto internacional José Martí, de La

Habana, todo estaba dispuesto para la llegada de los primeros niños afectados

por el accidente nuclear de Chernobil, que eran traídos para recibir

asistencia médica.

Cuando el avión apagó sus motores y la puerta de salida se abrió, todos

miraron con asombro y expectación. Allí estaba Fidel, que había acudido a

recibirlos y asegurarles que en Cuba siempre encontrarían la solidaridad de

su pueblo y su Gobierno revolucionarios.

Fidel recibió a los 139 niños afectados llegados a Cuba en el primer vuelo,

hace 20 años.

Llegaban los primeros 139 menores portadores de diferentes enfermedades

oncohematológicas.

Comenzaba a abrirse una de las páginas más humanas que recuerde la historia.

Hoy, esa idea de Fidel y su permanente presencia, reafirmación de su

humanismo, son reconocidas en todo el mundo.

Veinte años después, 24 471 enfermos, de ellos 20 419 niños, han recibido

atención médica en Cuba, donde gratuitamente se ha puesto a su servicio,

desde lo más avanzado de la ciencia médica, hasta lo más humano de hombres y

mujeres, médicos, psicólogos, enfermeras, asistentes, maestros e instructores

deportivos…

Cuba es el único país que organizó un programa integral de salud masivo y

gratuito para la atención a los afectados por el accidente nuclear de

Chernobil.

Los niños viven en la antigua ciudad escolar de Tarará, a unos 20 kilómetros

al este de la capital, en una villa cercana a la playa, donde reciben

atención médica, asisten a una escuela con profesores ucranianos y realizan

actividades deportivas y culturales.

En Ucrania trabaja un equipo de médicos cubanos, que tiene la responsabilidad

de ir seleccionando los casos que viajan a la isla.

En hospitales cubanos se han realizado seis trasplantes de médula ósea, dos

de riñón, 16 cirugías cardiovasculares y más de 600 operaciones neurológicas

y ortopédicas a pacientes afectados.

De los que han viajado a Cuba, más de 300 han sido pacientes con enfermedades

hematológicas, y de ellos 124 con leucemia.

El mérito de este programa es compartido por diferentes instituciones de

salud como los hospitales pediátricos William Soler, Juan M. Márquez, Centro

Habana y Pedro Borrás; el Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras; el Complejo

Ortopédico Frank País; el Instituto de Hematología, y el Cardiocentro

infantil, que realizó 14 operaciones de corazón a niños con malformaciones

congénitas complejas. También el Centro de Protección e Higiene de las

Radiaciones.

28 abril 2010

20 Aniversario del Programa médico cubano “Niños de Chernobil”

Filed under: Actividades,chernobil español — Dra. Yamila Ojeda Dennis @ 8:29

Presentaciones en imagenes:

- Actividad política.

- Actividad cultural.

- Esperando la visita de Leonid Kuchma a ciudad de Tarara.

- La llegada de Kuchma a ciudad Tarara.

Artículos publicados en la prensa nacional:

- Permanente presencia de una idea de Fidel, periódico Granma, Elson Concepción Pérez, 26 de marzo de 2010.

- Una nueva dosis de esperanza, periódico Granma, 26 de marzo de 2010.

- Cuba constituye una esperanza para los niños de Chernobil, Juventud Rebelde , 27 de Marzo del 2010.

-Niños de Chernobil, Tribuna de la Habana, Irene Izquierdo, 27 de Marzo del 2010.

- Yanukóvich condecora a Fidel y Raúl Castro por ayuda consecuencias Chernóbil, Cubadebate, 27 Marzo 2010.

- Noticias de Prensa Latina – Más de 25 mil pacientes de Chernóbil tratados en Cuba, 30 de marzo de 2010.

- Cuba y Fidel serán recordados siempre en Ucrania, periódico Granma, Elson Concepción Pérez, 30 de marzo de 2010.

- Cuba es la isla de la libertad y de los derechos humanos, periódico Granma, Elson Concepción Pérez ,1 de abril de 2010.

- Declaración de las madres ucranianas, periódico Granma, 2 de abril de 2010.

- Firman Cuba y Ucrania acuerdo de cooperación médica, Cubadebate, 2 de abril de 2010.

- Reconocen Gobierno y pueblo ucranianos atención cubana a niños de Chernóbil, periódico Granma, Elson Concepción Pérez , 2 de abril de 2010.

- Sostuvo Raúl encuentro con Leonid Kuchma, enviado especial del Presidente ucraniano, Cubadebate, 2 de abril de 2010.

18 abril 2010

Firman Cuba y Ucrania acuerdo de cooperación médica

Filed under: Actividades,chernobil español — Dra. Yamila Ojeda Dennis @ 2:13

CUBADEBATE, viernes 2 de abril de 2010.

Niños de Chernóbil que han sido atendidos en Cuba. Foto de archivo
Cuba, Ucrania y el Fondo Internacional de Chernóbil firmaron en la Ciudad de La Habana, un acuerdo de cooperación médica, que dará continuidad a la atención de los niños de aquel país afectados por el accidente nuclear ocurrido en 1986.

Rubricaron el documento José Ramón Balaguer, ministro de Salud Pública de la Isla; Vasili Lazoryshynets, vicetitular ucraniano de ese sector, y Alexander Bozhko, presidente del mencionado Fondo.

Lazoryshynets reiteró el agradecimiento del Presidente ucraniano Víctor Yanukóvic, al Gobierno y pueblo cubanos por ofrecer atención gratuita a más de 23 mil niños durante los 20 años del programa.

Luego de declararse esperanzado en la continuidad de la amistad y cooperación bilaterales, entregó a Balaguer la Cruz de Panteleimon Curador, la más alta condecoración que otorga el Ministerio de Salud Pública de su país.

Balaguer, también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, recordó que el internacionalismo de la Ínsula tiene como base las ideas de José Martí, Héroe Nacional.

Por eso hemos tenido como hermosa bandera, sus palabras cuando refirió que los niños son los que saben querer y son la esperanza del mundo”, remarcó.

Por iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro, el 29 de marzo de 1990, en medio de la crisis que afrontaba Cuba por el derrumbe del campo socialista, arribaron a la Isla los primeros 139 niños, cifra que -tras 20 años- suma más de 25 mil pacientes.

Desde el lunes último, en ocasión de la efeméride, se desarrolló un programa científico que incluyó conferencias magistrales, simposios, talleres, la presentación de temas libres y un acto central en la Villa Tarará Amistad, que ha sido el centro de atención de los menores ucranianos.

(Con información de AIN)

Página siguiente »

Autor: Dra. Yamila Ojeda Dennis | Contáctenos
Programa cubano de atención médica integral a niños relacionados con el accidente de Chernobil