Archive for julio, 2011

Jueves 28 / julio / 2011

Una cirugía pionera en el útero salva a un niño con una malformación cardíaca

Filed under: noticias — cardiocirugia — julio 28th, 2011 — 16:10

Barcelona, 28/07/2011. El pequeño David, que ahora tiene siete meses y medio, se desarrolla con normalidad, aunque deberá someterse a revisiones cardiológicas frecuentes, y posiblemente a alguna nueva intervención quirúrgica, a lo largo de su infancia. La nueva técnica de cirugía permite curar una malformación de la válvula aórtica que afecta a unos diez fetos al año en Catalunya y unos 40 en toda España.

“Si no le hubiéramos operado, hubiera muerto en el útero antes de nacer. Es una malformación muy grave”, explica Eduard Gratacós, jefe del servicio de medicina materno-fetal del Clínic.

Quien evitó la tragedia, antes que los médicos del Clínic y de Sant Joan de Déu, fue la ginecóloga de atención primaria que controlaba el embarazo en un ambulatorio de Mataró. En la ecografía de la semana 20 de gestación, la doctora Neus Alsina observó algo que la intrigó en el corazón del feto.

A esa edad, el corazón tiene el tamaño aproximado de una avellana y no resulta fácil detectar una malformación en una válvula. La mitad de casos no se detectan y el feto muere antes de nacer, o bien nace con una enfermedad cardíaca de mal pronóstico después de que su corazón no haya podido desarrollarse bien.

Pero la doctora Alsina se había formado con el equipo del Clínic, estaba concienciada sobre esta malformación que afecta a uno de cada 5.000 embarazos y sabía cómo reconocerla en una ecografía. De modo que citó a la pareja a la semana siguiente para repetir la prueba.

La pareja no tenía ningún antecedente familiar de malformaciones cardíacas ni ningún motivo para sospechar que el embarazo fuera de riesgo. La madre tenía 29 años, tenía buena salud y era su primer embarazo.

La segunda ecografía confirmó las sospechas de la ginecóloga. La sangre no circulaba con normalidad por el corazón del feto. Fue entonces cuando se puso en contacto con sus colegas del hospital Clínic. “Nos llamó y nos dijo: ‘creo que tenemos una cardiopatía grave’”, recuerda Josep Maria Martínez, jefe de cardiología fetal del Clínic.

Nuevas pruebas de imagen, realizadas ya en el Clínic, precisaron el diagnóstico. El feto tenía una estenosis aórtica crítica. Lo cual, traducido para todos los públicos, significa que tenía un estrechamiento (estenosis) de la válvula que conecta el corazón con la arteria aorta (aórtica) y de muy mal pronóstico (crítica).

La válvula aórtica es la vía de paso por la que la sangre sale del corazón cargada de oxígeno para ir a distribuirse por todo el organismo. Al tener esta válvula demasiado estrecha, al corazón le costaba bombear sangre, lo que le obligaba a contraerse con más fuerza de lo normal. En estas condiciones, el músculo cardíaco no puede desarrollarse correctamente y acaba perdiendo la capacidad de bombear sangre.

Hasta ahora, según la experiencia del hospital Clínic, el 80% de las parejas que se encuentran con este diagnóstico deciden interrumpir el embarazo. El 20% restante deciden dar una oportunidad al feto.

Aun así, es posible que muera antes de nacer. Si sobrevive, “necesita cirugía inmediata de altísimo riesgo y de mal pronóstico”, relata José Caffarena, director del área de cardiología de Sant Joan de Déu. “Después necesita dos o tres intervenciones quirúrgicas más en el primer año de vida, con una expectativa de supervivencia del 60-70% y una calidad de vida limitada”.

Pero en esta ocasión los médicos del Clínic ofrecieron a la pareja la opción de intentar salvar al niño con una intervención quirúrgica intrauterina. No había garantías de éxito, les dijeron.

Habían estado entrenando con animales para aprender a realizar la intervención, pero aún no la habían probado en personas. Ellos serían los primeros. Había pocos precedentes en el mundo y uno solo en España, en el hospital Doce de Octubre de Madrid. En alrededor de un 20% de los casos, los fetos habían muerto en la intervención.

Pero les garantizaron que, para la madre, la intervención tendría menos riesgo que un parto cualquiera. Se emplearía una técnica de cirugía mínimamente invasiva que no dejaría ni cicatriz y para la que bastaría un poco de anestesia local en la piel del abdomen y en el útero. La sedarían un poco para que estuviera relajada pero estaría consciente durante todo el proceso.

La intervención se realizó en el hospital Sant Joan de Déu en la semana 26 de gestación, cuando el feto pesaba 800 gramos y su corazón tenía el tamaño de una nuez. Solo habían pasado diez días desde que se había precisado el diagnóstico. Era urgente operar cuanto antes para limitar los daños en el corazón derivados del problema de la válvula aórtica.

Cuando se hizo la intervención, “ya tenía el ventrículo izquierdo del corazón muy dilatado, prácticamente no funcionaba”, recuerda Josep Maria Martínez. “Era un corazón prácticamente perdido”, corrobora José Caffarena.

La intervención duró apenas diez minutos. Se introdujo una aguja en el corazón del feto, se guió hasta la válvula aórtica y, una vez allí, se hinchó un globo minúsculo para ensanchar la válvula. Dado que ninguna empresa fabrica este tipo de globos para fetos, los médicos utilizaron uno de los que se emplean para las arterias coronarias de personas adultas que han sufrido infartos.

Con él consiguieron que la válvula del feto se ampliara de los dos milímetros de diámetro que tenía hasta casi los cuatro que debía tener. La madre permaneció una noche en observación ingresada en el hospital y al día siguiente regresó a su casa.

Los tres últimos meses del embarazo transcurrieron sin incidencias. El corazón del feto se desarrolló correctamente y el bebé nació en la semana 39 de gestación con un peso de 2.800 gramos.

Durante el primer mes estuvo ingresado en la UCI, informa Carlos Mortera, el cardiólogo que le atiende en Sant Joan de Déu. Se le practicaron dos intervenciones para ampliarle más la válvula aórtica.

Ahora, con siete meses y medio, su vida no es distinta de la de cualquier otro niño de su edad, excepto por las visitas frecuentes a Sant Joan de Déu. En su última ecografía de control, realizada el miércoles, confirmó su buen estado de salud.

En el futuro, “necesitará posiblemente otra cirugía sobre la válvula aórtico de bajo riesgo y con un pronóstico excelente”, explica José Caffarena. Pero “va a tener una calidad de vida muy parecida a la de la población normal”.

http://www.lavanguardia.com

No responses yet

Jueves 28 / julio / 2011

La FDA aprueba el nuevo medicamento BRILINTA (Ticagrelor) para su uso en los Estados Unidos

Filed under: noticias — cardiocirugia — julio 28th, 2011 — 16:08

Madrid, INFORPRESS-27 de julio de 2011.- AstraZeneca anuncia que la FDA (agencia estadounidense de medicamentos y productos alimentarios) ha aprobado Brilinta (ticagrelor), para reducir la frecuencia de eventos cardíacos (infarto de miocardio [IM]) y muerte cardiovascular (CV) en pacientes adultos con síndrome coronario agudo (SCA), en comparación con clopidogrel.

En la actualidad ticagrelor está aprobado en 39 países, entre ellos Estados Unidos, Brasil, Australia y Canadá, bajo el nombre comercial de Brilinta y en la Unión Europea bajo el nombre comercial de Brilique™. Brilique/Brilinta se encuentra actualmente bajo revisión para registro en otros 45 países entre los que se incluyen Rusia, La India y China. En la actualidad es reembolsado en 7 países.

Ticagrelor, un nuevo medicamento antiplaquetario oral, indicado para reducir la tasa de acontecimientos cardiovasculares trombóticos en pacientes con SCA (angina inestable [AI], infarto de miocardio sin elevación del segmento ST [SCASEST] o infarto de miocardio con elevación del segmento ST [SCACEST]). Ticagrelor ha demostrado que reduce la tasa del criterio de valoración combinado de muerte CV, IM o ictus en comparación con clopidogrel. La diferencia entre los tratamientos es debida a la reducción en muerte CV y el IM sin que exista diferencia en el ictus. En los pacientes tratados con un procedimiento de apertura de la arteria conocido como intervención coronaria percutánea (ICP), ticagrelor reduce la tasa de trombosis del stent. Ticagrelor se ha estudiado en el SCA en combinación con ácido acetilsalicílico. Las dosis de mantenimiento del ácido acetilsalicílico superiores a 100 mg disminuyeron la eficacia de ticagrelor, por lo que se debe evitar el uso de dosis de mantenimiento de ácido acetilsalicílico superiores a 100 mg diarios (en la ficha técnica española 150 mg diarios).

David Brennan, consejero delegado de AstraZeneca dijo: “La aprobación de Brilinta por la FDA es una gran noticia para los pacientes estadounidenses y supone un hito significativo ya que buscamos ayudar a que los pacientes con SCA de todo el mundo tengan acceso a este medicamento innovador. Con más de un millón de personas afectadas de SCA en EE.UU. cada año, el hecho de que los médicos tengan una nueva opción de tratamiento más eficaz que clopidogrel para ayudar a reducir la tasa de infarto de miocardio y muerte CV en estos pacientes es un avance importante”.

Ahora que Brilinta (ticagrelor) está aprobado en EE.UU., AstraZeneca comenzará con el proceso de introducción en los formularios de los hospitales, los comités de evaluación de protocolos, los gobiernos y los organismos de reembolso de la asistencia sanitaria, para poder hacer llegar este medicamento a los pacientes. Llevar a cabo estos pasos, que son necesarios antes de que el fármaco esté disponible para un número considerable de pacientes con episodios de SCA, será un punto de atención principal durante los próximos 12 meses.

La aprobación de la FDA se basa en los datos del estudio PLATO (A Study of PLATelet Inhibition and Patient Outcomes – Un Estudio de inhibición plaquetaria y resultados de los pacientes), un ensayo de superioridad que comparó el tratamiento con ticagrelor frente a clopidogrel en 18.624 pacientes con SCA de todo el mundo.

Ticagrelor, como otros antiagregantes, puede causar hemorragias significativas y en ocasiones mortales. En el PLATO, no se observó una diferencia estadísticamente significativa entre los pacientes tratados con ticagrelor en comparación con los pacientes tratados con clopidogrel en el total de acontecimientos hemorrágicos mayores (11,6% frente al 11,2%), incluyendo los acontecimientos hemorrágicos mortales y potencialmente mortales. Los acontecimientos hemorrágicos mayores + menores no relacionados con infarto aortocoronario, fueron más frecuentes con ticagrelor frente a clopidogrel (8,7% frente al 7%).

Las reacciones adversas observadas con mayor frecuencia asociadas con el uso de ticagrelor frente a clopidogrel fueron las hemorragias (11,6% frente al 11,2%) y una sensación de dificultad para respirar conocida como disnea (13,8% frente al 7,8%).

Como con todos los productos de AstraZeneca, la empresa trabajará para asegurarse de que tanto los médicos como los pacientes conocen tanto los beneficios como los riesgos asociados al tratamiento con ticagrelor. En el caso de ticagrelor, una de las formas en las que AstraZeneca ayudará a asegurarse de que tanto los médicos como los pacientes están adecuadamente informados sobre el riesgo de hemorragias y sobre el impacto de la dosis de ácido acetilsalicílico en la eficacia de este producto, es a través de un plan de estrategia de evaluación y mitigación de riesgos (EEMR).

De acuerdo con la American Heart Associación (AMA), más de un millón de estadounidenses son hospitalizados con SCA cada año. Se estima que uno de cada tres pacientes podría tener un infarto de miocardio recurrente, o fallecer en un año tras su primer evento CV.

SOBRE estudio PLATO

PLATO fue un estudio de gran tamaño (18.624 pacientes en 43 países) de resultados clínicos, en el que ticagrelor se comparó directamente con clopidogrel, ambos administrados en combinación con ácido acetilsalicílico y otros tratamientos de referencia, diseñado para establecer si ticagrelor podría alcanzar una reducción clínicamente significativa en los criterios de valoración cardiovasculares en pacientes con SCA, más allá de lo alcanzado por clopidogrel.

El estudio demostró que el tratamiento con ticagrelor daba lugar a una mayor reducción en el criterio de valoración principal – un criterio compuesto de muerte CV, IM o ictus – en comparación con los pacientes que recibían clopidogrel (9,8% frente al 11,7% a los 12 meses; 1,9% de reducción del riesgo absoluto [RRA]; 16% de reducción del riesgo relativo [RRR]; IC del 95%, 0,77 a 0,92; P

Fuente: http://www.acceso.com

No responses yet

Older Posts »