NanopartÃculas contra males del corazón
CientÃficos en Estados Unidos crearon nanopartÃculas capaces de adherirse a las paredes internas de una arteria y liberar medicamentos para curar el tejido dañado.
Las nanopartÃculas se adhieren a la pared de la arteria y liberan medicamento.
El avance, afirman los investigadores en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) (Actas de la Academia Nacional de Ciencias), podrÃa convertirse en una alternativa a los stents que se usan actualmente en pacientes con enfermedad cardiovascular.
Los compuestos, llamados nanoburrs, están recubiertos con pequeños fragmentos de proteÃna que se adhieren sólo a las células dañadas en las paredes de los vasos sanguÃneos.
Una vez que llegan a su objetivo pueden liberar medicamento lentamente en el lugar preciso durante varios dÃas.
Terapia dirigida
La ateroesclerosis -el endurecimiento de las arterias que abastecen al corazón- puede conducir a un bloqueo que puede provocar infartos.
Para tratar esta enfermedad los especialistas utilizan un pequeño “globo” que se inserta en el vaso para abrirlo y poder colocar un tubo -llamado stent- para mantenerlo abierto.
Este proceso a menudo provoca un rápido crecimiento de tejido alrededor del stent que puede conducir a un nuevo bloqueo de la arteria. Para evitar este problema se ha desarrollado un nuevo tipo de stent que libera medicamento durante varios dÃas después de la inserción.
El nuevo enfoque, sin embargo, ofrece una alternativa para que estos fármacos sean liberados en el lugar preciso sin dañar el tejido sano.
Los nanoburrs -creados por los investigadores del Instituto de TecnologÃa de Massachusetts (MIT) y la Escuela Médica de Harvard- están cubiertos con proteÃnas que sólo se adhieren a una estructura en la pared del vaso sanguÃneo llamada membrana basal.
El endurecimiento de las arterias puede provocar un infarto.
Esta membrana sólo queda expuesta cuando la pared de la arteria está dañada, de manera que el medicamento sólo llega a las secciones dañadas del vaso.
Una vez en su lugar se lleva a cabo una reacción que libera el fármaco durante un perÃodo prolongado, de hasta 12 dÃas.
Más estudios
Tal como señala el profesor Robert Langer, uno de los autores del estudio, “éste es un ejemplo apasionante de la nanotecnologÃa y las terapias celulares dirigidas y espero que tenga grandes ramificaciones”.
Los cientÃficos esperan que las nanopartÃculas puedan utilizarse de forma complementaria con los stents vasculares, o en lugar de un stent en áreas donde estos no pueden colocarse.
Agregan además que esta tecnologÃa podrÃa usarse para tratar cualquier enfermedad en donde las paredes celulares se vean dañadas, incluidos ciertos tipos de cáncer y otras enfermedades inflamatorias.
Los expertos afirman, sin embargo, que aunque la tecnologÃa es “prometedora” todavÃa hacen falta más investigaciones antes de que pueda ser utilizada en pacientes.
“Ésta es una interesante prueba de concepto”, afirma el profesor Peter Weissberg, director médico de la Fundación Británica del Corazón.
“Durante mucho tiempo se han estado buscando formas de dirigir un fármaco particular a una parte especÃfica del organismo”.
“Esta tecnologÃa no podrá reemplazar la necesidad de usar un globo y un stent para abrir una arteria, pero es posible que un dÃa se pueda utilizar para hacer llegar un medicamento que cure la ateroesclerosis”, expresa el experto.
