Tag Archive agosto 4th, 2011

Jueves 4 / agosto / 2011

Los niños no requieren ayuno previo al control del colesterol

Filed under: noticias — cardiocirugia — agosto 4th, 2011 — 10:25

NUEVA YORK, 2 de agosto, 2011 (Reuters Health) - Los niños pueden evitar el ayuno previo al control del colesterol, según un estudio planificado para simplificar las guías vigentes.

Algunas asociaciones médicas aconsejan controlar preventivamente a los niños de 2 años si son obesos o tienen familiares con colesterol alto o que murieron por enfermedad cardíaca.

Las guías indican hacer ayuno de hasta 12 horas antes del control, de modo que los niños tienen que volver al médico por segunda vez para realizar la prueba con el estómago vacío.

El nuevo estudio, publicado en la revista Pediatrics, no se pronuncia a favor o en contra de la pesquisa preventiva, que para algunos expertos tiene más riesgos que beneficios. Pero halló que el ayuno produce diferencias minúsculas en los resultados del colesterol.

“Al compararlos con la carga y el costo de las segundas consultas y la ansiedad de tener que volver al médico por una extracción de sangre, la diferencia fue mínima. A los niños les cuesta mucho hacer ayuno”, dijo el doctor Michael Steiner, coautor del estudio.

El pediatra, de la University of North Carolina en Chapel Hill, agregó que los resultados deberían impulsar una reevaluación de las guías de la Academia Estadounidense de Pediatría y de la Asociación Estadounidense del Corazón.

Con su equipo, Steiner analizó los datos de una encuesta nacional que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés) hicieron durante una década y que incluían los resultados del colesterol de unos 13.000 niños de entre 3 y 17 años.

El colesterol LDL, o “malo” porque está asociado con la enfermedad cardíaca, aumentaba levemente cuanto más prolongado había sido el ayuno.

En un niño, la diferencia entre un test realizado inmediatamente después de una comida y de un ayuno de 12 horas sería de apenas 5 mg/dL de sangre.

La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda considerar el tratamiento con estatinas cuando el LDL llega a 190 mg/dL, o a 160 mg/dL en niños con padre, madre o abuelos con enfermedad cardíaca o colesterol alto.

Eso quiere decir que el control después de una comida no detectaría a uno de cada 100 niños con colesterol en ayunas en el límite. Lo mismo ocurrió con otros tipos de colesterol.

Pero la influencia del ayuno en los resultados no sería tan importante como si hay que controlar preventivamente a los niños.

Hace un año, por ejemplo, un equipo gubernamental halló que en algunos niños los niveles de colesterol disminuían naturalmente en el tiempo. Y no hay evidencia de que el uso de estatinas reduzca el riesgo de que desarrollen enfermedad cardíaca, además de que aún se desconocen los efectos adversos de la terapia prolongada.

Por eso, el panel federal de expertos de Estados Unidos denominado Preventive Services Task Force no está ni a favor ni en contra del control preventivo del colesterol en los niños.

“Hay mucha incertidumbre sobre los efectos en el largo plazo, tanto beneficios como riesgos, del uso de estatinas en niños”, había dicho a Reuters Health el doctor David Grossman, miembro de ese panel.

“Sabemos que pueden modificar los niveles de lípidos, pero ignoramos si eso mejora los resultados y la calidad de vida o si se podría esperar un poco más para iniciar el tratamiento”, añadió.

En tanto, según Steiner, muchos médicos están presionando para imponer el control preventivo. “Muchos sostienen que debe implementarse la pesquisa preventiva. Nuestro estudio podría facilitar la búsqueda de la forma más sencilla para hacerlo”, expresó el coautor.

FUENTE: Pediatrics, online 1 de agosto del 2011

No responses yet

Jueves 4 / agosto / 2011

Un estudio halla que incluso un poco de ejercicio ayuda al corazón

Filed under: noticias — cardiocirugia — agosto 4th, 2011 — 10:23

LUNES, 1 de agosto (HealthDay News) — Use las escaleras en lugar del elevador. Salga a caminar tras la cena. Juegue con sus hijos en el parque.

Una nueva investigación muestra que incluso pequeñas cantidades de ejercicio, o sea 150 minutos o 2.5 horas de actividad moderada por semana, pueden reducir el riesgo de enfermedad cardiaca en alrededor de 14 por ciento.

Los que hacían más ejercicio, unos trescientos minutos o cinco horas por semana, redujeron en veinte por ciento su riesgo de enfermedad cardiaca, que incluye ataques cardiacos, angina y cirugías de derivación, en comparación con la gente que no hacía ejercicio, halló el estudio.

“Algo de actividad física es mejor que nada, y más es mejor”, señaló el autor del estudio Jacob Sattelmair, que era candidato doctoral de la Facultad de salud pública de la Universidad de Harvard, en Boston, cuando llevó a cabo la investigación.

Los beneficios de incluso más ejercicio se acumulan. Las personas que reportaron hacer 750 minutos o 12.5 horas de ejercicio por semana observaron una reducción del 25 por ciento en el riesgo de enfermedad cardiaca. Pero esas son muchas horas más de ejercicio para tan solo una pequeña reducción adicional en el riesgo, anotó Sattelmair.

“La mayor rentabilidad está en los extremos más bajos de la actividad física”, señaló Sattelmair, quien es ahora director de investigación y estrategia de Dossia, una organización de Cambridge, Massachusetts, cuya meta es mejorar la salud y la atención de salud de los empleados al mismo tiempo que reduce los costos de la atención de salud. “Si pasa de nada a 2.5 horas por semana, el beneficio relativo es mayor que si pasa, por ejemplo, de 5 a 7.5 horas por semana”.

En el estudio, que aparece en la edición en línea del 1 de julio de la revista Circulation, Sattelmair y colegas analizaron los resultados de 33 estudios que evaluaban los beneficios del ejercicio para la salud.

Por motivos de los cuales los investigadores no están seguros, las mujeres obtuvieron más beneficios protectores del ejercicio que los hombres, aunque esto podría ser una arbitrariedad de las estadísticas, anotó.

Mientras 150 minutos de ejercicio de moderado a vigoroso por semana es la meta mínima según las directrices actuales de EE. UU., hallaron que incluso la gente que hacía menos (75 minutos por semana) tenían un menor riesgo de enfermedad cardiaca, en comparación con las personas completamente sedentarias.

“Si no está haciendo nada, haga algo. Y si hace algo, por ejemplo caminar diez o quince minutos dos o tres veces por semana, haga más”, aconsejó Bary Franklin, director del programa de cardiología preventiva del Hospital William Beaumont de Royal Oak, Michigan, y vocero de la American Heart Association.

La actividad física moderada incluye caminar a paso vivo, hacer jardinería, jugar dobles de tenis o bailar. La actividad física vigorosa incluye trotar, nadar largos, pasear cuesta arriba o saltar la cuerda, aunque los investigadores no analizaron si hacer ejercicio vigoroso era mejor o no que el ejercicio moderado para mejorar la salud cardiaca.

Investigaciones anteriores han señalado los múltiples beneficios de la actividad física, aseguró Franklin. Levantarse y moverse fortalece corazón y pulmones.

Las personas con buena aptitud física tienden a tener una presión arterial y una tasa cardiaca más bajas, lo que hace que el corazón se esfuerce menos. El ejercicio puede mejorar la sensibilidad a la insulina, parte importante de la prevención de la diabetes, y puede aumentar modestamente el colesterol HDL (el “bueno”).

Otros estudios sugieren que el ejercicio reduce los marcadores de inflamación que podrían tener que ver con el inicio de los ataques cardiacos, que podría reducir los coágulos que llevan a ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares, y que reduce el riesgo de arritmias (un ritmo cardiaco irregular) potencialmente letales.

Pero está claro que la actividad física no es el único elemento en la prevención de la enfermedad cardiaca, la principal causa de muerte en EE. UU. Comer una dieta sana, mantener un peso corporal normal, evitar los niveles altos de estrés y mantener los niveles de presión arterial y colesterol en un rango saludable podría desempeñar un papel, añadió.

Incorporar actividad física al día es igual de importante que un programa de ejercicio, aseguró Franklin. Investigaciones recientes han sugerido que lo que importa para la salud no solo son las clases o sesiones estructuradas de ejercicio, sino también el ejercicio incidental que uno hace cuando camina por un centro comercial, usa las escaleras, limpia la casa o corta el césped.

“Además de su programa estructurado de ejercicio, donde va al gimnasio o camina en una cinta, el ejercicio oculto también puede tener un impacto profundo sobre su riesgo cardiovascular”, enfatizó Franklin. “La moraleja es moverse más y sentarse menos”.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Jacob Sattelmair, Sc.D., director of research and strategy, Dossia, Cambridge, Mass.; Barry Franklin, Ph.D., director, preventive cardiology program, William Beaumont Hospital, Royal Oak, Mich.; Aug. 1, 2011, Circulation, online

No responses yet

Older Posts »