Prueban inyección que reduce en 50% muertes por ataque al corazón
Por Cecilia Yáñez
Si de urgencias cardÃacas se trata, son más los pacientes que mueren fuera del hospital que aquellos que alcanzan a llegar al recinto. Conscientes de esta realidad y de lo necesario de encontrar una medida que pueda ser aplicada en medio de la crisis, cientÃficos del Instituto de Investigación ClÃnica del Centro Médico Tufts, en Boston, probaron cómo una inyección que contiene glucosa, insulina y potasio fue capaz de reducir en 50% las posibilidades de morir por un paro cardÃaco. Incluso, cuando se aplicó en pacientes que estaban con un sÃndrome coronario (obstrucción parcial que puede o no terminar en un ataque cardÃaco), también redujo en un 50% el riesgo de tener un paro.
Eso no fue todo. Además, disminuyó en 40% las probabilidades de tener un ataque al corazón, morir o ser hospitalizados por insuficiencia cardÃaca, a un mes de ocurrido el primer evento en el que se les aplicó este tratamiento, conocido como GIK. Y redujo el daño del tejido cardÃaco: los pacientes que recibieron la inyección tuvieron, en promedio, sólo un 2% de su músculo cardÃaco dañado, mientras que aquellos que recibieron placebo, se vieron afectados en un 10%.
El nuevo estudio, presentado en la Sesión CientÃfica Anual del Colegio Americano de CardiologÃa, revela que este tratamiento, creado hace más de 40 años, pero que a la fecha no está incorporado como parte de los protocolos médicos, funciona cuando se aplica apenas ocurrido el ataque. Asà lo comprobaron en los 911 pacientes que fueron tratados con esta solución, que se aplica por vÃa endovenosa. “Cuando se aplica la inyección en el hogar o en el camino al hospital -incluso antes de que el diagnóstico se haya estableció por completo-, GIK parece reducir el tamaño de los ataques al corazón y reducir a la mitad el riesgo de sufrir un paro cardÃaco o de morir”, dijo Harry P. Selker, director ejecutivo del instituto.
Lo que hace esta inyección en concreto es restablecer la irrigación del corazón durante un ataque y, al mismo tiempo, disminuir la muerte de células cardÃacas.
Paramédicos
Otro elemento que destacan los especialistas es el costo que tiene. Cada aplicación de GIK cuesta menos de 50 dólares, poco más de 24 mil pesos. Como la aplicación precoz del tratamiento es lo que lo hace efectivo, para este estudio, los investigadores entrenaron a paramédicos de 36 sistemas de servicio de emergencia en 13 ciudades de Estados Unidos en el uso y aplicación de GIK. “Debido a que este estudio es el primero en mostrar que GIK es eficaz cuando se utiliza por los paramédicos en las comunidades del mundo real, podrÃa tener importantes implicancias para el tratamiento de ataques cardÃacos”, señaló Selker.
El cardiólogo y miembro de la Sociedad Chilena de CardiologÃa y CirugÃa Cardiovascular, Edgardo Escobar, explica que cuando ocurre un infarto se produce una muerte de las células cardÃacas, las que liberan el potasio que mantienen en su interior. La insulina inyectada ayudarÃa -en este caso- a destapar la arteria obstruida y, además, permitirÃa que ingrese nuevamente potasio y glucosa a la célula cardÃaca dañada.
El doctor Alejandro Fajuri, académico del Departamento de Enfermedades Cardiovasculares de la UC, dice que en estudios anteriores, GIK también se mostró útil en pacientes diabéticos que sufrÃan ataques cardÃacos. “Para que sea parte del protocolo habitual se requieren estudios más grandes, con mayor cantidad de población sobre las que se haya probado, pero el mecanismo de acción tiene lógica”, indicó.
Fuente: http://diario.latercera.com
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