La angioplastia primaria en pacientes nonagenarios con STEMI se asocia con altas tasas de revascularización completa
28 de marzo de 2011 | Dr. Juan Viles-González
The Heart.org
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Madrid, España — La enfermedad coronaria, y más especÃficamente el infarto agudo de miocardio, es la causa más común de morbimortalidad a nivel mundial. A medida que la población mundial envejece, los médicos se encuentran más frecuentemente tratando pacientes ancianos mayores de 75 años con infarto agudo de miocardio. La gran mayorÃa de los ensayos clÃnicos que estudiaron la eficacia y seguridad de la angioplastia primaria como tratamiento del infarto agudo, han excluido pacientes mayores de 75 años. Por lo tanto, no está del todo claro si estos pacientes obtienen beneficios similares a los pacientes más jóvenes con infarto agudo y elevación del segmento ST (STEMI). Se acepta que cuando un paciente de este grupo se presenta con STEMI, es parte de una subpoblación de alto riesgo y hay una tendencia a ofrecerle tratamientos más conservadores.
En un estudio recientemente publicado por Salinas y colaboradores en la revista Eurointervention [1], los investigadores estudiaron pacientes mayores de 90 años que se presentaron en cinco hospitales de España con STEMI y que recibieron angioplastia primaria dentro de las 12 horas del comienzo de los sÃntomas. Estudiaron 38 pacientes consecutivos que formaban parte de un registro de casos multicéntrico. La edad promedio fue 91,5 años.
En un comentario a heartwire, el Dr. Josep Rodés-Cabau (Instituto de CardiologÃa y NeumologÃa de Quebec, Ciudad de Quebec, Canadá) resalta que: “la principal originalidad de este trabajo radica en la evaluación de un grupo de muy alto riesgo (pacientes nonagenarios) con STEMI. La mayorÃa de estudios previos han excluido a estos pacientes y por tanto existen muy pocos datos en relación a la eficacia de la angioplastia primaria y la evolución de estos pacientes.
CaracterÃsticas de los pacientes incluidos (n=38)

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Los investigadores reportan revascularización exitosa de la arteria culpable del STEMI en 90% de los casos. El 76% de los pacientes tuvieron flujo tipo TIMI 3 al final del procedimiento.
La mortalidad intrahospitalaria fue del 34,2% y se concentró en pacientes con flujo tipo TIMI menor a 3, hemorragia mayor (definida como letal o que requirió transfusión), y clase >1 en la clasificación de Killip.
Complicaciones hospitalarias (n=38)

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Los autores concluyeron que la angioplastia primaria para el tratamiento de STEMI en pacientes nonagenarios se asocia con un porcentaje de efectividad de recanalización elevada.
De acuerdo al Dr. Rodés-Cabau, este trabajo demuestra que la angioplastia primaria se puede realizar con éxito en la mayorÃa de estos pacientes, confirmando que la edad “per se” no deberÃa ser una contraindicación para la angioplastia primaria en estos casos. Sin embargo, la mortalidad intrahospitalaria fue muy elevada (34%), lo que confirma el alto riesgo de este grupo de pacientes.
Además, señala que: “en todos los casos se debe optimizar el resultado de la angioplastia primaria, pero este trabajo sugiere que en pacientes nonagenarios la optimización del resultado y la obtención de un flujo TIMI III al final del procedimiento puede ser aun de mayor importancia, ya que un flujo subóptimo se asocia a una mortalidad muy alta (73%). Resulta algo sorprendente la baja (5,4%) incidencia de complicaciones hemorrágicas graves; sin embargo, todos los pacientes con complicaciones hemorrágicas graves fallecieron durante la hospitalización. Por tanto, se debe prestar especial atención a la prevención de las complicaciones hemorrágicas en estos pacientes. Considero que la utilización de la vÃa de abordaje radial, asociada a una menor tasa de complicaciones hemorrágicas, deberÃa privilegiarse (versus el abordaje femoral) en un grupo de riesgo como el tratado en este estudio.”
El Dr. Rodés-Cabau piensa que la limitación más importante este estudio es que: “el número de pacientes incluidos es bajo y esto limita de forma importante la posibilidad de establecer conclusiones definitivas. También serÃa importante disponer de un perÃodo de seguimiento mayor, ya que las tasas de mortalidad a plazo medio deberÃan determinar la eficacia (y coste/eficacia) del tratamiento. Finalmente, hubieran sido útiles más datos en relación a detalles técnicos del procedimiento (por ejemplo, utilización de catéteres de trombo aspiración).”
Referencia:
Salinas P et al. Primary percutaneous coronary intervention for ST-segment elevation acute myocardial infarction in nonagenarian patients: results from a Spanish multicentre registry. EurIntervention 2011;6. En lÃnea, febrero 2011.



