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Domingo 6 / noviembre / 2011

No se debiera utilizar ácido acetilsalicílico para la prevención del ACV en pacientes con FA

Filed under: noticias — cardiocirugia — noviembre 6th, 2011 — 21:40

Por Sue Hughes

Londres, Reino Unido — Un nuevo estudio de un registro danés ha revelado más datos indicativos de que el ácido acetilsalicílico no es inocuo ni eficaz para evitar el accidente cerebrovascular en pacientes con FA [1].

El estudio, publicado en el número de octubre de 2011 de Thrombosis and Haemostasis, fue realizado por un grupo dirigido por el Dr. Jonas Bjerring Olesen (Hospital Universitario de Copenhague en Gentofte, Hellerup, Dinamarca).

El segundo autor Dr. Gregory Lip (University of Birmingham, UK) comentó a heartwire: «Nuestro estudio es el estudio de cohortes de la vida real más extenso que se haya publicado hasta ahora en el que se analice el empleo de ácido acetilsalicílico y anticoagulante oral en pacientes con FA y sin duda muestra que la utilidad clínica neta del ácido acetilsalicílico no es favorable en ningún grado de riesgo de accidente cerebrovascular. No es inocuo ni eficaz».

Explicó que hay la percepción de que el ácido acetilsalicílico es una alternativa más inocua como anticoagulante oral para la prevención del accidente cerebrovascular en pacientes con FA, pero «en la actualidad sabemos que esto simplemente no es así».

Como antecedente, el Dr. Lip hizo notar que un metanálisis de estudios aleatorizados del ácido acetilsalicílico en la fibrilación auricular señaló una reducción de 19% en los episodios de accidente cerebrovascular con límites de confianza que cruzaban el cero y muchos de los estudios incluían menos de 10% de los pacientes detectados. La utilidad señalada en este metanálisis se debió a un solo estudio favorable (SPAF-1). Dijo: «Desde entonces, cada vez más datos han señalado que el ácido acetilsalicílico puede no ser eficaz para evitar el accidente cerebrovascular en esta situación y es probable que tampoco sea más inocuo que la warfarina. Pese a esto, los médicos han aceptado el ácido acetilsalicílico».

Señaló que los resultados del nuevo estudio danés eran compatibles con las últimas directrices de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), que fueron actualizadas el año pasado. Estas recomiendan no utilizar ácido acetilsalicílico para evitar el accidente cerebrovascular en cualquier paciente con fibrilación auricular luego de que un estudio japonés no mostrase ninguna utilidad en pacientes con bajo riesgo. La ESC actualizó las directrices basándose en este estudio. Ahora nuestro estudio ha proporcionado más datos de la vida real que respaldan esta recomendación».

Para el estudio danés, los investigadores calcularon el riesgo de tromboembolia y hemorragia en 146.000 pacientes con FA vinculando los datos del Registro Nacional Danés de Pacientes (que documenta todas las hospitalizaciones de pacientes), el Registro Danés de Estadísticas de Productos Medicinales (que registra todos los medicamentos de receta prescritos a pacientes individuales), y el Registro Nacional de Causas de Muerte.

La warfarina es eficaz en todos los pacientes excepto en los que tienen más bajo riesgo

Otro hallazgo importante fue que la warfarina se relacionó con una utilidad clínica neta en todos los pacientes con FA, excepto aquellos con riesgo de accidente cerebrovascular más bajo (calificación de 0 en la escala CHA2DS2-VASc). El Dr. Lip señaló: «Sólo en estos pacientes con muy bajo riesgo la posibilidad de hemorragia por la warfarina supera el beneficio».

Añadió que estos datos no se aplican a la nueva generación de anticoagulantes orales, ya que apenas ahora se están comercializando de manera que no se incluyeron en este estudio. «Es posible que los nuevos fármacos sean útiles en los pacientes con muy bajo riesgo, pero aún no contamos con datos sobre esto. Lo único que podemos decir por ahora es que la warfarina no es útil en este grupo, pero sí en todos los demás pacientes con FA».

Lip explicó que la calificación en la escala CHA2DS2-VASc es más completa en cuanto a factores de riesgo de accidente cerebrovascular que la calificación en la escala CHADS2 y las dos calificaciones tienden a complementarse entre sí. «Si ya se sabe que la calificación en la escala CHADS2 es 2, por ejemplo, no es necesaria una calificación en la escala CHA2DS2-VASc, pues sabemos que el paciente necesita recibir tratamiento anticoagulante. Sin embargo, si la calificación en la escala CHADS2 es 0, los pacientes podrían tener todavía algunos factores de riesgo para accidente cerebrovascular y entonces también se debiera utilizar la calificación en la escala CHA2DS2-VASc. Una calificación en la escala CHA2DS2-VASc de 0 representa de hecho un riesgo muy bajo de tromboembolia: alrededor de 0,78 por 100 años-persona».

La warfarina es más útil cuando el riesgo de hemorragia es máximo

Otro hallazgo destacado en el estudio danés fue que la utilidad clínica neta de la warfarina fue mayor en los pacientes con máximo riesgo de hemorragia. El Dr. Lip explicó que esto se debió a que estos pacientes por lo general tienen también el riesgo más alto de accidente cerebrovascular y la utilidad absoluta de la warfarina para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular fácilmente supera el riesgo de hemorragia. «Estos son precisamente los pacientes a los que muchos médicos les preocupa administrar warfarina y es posible que en cambio estén utilizando ácido acetilsalicílico, pero en realidad son los que necesitan warfarina (o alguno de los nuevos anticoagulantes orales).El ácido acetilsalicílico no es la respuesta para ellos.

«No puedo afirmar que ningún paciente con FA debiera tomar ácido acetilsalicílico, pues muchos de estos pacientes pueden tener otras indicaciones como el habérseles implantado una endoprótesis, pero en los que sólo tienen FA, es mejor un anticoagulante oral e incluso en los que presentan FA con vasculopatía estable no es necesario añadir ácido acetilsalicílico a la warfarina».

Sin embargo, añadió que este estudio indica que los anticoagulantes orales se infrautilizan mucho para evitar el accidente cerebrovascular en los pacientes con FA. Lip señaló: «Ahora estamos mejorando el empleo farmacológico de la warfarina y contamos con una nueva generación de anticoagulantes orales más fáciles de utilizar, de manera que debemos asegurarnos de que estemos ofreciendo una prevención eficaz del accidente cerebrovascular a todos los pacientes con uno o más factores de riesgo para este trastorno».

Referencia:

1. Olesen JB, Lip GYH, Lindhardsen J, et al. Risks of thromboembolism and bleeding with thromboprophylaxis in patients with atrial fibrillation: A net clinical benefit analysis using a ‘real world’ nationwide cohort study. Thromb Haemost 2011; 106: 739-749.

Fuente: http://www.theheart.org/

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Domingo 6 / noviembre / 2011

Profesora Ligia Mireya Amoedo Mon

Filed under: Historia y celebridades — cardiocirugia — noviembre 6th, 2011 — 10:59

fotos-dra-mireya-amoedo-mon-1010320La cardiología, indispensable aliciente en la vida de la Dra.Amoedo

Por Paquita Armas Fonseca


Matancera de origen, la Dra. Ligia Mireya Amoedo Mon, nacida en 1924, desarrolló una extraordinaria carrera dentro de la medicina, especialmente la cardiología.

Menuda y muchas veces silenciosa, aunque con una sonrisa para quien la salude, recorre algunos días los pasillos del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, ICCCV, segunda casa desde que se inauguró el Instituto en 1966.

Junto a los doctores Alberto Hernández Cañero y Luis Roberto Llerena Rojas ostenta la condición de Profesora de Mérito, uno de los múltiples reconocimientos que ha merecido como la medalla nacional Piti Fajardo, diplomas al mérito docente en el 2003 y por establecer las bases del ICCCV y contribuir en su desarrollo.

Pero no sólo en Cuba su trabajo ha sido reconocido: es Huésped distinguida de la ciudad de Huatusco, en Veracruz, México y Cardióloga distinguida, distinción que recibió en el XXV Congreso centroamericano y el Caribe de cardiología, celebrado en Tegucigalpa, Honduras en el 2008. Tiene sesenta publicaciones nacionales e internacionales, es asesora de la Revista Cubana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, miembro titular de la Sociedad Cubana de Cardiología y tiene un largo y fructuoso trabajo docente.

Parca en sus respuestas, la Dra. Amoedo me dijo ante una pregunta “Yo no trabajé en patología (Anatomía patológica). En los primeros años de graduada hice Clínica de adulto en el Hospital Calixto García, en el Servicio de la cátedra de patología médica (1952-1959). En esa época queriendo aprender de todo, hice cirugía menor en el hospital Emergencias durante tres años”

Y sobre esos tiempos subraya “En mis primeros años quise tener una buena preparación básica para adquirir mayores conocimientos”.

Inquiero acerca de cómo llegó a la cardiología, me dice “El traslado de la cátedra de patología médica del Hospital Calixto Garcia para el Fajardo, fue la oportunidad que encontré para iniciar mis estudios de cardiología, y como me gustaba toda la medicina no había problema para adquirir esos nuevos conocimientos”

Le pregunto acerca de cómo consiguió ilustrar sus clases que muchos de sus alumnos, hoy reconocidos cirujanos, aún recuerdan “Las enseñanzas morfológicas y el desarrollo embrionario de corazones y vasos eran paralelas al aprendizaje clínico, conocimientos indispensables para comprender y tratar las cardiopatías congénitas. El corazón normal o anormal tiene que conservarse para su estudio por lo que es necesaria su fijación por cualquiera de los métodos conocidos. En realidad nunca he contado los trabajos que he tutoreado o asesorado hasta la fecha”

En otras especialidades la Dra. Amoedo también se ha destacado por ejemplo la ecocardiografía que “es una técnica importante, que hemos empleado aproximadamente por veinte años, hoy se puede considerar como parte del examen clínico, nos permite ver y no imaginar las alteraciones estructurales, valorar su función y las probabilidades quirúrgicas entre otras posibilidades”

La interrogo sobre su experiencia con la medicina nuclear y responde: “Sólo trabajé por un año; fue útil conocer las técnicas y algunas posibilidades diagnósticas”.

No podía dejar de preguntar qué ha representado su profesión para ella y la Doctora responde “La cardiología en particular y la medicina en general han significado y significan un aliciente en mi vida”

Lo que ha sido y es para el Instituto esta singular mujer, queda reflejado en cuatro opiniones de igual número de destacados profesionales de esa institución hospitalaria:

“La Profesora de Mérito Mireya Amoedo es una verdadera joya de la Cardiología cubana. La conozco desde que comencé a trabajar en el Hospital Fajardo en 1967, siempre la he admirado por sus conocimientos científicos, el rigor con que acoge sus investigaciones y las excelentes relaciones humanas que mantiene con sus compañeros de trabajo y pacientes.

Es una magnífica profesional, profesora de varias generaciones de cardiólogos no solo cubanos pues sus méritos han traspasado nuestras fronteras, los campos donde más se ha destacado es en cardiopatías congénitas y ecocardiografía.” (Dr C. Luis Roberto Llerena Rojas)

La Dra. Mireya Amoedo ha tenido una labor destacada en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, a cuyo desarrollo ha contribuido de manera fundamental, tanto en el aspecto asistencial como docente e investigativo. Fundadora del Instituto, laboró en el Servicio de Hemodinamia; la conocí después en la avanzada de la Sala de Cardiología Clínica (en unión de compañeros de entrañable recuerdo: Ada Kourí y Florencio Gamio). Luego en la Sala de Cardiología Pediátrica, el Laboratorio de Embriología y por último en el Servicio de Ecocardiografía. Varias generaciones de cardiólogos cubanos, le debemos mucho a Mireya Amoedo. (Dra. Margarita Dorante Sánchez)

Conocí a la Profesora Amoedo, en noviembre de 1985, solo unos pocos días después de mi arribo como residente de cirugía cardiovascular al Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular. En aquel entonces mi profesora, 26 años más joven, ya era reconocida por todos como una autoridad en tanto cardióloga. Impresionaba por sus profundos conocimientos de morfología cardiovascular y de las cardiopatías congénitas. Una profesional siempre dispuesta a brindar sus conocimientos, respetuosa, sencilla, elegante.

Recuerdo que en 1987 impartía un curso de morfología y anatomía cardiovascular, para residentes, al cual asistí y tuve la suerte de que me invitara a recibir un curso de morfología de las cardiopatías congénitas, junto a otros dos residentes de cirugía cardiopedíatrica del Cardiocentro William Soler. La Dra Amoedo enseñó este curso a varias generaciones de cirujanos, gracias a su silenciosa labor de coleccionar y preservar durante muchos años mediante su esfuerzo personal un número importante de corazones con malformaciones cardíacas. Sus enseñanzas han sido determinantes para el entendimiento de la anatomía cardiovascular para muchos de nosotros. Hoy tenemos la satisfacción de compartir con nuestra respetada profesora, a quien le admiramos por sus profundos conocimientos, su constancia, su fuerza y por su alta sensibilidad humana. A ella nuestro eterno agradecimiento por su apoyo incondicional. (Dr. Angel M. Paredes Cordero)

La Profesora Mireya Amoedo Mon  es ante todo un ejemplo de ser humano especial, porque en primer lugar tiene el don  de la sabiduría, que ha forjado con muchas décadas de trabajo consciente e intenso no solo con los pacientes, particularmente niños, sino con su amplísima trayectoria investigativa, con una constancia sin límites. Ha enseñado a cientos de cardiólogos tanto Cubanos como del exterior no solo cardiología sino también justeza, amabilidad, cortesía,  en los que ha dejado una huella imborrable de modestia, sencillez pero también de rigor en el trabajo, y en la práctica médica.

Ostenta todas las categorías científicas, docentes e investigativas que un profesional de la salud revolucionaria puede tener, como reconocimiento merecido a su labor que ya trasciende en la historia de la Medicina y la Cardiología en Cuba, fue uno de los 3000 médicos que al triunfo de la Revolución quedaron en el país con la responsabilidad de sacar adelante la formación de los médicos que la revolución necesitaba, y lo hizo con pasión, amor y mucho rigor. Jefa de sala de pediatría, Cardióloga eminente, Embrióloga, Morfóloga, Ecocardiografista, Doctora en Ciencias, pero clínica ante todo, sin dudas una de los Especialistas más completas e integrales con que cuenta la Medicina y la Cardiología en Cuba. Ojalá y tengamos Profesora Amoedo por mucho tiempo, nuestra especialidad lo necesita y sólo le decimos gracias querida Profesora por sus enseñanzas, por su apoyo, por su entrega y porque no, por sus críticas oportunas que han hecho de nosotros mejores personas, mejores médicos, mejores seres humanos. (Dr. Juan Valiente Mustelier)

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