Archive for the 'biblioteca'

Jueves 13 / mayo / 2010

BMN. Un poco de su historia.

Filed under: biblioteca — Lic. María Teresa Abreu García — mayo 13th, 2010 — 20:26

Por Bárbara Lazo Rodríguez
Directora de la Biblioteca Médica Nacional

Al celebrar el aniversario 45 el CNICM –  Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas me gustaría compartir momentos importantes de su historia a partir de mis experiencias personales.

Comencé a trabajar en el CNICM en el año 1976, y no piensen que soy una anciana,  es que comencé muy joven mis labores aquí.

En ese año concluí mis estudios en el politécnico de la salud “Carlos J. Finlay” en la especialidad de Técnico en Bibliotecología Médica, y tuve la suerte de que mi primera experiencia laboral fuera en nuestro centro en la atención a usuarios en la Sala de lectura de la biblioteca.

Entre los momentos más significativos de mi permanencia aquí, recuerdo en el año 1982 cuando comencé a trabajar en el entonces Departamento de Desarrollo, dirigido por la Licenciada Daysi del Valle Molina.

En esa área tuve la oportunidad de vivir los inicios del proceso de acceso a bases de datos internacionales remotas, al pasar el primer curso de Teleacceso que ofreció el IDICT – Instituto de Documentación Científico Técnica y junto a María Elena Rizo, también disfruté la experiencia inicial de creación del centro de cálculo.

La base de datos del personal de la red del SNICS – Sistema Nacional de Información en Ciencias de la Salud, fue una de las primeras cosas que se automatizaron con la utilización de una computadora que sólo tenía una torre de disco flexible – no existían los discos duros – y  a partir de ese momento, comenzamos a imprimir las nóminas del pago de los trabajadores.

Paralelamente acudíamos al IDICT que nos facilitaba tiempo de máquina, para que desarrolláramos una base de datos de literatura cubana, fruto de la cooperación del centro, con el sistema MEDINFOR, esto se hacía a partir de modelos premáquina.

Con la entrada al centro del Dr. Jorge Aldereguía Enríquez, a mediados de la década del 80, como director del centro, se modificó su estructura, y me proponen la coordinación del proceso de automatización del catálogo colectivo de publicaciones seriadas.
 
La nueva tarea la comencé en el año 1986 cuando se creó la Vice dirección de Servicios de Información Especiales, dirigida por la licenciada Isabel Morales Bello, y  en su desarrollo estuve subordinada a la  también licenciada Iraida Rodríguez Luís.

Este servicio unido al de bibliografía, representaba dos eslabones de vital importancia entre los que ofrecía el Centro a toda la red del SNICS de forma manual.

La mayoría de las investigaciones bibliográficas que se necesitaban en el país salían de las manos de un grupo de personas, que dirigía la ya fallecida Xiomara Alfonso Cortina, profesora de profesores,  y  después, pasaban a las técnicas del área de  catálogo colectivo para que se le incluyera a cada referencia citada, el dato de la biblioteca de la Red que poseía la revista.

Las solicitudes y respuestas se recibían a través de un equipo de teletipo que en su momento resultaba muy útil pero que  técnicamente  tenía desventajas, entre ellas el ruido que ocasionaba su funcionamiento, era un tormento para cualquier persona.

En este proceso de automatización del catálogo colectivo de publicaciones seriadas  tuve la oportunidad de trabajar junto a valiosas compañeras como Vivian Céspedes Mora, María del Carmen González Martínez y Soledad Díaz del Campo.

Puedo afirmar con cierto orgullo, que me considero la iniciadora del catálogo colectivo automatizado y también  reconozco el importante papel del Licenciado Alberto Pedroso, que desarrolló el software del segundo y tercer sistema utilizado.

Cuando cursaba la licenciatura en información científico técnica y bibliotecología, en la Universidad de La Habana,  me enamoré de la asignatura bibliografía cubana y ejerciendo la dirección de la Biblioteca Médica Nacional, que por ese entonces se subordinaba también a la vice dirección de Servicios de Información Especiales del centro dirigida por el Dr. Jehová Oramas Díaz,  encaucé el proyecto de la bibliografía médica cubana CUMED en 1998.

Este proyecto se extendió a nivel nacional y fue una de las fuentes de información básicas que estuvo disponible posteriormente en el proyecto de la Biblioteca Virtual de Salud de Cuba.

CUMED fue coordinado inicialmente por la Licenciada Ileana Armenteros Vera que por aquel entonces era Jefa del departamento de Servicios Técnicos de la biblioteca y se formó inicialmente con la suma de parte de los registros de los catálogos de la biblioteca y los registros de la base de datos LiLaCS, ésta última iniciada por la Licenciada Bárbara Hernández Arana. 

El CNICM ahora conocido por la marca comercial Infomed  que tomó del nombre de su vice dirección de Tecnología, es un centro que marcó mi desarrollo profesional y a él le debo parte importante de lo aprendido y  he podido desarrollar en mi especialidad. Puedo afirmar  que tengo la satisfacción de haber comenzado mi vida laboral en un Centro tan importante como éste que brinda una valiosa información en una de las esferas priorizadas por nuestra Revolución como es la Salud.

Mi paso por las distintas áreas en las que he laborado, lo he considerado siempre como una gran y verdadera escuela, pues ha sido en la práctica donde he aprendido los elementos esenciales  de mi profesión.

El hecho de haber comenzado en la sala de lectura y ocupar algunas responsabilidades en el centro en estos momentos  representa para mí  un elemento de vital importancia por el conocimiento que he podido adquirir a lo largo de estos más de 30 años.

Eso me ha permitido valorar en su total dimensión la importancia de cada una de las funciones que se cumplen en nuestro centro y tener la convicción de que se trata de una gran cadena donde todos los eslabones  tienen un papel fundamental para lograr el propósito final que es la eficiencia y la calidad del trabajo.

Por eso el mayor estímulo que he podido tener en estos años de labor, es haber tenido la oportunidad de integrarme a un colectivo entusiasta, creador, capaz y decidido a apoyar la importante obra que realiza la Revolución en el área de la salud.

Comentarios desactivados

Lunes 5 / abril / 2010

Biblioteca Médica Nacional

Filed under: biblioteca — Carlos Alberto — abril 5th, 2010 — 17:51

Historia de la Biblioteca Médica Nacional de Cuba

La Biblioteca Médica Nacional (BMN) de la República de Cuba es parte del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas (CNICM). Muchos han sido sus logros desde su creación y, parejo a su evolución, mantiene y trata de acrecentar otros objetivos que tradicionalmente han constituido su misión y razón de ser tales como: desarrollar un buen programa de educación a usuarios para un uso más adecuado de las fuentes de información y de servicios disponibles, ahora con la ayuda de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. No se trata de hacer perder su identidad ni sustituir los servicios tradicionales que siempre ha brindado, sino de mejorarlos incorporando muchas de las dimensiones de los servicios de documentación, que respondan a factores como la exigencia en cuanto a gran rapidez en las respuestas y suministro de los contenidos informativos según las necesidades de los usuarios.

¡Qué lejos se estaba de imaginar años atrás que aquella Hemeroteca surgida en 1965 con funciones elementales, se llegaría a transformar en una biblioteca de nuevo tipo con la misión de garantizar la prestación de servicios científicos-tecnológicos a la comunidad de profesionales que conforman el sector de la salud en el país, con el fin de elevar la calidad de la asistencia, la investigación, la dirección, la docencia y la cultura médica y propiciar el hallazgo de soluciones que posibiliten enfrentar los problemas de salud en Cuba y en el mundo y convertirse en una biblioteca de referencia para la red del Sistema Nacional de Información de Salud (SNIS) que reúne a 815 bibliotecas y centros de información en los distintos niveles.

Desde 1994 la BMN coordina SeCiMed (Catálogo Colectivo de Publicaciones Seriadas de Ciencias Médicas), insertado dentro del proyecto SeCS de BIREME, el cual incluye todas las colecciones de los países de la región de América Latina y el Caribe. Entre los valores añadidos de este catálogo figuran que las instituciones participantes pueden actualizar la base de datos en línea, tiene registradas las colecciones impresas y electrónicas suscritas para el dominio sld.cu y puede localizar automáticamente salidas de las referencias que aparecen en la base de datos MEDLINE. También salen a la luz las publicaciones Novedades, Bibliomed y su suplemento. La primera alerta las nuevas adquisiciones y la última contiene la compilación de referencias bibliográficas de apoyo a programas priorizados por el Ministerio de Salud Pública y temas de alta demanda. En 1998 la BMN se conviertió en centro coordinador nacional en el SNIS, del proyecto para compilar la bibliografía médica cubana, insertado dentro del proyecto LiLaCS de BIREME.

Es bien conocido que la asimilación de los medios electrónicos por los centros de información y las bibliotecas han llegado a ocupar un lugar de primerísimo orden en la comunicación del conocimiento de la actividad de esas organizaciones y de su personal y que ha propiciado nuevas formas de diseminar la información a los usuarios reales y virtuales. Ello ha posibilitado el notable desarrollo experimentado en los servicios y productos brindados por la BMN durante el lustro 2001-2005.

Actualmente la institución cuenta con 21 computadoras personales en función de los servicios de navegación por Internet, correo electrónico y catálogos en línea. Ello tuvo su antecedente en 1996 cuando con seis computadoras 286 se brindaban los servicios de correo electrónico y acceso en línea a la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos de América para consulta de su base de datos MEDLINE en ambiente textual. Este servicio brindó también la posibilidad de un acceso más rápido, a partir de un servidor remoto de discos compactos que mantuvo sistemáticamente los últimos cinco años de la base de datos MEDLINE y cerca de una decena de otras bases de datos, incluida LiLaCs. Asimismo dispuso de otro servidor para acceso a los catálogos en línea de libros, folletos, tesis y videos. Todo esto fue posible gracias a la donación realizada por el grupo solidario INFOMED-USA que trasladó desde los Estados Unidos la Caravana de la Amistad “Pastores por la Paz”, presidida por el reverendo Lucius Walker. En abril de 1999 se operó un incremento en este sentido con 10 computadoras Pentium II como estrategia para ampliar las posibilidades de consulta de la Universidad Virtual de Salud, a través de los servicios que ofrecía el Portal de salud cubana (INFOMED). Por último, la ampliación y renovación en enero de 2004 del equipamiento con 20 computadoras Pentium IV permitió brindar un servicio de pleno acceso a Internet y ampliar la consulta de fuentes de información electrónicas, prncipalmente en apoyo a la lucha en contra del VIH/SIDA.

La introducción de computadoras en la biblioteca ha jugado un papel muy importante en el fomento de la investigación y en la aplicación de los logros de la Medicina en Cuba, pues permitió el desarrollo de un servicio público de acceso a las fuentes de información actualizada para los trabajadores de la salud en un momento en que las limitaciones económicas impiden la compra de literatura impresa.

La BMN se ha convertido en un centro cultural dinámico, al concebir una programación de actividades educativas y artísticas que ha ampliado su oferta de servicios más allá del estudio o la investigación. Diversos son los objetivos que se pretenden alcanzar, entre ellos: educar en el comportamiento de las personas en general, sensibilizar en las manifestaciones artísticas, animar el hábito de lectura, propiciar la comunicación y, en muchos casos, ser un modelo de referencia para el personal de la red de bibliotecas y centros de información del SNS cubano. En 1997 comenzó su proyecto de extensión cultural con el propósito de vincular el arte y la ciencia, para enriquecer el acervo cultural del profesional de la salud en particular. Este proyecto se insertó dentro de las actividades de extensión bibliotecaria especial que inició María Felipa Rodríguez con la creación de una galería de pintura en la sala de lectura que aún se mantiene. Muchos han sido los artistas que han expuesto sus obras y han permitido apreciar variadas manifestaciones tales como fotografía, pictografía, caricaturas, artesanías y carteles. Diversas técnicas como arte digital, pintura sobre óleo y dibujo a lápiz, entre otras, han enriquecido el espíritu de los que han podido contemplar este arte. La primera exponente fue la retratista cubana Carmen Mir Adorna.

Desde 2000 la BMN participa en el Servicio Cooperativo de Acceso al Documento (SCAD), proyecto de BIREME que permite obtener las copias de artículos digitales enviados por conmutación electrónica entre las bibliotecas cubanas y extranjeras. Otros nuevos servicios son la grabación de información en discos compactos y la digitalización de documentos que forman parte del patrimonio histórico con fines de conservación. Ese mismo año se diseñó el boletín INFODIR, dirigido al personal dirigente, el cual tuvo muy buena aceptación por parte de esa comunidad de usuarios. Actualmente este boletín se convirtió en una revista y pasó a la Vicedirección de Servicios Especiales del CNICM.

Las Jornadas científicas de la Biblioteca Médica Nacional comenzaron el 7 de junio de 2000, día que se celebra el Día del Bibliotecario Cubano en recordación de Antonio Bachiller y Morales, el padre de la bibliografía cubana. Su componente principal es la presentación de trabajos de investigación de los propios técnicos y profesionales de la institución, con el propósito de aumentar su presencia en la actividad científica. Desde 2001 estas jornadas se han dedicado a la memoria de Luisa María Velázquez Ur, trabajadora fallecida en una etapa de transición en la que asimiló y aplicó las nuevas tecnologías no sólo en sus actividades cotidianas, sino también en apoyo a labor de referencia, sin escatimar tiempo ni esfuerzo. Hoy son escenario de expresión de cualquier miembro de la red en sus sesiones de póster y se caracterizan por contar con sesiones plenarias que se convierten en verdaderos espacios de capacitación para los colegas que asisten por la calidad de las conferencias presentadas.

En julio de 2002 se inició un programa para el fomento de la lectura, en coordinación con la Sociedad Cubana de Amigos del Libro (SCAL), cuando se dejó constituido en su sede un nuevo círculo Amigos del Libro en presencia de Fernando Nápoles García, Presidente de esta asociación en Ciudad de La Habana, al cual se pueden incorporar todas las personas interesadas, como un medio idóneo para ampliar los horizontes de la superación en todos los órdenes. La expresión de este plan se hizo efectiva en los encuentros llamados Tertulia-Té que se efectúan trimestralmente desde entonces y que han incluido encuentros con un autor -que lo mismo puede ser un científico, un poeta o el cultivador de un género literario en general-, así como una exposición y alguna variedad musical, sin faltar en ningún momento el té, ya sea frío o caliente. Como actividades colaterales se han realizado encuestas para conocer las preferencias literarias, musicales, etcétera, principalmente de los trabajadores y de los usuarios más asiduos a la biblioteca. Estos encuentros se iniciaron con la presencia de doctor José Luis Moreno del Toro -quien en su perfil laboral ejerce las profesiones de médico y de escritor.

En 2004 se creó el grupo Nosotros, la cultura, integrado básicamente por trabajadores de la institución a manera de lograr un mayor desarrollo intelectual y social. En este empeño se contó con la cooperación de compañeros de la dirección de la brigada Hermanos Saínz y con promotores culturales de las Casas de la Cultura de los municipios Plaza y Centro Habana. A a cada reunión se invita a usuarios que deseen compartir la experiencia. De lo que se trata es de intercambiar a lo corto sobre la cultura cubana.

Durante el lapso 2001-2004 surgió la Vicedirección de Servicios Bibliotecarios, a la que se subordinó la BMN. Esta Vicedirección quedó integrada por cuatro departamentos, un grupo y una sección a saber:Departamento metodológico y de atención a la redBMN, que incluye los servicios bibliotecarios Desarrollo de colecciones, que incluye también el catálogo colectivo SeCiMed Procesos Técnicos Grupo SCAD, que incluye las funciones de reproducción en diversos soportesSección logística, que incluye distribución, nodo, servicios generales y administración.

El 28 de enero de 2005, se constituyó el club martiano Para un amigo sincero, con el auspicio del Centro Provincial de Estudios Martianos de Ciudad de La Habana, el cual está presidido por la bibliógrafa de la BMN licenciada Ana Luisa Pinillo León. El objetivo principal de este club es divulgar la obra del Héroe Nacional cubano José Martí Pérez.

El Día mundial de la lucha en contra del SIDA se inició el servicio de promoción de salud comunitaria denominado BiblioSida dirigido en especial a jóvenes y adolescentes, liderado por la licenciada Margarita Pobea Reyes y otros colegas de la institución. Las actividades han sido mensuales con un menú que incluye:

En este año 2010 la biblioteca se encuentra cerrada temporalmente por una reparación capital de su instalación, pero se está terminando de montar un servicio alternativo de la misma en la biblioteca de la facultad “Calixto García”, donde atenderán a sus usuarios.

No responses yet